viernes, 7 de octubre de 2022

Moncayo-Peña Negrilla Norte-Peña Negrilla-San Juan-Corralejo-Lobera-Majada Alta ( Los 7 ' dosmiles ' del Moncayo )

Sirviendo de frontera natural entre las provincias de Zaragoza y Soria, o lo que viene  a ser lo mismo, entre  Aragón y Castilla, la Sierra del Moncayo es una cadena montañosa de aproximadamente 15 kilómetros de largo y 7 de ancho que da nombre a la comarca aragonesa situada al Oeste de la provincia de Zaragoza, Tarazona y el Moncayo.

El punto más elevado de la citada Sierra lo encontraremos en la cima del Moncayo o Pico San Miguel ( 2315 m ), una de las montañas más relevantes de la Península Ibérica y la máxima altura del Sistema Ibérico, el cual separa la Meseta Central de la Depresión del Ebro.

En las laderas del Moncayo ( 2315 m ), concretamente en su vertiente Norte, se extiende el Parque Natural del Moncayo. Se creó el 27 de Octubre de 1978 como Parque Natural de la Dehesa del Moncayo, cambiando a su denominación actual el 31 de marzo de 1998.

El Parque Natural cuenta con una superficie de 11144 Ha. que se extiende a lo largo de 9 términos municipales de la provincia de Zaragoza: Tarazona, San Martín de la Virgen del Moncayo, Lituenigo, Litago, Trasmoz y Añón del Moncayo, todos ellos en la Comarca de Tarazona y el Moncayo. Talamantes, en la Comarca del Campo de Borja y Calcena y Purujosa en la Comarca del Aranda.

Además de la mencionada cumbre del Moncayo ( 2315 m ), en la Sierra destacan otras 6 cimas que superan los 2000 metros de altura. Estas son: Peña Negrilla Norte ( 2077 m ), Peña Negrilla ( 2117 m ), San Juan ( 2282 m ), Corralejo ( 2277 m ), Lobera ( 2226 m ) y Majada Alta ( 2008 m ).

Como no podía ser de otra manera en un macizo de esta “ envergadura “ son numerosos los puntos de partida habitualmente utilizados por los que buscan alcanzar cualquiera de las cumbres citadas. Tanto desde la vertiente de Soria como desde Zaragoza son innumerables los caminos que ascienden a la Sierra.

La ruta “ clásica “ más utilizada es la que parte desde el Santuario de Nuestra Señora del Moncayo ( 1646 m ), “ sencillo “ y corto itinerario que resulta recomendable para prácticamente todos los públicos aunque puede resultar “ peligroso “ en época invernal.

 

Acompañado de mi hijo Oscar y con el objetivo de “ coronar “ las 7 cumbres de la Sierra del Moncayo que superan los dosmil metros de altura y que citamos anteriormente, vamos a tomar como punto de partida para nuestro itinerario el Centro de Interpretación de Agramonte ( 1078 m ), otro enclave habitualmente utilizado para las incursiones en el macizo y que está enclavado bajo su vertiente nororiental. Esta es mi propuesta, espero que la disfrutéis.

  

Resumen del Itinerario

 

Comenzaremos a caminar desde el amplio aparcamiento ( 1078 m ) enclavado en las inmediaciones del Centro de Interpretación de Agramonte en el Parque Natural del Moncayo, lugar en el que tomaremos el carretil asfaltado que da acceso al Santuario de Nuestra Señora del Moncayo ( 1646 m ).

Apenas caminaremos un kilómetro y medio por asfalto cuando damos alcance a una balizada bifurcación, lugar en el que abandonamos la carreterita por la derecha ( S ) tomando la Senda PR-Z 5. El notorio sendero no tarda en volver a alcanzar un cruce, punto en el que un poste indicador nos “ invita “ a seguir por la derecha ( SW ) en dirección al Barranco de Castilla.

La senda aparece en todo momento escrupulosamente balizada con hitos y esporádicos indicadores mientras discurre horizontalmente bajo la vertiente septentrional del Moncayo ( 2315 m ) hasta que termina alcanzando el anteriormente citado Barranco de Castilla. Por este ascenderemos camino del collado de Castilla o de Pasalobos ( 1949 m ) aunque antes de alcanzarlo nos desviaremos por la derecha ( NW ) para, sin camino definido, continuar ganando altura por la acusada ladera oriental de Peña Negrilla Norte ( 2077 m ), en cuya cumbre desembocaremos no sin poco esfuerzo.

Una agradable loma nos permitirá alcanzar rápidamente la cercana cima de Peña Negrilla ( 2117 m ), desde la que, ahora sí, descenderemos hacia el “ fronterizo “ collado de Castilla o de Pasalobos ( 1949 m ), muga natural entre Soria y Zaragoza o lo que es lo mismo, entre Castilla y Aragón.

Desde este abierto cuello un notorio sendero asciende en brutal pendiente por la pedregosa ladera occidental del Moncayo ( 2315 m ) hasta desembocar en su amplia cumbre.

En dirección opuesta a la de ascenso iniciamos un suave descenso para atravesar el discreto collado del Alto de las Piedras ( 2256 m ), desde el que una corta y tendida subida nos permitirá alcanzar la discreta cota de San Juan ( 2282 m ).

En tendido descenso continuaremos en la misma dirección ( E ) camino del abierto collado ( 2259 m ) que nos separa de Corralejo ( 2277 m ), cuello en el que obviaremos el sendero que por la izquierda ( N ) proviene del Santuario de Nuestra Señora del Moncayo ( 1646 m ) mientras remontamos el corto y suave desnivel que nos permitirá desembocar en la cumbre citada, Corralejo ( 2277 m ).

Un corto y acusado descenso por la pedregosa ladera Sur de la cima recién “ coronada “ nos permitirá atravesar el amplio y abierto collado de San Marcos ( 2133 m ), desde el que remontaremos por la herbosa ladera septentrional de Lobera ( 2226 m ) para terminar dando alcance a su amplia cumbre.

Nuevamente perderemos altura en dirección opuesta a la de ascenso para descender hacia el collado de Santa Lucía ( 1999 m ), discreto cuello desde el que una corta y suave subida nos permitirá “ coronar “ la cima de la Majada Alta ( 2008 m ).

Volvemos a descender en dirección opuesta a la de subida camino del collado del Muerto ( 1719 m ) aunque nosotros, a la altura de un notorio hito y por “ acortar “ ligeramente la ruta, evitaremos alcanzarlo ( craso error ) para, sin camino definido, desviarnos por la izquierda ( N ) adentrándonos en un “ incómodo “ pinar por el que perderemos altura hacia una “ salvadora “ pista.

En esta “ tropezaremos “ con las balizas rojiblancas de la Senda GR-90 que seguiremos hasta que un poste indicador nos “ invita “ a abandonarla por la izquierda ( NE ) para tomar el notorio sendero que, sin dificultad reseñable, nos permitirá alcanzar el Santuario de Nuestra Señora del Moncayo.

Desde este continuaremos descendiendo “ acompañados “ en todo momento de las balizas rojiblancas hasta que alcanzamos el Refugio de La Paridera ( 1200 m ), lugar en el que decidimos tomar la carreterita que nos devolverá al punto en el que, a nuestro ascenso, abandonamos el asfalto.

Ahora también lo haremos pero por la derecha ( N ) para tomar un notorio sendero que de inmediato se bifurca, momento en el que decidimos continuar por la izquierda ( NE ) para discurrir paralelos a la carreterita y terminar desembocando en el punto de partida, el aparcamiento ( 1078 m ) aledaño al Centro de Interpretación de Agramonte en el Parque Natural del Moncayo.  

       

Datos del Itinerario

 

Desnivel: 1593 m

Tiempo: De 8 h a 10 h

Distancia: 27´4 km

Inicio: Centro de Interpretación de Agramonte ( Zaragoza )

Fecha de realización: Julio 2022

Epoca recomendada: Verano y Otoño 

Cimas: Peña Negrilla Norte ( 2077 m ); Peña Negrilla o Moncayo de Castilla ( 2117 m ); Moncayo o San Miguel ( 2315 m ); San Juan ( 2282 m ); Corralejo o Morca ( 2277 m ); Lobera ( 2226 m ); Majada Alta ( 2008 m )

 

Descripción del Itinerario

 

Este itinerario da comienzo desde el Centro de Interpretación de Agramonte ( 1078 m ) en el Parque Natural del Moncayo, junto al que se extiende un amplio aparcamiento en el que podremos estacionar nuestro vehículo.

Desde la parte alta del citado parking tomaremos por la derecha ( W ) la carreterita que da acceso al Santuario de Nuestra Señora del Moncayo ( 1646 m ). Nada más comenzar a caminar obviaremos la pista que nace también por la derecha ( N ) mientras el vial asfaltado inicia un tendido ascenso adentrándose entre el frondoso bosque en el que destacan pinos y hayas.

Tras aproximadamente kilómetro y medio de agradable discurrir alcanzaremos un balizado cruce, lugar en el que, sirva como referencia, hay “ pintado “ un paso de cebra en la carretera y lugar en el que abandonaremos esta por la derecha ( S ) tomando un notorio sendero. Las balizas amarillas y blancas de la Senda PR-Z 5 lo señalizan.

El sendero tomado se bifurca a los pocos metros, punto en el que destaca un poste indicador. Junto a este deberemos continuar por la senda de la derecha ( SW ), marcado sendero que se encamina hacia el Barranco de Castilla en notorio discurrir y en plácido ascenso.

No tardaremos en volver a toparnos con una nueva bifurcación, punto el que haremos caso omiso de un difuso sendero que nace por la izquierda ( SE ) mientras seguimos por la derecha ( W ). La senda tomada discurre escrupulosamente balizada con numerosos hitos bajo un frondoso bosque de hayas.

Atravesaremos pequeñas regatas y dejaremos a nuestro paso varias carboneras para terminar alcanzando una notoria pista, por la que continuaremos hacia la derecha ( W ). Apenas caminaremos unos pocos metros por esta ya que de inmediato alcanzaremos un poste indicador, junto al que la abandonaremos por la izquierda ( S ) tomando el notorio sendero que, volviéndose adentrar en el hayedo, gana altura hacia el collado de Castilla ( 1949 m ).

En tendido ascenso desembocaremos nuevamente en la pista abandonada anteriormente que asciende por la derecha ( W ). Continuaremos en esa dirección aunque apenas unos pocos metros más adelante, a la altura de un hito, la abandonaremos por la izquierda ( S ).

La senda tomada gana altura en acusado ascenso bajo el frondoso hayedo mientras los hitos la balizan escrupulosamente. No tardaremos en “ tropezar “ con un nuevo cruce, lugar en el que haremos caso omiso del sendero que sigue al frente ( W ) mientras que nosotros continuaremos por la izquierda ( S ).

El sendero atraviesa en breve un “ pedregoso “ claro en el bosque, lugar en el que divisaremos por primera vez la cumbre “ principal “ del macizo, el Moncayo ( 2315 m ). La senda asciende entre piedras para volver a adentrarse entre las hayas aunque rápidamente las dejaremos atrás para continuar caminando entre pinos.

A nuestro paso queda una ruinosa borda mientras ganamos altura por una notoria senda que aparece balizada con esporádicos hitos. La pendiente se va acentuando paulatinamente y terminamos abandonando el pinar mientras continuamos ascendiendo por terreno abierto junto a su linde.

La marcada senda se encamina hacia el ya “ intuible “ collado de Castilla ( 1949 m ) aunque nosotros, buscando realizar un itinerario “ circular “, decidimos desviarnos por nuestra derecha ( W ) hacia la visible cumbre de Peña Negrilla Norte ( 2077 m ). Para los que busquen una ascensión menos “ sufrida “ es recomendable alcanzar el citado collado de Castilla ( 1949 m ) para posteriormente, y tras pasar por la cumbre de Peña Negrilla ( 2117 m ), desembocar en la cima de Peña Negrilla Norte ( 2077 m ).

Como nosotros no queremos “ hacer y deshacer “ el mismo camino, nos dirigiremos entre vegetación de monte bajo hacia la ladera oriental de nuestro primer objetivo de la jornada, la citada Peña Negrilla Norte ( 2077 m ). Sin camino definido y en “ no muy cómodo “ discurrir buscaremos alcanzar los amplios “ pedregales “ que se extienden en la citada ladera, por los que ascenderemos algo más “ cómodos “ aunque la pendiente a superar es brutal. De esta manera terminaremos alcanzando la loma cimera de Peña Negrilla Norte ( 2077 m ), en la que se dibuja una notoria senda que, por la izquierda ( S ), nos permitirá alcanzar rápidamente su cercana cumbre. Peña Negrilla Norte ( 2077 m ), amplia y herbosa cima en la que destaca un gran cerco de piedras en cuyo centro aparece enclavado un hito. A escasos metros de este llamará nuestra atención una inscripción en un rústico “ panel “ en la que se puede leer: “ Amigos del Moncayo. Paz, amistad y montaña “. Amplia y abierta panorámica.

En dirección opuesta a la de ascenso continuaremos caminando por la marcada senda que se dibuja en lo alto de la loma que nos separa de nuestro siguiente objetivo, la cercana cima de Peña Negrilla ( 2117 m ). En plácido caminar dejaremos a nuestro paso un discreto “ colladito “ ( 2058 m ) en el que llama nuestra atención una vieja choza construida con piedras. Desde este la senda inicia tendido ascenso mientras se abre paso entre la vegetación de monte bajo que cubre la loma para terminar alcanzando la amplia cumbre de Peña Negrilla ( 2117 m ). Un gran hito de piedras y un pequeño “ monolito “ construido con chapa señalizan la cima. Panorámica similar a la disfrutada desde la anterior cima.

Nuevamente continuaremos en dirección opuesta a la de subida para ahora iniciar un acusado descenso hacia el collado de Castilla ( 1949 m ). Una marcada senda, que aparece balizada con hitos, pierde altura por la ladera oriental de la cima recién “ conquistada “ para rápidamente desembocar en el citado collado de Castilla o de Pasalobos ( 1949 m ), “ frontera “ natural entre Zaragoza y Soria o, lo que es lo mismo, entre Aragón y Castilla. Un “ mugarri “ de piedra lo señaliza.

Atravesamos el abierto cuello ( 1949 m ) para, continuando en la misma dirección ( E ), iniciar un acusado ascenso por la notoria y balizada senda que remonta en brutal pendiente por la “ imaginaria línea fronteriza “ que se dibuja en la pedregosa ladera por la que terminaremos desembocando en el “ techo “ del Sistema Ibérico, el Moncayo ( 2315 m ). Un gran vértice geodésico destaca en la amplia cumbre, en cuyas inmediaciones aparece enclavada una imagen de la Virgen del Pilar. Amplia y abierta panorámica.

Un notorio camino nos permite continuar en dirección opuesta a la de subida para, en breve, dejar a nuestro paso un buzón montañero. En plácido descenso perderemos altura hacia el discreto “ colladito “ del Alto de las Piedras ( 2256 m ), cuello que se abre bajo nuestro próximo objetivo, la cima de San Juan ( 2282 m ). Atravesamos el citado collado ( 2256 m ) e iniciamos una “ cómoda “ y corta subida por el en todo momento notorio camino, el cual nos permitirá alcanzar rápidamente la citada cumbre, San Juan ( 2282 m ). Un gran hito de piedras la señaliza. Limitada panorámica.

Abandonamos la cima para, una vez más, continuar en dirección opuesta a la de ascenso mientras perdemos altura hacia el abierto collado ( 2259 m ) que nos separa de nuestro siguiente objetivo, Corralejo ( 2277 m ). En este cuello, en el que destaca un hito de piedras y un poste indicador que señaliza la “ ruta aragonesa “, recibiremos por la izquierda ( N ) el sendero que proviene del Santuario de Nuestra Señora del Moncayo ( 1646 m ) y que viene a ser la “ ruta normal “ hacia el techo del Sistema Ibérico, el Moncayo ( 2315 m ).

Haciendo caso omiso al citado camino remontamos plácidamente por la notoria senda que por terreno pedregoso salva el corto y suave desnivel que nos permitirá desembocar de manera “ cómoda “ en la cumbre de Corralejo ( 2277 m ). Un hito de piedras la señaliza. Abierta panorámica.

Desde la cima recién “ conquistada “, un notorio camino que aparece escrupulosamente balizado con hitos nos permite un corto y acusado descenso por su pedregosa ladera Sur. Perdemos altura en dirección al abierto collado de San Marcos ( 2133 m ), en el que desembocaremos sin dificultad reseñable. Atravesamos el amplio cuello ( 2133 m ) para iniciar el ascenso por el marcado sendero que remonta por la herbosa ladera septentrional de Lobera ( 2226 m ). En tendido ascenso la senda termina por desembocar en su extensa cumbre. Lobera ( 2226 m ), un gran vértice geodésico la señaliza. Abierta panorámica.

Desde esta amplia cima nacen dos “ líneas de hitos “ que descienden por la ladera opuesta a la de ascenso. Obviaremos la que pierde altura por la izquierda ( SE ) en dirección al collado de Bellido ( 1811 m ) mientras continuamos de frente ( S ) por el amplio camino que desciende, en todo momento balizado con hitos, en dirección al collado de Santa Lucía ( 1999 m ), discreto cuello que nos separa de la última cima a visitar en este itinerario, la Majada Alta ( 2008 m ).

Conforme perdemos altura el marcado camino continúa en dirección Sur para alejarse paulatinamente del citado collado de Santa Lucía ( 1999 m ), el cual quedará ligeramente a nuestra izquierda ( E ). Deberemos estar atentos para abandonar nuestro camino y, discurriendo entre pequeños pinos, encaminarnos hacia el mencionado cuello ( 1999 m ), sobre el que veremos despuntar tímidamente la cima de la Majada Alta ( 2008 m ).

Una vez alcanzado el prácticamente inapreciable collado ( 1999 m ) remontaremos el escaso desnivel que nos permitirá alcanzar muy “ cómodamente “  la cima de la Majada Alta ( 2008 m ). Un hito de piedras señaliza la amplia cumbre que aparece cubierta por pequeños pinos. Limitada panorámica.

Los hitos señalizan el discreto sendero que, discurriendo entre pinos, continúa en dirección opuesta a la de subida para paulatinamente ir ganando notoriedad mientras desciende junto a la “ línea fronteriza “ en la que aparecen esporádicos “ mugarris “.

El notorio camino pierde altura en dirección al collado del Muerto ( 1719 m ), hasta el que recomiendo descender, ya que nosotros, a la altura de un gran hito y buscando “ acortar “ ligeramente la ruta, lo abandonaremos por la izquierda ( N ), craso error.

Sin camino definido nos dirigimos hacia el pinar por la, en principio, herbosa ladera que cubre la vertiente oriental de la última cumbre “ visitada “. Atravesaremos penosamente entre pinos hasta que desembocamos, no sin poco esfuerzo, en una amplia pista que atraviesa perpendicularmente y que también habríamos alcanzado, más cómodamente, desde el citado collado del Muerto ( 1719 m ).

Una vez en la “ salvadora “ pista, en la que “ tropezaremos “ con las balizas rojiblancas de la Senda GR-90, caminaremos por esta hacia la izquierda ( NE ) hasta que, en breve, alcanzamos una balizada bifurcación, lugar en el que un poste indicador nos “ invita “ a abandonarla por la izquierda ( NE ) tomando el notorio sendero que se encamina hacia el Santuario de Nuestra Señora del Moncayo ( 1646 m ).

Las balizas rojiblancas de la Senda GR-90 señalizan en todo momento el marcado sendero, el cual en su inicio remonta hasta que da alcance a una estratégica bifurcación, lugar en el que tomaremos el que continúa por la derecha ( NW ) para discurrir “ cómodamente “ y sin apenas desnivel bajo la vertiente oriental del conjunto de cumbres que acabamos de “ coronar “.

Atravesamos entre pinos y esporádicos claros en el bosque para, de una manera plácida, encaminarnos hacia el Santuario de Nuestra Señora del Moncayo ( 1646 m ), en cuyas inmediaciones alcanzaremos antes el camino de la “ ruta normal “ que desde este asciende hacia el techo del Sistema Ibérico. Un poste indicador destaca en el lugar.

Descenderemos hacia la derecha ( N ) para, tras dejar a nuestro paso un panel informativo y una fuente, desembocar rápidamente en la pequeña explanada en la que aparece enclavado el citado Santuario. Nada más alcanzar este trazaremos una cerrada curva de 180º para continuar descendiendo por la pista cementada que le da acceso aunque apenas lo haremos unos pocos metros ya que, de inmediato y a la altura de un poste indicador, la abandonaremos por la izquierda ( N ) tomando el notorio sendero que se adentra entre los pinos para continuar perdiendo altura.

Las balizas rojiblancas señalizan escrupulosamente el sendero tomado y junto a estas no tardaremos en alcanzar la amplia pista que da acceso al Santuario de Nuestra Señora del Moncayo ( 1646 m ). Estamos en el Prado de Santa Lucia ( 1458 m ).

Atravesamos la citada pista para continuar al frente ( NE ) adentrándonos nuevamente entre los pinos y no tardando en dejar a nuestro paso una antigua “ nevera “. En breve volvemos a dar alcance a la amplia pista para cruzarla de nuevo buscando seguir al frente ( NE ) por el notorio y balizado sendero que se adentra, una vez más, bajo el frondoso pinar.

Acompañados de las balizas rojiblancas no tardaremos en alcanzar nuevamente la enorme pista, por la que ahora caminaremos unos metros hacia la derecha ( SE ) para abandonarla de inmediato por la izquierda ( SE ) a la altura de un poste indicador.

Perdemos altura bajo la frondosidad del hayedo y en breve volvemos a atravesar, una vez más, la pista que ahora aparece asfaltada y en la que se dibuja un “ paso de cebra “. La cruzamos para seguir descendiendo al frente ( NW ) por un camino que paulatinamente irá ganando notoriedad hasta desembocar nuevamente en la carretera, en el paraje en el que aparece enclavada la Fuente del Sacristán ( 1239 m ), lugar en el que, ligeramente a nuestra izquierda ( NW ) y al otro lado de vial asfaltado, aparece un antiguo refugio.

Atravesamos la carreterita por un “ paso de cebra “ y continuamos por la derecha ( NE ) acompañados en todo momento por las balizas rojiblancas. Nos adentramos nuevamente bajo las hayas para, en acusado descenso, terminar alcanzando de nuevo el vial asfaltado a la altura del Refugio de La Paridera ( 1200 m ).

En este punto optamos por continuar por asfalto hacia la izquierda ( NW ) para, en agradable descenso, dejar a nuestro paso la Fuente de los Tres Caños y posteriormente la Fuente de la Teja.

La carreterita se abre paso entre las hayas para, tras obviar en una discreto cruce el vial que nace por nuestra derecha ( E ), desembocar en el “ paso de cebra “ en el que, a nuestro ascenso, abandonamos el asfalto.

Ahora también lo haremos pero por nuestra derecha ( N ), dando alcance de inmediato a un balizado cruce, lugar en el que destaca un poste indicador y punto en el que optamos por tomar la senda que continúa por la izquierda ( NE ).

El sendero tomado discurre paralelo a la carreterita que acabamos de abandonar y en breve termina desembocando nuevamente en esta a la altura de una cerrada curva. Sin pisar el asfalto un poste indicador nos “ invita “ a volver a abandonarla por la derecha ( E ) tomando un amplio camino que se transforma de inmediato en carretil cementado.

Este deja a su paso un edificio y poco más adelante traza una cerrada curva hacia la derecha ( NE ), punto en el que aparece un nuevo poste indicador. Junto a este lo abandonaremos para tomar la senda que nace al frente ( N ) y por la que desembocaremos de inmediato en el Centro de Interpretación de Agramonte ( 1078 m ), en cuyas inmediaciones se extiende el amplio aparcamiento en el que dio comienzo este itinerario.


Track del Itinerario 


Fotos del Itinerario


Estacionamos nuestro vehículo en el aparcamiento situado en las inmediaciones del Centro de Interpretación de Agramonte en el Parque Natural del Moncayo 

Desde el amplio aparcamiento tomaremos el vial asfaltado que, tras dejar a su paso un panel informativo, se encamina hacia el Santuario de la Virgen del Moncayo 

Detalle del panel informativo que dejaremos a nuestro paso

Pequeña caseta y bifurcación. Continuaremos de frente ( izda ) por el vial asfaltado  

Cruce, lugar en el que obviaremos la pista que nace por la derecha mientras continuamos de frente ( izda )

La carreterita asfaltada por la que caminamos discurre entre un frondoso pinar

El amplio vial asfaltado gana altura en paulatino ascenso mientras salva algunos riachuelos

La carreterita parece ir estrechándose conforme ascendemos por ella. En plácido discurrir alcanzamos un " paso de peatones ", lugar en el que abandonaremos el asfalto para tomar el camino que nace por la derecha

Desde la carretera salvaremos un pequeño puente, junto al que destacan las balizas amarillas y blancas ( dcha ) de la Senda PR-Z 5. Al fondo asoma cercana una notoria bifurcación    

Panel informativo enclavado a la orilla de nuestro camino

El camino tomado se bifurca de inmediato, punto en el que destaca un poste indicador. Continuamos por la derecha en dirección al Barranco de Castilla

Detalle del poste indicador enclavado en la bifurcación

Panel informativo enclavado a la orilla de nuestro camino

Ganamos altura por el notorio sendero que busca adentrarse entre las hayas

La estrecha senda discurre en cómodo ascenso

Discreto cruce, lugar en el que deberemos continuar por la derecha 

El sendero se abre paso en el frondoso hayedo

A nuestro paso atravesaremos discretos riachuelos

En esporádicos tramos la senda acentúa su inclinación mientras parece querer difuminarse en el hayedo

El sendero, poco notorio, asciende entre las hayas 

La senda vuelve a ganar notoriedad mientras deja a su paso varias carboneras 

En algunos tramos el camino aparece anegado por pequeña regatas

Varios muros de piedra delatan la presencia de viejas carboneras

Paulatinamente el sendero acentúa su pendiente 

A la altura de un pequeño poste desembocaremos en una pista, lugar en el que deberemos continuar por la derecha 

Caminamos por la pista que se " encajona " entre la frondosidad del entorno

Tras corto caminar por la pista no tardaremos en dar alcance a un poste indicador, lugar en el que la abandonaremos por la izquierda para tomar la senda que nace junto a este en dirección al collado de Castilla

Junto al poste indicador tomaremos el estrecho sendero que se adentra en el hayedo

Detalle del poste indicador enclavado en la bifurcación

La estrecha pero notoria senda gana altura entre las hayas

Rápidamente desembocaremos en un camino más notorio. Continuamos por la derecha 

A la orilla del camino dejaremos a nuestro paso un panel informativo

Detalle del panel informativo enclavado junto al camino

En breve alcanzaremos el punto en el que, por la izquierda de nuestro camino y balizado con un hito, nace un notorio sendero. Lo tomaremos 

Un notorio hito ( dcha ) señaliza el sendero a tomar

El sendero gana altura por el hayedo en acusado ascenso 

Numerosos hitos balizan el sendero a seguir

Continuamos ganando altura en acusada pendiente

Volvemos a toparnos con un notorio cruce. Obviando el camino que continúa al frente ( centro ) seguiremos por la izquierda 

Los hitos de piedra balizan escrupulosamente el notorio sendero

En fuerte pendiente atravesaremos un pedregoso " claro " en el bosque

El Moncayo asoma sobre el pedregoso " claro "

La marcada senda se adentra nuevamente en el bosque

A nuestro paso, junto al camino, dejaremos una ruinosa borda

La senda se abre paso entre los pinos

La senda ( izda ) continúa su ascenso entre los pinos aunque nosotros abandonaremos el bosquete buscando ganar altura por terreno despejado

Un difuso sendero gana altura a duras penas por terreno abierto

Volvemos a adentrarnos en el pinar para retomar el marcado y " cómodo " sendero

Los hitos continúan balizando el sendero en el tramo en el que atraviesa un pedregoso " claro " en el bosque 

Acompañados de los hitos continuaremos ascendiendo en fuerte pendiente entre pinos

Alcanzamos el borde del pinar, lugar desde el que divisamos Peña Negrilla Norte, nuestro primer objetivo

Continuamos ganando altura junto al borde del pinar en fuerte pendiente 

Las nubes cubren en su totalidad el valle que queda por debajo

Atravesamos terreno algo pedregoso mientras buscamos encaminarmos hacia el collado de Castilla

Con el Moncayo asomando al fondo nuestro sendero gana notoriedad mientras asciende cómodamente 

Teniendo como " referencia " una placa de chapa abandonaremos el sendero que asciende hacia el collado de Castilla ( izda ) por la derecha para, sin camino definido, dirigirnos hacia nuestro primer objetivo, Peña Negrilla Norte 

Ascendemos por la despejada ladera SE. de Peña Negrilla Norte

La vegetación de " monte bajo " que cubre la ladera por la que caminamos hace algo " incómodo " nuestro avance

Para evitar los " incómodos " tramos de ascenso entre la vegetación de " monte bajo " que cubre la ladera, buscaremos los tramos de piedra por los que el avance reaulta menos tedioso 

Ascendemos en brutal pendiente por la vertiente oriental de Peña Negrilla Norte

El ascenso por las extensas pedreras que tapizan la ladera oriental de Peña Negrilla Norte tampoco resulta un " camino de rosas "

La pendiente a superar es brutal

Desde nuestro ascenso hacia la cima de Peña Negrilla Norte, sobre nuestras cabezas damos vista a Peña Negrilla ( centro ), cumbre que despunta sobre el collado de Castilla ( izda )

Mirada hacia el Moncayo desde nuestro ascenso hacia Peña Negrilla Norte

Alternamos tramos de caminar entre vegetación de " monte bajo " con otros de hacerlo entre pequeñas " pedreras ". La pendiente no nos da " tregua "

En brutal pendiente buscaremos desembocar en la loma cimera de Peña Negrilla Norte

No sin poco esfuerzo terminamos alcanzando el lomo cimero de Peña Negrilla Norte, hacia cuya cumbre nos encaminaremos por la izquierda ( centro en la foto )

Cima de Peña Negrilla Norte. Un amplio " cerco " de piedras, tras el que asoma la cumbre de Peña Negrilla, destaca en ella 

Mi hijo Oscar en la cima de Peña Negrilla Norte con el Moncayo ( a su espalda ), Lobera ( centro ) y Peña Negrilla ( dcha ) asomando al fondo

Desde la cima de Peña Negrilla Norte, en la que destaca una inscripción en madera, damos vista al Moncayo ( izda ), Lobera ( centro ) y Peña Negrilla ( dcha ). Hacia esta última nos encaminamos

Desde la cima de Peña Negrilla Norte un notorio sendero nos encamina hacia Peña Negrilla ( centro )

Camino de Peña Negrilla, cuya cima asoma al fondo, dejaremos a nuestro paso junto al sendero una curiosa " choza " de piedra

El notorio sendero por el que caminamos gana altura en tendido ascenso

 El marcado sendero se abre paso entre la vegetación de " monte bajo " camino de Peña Negrilla

En los últimos metros de ascenso hacia la cima de Peña Negrilla la pendiente se acentúa 

Cima de Peña Negrilla

Mi hijo Oscar en la cima de Peña Negrilla con el Moncayo ( izda ) y Lobera ( dcha ) asomando al fondo

Monolito en la cima de Peña Negrilla

En la cima de Peña Negrilla con Peña Negrilla Norte ( centro ) asomando al fondo

Desde la cima de Peña Negrilla, con el Moncayo ( izda ) y Lobera ( dcha ) despuntando ante nosotros, iniciamos el descenso hacia el collado de Castilla

Numerosos hitos de piedras señalizan el camino de descenso hacia el collado de Castilla, sobre el que despunta el Moncayo ( centro )

El amplio y herboso collado de Castilla se abre a nuestros pies

La senda por la que descendemos desde Peña Negrilla hacia el collado de Castilla se difumina entre la vegetación de " monte bajo " mientras que el Moncayo y la pendiente que deberemos superar para alcanzar su cumbre llaman nuestra atención 

Desde uno de los hitos que balizan la senda por la que venimos descendiendo de Peña Negrilla echaremos una mirada atrás hacia su cumbre

Con el Moncayo despuntando sobre nuestras cabezas atravesaremos el abierto collado de Castilla

Collado de Castilla o de Pasalobos, muga entre Zaragoza y Soria o lo que es lo mismo, entre Aragón y Castilla 

Desde el collado de Castilla tomaremos la notoria senda que asciende por la ladera occidental del Moncayo

Dejamos atrás el collado de Castilla, sobre el que asoman las cimas ya visitadas de Peña Negrilla Norte ( dcha ) y Peña Negrilla ( izda )

El marcado sendero acentúa su pendiente paulatinamente mientras " encara " la empinada ladera occidental del Moncayo

La pendiente de la ladera por la que ascendemos es brutal

Los hitos balizan el pedregoso sendero por el que ascendemos

Superamos, no sin poco esfuerzo, la escabrosa ladera occidental del Moncayo

En el tramo final de subida por la vertiente occidental del Moncayo la senda se dibuja notoria en la pedregosa ladera 

Antes de alcanzar la cima del Moncayo echamos una mirada hacia las cimas ya visitadas de Peña Negrilla ( izda ) y Peña Negrilla Norte ( dcha )

Bajo Peña Negrilla Norte ( izda ) las nubes se difuminan paulatinamente

La comarca de Ágreda se extiende bajo la vertiente occidental de la Sierra del Moncayo

La pequeña localidad de Cueva de Ágreda asoma en el valle 

La pedregosa senda amenaza con desaparecer entre el roquedo aunque los hitos la balizan escrupulosamente

Los hitos balizan el notorio sendero en su salida a la cima del Moncayo

Salida a la cima del Moncayo

Mi hijo Oscar en la cima del Moncayo

Piedra junto al vértice geodésico enclavado en al cima del Moncayo

Junto a mi hijo Oscar en la cima del Moncayo

Desde la cima del Moncayo tomaremos el amplio camino que, dejando la imagen de la Virgen del Pilar a su paso, continúa por lo alto de la sierra en dirección a la inapreciable cumbre de San Juan, sobre la que despunta Lobera ( dcha ), y Corralejo ( centro )  

Antes de abandonar la cima del Moncayo no podemos dejar de sacarnos una foto con la imagen de la Virgen del Pilar

Abandonamos la cima del Moncayo por el amplio camino que se dirige hacia las cimas de San Juan ( centro ) y Corralejo ( izda )

Junto al camino por el que abandonamos la cima del Moncayo dejaremos a nuestro paso un buzón montañero

Buzón montañero enclavado en las inmediaciones de la cima del Moncayo

El notorio camino discurre por la parte alta de la amplia loma dirigiéndose hacia las cimas de San Juan ( centro ), prácticamente inapreciable y tras la que asoma Lobera, y Corralejo ( izda )

Nuestro camino inicia un tendido descenso hacia el Collado Alto de las Piedras, el cual nos separa de la cima de San Juan, redondeada cumbre que asoma en primer término " escoltada " por Corralejo ( izda ) y Lobera ( centro ) 

En nuestro caminar por la parte alta de la Sierra del Moncayo disfrutaremos de una abierta panorámica hacia la vertiente zaragozana

Litago

Atravesamos el Collado Alto de las Piedras, sobre el que destaca tímidamente nuestro siguiente objetivo, la amplia cumbre de San Juan

Desde el Collado Alto de las Piedras nuestro camino remonta el corto desnivel que nos separa de la cima de San Juan

Desde el Collado Alto de las Piedras echamos una mirada atrás hacia el Moncayo

Ganamos altura " cómodamente " camino de la cima de San Juan

Últimos metros hacia la cima de San Juan, en la que vemos asomar un gran hito de piedras

Mi hijo Oscar en la cima de San Juan con Corralejo ( dcha ) asomando al fondo

Mi hijo Oscar junto al hito cimero que señaliza la cumbre de San Juan, desde la que damos vista al Moncayo

Abandonamos la amplia cumbre de San Juan para continuar por el amplio camino que se dirige hacia el siguiente objetivo, Corralejo ( dcha )

Discurrimos en plácido caminar en dirección a Corralejo ( dcha )

Hito en las inmediaciones del " colladito " abierto entre las cimas de San Juan y Corralejo, lugar desde el que gozamos de una abierta panorámica hacia el " Reino de Aragón "

Hito en el collado sobre el que despunta Corralejo, lugar en el que recibiremos por la izquierda la ruta " normal " proveniente del Santuario de la Virgen del Moncayo

Desde el collado abierto entre Corralejo y San Juan ( izda ) echamos una mirada hacia esta última cumbre que asoma en primer término y tras la que asoma el Moncayo ( dcha )

Atravesamos el amplio y abierto collado para continuar hacia Corralejo ( centro ), cima que asoma cercana

Baliza en el collado entre San Juan y Corralejo que, como bien indica, señaliza la " ruta normal aragonesa "

Dejamos atrás el hito y la baliza enclavados en el collado abierto entre las cimas de San Juan y Corralejo 

En suave ascenso remontamos camino de la cima de Corralejo

Ganamos altura por la pedregosa ladera

Mi hijo Oscar en la cima de Corralejo

Mi hijo Oscar junto al hito que señaliza la cima de Corralejo mientras que al fondo destacan las cimas de San Juan y el Moncayo ( centro )

Una difusa senda se dibuja en la amplia cumbre de Corralejo

Hitos de peidra en la cima de Corralejo

Desde la cima de Corralejo continuaremos por el notorio camino que busca dirigirse hacia la visible cumbre de Lobera

Acompañados de los hitos ( dcha ) que balizan el sendero perderemos altura hacia el collado de San Marcos, amplio cuello que nos separa de Lobera

Sobre el collado de San Marcos despunta la amplia cumbre de Lobera 

Los hitos balizan escrupulosamente el sendero por el que terminaremos desembocando en el collado de San Marcos

Atravesamos el amplio collado de San Marcos

Hitos y balizas señalizan el sendero por el que ahora pretendemos continuar ascendiendo hacia la cima de Lobera

Dejamos atrás el collado de San Marcos, sobre el que despunta la cima recién visitada de Corralejo

Un amplio y marcado camino se dibuja en la ladera NW. de Lobera

El notorio camino gana altura en plácido ascenso hacia la cima de Lobera 

Conforme ascendemos el amplio camino se irá transformando en sendero

La senda aparece muy marcada en la herbosa ladera

Desde nuestro ascenso hacia Lobera echamos una mirada atrás hacia el collado de San Marcos, amplio cuello sobre el que despuntan Corralejo ( centro ) y San Juan ( izda )

Ganamos altura en plácido ascenso hacia la cima de Lobera

Baliza ( izda ) señalizando el camino hacia la cumbrede Lobera

En la salida a la cima de Lobera la senda parece difuminarse aunque los hitos la balizan en todo momento

Salida a la cima de Lobera, en la que destaca un gran vértice geodésico

Mi hijo Oscar junto al vértice geodésico que señaliza la amplia cumbre de Lobera 

Mi hijo Oscar junto en la amplia cumbre de Lobera con Corralejo ( dcha ) y Moncayo ( centro ) asomando tímidamente al fondo

En la cima de Lobera los hitos " invitan " a continuar descendiendo por la ladera opuesta a la de ascenso

En la cima de Lobera deberemos estar atentos para no tomar los hitos que balizan la ruta de descenso hacia el collado de Bellido, vía que se dibuja ligeramente más a la izquierda que la que nosotros pretendemos seguir

El camino por el que continuamos descendiendo desde la cima de Lobera se dibuja notorio mientras que la cima de la Majada Alta ( izda ) asoma cercana 

Los hitos balizan el marcado camino por el que perdemos altura hacia la cima de la Majada Alta ( centro )

Conforme descendemos el camino, escrupulosamente balizado con hitos, se hace más notorio si cabe

Nuestro camino se abre paso entre pequeños pinos

Hitos y marcas de pintura de PR balizan el camino a seguir mientras que la cima de la Majada Alta ( centro ) despunta en todo momento ante nosotros 

El notorio camino termina tomando una dirección que no nos interesa por lo que debemos abandonarlo por la izquierda 

Sin camino definido deambulamos entre pequeños pinos buscando alcanzar el collado de Santa Lucía

Caminamos entre pinos dando vista al último objetivo de la jornada, la Majada Alta

Un poco perceptible sendero gana altura en plácido ascenso por la ladera NW. de la Majada Alta

El sendero que asciende hacia la cima de la Majada Alta deja rápidamente atrás el collado de Santa Lucía, sobre el que despunta la ladera SE. de Lobera

Los hitos balizan el notorio sendero por el que ascendemos hacia la Majada Alta

Mi hijo Oscar junto al hito cimero que señaliza la cima de la Majada Alta. Continuaremos por la senda que se adentra en el pinar

De inmediato, entre los pinos, nos topamos con un nuevo hito que señaliza el sendero a seguir

La senda aparece escrupulosamente balizada con hitos

Junto al sendero por el que descendemos de la Majada Alta aparecen las mugas que delimitan las provincias de Soria y Zaragoza

Detalle de una de las mugas que dejaremos a nuestro paso en el descenso de la Majada Alta

Alcanzamos un gran hito, punto en el que nosotros nos desviaremos por la izquierda ( craso error ) pero en el que recomiendo continuar de frente hacia el Collado del Muerto

Desde el gran hito nos desviamos en dirección a los dos árboles que asoman a nuestra izquierda (  centro en la foto )

Caminamos por una herbosa pradera

Nos encaminamos hacia un bosque de pinos que asoma ante nosotros

Aparece la traza de un sendero y por este nos encaminamos hacia los pinos

En principio evitamos entrar en el pinar mientras caminamos entre una " incómoda " vegetación de monte bajo

Intentamos aprovechar los claros del bosque para, sin camino definido, descender hacia la pista que aparece ante nosotros

Terminamos desembocando en la amplia pista que atraviesa perpendicularmente. Continuaremos por esta hacia la izquierda

Tras el " incómodo " discurrir entre los pinos agradecemos este tramo de pista

La pista por la que caminamos aparece balizada con marcas rojiblancas de la Senda GR-90

Caminamos " plácidamente " por la amplia pista 

No tardaremos en alcanzar una balizada bifurcación, lugar en el que abandonaremos la pista para tomar la senda que nace por la izquierda

Detalle del poste indicador enclavado en la bifurcación. Tomaremos el sendero que se encamina hacia el Santuario del Moncayo

Las balizas rojiblancas de la Senda GR-90 balizan el notorio y pedregoso sendero, por el que iniciaremos un acusado ascenso

La pedregosa senda paulatinamente pierde inclinación aunque en todo momento continúa ganando altura

Las balizas rojiblancas señalizan escrupulosamente el sendero, ahora herboso, que continúa su acusado ascenso

Desembocamos en una estratégica encrucijada de senderos, en la que las balizas nos " invitan " a continuar por la derecha

Numerosos hitos continúan balizando el ahora " tendido " sendero

La notoria senda se dibuja en la ladera y por esta continuamos nuestro plácido caminar

El sendero se abre paso entre la vegetación de monte bajo que cubre la ladera que también aparece " salpicada " de pinos

Atravesamos esporádicas pedreras que cubren algunos tramos de ladera

A nuestros pies se extiende el " Reino de Aragón "

La senda atraviesa entre pinos mientras que el Moncayo despunta ante nosotros

Mientras caminamos por la pedregosa senda disfrutamos de una bella panorámica hacia el Moncayo

El sendero en todo momento aparece perfectamente " dibujado " en la pedregosa ladera

Junto a la senda por la que caminamos aparecen esporádicos paneles informativos 

Detalle de uno de los paneles informativos que dejaremos a nuestro paso

Atravesamos esporádicos tramos de pinares mientras que las balizas rojiblancas señalizan en todo momento nuestro sendero 

La senda atraviesa un amplio claro abierto entre los pinos dejando a nuestro paso las ruinas de una vieja borda

Volvemos a adentrarnos entre los pinos

Desde nuestro sendero ya damos vista al Santuario de Nuestra Señora del Moncayo

El Santuario de Nuestra Señora del Moncayo asoma entre los pinos

El Embalse del Prado asoma en el valle

Litago

La senda parece perder notoriedad aunque continúa en todo momento perfectamente balizada

Sin apenas desnivel nos adentramos nuevamente entre los pinos

Volvemos a salir a terreno abierto, momento en el que damos vista al ya cercano Santuario de Nuestra Señora del Moncayo

Santuario de Nuestra Señora del Moncayo

Nuestro sendero desemboca en el camino de la " ruta normal " que asciende desde el Santuario de Nuestra Señora del Moncayo hacia la cumbre del mismo nombre. Descendemos por la derecha

Detalle del poste indicador enclavado en la bifurcación

Desembocamos rápidamente en el Santuario de Nuestra Señora del Moncayo

Un gran panel informativo ( dcha ) destaca en las inmediaciones del Santuario de Nuestra Señora del Moncayo

Detalle del panel informativo enclavado en las inmediaciones del Santuario de Nuestra Señora del Moncayo

Frente al panel indicador encontraremos una fuente

Nos acercamos a la fuente para coger agua
  
Tras coger agua alcanzamos de inmediato el Santuario de Nuestra Señora del Moncayo

Desde el Santuario de Nuestra Señora del Moncayo, dando la espalda a este tomaremos la amplia pista que le da acceso. Un poste indicador destaca en la bifurcación

Detalle del poste indicador enclavado en las inmediaciones del Santuario de Nuestra Señora del Moncayo. Continuamos por la izquierda

Apenas caminaremos unos metros por la pista hormigonada que da acceso al Santuario de Nuestra Señora del Moncayo ya que de inmediato alcanzamos un nuevo cruce

Un poste indicador señaliza el cruce en el que abandonaremos la pista para tomar la senda que desciende por la izquierda

Detalle del poste indicador enclavado en el cruce. Descendemos en dirección a Lituenigo

Descendemos por una amplia y notoria senda

Las balizas rojiblancas señalizan escrupulosamente el camino a seguir

El sendero en algunos tramos se torna pedregoso e " incómodo "

Conforme perdemos altura la senda va ganando notoriedad para transformarse en camino

En el paraje del Prado de Santa Lucía alcanzamos la amplia pista que da acceso al Santuario de Nuestra Señora del Moncayo. La atravesamos para continuar de frente como " invitan " las balizas rojiblancas. Un poste indicador destaca en el lugar

Detalle del poste indicador enclavado a la orilla de la pista

Un panel informativo nos indica que estamos en el paraje del Prado de Santa Lucía

Las balizas rojiblancas continúan señalizando la notoria senda por la que seguimos descendiendo

El marcado sendero discurre entre grandes pinos

A nuestro paso, a la orilla del camino, dejamos una antigua nevera. Un panel informativo la " delata "

Detalle del panel informativo que informa sobre la nevera 

El camino conforme pierde altura gana en notoriedad 

Nuevamente alcanzaremos la amplia pista que da acceso al Santuario de Nuestra Señora del Moncayo en el punto en el que destaca un poste indicador. La atravesaremos para continuar por el camino que ya avistamos ligeramente a nuestra izquierda

Detalle del poste indicador enclavado a la orilla de la pista

Una vez atravesada la pista continuamos por el notorio camino que vuelve a adentrarse en el pinar

Unas escaleras de madera nos permiten descender hacia el notorio camino, por el que continuaremos perdiendo altura

De inmediato volveremos a alcanzar otro tramo de escaleras que nos permitiran acceder nuevamente a la amplia pista. Un poste indicador destaca en el lugar

 Una vez en la pista continuaremos por esta hacia la derecha

Apenas caminamos unos pocos metros por la pista ya que de inmediato un poste indicador nos " invita " a abandonarla por la izquierda 

Poste indicador enclavado a la orilla de la pista y escaleras que nos permiten volver a adentrarnos entre los pinos

La senda discurre en todo momento perfectamente notoria

Conforme descendemos el pino da paso al haya 

Un tramo de escaleras nuevamente nos permitirá alcanzar la carreterita que da acceso al Santuario de Nuestra Señora del Moncayo

Atravesaremos la carretera para tomar, ligeramente a nuestra izquierda, el camino junto al que destaca un poste indicador

Detalle del poste indicador enclavado al inicio del sendero

Otro tramo de escaleras nos permite adentrarnos en el frondoso hayedo

El amplio y notorio camino pierde altura " cómodamente " entre las hayas

Las balizas rojiblancas ( dcha ) señalizan escrupulosamente nuestro camino

Nuestro camino termina desembocando en una amplia explanada, en la que nos encontramos con la Fuente del Sacristán

Panel informativo en las inmediaciones de la Fuente del Sacristán

Fuente del Sacristán

Abandonamos el paraje en el que está enclavada la Fuente del Sacristán para volver a alcanzar la carretera que da acceso al Santuario de Nuestra Señora del Moncayo

Las regatas fluyen caudalosas

Panel informativo en las inmediaciones de la Fuente del Sacristán

Atrás queda la Fuente del Sacristán

En las inmediaciones de la Fuente del Sacristán, ligeramente a la izquierda de nuestro camino, llama nuestra atención un viejo refugio construido en piedra

Refugio en las inmediaciones de la Fuente del Sacristán

Poste indicador enclavado en las inmediaciones de la Fuente del Sacristán

En las inmediaciones de la Fuente del Sacristán volveremos a atravesar la carretera para continuar por el camino que nace al frente hacia la derecha

Nuevamente un tramo de escaleras nos permite acceder al camino por el que deberemos continuar descendiendo

Volvemos a desembocar, una vez más, en la carretera que da acceso al Santuario de Nuestra Señora del Moncayo a la altura del Refugio de La Paridera. Un poste indicador destaca en el lugar

El Refugio de La Paridera queda enclavado a la orilla del a estrecha carreterita que da acceso al Santuario de Nuestra Señora del Moncayo

Refugio de La Paridera

Desde el Refugio de La Paridera, dejando a neustro paso el camino ( izda ) por el que hemos desembocado en la carretera, continuaremos en tendido descenso por esta

Dejamos rápidamente atrás el Refugio de La Paridera

Perdemos altura plácidamente por el estrecho vial asfaltado 

La carretera por la que caminamos deja a su paso numerosos riachuelos

A la orilla de la carretera dejamos a nuestro paso la Fuente de los Tres Caños ( izda ). Obviando el camino que nace junto a esta por la izquierda continuaremos de frente por asfalto

A nuestro paso iremos dejando numerosas zonas de aparcamiento

La carretera por la que descendmos atraviesa bajo un frondoso hayedo

Cruce de carreteras. Hacemos caso omiso de la que recibimos por la derecha mientras continuamos descendiendo al frente

Terminamos alcanzando el punto en el que a nuestro ascenso abandonamos el asfalto para tomar el camino que nace por la derecha ( izquierda en la foto ). Ahora, a nuestro descenso, continuaremos por la senda que nace por la derecha

La senda tomada se bifurca de inmediato, punto en el que destaca un poste indicador. Continuamos por la izquierda

Detalle del poste indicador enclavado en la bifurcación

La estrecha senda discurre notoria entre las hayas

Un puente de madera nos permite salvar cómodamente un pequeño riachuelo

El sendero discurre por un frondoso entorno

Caminamos paralelos al carretil asfaltado que da a cceso al Santuario de Nuestra Señora del Moncayo

Volvemos a atravesar otro puente de madera que nuevamente salva una pequeña regata

La senda por la que caminamos se transforma en un amplio camino

El camino alcanza la carretera que accede al Santuario de Nuestra Señora del Moncayo. Un poste indicador destaca en el lugar

Sin llegar a pisar el asfalto obviaremos este para continuar por el camino que, balizado con un poste indicador, nace por la derecha

Perdemos altura por un amplio carretil cementado que deja a su paso un edificio

En el punto en el que el carretil cementado traza una cerrada curva hacia la derecha, lugar en el que destaca un poste indicador, lo abandonaremos para tomar el camino que nace al frente  

El camino desemboca de inmediato en el Centro de Interpretación de Agramonte

Centro de Interpretación de Agramonte

Desde el Centro de Interpretación de Agramonte accedemos al aparcamiento aledaño

En el aparcamiento situado en las inmediaciones del Centro de Interpretación de Agramonte buscaremos nuestro coche

Fin de la ruta. Tras nueve horas de " pateo " hay que " recuperar fuerzas " 

Junto al aparcamiento aledaño al Centro de Interpretación de Agramonte hay una bonita zona de esparcimiento. Toca " recuperarse " que nos queda un largo viaje de regreso


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