viernes, 29 de agosto de 2025

La Higa/Elomendi-Karbatoki-Ekisoain ( Desde Monreal con ascenso a La Higa/Elomendi por ' las cadenas ' )

Enclavada ligeramente al SE. de la capital navarra y prácticamente en el centro del territorio Foral se eleva la piramidal silueta de La Higa ( 1287 m ), conocida también como La Higa de Monreal o Elomendi, montaña de inconfundible perfil que es visible desde casi todas las cumbres de la comunidad.

Coronada por un conjunto de instalaciones que alberga varios edificios y antenas, un estrecho y sinuoso carretil asfaltado que nace en la localidad de Monreal ( 545 m ) les da acceso, “ afeando “ sobremanera la vertiente septentrional de la montaña. 

Este cómodo acceso hace de La Higa ( 1287 m ) una cumbre habitualmente “ repudiada “ por los aficionados a la montaña de la Comunidad Foral aunque la cercanía a su capital, Pamplona ( 450 m ), convierte a esta montaña en un objetivo “ clásico “ entre los montañeros pamploneses y de la Cuenca de Pamplona en general.

Cabe mencionar que antes de que la cumbre de La Higa ( 1287 m ) fuera “ usurpada “ en el año 1977, en ella se “ levantaba “ la ermita erigida en honor a Santa Bárbara, pequeño edificio que fue trasladado pocos metros más abajo, su ubicación actual. La romería tiene lugar el 1 de Mayo y hasta a esta ascienden los vecinos de Monreal ( 545 m ), así como los de las localidades colindantes.

Son numerosos y variados los accesos empleados habitualmente por los que buscan alcanzar su cumbre, destacando sobremanera cualquiera de las localidades asentadas bajo sus faldas. Entre estas, sobra decir que Monreal ( 545 m ) es la población más utilizada como punto de partida tanto por montañeros como por “ ciclistas “, los primeros utilizando las diferentes sendas que buscan alcanzar su cumbre evitando el asfalto mientras que los segundos emplean este sinuoso y acusado “ recurso “ para coronarla.

Enclavada en el extremo septentrional de la Sierra de Alaiz, y siendo la cumbre más elevada de la misma, son innumerables los senderos que, “ camuflados “ entre el bojedal que tapiza sus laderas, buscan alcanzarla.

Cabe reseñar que su “ escabrosa “ vertiente meridional, en la que destacan esporádicos resaltes rocosos, cuenta con una sencilla “ vía “ que, en sus tramos más “ comprometidos, “ ha sido equipada con “ cadenas “, lo cual le da cierto “ aire alpino “ aunque no por ello deja de ser una ruta que, en condiciones “ normales ” ( piso seco ), resulta asequible para cualquier persona habituada a caminar por la montaña.

Esta siempre atrayente “ vía “ es la que, acompañado de mi hijo Oscar, realicé hace poco tiempo. Ver: “ La Higa o Elomendi ( Circular desde Monreal ascendiendo por “ las cadenas “ ) “.

Aunque La Higa ( 1287 m ) aparece relativamente “ desprendida “ al NE. de la Sierra de Alaiz, la cercanía de algunas de las cumbres que conforman esta discreta cordillera, la que en la actualidad aparece “ colonizada “ en su mayor parte por varios parques eólicos, hace que estas sean una buena opción para “ cumplimentar “ o “ alargar “ todo lo que uno quiera, posibles itinerarios a tan emblemática cima.

Este va a ser el objetivo para la ruta de hoy, visitar la cumbre de La Higa ( 1287 m ) aunque antes nos “ acercaremos “ a Karbatoki ( 1115 m ) y Ekisoain ( 1071 m ), cimas que asoman relativamente cerca “ afeadas “ por numerosos aerogeneradores. Esta es mi propuesta, espero la disfrutéis.

 

Resumen del Itinerario

 

Este itinerario comienza en la parte alta de Monreal ( 545 m ), donde estacionaremos nuestro vehículo en el aparcamiento aledaño al Centro de Salud de la localidad

Callejearemos por la población encaminándonos hacia la parte bajo de su casco urbano para atravesar el puente medieval ( 531 m ) que salva el cauce del río Elorz, desde el que buscaremos alcanzar el carretil asfaltado que asciende hacia las instalaciones enclavadas en la cima de La Higa ( 1287 m ).

Tras corto caminar por asfalto, a la altura de un edificio asentado a su orilla, lo abandonaremos por la derecha ( SW ) para tomar el notorio sendero que aparece balizado con marcas “ verdiblancas “ de Sendero Local ( SL ).

La senda inicia un paulatino ascenso mientras discurre entre campos y no tarda en volver a alcanzar el carretil asfaltado que atraviesa perpendicularmente. Continuaremos por este hacia la derecha ( NW ) hasta alcanzar el lugar en el que traza una cerrada curva hacia la izquierda ( SE ), punto en el que lo abandonaremos definitivamente para tomar la pista que nace al frente ( NW ). Es el Camino de Malpica.

La marcada pista continúa en cómodo ascenso para paulatinamente ir convirtiéndose en camino, el cual terminará alcanzando un estratégico cruce enclavado en un pequeño claro del bosque. Obviando los caminos que nacen por la derecha ( W ) y por la izquierda ( E ) tomaremos el que, de frente ( S ), vuelve a adentrarse bajo la espesura que nos envuelve.

No tardaremos en “ tropezar “ con una nueva bifurcación, punto en el que deberemos continuar ascendiendo por la derecha ( SW ) para, tras plácido discurrir, alcanzar el cauce del Barranco de Diablozulo. Lo atravesaremos para seguir ganando altura junto a su margen derecha, en todo momento acompañados de las marcas “ verdiblancas “ que balizan el sendero.

La senda desemboca en una amplia pista, por la que continuaremos hacia la derecha ( W ) hasta que esta alcanza la más notoria que, por lo alto de la loma, da servicio a los aerogeneradores que la “ engalanan “. Por esta seguiremos hacia la izquierda ( SE ), dejando a nuestro paso las inapreciables “ cimitas “ de Karbatoki ( 1115 m ) primero y Ekisoain ( 1071 m ) posteriormente.

Desde esta última cumbre abandonaremos la amplia pista para tomar el camino que, por la izquierda ( N ) nos hará desembocar en el collado Txapaeta ( 936 m ).

En este abierto cuello ( 936 m ) tomaremos el balizado sendero por el que continuaremos ganando altura por la “ cerrada “ vertiente meridional de La Higa ( 1287 m ).

La senda, muy notoria en todo momento, asciende en acusada pendiente encajonada entre un tupido bojedal mientras salvamos los tramos más rocosos y “ empinados “ ayudados por cadenas.

Sin excesivas dificultades y no sin poco esfuerzo terminamos desembocando en la cumbre de La Higa o Elomendi ( 1287 m ), señalizada por un buzón montañero enclavado junto al vallado que delimita las instalaciones cimeras.

Antes de iniciar el descenso nos acercaremos a visitar la ermita de Santa Bárbara ( 1263 m ) para posteriormente volver a encaramarnos en lo más alto de La Higa ( 1287 m ), lugar en el que nace una marcada senda que, atravesando en varias ocasiones la carretera que le da acceso, terminará por devolvernos al punto de partida, Monreal ( 545 m ).   

 

   Datos del Itinerario

 

Desnivel: 936 m.  

Tiempo: De 5 h a 7 h

Distancia: 19´22 km aprox.

Inicio: Monreal ( Navarra )

Fecha de realización: Julio 2025

Época recomendada: Todo el año  

Cimas: Karbatoki ( 1115 m ); Ekisoain ( 1071 m ); La Higa o Elomendi ( 1289 m )    

 

Descripción del Itinerario

 

Estacionaremos nuestro vehículo en el aparcamiento aledaño al Centro de Salud de Monreal ( 545 m ), situado en la parte alta de la localidad y lugar desde el que tomaremos la calle por la que lo hemos alcanzado pero en sentido opuesto al mismo.

De inmediato nos topamos con un cruce, lugar en el que abandonaremos la citada calle que continúa de frente ( NW ) mientras tomamos la que asciende por la izquierda ( SW ). Apenas unos pocos metros más adelante volvemos a “ tropezar “ con una nueva bifurcación, en la que optamos por obviar la que desciende por la izquierda ( SE ) para dar acceso al ayuntamiento de la población mientras continuamos ascendiendo de frente ( SW ) con la intención de visitar la iglesia de la localidad, erigida en honor a La Natividad de Nuestra Señora.

Tras corta visita descenderemos por las escaleras que dan acceso al templo, las que nos permiten alcanzar, ahora sí, la calle del ayuntamiento, por la que continuaremos hacia la derecha ( SE ). En el primer cruce la abandonaremos para descender, también por nuestra derecha ( SW ), por la estrecha “ callejuela “ que nos permitirá desembocar junto al puente medieval de Monreal.

Atravesaremos este buscando salvar el cauce del río Elorz para posteriormente continuar por el camino que, discurriendo junto a su margen derecha, desemboca en el carretil asfaltado que da acceso a las instalaciones que “ coronan “ la cima de La Higa ( 1287 m ). En este punto dejaremos a nuestro paso un panel informativo y un poste indicador.

Continuaremos por asfalto en plácido caminar y no tardaremos en alcanzar la bifurcación en la que haremos caso omiso del sendero que nace por nuestra izquierda ( S ). Es el Camino de Illarkoa y aparece señalizado por un poste indicador.

Seguimos al frente ( SW ) por la estrecha carreterita, vial que de inmediato dará alcance a un edificio enclavado a la derecha ( W ) de la misma, junto al que abandonaremos el asfalto para tomar la notoria senda que, balizada con las marcas “ verdiblancas “ de Sendero Local ( SL ), nace también por la derecha ( SW ).

El sendero discurre en su primer tramo junto al alto muro de piedra que delimita los terrenos afines al edificio junto al que hemos abandonado el asfalto para posteriormente, y tras salvar el Puente Txirria ( 534 m ), atravesar en suave ascenso entre extensos campos de labor.

No tardaremos en desembocar nuevamente en el carretil asfaltado que asciende hacia las instalaciones enclavadas en la cima de La Higa ( 1287 m ), por el que continuaremos hacia la derecha ( NW ) en cómodo ascenso mientras dejamos a nuestro paso la entrada a diferentes fincas.

Tras corto discurrir por asfalto alcanzaremos en breve el punto en el que la sinuosa carretera traza una cerrada curva hacia la izquierda ( W ), lugar en el que la abandonaremos definitivamente para tomar la amplia pista que nace al frente ( NW ). Es el Camino de Malpica.

Continuaremos en plácido ascenso para, de inmediato, dejar a nuestro paso un primer cruce en el que obviaremos el camino que nace por nuestra izquierda ( S ). Seguimos de frente ( NW ).

Poco más adelante volveremos a alcanzar una segunda bifurcación, en la que nuevamente haremos caso omiso del camino que nace también por la izquierda ( S ).

Continuamos en todo momento por el Camino de Malpica y será apenas unos metros más adelante de haber dejado atrás esa segunda bifurcación cuando nos topamos con un pequeño y prácticamente inapreciable hito que señaliza la “ vía normal “ a La Higa ( 1287 m ), estrecha pero notoria senda que vuelve a nacer por la izquierda ( S ) y opción que también obviaremos.

El Camino de Malpica continúa ganando altura plácidamente y no tarda en dar alcance a un nuevo cruce, punto en el que esta vez no haremos caso del camino que nace por nuestra derecha ( N ).

Seguimos ascendiendo de frente ( NW ) y en breve “ tropezamos “ con una nueva bifurcación, lugar en el que volveremos a obviar el camino que, en fuerte pendiente, asciende por la izquierda ( W ) penetrando bajo la frondosidad del bosque.

La amplia pista por la que continuaremos ganando altura paulatinamente, balizada con las marcas “ verdiblancas “ de Sendero Local ( SL ), irá perdiendo notoriedad pasando a convertirse en un notorio, y en algunos tramos, pedregoso camino que terminará por adentrarnos bajo un frondoso hayedo.

Atravesaremos un paso canadiense ( 812 m ) y poco más adelante un pequeño puente ( 821 m ) para, tras un agradable tramo de discurrir a la sombra de las hayas, alcanzar un pequeño claro en el bosque, punto en el que nuestro camino se topa con una estratégica bifurcación ( 860 m ). Obviando el camino que nace por la derecha ( E ) y, apenas unos pocos metros más adelante, el que desciende por la izquierda ( W ), tomaremos el que continúa de frente ( S ) adentrándose en el frondoso bosque.

En “ cómodo “ ascenso alcanzaremos en breve un señalizado cruce, lugar en el que destaca un pequeño poste indicador y lugar en el que abandonaremos el camino que, identificado como la “ Senda de las Vacas “, continúa por la izquierda ( S ) mientras tomamos el que remonta por la derecha ( SW ) en dirección a la “ Fuente de Iturrioz “.

En paulatino ascenso el camino en breve pasará a discurrir junto a la margen izquierda del Barranco de Diablozulo, no tardando en atravesar una alambrada ( 920 m ) que, a día de hoy, aparece “ abierta “. Dejada esta atrás continuaremos en plácido caminar hasta que el camino parece “ morir “ al alcanzar el cauce del mencionado Barranco, el cual deberemos cruzar para tomar dirección al hito de piedras que destaca al frente ( SW ).

Desde el citado hito, junto al que también aparecen las balizas “ verdiblancas “, tomaremos el notorio sendero que continúa en agradable ascenso mientras discurre en todo momento junto a la margen derecha del Barranco.

La senda, muy marcada en todo momento, alcanza el punto ( 1009 m ) en el que, a escasos metros a nuestra izquierda ( S ), discurre una amplia pista. Haciendo caso omiso a esta seguiremos en todo momento por el estrecho pero notorio sendero, el que continúa en todo momento escrupulosamente balizado.

La senda discurre entre hayas para posteriormente adentrarse en un frondoso paraje, en el que los bojes amenazan con “ engullir “ el camino. Finalmente desembocaremos, ahora sí, en la amplia pista ( 1023 m ), por la que continuaremos hacia la derecha ( NW ) en agradable ascenso.

En breve dejaremos a nuestro paso un cruce ( 1023 m ), punto en el que haremos caso omiso del camino que nace por la derecha ( E ) mientras seguimos al frente ( NW ), en todo momento en tendido ascenso.

No tardaremos en alcanzar una nueva bifurcación ( 1015 m ), lugar en el que una pista atraviesa perpendicularmente y punto en el que tomaremos esta para seguir hacia la izquierda ( W ).

Nos adentramos bajo el tupido hayedo aunque será en un corto tramo ya que no tardaremos en salir a terreno despejado, punto a partir del cual comienzan a aparecer los aerogeneradores que “ salpican “ la parte alta de la sierra.

Nuestro camino busca alcanzar la amplia pista que, asomando al fondo ( W ), da servicio a los mencionados aerogeneradores. Sin llegar a alcanzar esta tomaremos el herboso camino que remonta en acusado ascenso por nuestra izquierda ( SE ), el que terminará por hacernos desembocar, ahora sí, en la mencionada pista.

Esta nos permitirá remontar en plácido ascenso para, haciendo caso omiso a posibles caminos que puedan nacer por ambos lados, alcanzar la amplia y prácticamente inapreciable cumbre de Karbatoki ( 1115 m ). Un aerogenerador la “ ocupa “. Una placa de “ coto de caza “, bajo la que apenas destaca un pequeño hito, puede servir de referencia para identificarla. Limitada panorámica.

Abandonamos la cima de Karbatoki ( 1115 m ) retomando la pista que desciende por la vertiente opuesta a la utilizada a la subida, por la que dejaremos numerosos aerogeneradores a nuestro paso.

Tras un tendido descenso la pista inicia un “ cómodo “ ascenso, el que nos permitirá alcanzar “ plácidamente la amplia cumbre de Ekisoain ( 1071 m ). También “ ocupada “ por un aerogenerador, un hito la señaliza. Abierta panorámica.

Iniciaremos el descenso en dirección opuesta a la empleada en la subida, en la que atravesaremos la pista que continúa de frente ( NE ) para tomar el marcado camino que desciende por la izquierda ( N ). Nos adentraremos bajo la frondosidad del bosque para en paulatino descenso terminar desembocando en el collado Txapaeta ( 936 m ).

En este pequeño y abierto cuello ( 936 m ), desde el que ya divisamos la tupida ladera meridional de La Higa ( 1287 m ) por la que tenemos que ascender, atravesaremos el amplio camino que cruza perpendicularmente para tomar al frente ( NE ) la estrecha pero marcada senda que aparece señalizada con un hito y balizas “ verdiblancas “.

El notorio sendero se “ encierra “ entre los bojes para iniciar un, en principio, tendido ascenso aunque paulatinamente la pendiente se irá acentuando. Las balizas “ verdiblancas “, así como esporádicos hitos, señalizan escrupulosamente la senda a seguir.

No resulta complicado seguir el sendero ya que, lo tupido del bojedal hará que prácticamente resulte “ imposible “ abandonarlo.

La senda en algunos puntos se torna bastante pedregosa y por esta iremos ganando altura sin excesivas dificultades, salvando algún que otro esporádico tramo rocoso.

Encerrados entre los bojes, sin apenas percibirlo, nos “ plantamos “ bajo un rocoso y  empinado “ corredor “ en el que un largo tramo de cadenas nos servirá de ayuda en caso de necesidad. En condiciones “ normales “, con piso seco y en ascenso, apenas deberemos echar mano de estas.

Ni mucho menos resulta complicado superar los diferentes tramos de cadenas que, una vez salvados, terminarán por hacernos desembocar en una pequeña terraza herbosa, lugar desde el que continuaremos ascendiendo por la derecha ( NE ), “ encerrados “ nuevamente entre bojes, en dirección a la visible y ya cercana cumbre de La Higa o Elomendi ( 1287 m ). Las instalaciones que dan servicio a las antenas situadas en la pequeña cima ocupan la totalidad de esta. El sendero que nos ha hecho alcanzar la cumbre deja a su paso el buzón montañero enclavado junto al vallado que “ cierra “ las instalaciones. Bella y abierta panorámica.

Dejamos atrás el citado buzón montañero para continuar por el notorio sendero que aparece dibujado junto al mencionado vallado aunque paulatinamente se irá alejando de este. Perderemos altura en dirección a la cercana ermita, erigida en honor a Santa Bárbara ( 1244 m ), que aparece en las inmediaciones de la cumbre y que alcanzaremos de inmediato. Bella panorámica hacia el valle.

Tras un pequeño descanso y después de recuperar fuerzas tomaremos el amplio camino que, desde la ermita ( 1244 m ), nos hará alcanzar el carretil asfaltado que da acceso a las instalaciones cimeras, por el que las volveremos a alcanzar de inmediato.

La carreterita muere en la cumbre junto a un pequeño panel panorámico ( a día de hoy desaparecido ), lugar desde el que tomaremos la marcada senda que, balizada con las marcas “ verdiblancas “, se adentra entre el boj para iniciar el descenso.

El sendero, muy marcado en el terreno y escrupulosamente balizado, pierde altura en acusada pendiente “ encerrado “ en todo momento entre un tupido bojedal. En un corto y bello tramo nuestra senda atraviesa un frondoso hayedo antes de cruzar por primera vez la carretera que desde Monreal ( 545 m ) da acceso a las instalaciones cimeras de La Higa ( 1287 m ).

El notorio, y en todo momento balizado sendero, atraviesa en numerosas ocasiones el citado carretil, evitando en todo momento el tener que caminar por asfalto.

Sin dificultad reseñable la senda paulatinamente irá perdiendo inclinación para finalmente terminar desembocando en la mencionada carretera, concretamente en el punto en el que, al comienzo del itinerario, la alcanzamos por primera vez. Podemos atravesarla  para tomar el sendero utilizado al inicio de la ruta aunque hoy optamos por continuar descendiendo por asfalto.

El estrecho vial nos permitirá alcanzar el puente que, enclavado en la parte baja de Monreal ( 545 m ), salva el cauce del río Elorz. Atravesaremos este para remontar al frente ( NE ) en dirección a la parte alta de la población, donde buscaremos alcanzar el aparcamiento aledaño al Centro de Salud de la localidad, inicio y final de este itinerario.


Track del Itinerario  


Fotos del Itinerario


Estacionaremos nuestro vehículo en el aparcamiento aledaño al Centro de Salud de Monreal, sobre el que despunta La Higa/Elomendi

Abandonaremos el aparcamiento en el que hemos estacionado nuestro vehículo para tomar la calle por la que lo hemos alcanzado. Continuamos por la derecha

De inmediato nos topamos con un nuevo cruce, lugar en el que deberemos abandonar la calle por la que discurrimos para tomar la que asciende hacia la izquierda

La calle por la que ascendemos se bifurca en breve, lugar en el que obviaremos la que desciende por la izquierda mientras remontamos de frente con la intención de visitar la iglesia de la localidad

En la parte alta de Monreal destaca la iglesia de la localidad, erigida en honor a La Natividad de Nuestra Señora

Iglesia de Monreal

Pórtico de entrada a la iglesia de Monreal

Desde la iglesia de Monreal descenderemos por las escaleras que le dan acceso

Desembocamos en el Ayuntamiento de Monreal para tomar la calle que desciende por la derecha

La calle tomada vuelve a bifurcarse de inmediato, lugar en el que deberemos continuar descendiendo por la que nace por la derecha

Descendemos por una estrecha " callejuela "

La calle por la que descendemos alcanza el frontón de Monreal, lugar en el que la abandonaremos para continuar hacia la izquierda 

El frontón de Monreal queda a nuestro paso

Continuamos descendiendo por otra estrecha " callejuela ", sobre la que despunta La Higa ( dcha )

Desembocamos en la parte baja de Monreal, donde llamará nuestra atención un bonito puente medieval

Puente medieval en Monreal, bajo el que discurre el río Elorz y sobre el que despunta La Higa

Unas escaleras nos permiten acceder al puente medieval de Monreal

Atravesamos el puente medieval de Monreal

Atravesado el puente medieval de Monreal el camino continúa hacia la izquierda

El  camino por el que dejaremos atrás el puente medieval de Monreal discurre junto a la margen derecha del río Elorz ( izquierda fuera de foto ) y junto al linde del campo de cereal que se extiende a nuestra derecha

El puente medieval de Monreal queda rápidamente atrás mientras que sobre este despunta El Castillo, cerro bajo el que se extiende la localidad

A la orilla del camino dejaremos a nuestro paso un poste indicador y un panel informativo antes de desembocar en el carretil asfaltado que cruza perpendicularmente, por el que continuaremos hacia la derecha

Detalle del poste indicador enclavado junto a nuestro camino

Detalle del panel informativo enclavado junto a nuestro camino

Una vez que nuestro camino ( dcha ) alcanza el carretil asfaltado, sobre el que despunta La Higa, continuaremos por este

Caminamos por asfalto y no tardamos en dejar a nuestro paso un poste indicador que, por la izquierda, señaliza el Sendero de Illarkoa

Detalle del poste indicador enclavado en la bifurcación, al que haremos caso omiso

El carretil por el que caminamos, sobre el que despunta La Higa, deja a su paso un pequeño edificio  

Dejado atrás el edificio enclavado a la orilla de la carretera por la que discurrimos, y metros antes de que esta se bifurque, la abandonaremos por la derecha tomando el camino que aparece balizado con marcas " verdiblancas ". Es el Camino de La Higa

El camino tomado alcanza de inmediato un nuevo puente. Es el Puente Txirria, el cual deberemos atravesar 

Placa que identifica el Puente Txirria

Atravesado el Puente Txirria continuaremos por el estrecho pero notorio sendero que se dibuja al frente 

La marcada senda se " encajona " entre la frondosa vegetación que amenaza con engullirla

El sendero no tarda en alcanzar nuevamente la carreterita abandonada anteriormente. La senda la atraviesa aunque nosotros dejamos esta opción para el descenso ya que optamos por continuar por asfalto hacia la derecha

Caminamos cómodamente por el estrecho carretil asfaltado que da acceso a las instalaciones enclavadas en la cumbre de La Higa

La carreterita asfaltada por la que vamos ganando altura deja a su paso el acceso a diferentes fincas

No tardamos en alcanzar el punto en el que la carretera traza una cerrada curva hacia la izquierda, momento en el que la abandonamos para tomar la pista que nace al frente. Es el Camino de Malpica

Mirada atrás hacia la cerrada curva en la que abandonaremos el asfalto

El Camino de Malpica remonta en plácido ascenso

Nuestro camino, el Camino de Malpica, no tarda en alcanzar un primer cruce, lugar en el que haremos caso omiso del que nace por la izquierda mientras continuamos al frente

El camino gana altura en plácido ascenso

En breve volvemos a dejar a nuestro paso una segunda bifurcación, en la que nuevamente haremos caso omiso del camino que nace por la izquierda. Seguimos al frente

Las marcas de pintura ( izda ) balizan nuestro camino

Bajo nuestro camino, en el valle, asoman extensos campos de cultivo

El Camino de Malpica se adentra entre pinos

En algún corto tramo el Camino de Malpica aparece " abierto " bajo una gran pared de roca

Mirada hacia el valle, en el que destaca la Balsa de Monreal ( centro ) y el Canal de Navarra

Balsa de Monreal y Canal de Navarra

Desde nuestro camino echamos una mirada atrás hacia la " inconfundible " silueta de Peña Izaga ( centro )

La pendiente de nuestro camino se acentúa paulatinamente

Nuestro camino se trona extremadamente pedregoso

Sobre el Camino de Malpica destaca la antena que " corona " la cima de La Higa

Una gran antena destaca en la cima de La Higa

El camino pierde inclinación paulatinamente mientras que, a nuestra derecha, comienzan a asomar los aerogeneradoes ( dcha ) del parque eólico que " ornamenta " la loma cimera de Txanburu

Nuestro camino discurre sin apenas pendiente

Nos adentramos en un frondoso paraje para continuar nuestro cómodo ascenso

Baliza ( izda ) y paso canadiense. Lo atravesaremos

El camino, muy notorio en todo momento, acentúa nuevamente su inclinación 

Las balizas ( dcha ) señalizan en todo momento nuestro camino

Sin apenas percibirlo atravesaremos sobre un pequeño puente, el cual salva el cauce del Barranco de Diablozulo

Barranco de Diablozulo, riachuelo que discurre con muy poco caudal

Nuestro camino se adentra bajo un " túnel " de vegetación

Alcanzamos una estratégica bifurcación enclavada en un claro del bosque, lugar en el que deberemos continuar de frente ( centro ) mientras hacemos caso omiso al camino que nace por la derecha en dirección a Txanburu

El camino por el que continuamos ( centro ) deja a su paso el cruce en el que obviaremos el que por la izquierda da acceso al collado Txapaeta. Un hito ( centro ) destaca en la bifurcación 

El camino vuelve a adentrarse bajo la frondosidad del bosque

No tardaremos en alcanzar un nuevo cruce, lugar en el que destaca un pequeño indicador ( centro ). Abandonamos el camino que continúa de frente ( izda ) para tomar el que asciende por la derecha

Detalle del pequeño indicador enclavado en el cruce de caminos

El camino tomado continúa discurriendo entre un frondoso entorno

Una alambrada que aparece " abierta " cruza nuestro camino

Sin apenas pendiente, el camino atraviesa bajo un frondoso bosque de hayas

Nuestro camino discurre junto a la margen izquierda del Barranco de Diablozulo

Alcanzamos el cauce del Barranco de Diablozulo, el cual atravesaremos para continuar de frente en dirección a un visible hito

Un notorio hito y las marcas de pintura " verdiblancas " balizan el sendero que ahora pasa a discurrir junto a la margen derecha del Barranco de Diablozulo

En algún corto tramo discurriremos por el cauce del Barranco de Diablozulo

La senda por la que discurrimos se dibuja notoria junto a la margen derecha del Barranco de Diablozulo

Las marcas de pintura balizan escrupulosamente el sendero por el que discurrimos

La senda remonta junto a la margen derecha del Barranco de Diablozulo

Los hitos también " ayudan " en el balizaje del sendero por el que remontamos

El hayedo por el que remontamos va " clareando " paulatinamente lo que hace que aflore la vegetación de monte bajo

Hitos y marcas de pintura balizan escrupulosamente nuestro sendero

Nuestra senda alcanza una amplia pista aunque " sin tocarla " continúa bajo esta por su derecha

El sendero continúa su notorio discurrir

La senda atraviesa entre el frondoso bosque

Una pequeña regata atraviesa nuestro camino. La cruzamos 

El sendero se abre paso entre un " túnel " de vegetación

Finalmente nuestra senda termina desembocando en una amplia pista que atraviesa perpendicularmente, la que tomaremos para continuar por la derecha

La amplia pista busca salir a terreno abierto

La pista por la que discurrimos alcanza un cruce, lugar en el que obviaremos la que nace por la derecha mientras continuamos de frente

La pista inicia un paulatino ascenso mientras parece perder algo de entidad

Desembocamos en una nueva pista que cruza perpendicularmente, por la que continuaremos hacia la izquierda

Nos adentramos en un tupido bosque de hayas

La pista vuelve a ganar notoriedad mientras pierde inclinación  

Nuestra pista busca abandonar el bosque para salir a terreno abierto

Definitivamente salimos a terreno despejado, donde nos topamos con los aerogeneradores que " engalanan " la parte alta de la Sierra de Alaiz

La pista de tierra por la que caminamos busca desembocar en la más amplia y notoria que vemos atraviesa al fondo, la que da servicio al Parque Eólico pero que en un principio evitaremos tomando el herboso camino que nace por nuestra izquierda

El herboso camino tomado remonta en acusado ascenso en dirección a la línea de aerogeneradores 

Sobre la vegetación de monte bajo que nos " envuelve " asoma La Higa, último objetivo de este itinerario

Definitivamente desembocaremos en la amplia pista que da servicio al Parque Eólico y por esta continuaremos de frente 

Apenas unos pocos metros más adelante del punto en el que hemos desembocado en la amplia pista esta recibe otra por la derecha, a la que haremos caso omiso

La pista inicia un paulatino ascenso a la vera de la línea de aerogeneradores 

Bajo la amplia pista por la que discurrimos se extiende otra línea de aerogeneradores, tras la que despunta la Peña Unzue

Caminamos en paulatino ascenso junto a la línea de aerogeneradores

Mientras remontamos en paulatino ascenso en el horizonte despunta La Higa ( centro )

La amplia pista que da servicio al Parque Eólico recibe por la izquierda otra abierta para la " saca de madera ", a la que haremos caso omiso  

Apenas unos pocos metros más adelante nos topamos con un discreto cruce, lugar en el que obviaremos otra pista abierta para la " saca de madera " que nace por nuestra izquierda. Continuamos en todo momento por la pista " principal " 

La pista por la que caminamos discurre en todo momento en " suave " ascenso

Alcanzamos la amplia y prácticamente inapreciable cima de Karbatoki

En la cima de Karbatoki, sirva de referencia, destaca una placa de " coto de caza "

Placa de " coto de caza " enclavada en la cima de Karbatoki, bajo la que apenas destaca un discreto hito de piedras

Abandonamos la cima de Karbatoki

Desde la placa de " coto de caza " enclavada en la cima de Karbatoki abandonaremos esta para retomar la amplia pista por la que venimos caminando, la que inicia un acusado descenso

La pista por la que continuamos caminando discurre en todo momento junto a la línea de aerogeneradores 

Desde la amplia pista por la que hemos abandonado la cima de Karbatoki echamos una mirada atrás hacia esta

La línea de aerogeneradores parce " infinita "

La pista parece perder inclinación paulatinamente, lo que nos permite un plácido discurrir

Atravesamos un paso canadiense

Ante nosotros, al fondo y relativamente cercana, asoma la cima de Ekisoain ( centro )

La pista acentúa tímidamente su pendiente buscando desembocar en la cima de Ekisoain

En las inmediaciones de la cima de Ekisoain la pista se bifurca, punto en el que tomaremos la que nace por la derecha 

La piramidal silueta de La Higa asoma más cerca

Abandonamos la pista ( izda ) que da servicio a los aerogeneradores que ocupan la cima de Ekisoain buscando alcanzar esta

Un " derruido " hito de piedras señaliza la cima de Ekisoain

Reconstruyo el hito que señaliza la cima de Ekisoain, desde el que damos vista a nuestro siguiente objetivo, La Higa

Desde el hito enclavado en la cima de Ekisoain deberemos atravesar su amplia cumbre buscando continuar en dirección opuesta a la utilizada en la subida

Abandonamos la amplia cumbre de Ekisoain, tras la que asoma Karbatoki ( centro )

Dando vista a La Higa ( izda ) abandonaremos la cima de Ekisoain para alcanzar de inmediato la amplia pista que da servicio a los aerogeneradores que la ocupan

Desde la cima de Ekisoain, obviando la pista que continúa al frente ( dcha ), deberemos tomar el amplio y herboso camino que nace por la izquierda

El camino tomado se adentra entre vegetación de monte bajo iniciando un paulatino descenso

De inmediato nos adentramos bajo el frondoso bosque de hayas

Nuestro camino se transforma en una estrecha pero notoria senda

Nuestro próximo objetivo, La Higa ( centro ), despunta entre la vegetación de monte bajo que nos " envuelve "

El marcado sendero se abre paso entre vegetación de monte bajo

Nuestro camino vuelve a ganar entidad

Terminamos desembocando en el collado Txapaeta

En el collado Txapaeta, sobre sobre el que despunta La Higa, cruzaremos el camino que atraviesa perpendicularmente para tomar la senda ( izda ) que continúa de frente hacia su cima

Cruzamos el camino que atraviesa el collado Txapaeta para tomar la notoria senda ( izda ) que nos va a permitir encaminarnos hacia la cima de La Higa ( centro ) 

Un hito señaliza la senda que, adentrándose entre la vegetación de monte bajo que tapiza el collado de Txapaeta, remonta hacia la cima de La Higa

El estrecho pero marcado sendero se adentra entre vegetación de monte bajo mientras acentúa paulatinamente su pendiente

Las marcas de pintura ( centro ) balizan escrupulosamente el notorio sendero, sobre el que despunta en todo momento La Higa ( centro )

El balizado sendero atraviesa amplios claros

La senda paulatinamente acentúa su inclinación mientras vuelve a encerrarse entre los bojes

El sendero, muy pedregoso en algunos tramos, gana altura en fortísimo ascenso

Desde las laderas de La Higa echamos una mirada hacia las cimas ya visitadas anteriormente, Ekisoain ( izda ) y Karbatoki ( centro )

Las balizas " verdiblancas " ( centro prácticamente inapreciables ) señalizan el camino a seguir

La senda vuelve a adentrarse entre vegetación de monte bajo aunque no deja de ganar altura en ningún momento 

En algunos tramos el boj amenaza con " engullir " el estrecho sendero

Nos topamos con el primer tramo de cadenas 

En este primer tramo de cadenas deberemos ayudarnos " un poquito " de las manos

Sin excesivas dificultades superamos este primer tramo de cadenas

La notoria senda, en la que destacan varios tramos de cadenas, gana altura " encajonada " entre los bojes

La " empinada " senda no nos da tregua

Los bojes flanquean el empinado sendero por el que no dejamos de ganar altura

Nos topamos con este corto y sencillo tramo " asegurado " con cadenas, el cual superaremos sin excesivas dificultades

La marcada senda se abre paso entre el roquedo

Conforme ascendemos la senda aparece menos " cerrada " por el boj

Mirada hacia el valle desde la ladera meridional de La Higa, sobre el que despunta Izaga ( izda ). En primer término ( abajo-derecha ) asoma el palacio de Equisoáin mientras que Salinas de Ibargoiti ( centro ) lo hace al fondo

Palacio de Equisoáin visto desde las laderas de La Higa

Desde las laderas de La Higa también disfrutamos de una abierta panorámica hacia Pamplona

La cima de La Higa ya asoma cercana

Un buzón montañero señaliza la cima de La Higa o Elomendi

Detalle del buzón montañero enclavado en la cima de La Higa

Dejamos atrás el buzón enclavado en la cumbre de La Higa, desde el que damos vista al parque eólico que se extiende por la loma cimera de Txanburu ( dcha ) y a las cimas ya visitas de Ekisoain ( izda ) y Karbatoki ( centro )

Desde el buzón enclavado en la cumbre de La Higa tomaremos el notorio sendero que discurre junto al vallado que " cierra " el recinto cimero, del que se irá alejando mientras busca descender hacia la visible ermita de Santa Bárbara 

El sendero desemboca en la carreterita que da acceso a las instalaciones enclavadas en la cima de La Higa, bajo la que aparece la ermita de Santa Bárbara

Desde la carretera no tenemos más que perder unos pocos metros hacia la cercana ermita, lugar desde el que disfrutamos de una bella panorámica hacia Izaga ( centro )

Ermita de Santa Bárbara

Desde la ermita de Santa Bárbara tomaremos el marcado camino que le da acceso desde la carretera que da servicio a las instalaciones enclavadas en la cima de La Higa

El herboso camino que da acceso a la ermita de Santa Bárbara no tarda en desembocar en el carretil que da servicio a las instalaciones enclavadas en la cima de La Higa, por el que continuaremos ascendiendo hacia la izquierda 

Punto en el que el camino que da acceso a la ermita de Santa Bárbara ( izda ) desemboca en el carretil que da servicio a las instalaciones enclavadas en la cima de La Higa, por el que continuaremos ascendiendo 

La carretera que da acceso a las instalaciones enclavadas en la cima de La Higa deja por debajo la ermita de Santa Bárbara mientras que en el valle asoman Monreal ( izda ) y Salinas de Ibargoiti ( centro ) 

La carreterita nos permite alcanzar cómodamente las instalaciones cimeras

Caminamos por el carretil hasta alcanzar el punto en el que este " muere ", lugar en el que destacan los restos de un panel ( dcha )

Una gran antena " corona " la cima de La Higa

Desde la cima de La Higa miramos hacia Peña Izaga ( centro )

Miramos hacia Pamplona

En el valle se extiende Pamplona y los numerosos pueblos que la rodean

Antes de abandonar la cima de La Higa echaremos una mirada atrás hacia la Peña Izaga que vemos asomar al fondo 

Desde el lugar en el que muere el carretil que alcanza la cima de La Higa, dando vista al parque eólico que se extiende por la loma cimera de Ekisoain y Karbatoki, tomaremos un notorio sendero por el que vamos a iniciar el descenso

Una marcada senda abandona el recinto cimero que " ornamenta " la cumbre de La Higa

La marcada senda se encajona de inmediato entre el boj

Mientras iniciamos el descenso de La Higa disfrutaremos de una abierta panorámica hacia la Cuenca de Pamplona

La senda, en todo momento " encajonada " entre boj, pierde altura en acusado descenso

Sobre nuestras cabezas asoma la gran antena que " corona " la cima de La Higa, de la que venimos descendiendo

La senda, muy notoria en todo momento, se adentra en el frondoso bosque

El sendero alcanza la carreterita que da acceso a las instalaciones cimeras de La Higa, la que atravesaremos para continuar por la senda que nace al frente ( centro )  

La marcada senda evita la carretera y busca adentrarse nuevamente bajo el arbolado

El notorio sendero nuevamente se penetra bajo la frondosidad del bosque

La senda no tarda en volver a desembocar en el carretil que da acceso a las instalaciones cimeras de La Higa, por la que continuaremos en descenso hacia la derecha

Punto en el que nuestra senda ( dcha ), señalizada con hitos, ha desembocado en el carretil que da acceso a las instalaciones cimeras de La Hig. Continuamos descendiendo por nuestra derecha ( centro en la foto )

Apenas caminamos unos pocos metros por asfalto ya que de inmediato tomaremos la senda que nace por la izquierda. Un hito la señaliza

La estrecha senda continúa dibujándose en todo momento muy notoria

El notorio sendero busca adentrarse nuevamente en el arbolado

Esporádicos hitos ayudan en la señalización del sendero por el que descendemos

El sendero sale a terreno abierto para discurrir en algún tramo bajo el carretil que da acceso a las instalaciones cimeras de La Higa

La senda por la que descendemos, desde la que damos vista a la Peña Izaga ( centro ), acentúa nuevamente su pendiente

En nuestro descenso podremos disfrutar de una bonita panorámica hacia Monreal, localidad que destaca en primer término y sobre la que despunta Izaga ( centro )

Monreal

El sendero nuevamente busca alcanzar la carreterita que da acceso a las instalaciones cimeras de La Higa

En acusado descenso terminaremos alcanzando el carretil que da acceso a las instalaciones enclavadas en la cima de La Higa 

Cruzamos el carretil para tomar el sendero que, balizado con una marca " verdiblanca ", nace al frente

La senda continúa su acusado descenso

La senda, extremadamente pedregosa en algunos tramos, gana notoriedad entre el frondoso bojedal

Volvemos a desembocar en la carreterita que da acceso a las instalaciones cimeras de La Higa, por la que continuaremos descendiendo hacia la derecha

Punto en el que nuestro camino desemboca en el carretil que asciende hacia la cima de La Higa, por el que continuaremos descendiendo hacia la derecha ( centro en la foto ) 

Apenas caminaremos unos pocos metros por el amplio carretil ya que, en breve, un hito y una baliza " verdiblanca " nos invitan a abandonarlo por la izquierda

La senda se " encierra " nuevamente entre bojes 

El sendero acentúa paulatinamente su inclinación

Nos adentramos en un joven pinar

El sendero se abre paso entre los pinos

La Peña Izaga ( centro ) despunta en todo momento ante nosotros

A la altura de un pequeño poste indicador ( izda ) desembocaremos en una amplia pista mientras que a nuestra derecha asoma cercana la carreterita que asciende hacia la cima de La Higa 

Un pequeño poste indicador destaca en el punto en el que la senda alcanza una amplia pista que cruza perpendicularmente

Detalle del pequeño poste indicador enclavado a la orilla del sendero

La pista en la que hemos desembocado y que vamos a atravesar nace desde la carreterita que discurre cercana a nuestra derecha ( centro en la foto ), la cual obviaremos mientras tomamos el sendero que nace de frente ( izquierda en la foto )

El sendero por el que descendemos, prácticamente " engullido " por la alta hierba en época estival, discurre paralelo al carretil que da acceso a las instalaciones cimeras de La Higa

Mientras discurrimos junto a la alambrada que tenemos a nuestra izquierda atravesaremos otra que nos cruza perpendicularmente

Nuestra senda termina desembocando en una balizada bifurcación, lugar en el que destaca un indicador. Continuamos descendiendo de frente ( centro )

Detalle del indicador enclavado en la bifurcación en la que hemos desembocado

Mirada atrás hacia la bifurcación por la que acabamos de pasar, sobre la que despunta La Higa 

Con Monreal asomando ya cercano nuestra senda vuelve a " encajonarse " entre bojes 

Una vez más alcanzamos el carretil asfaltado que da acceso a las instalaciones cimeras de La Higa y lo atravesamos para continuar al frente

El notorio sendero nos permite un cómodo discurrir

La senda alcanza un vallado para discurrir junto a este

Volvemos a desembocar en la carreterita que da acceso a las instalaciones cimeras de La Higa, lugar en el que al comienzo del itinerario desembocamos por el sendero que asoma al frente ( centro ) y donde nos desviamos por esta hacia la derecha ( izquierda en la foto ). Ahora evitaremos tomar el citado sendero ( centro ) utilizado a nuestra subida mientras descendemos hacia la derecha por asfalto 

Perdemos altura plácidamente por la estrecha carretera asfaltada

La Higa despunta sobre el estrecho carretil por el que descendemos

El Castillo, discreta colina que asoma ante nosotros, despunta sobre el carretil por el que descendemos

Desde la estrecha carreterita por la que caminamos damos vista al Puente Txirria, por el que atravesamos al comienzo de la ruta

En plácido descenso terminamos alcanzando la bifurcación en la que, al comienzo del itinerario, abandonamos el asfalto para tomar el camino que nace por la derecha ( izquierda en la foto )

Monreal asoma ya cercano

La carreterita busca alcanzar el puente que salva el cauce del río Elorz 

El cerro de El Castillo despunta sobre el puente medieval por el que atravesamos al comienzo del itinerario

Atravesamos el puente que salva el cauce del río Elorz

En época estival el cauce del río Elorz " desaparece " entre la vegetación que lo " invade ". Al fondo asoma el puente medieval de Monreal, sobre el que despunta El Castillo  

Nos adentramos en Monreal

Panel informativo en Monreal

La torre de la iglesia de Monreal despunta sobre algunas de las callejuelas de la localidad

En la parte alta de Monreal nos topamos con un cruce de calles, lugar en el que abandonaremos la que continúa de frente mientras toamos la que nace por la izquierda

Callejeamos por Monreal

Abandonamos la calle por la que caminábamos para adentrarnos en el parque aledaño al Centro de Salud de Monreal

Un camino " dibujado " en el parque aledaño al Centro de Salud de Monreal nos permite acercarnos a este  

La Higa despunta sobre la localidad de Monreal

Alcanzamos el Centro de Salud de Monreal, tras el que ya asoma el aparcamiento en el que tenemos estacionado nuestro vehículo

Terminamos desembocando en el aparcamiento aledaño al Centro de Salud de Monreal, sobre el que despunta La Higa e inicio y final de este itinerario


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