lunes, 18 de mayo de 2026

Pic de Garralda o Garralda ( Desde Saint Esteben/Donostiri )

Desprendidas bajo la vertiente septentrional del macizo pirenaico son numerosas las modestas elevaciones que, con una más que discreta altitud, despuntan sobre la campiña “ gala “.

En la mayoría de los casos, estas pequeñas montañas no pasan de ser discretos oteros de suaves y redondeadas formas que, “ alejadas “ de posibles macizos o cordilleras, se elevan “ solitarias “ sobre los verdes prados que se extienden a sus pies “ salpicados “ de blancas y cuidadas casas de campo.

Ese “ aislamiento “, a la vez que la piramidal silueta tan habitual en estas “ solitarias “ colinas, es lo que llama la atención a los ojos de esos montañeros a los que la altitud, por modesta que esta sea, les es indiferente.

Conforme nos alejamos de la cordillera pirenaica la altura de las montañas va “ decreciendo “ hasta diluirse prácticamente en los prados y bosques que tapizan el extremo septentrional de los territorios labortanos y bajonavarros.

En el extremo occidental de estas tierras de la “ Baja-Navarra “, muy cerca de la muga con Lapurdi, a la sombra de montes o macizos de mayor entidad como pudieran ser Urtsumendi/Ursua ( 679 m ), enclavado en tierras labortanas, y el “ fronterizo “ macizo de Baigura, este último sirviendo de “ frontera natural “ entre ambas provincias, se eleva el Pic de Garralda ( 470 m ).

El “ solitario “ Pic de Garralda, conocido también como Garralda ( 470 m ), con su piramidal silueta llamará nuestra atención cuando visitamos el anteriormente citado Urtsumendi/Ursua ( 679 m ) o el mencionado Baigura ( 897 m ).

Relativamente cercano a estas cumbres, quizás algo más “ conocidas “, el Pic de Garralda ( 470 m ) aparece en el “ Catalogo de Cimas de Euskal Herria “, lo que hace que sea considerado como uno de los montes “ principales “ del territorio “ bajonavarro “.

Esta inclusión en el citado “ catálogo “ hace que su visita gane interés para muchos montañeros que, de otra manera, obviarían esta modesta “ cimita “.

El Pic de Garralda ( 470 m ) se eleva sobre la localidad labortana de Bonloc/Lekuine ( 51 m ) y las poblaciones “ bajonavarras “ de Hélette/Heleta ( 260 m ), y Saint Esteben/Donostiri ( 135 m ).

Obviamente, cualquiera de estas tres localidades pudieran ser los puntos de partida más habituales para las excursiones que buscan alcanzar su cima aunque nosotros, en esta ocasión, nos vamos a decantar por la última, es decir, Saint Esteben/Donostiri ( 135 m ).

Enclavada bajo la vertiente oriental del Pic de Garralda ( 470 m ), la localidad “ bajonavarra “ de Saint Esteben/Donostiri ( 135 m ) es la que está situada más cerca del monte en cuestión, lo que nos va a permitir un corto y “ cómodo “ acceso.

En este itinerario pretendemos ascender al Pic de Garralda ( 470 m ) por su vertiente meridional para descender por la ladera opuesta y así, buscando realizar una ruta “ circular “, regresar atravesando entre los prados y casas de campo que se extienden bajo su falda oriental. Esta es mi propuesta, espero que la disfrutéis.

 

Resumen del Itinerario

 

Iniciamos este itinerario en la localidad “ bajonavarra “ de Saint Esteben/Donostiri ( 138 m ), concretamente desde el pequeño aparcamiento aledaño al colegio de la población.

Desde este tomaremos la carretera D-251 que da acceso al pueblo desde el Sur aunque de inmediato la abandonaremos por la derecha ( SW ) tomando la D-151 o Heletako bidea.

Discurrimos plácidamente por este estrecho carretil asfaltado hasta que alcanzamos la casa Peletea ( 142 m ), lugar en el que tomaremos el herboso camino que nace por la derecha ( W ) adentrándonos entre prados y por el que dejaremos a nuestro paso la casa Ameztoia ( 185 m ).

El notorio camino continúa ganando altura mientras discurre entre prados y helechales hasta que termina desembocando en Garraldako bidea ( 285 m ), otro estrecho carretil asfaltado por el que deberemos continuar descendiendo hacia la derecha ( W ).

Teniendo como referencia la casa Lartirigoina ( 257 m ), la que asoma por debajo a nuestra izquierda ( S ), volveremos a abandonar el asfalto para tomar el camino que nace por la derecha ( N ) adentrándose en un prado. Atravesaremos este en acusado ascenso mientras buscamos alcanzar el portillo enclavado en su parte alta, el que salvaremos para continuar por el amplio y notorio camino que termina por desembocar en el collado ( 360 m ) abierto bajo la vertiente meridional del Pic de Garralda ( 470 m ).

Un fuerte ascenso por la empinada ladera que se presenta ante nosotros nos permitirá, no sin poco esfuerzo, alcanzar su cima ( 470 m ).

Iniciamos el descenso por la vertiente opuesta a la empleada a nuestra subida, por la que terminaremos dando alcance a una ruinosa borda ( 266 m ). Junto a esta seguiremos hacia la derecha ( E ) tomando el camino que se dibuja en la ladera oriental del monte que acabamos de visitar, el que acaba desembocando en una estrecha carreterita.

También denominado como Garraldako bidea, este estrecho vial asfaltado nos permitirá dejar a nuestro paso prados, casas de campo y granjas para terminar devolviéndonos a Saint Esteben/Donostiri ( 138 m ), inicio y final de este itinerario.

 

   Datos del Itinerario

 

Desnivel: 442 m.  

Tiempo: De 2 h a 4 h

Distancia: 11´14 km aprox.

Inicio: Saint Esteben/Donostiri ( Baja-Navarra en Francia )

Fecha de realización: Abril 2026

Época recomendada: Todo el año  

Cimas: Pic de Garralda  ( 470 m ) 

 

Descripción del Itinerario

 

Este itinerario da comienzo en la localidad “ bajonavarra “ de Saint Esteben/Donostiri ( 138 m ), en la que estacionaremos nuestro vehículo en el pequeño aparcamiento situado junto a la escuela de la población, a orillas de la carretera D-251.

Desde el citado parking ( 138 m ), obviando el desvío que nace por la izquierda ( SE ) en dirección al frontón, tomaremos la mencionada carretera que atraviesa el casco urbano de la villa. Apenas caminaremos unos pocos metros por la citada vía ya que, en breve y en el punto en el esta que traza una cerrada curva hacia la izquierda ( S ), la abandonaremos por la derecha ( SW ) tomando la carreterita D-151 o Heletako bidea.

El estrecho vial inicia un acusado descenso para, tras atravesar sobre el cauce de un pequeño riachuelo, comenzar a ganar altura en paulatino ascenso. No tardaremos en toparnos con una primera bifurcación ( 129 m ), lugar en el que haremos caso omiso a Mentako bidea, carreterita que nace por la derecha ( W ) y por la que posteriormente regresaremos.

Continuamos ascendiendo de frente ( S ) dejando a nuestro paso algunas granjas y casas de campo y en breve volvemos a alcanzar un nuevo cruce ( 143 m ), en el que ahora haremos caso omiso a Mendiburuko bidea, camino que desciende por nuestra izquierda ( SE ), mientras seguimos remontando de frente ( S ).

Poco más adelante nuestra vía vuelve a bifurcarse ( 146 m ), lugar en el que obviaremos Iphargainetako bidea, carretil que recibimos por la derecha ( NW ), mientras continuamos, una vez más, al frente ( SW ).

Apenas unos pocos metros más adelante dejaremos a nuestro paso la casa Karrikaldea, tras la que “ tropezaremos “ con un nuevo cruce ( 148 m ) y punto en el que obviaremos Karrikako bidea, carretil que desciende por la izquierda ( S ), mientras seguimos descendiendo de frente ( W ).

A nuestro paso, pintado en el suelo, queda el punto kilométrico “ uno “ de esta vía, tras el que alcanzaremos en breve el puente que salva el cauce de un pequeño arroyo, punto a partir del cual volvemos a ganar altura en corto aunque acusado ascenso.

La casa Arrieta ( 139 m ) también quedará a nuestro paso y unos pocos metros más adelante damos alcance a una nueva bifurcación ( 142 m ). Hacemos caso omiso a Bizkalarreko bidea, carreterita que nace por la izquierda ( S ), mientras continuamos al frente ( SW ) para, de inmediato, toparnos con la casa Peletea ( 142 m ).

Junto a esta será donde abandonaremos el asfalto para tomar el herboso camino que nace por la derecha ( W ), el que se encajona entre prados para alcanzar en breve un nuevo cruce. En este, obviaremos el camino que nace por nuestra derecha ( N ) mientras seguimos de frente ( W ), discurriendo en todo momento entre verdes y extensos prados.

La pendiente se acentúa en un corto tramo y nuestro camino pasa a transformarse en senda aunque no tardará en volver a ganar entidad. En tendido ascenso alcanzaremos la casa Ameztoia ( 185 m ), lugar en el que nos topamos con un camino que atraviesa perpendicularmente, el que tomaremos para continuar por la derecha ( NW ).

Ganamos altura en dirección a una borda que, enclavada en el interior de un prado, dejaremos a nuestro paso.  

El camino continúa discurriendo entre las alambradas que delimitan los prados que se extienden a ambos lados y en breve dejamos a nuestro paso un discreto cruce ( 205 m ), punto en el que haremos caso omiso a la senda que nace por nuestra izquierda ( S ) mientras seguimos al frente ( NW ).

Paulatinamente se acentúa la inclinación y de inmediato trazamos una cerrada curva hacia la izquierda ( SE ), punto en el que obviaremos el camino que nace al frente ( NW ) mientras continuamos ganando altura.

En breve recibiremos por nuestra izquierda ( N ) la senda obviada anteriormente, la que viene a ser un “ atajo “, mientras seguimos remontando de frente ( SE ) hasta que desembocamos en una estratégica bifurcación ( 220 m ), lugar en el que destaca una borda.

Haciendo caso omiso a los diferentes caminos  que nacen por la izquierda ( SE ) y por la derecha ( W ), seguiremos ganando altura de frente ( S ). En todo momento por amplio y notorio camino, no tardaremos en volver a “ tropezar “ con un nuevo cruce ( 257 m ), en el que obviaremos el camino que remonta al frente ( NW ) mientras seguimos hacia la izquierda ( S ) atravesando por encima de una pequeña regata.

Salvada esta, el herboso camino se bifurca nuevamente, lugar ( 258 m ) en el que tomaremos el que asciende por la derecha ( S ) y el que, tras encajonarse entre prados, terminará desembocando, a la altura de una vivienda, en Garraldako bidea.

Este carretil asfaltado atraviesa perpendicularmente y por él continuaremos hacia la derecha ( W ) en descenso. Teniendo como referencia la casa Lartirigoina, la que asoma bajo la carreterita por la que discurrimos, abandonamos el asfalto para tomar el camino que, por la derecha ( NW ), se adentra en un prado.

Una vez en su interior el herboso camino se bifurca ( 259 m ) y, aunque cualquiera de las dos opciones nos permitirá alcanzar su parte alta, optamos por obviar el que lo hace por la derecha ( E ) mientras remontamos de frente ( N ).

En la parte alta del prado alcanzaremos un portillo ( 274 m ), el que atravesaremos para toparnos de inmediato con un nuevo cruce ( 277 m ). Haciendo caso omiso al camino que nace por la derecha ( NE ) mientras seguimos remontando de frente ( N ), el que nos permitirá desembocar en uno más amplio y notorio que cruza perpendicularmente.

Seguimos por la izquierda ( NW ) en tendido ascenso mientras nuevamente nos vamos abriendo paso entre las alambradas que delimitan los prados. El herboso camino acentúa paulatinamente su pendiente, no tardando en volver a toparnos con un portillo ( 333 m ) que nos cierra el paso.

Este portillo ( 333 m ), el cual deberemos atravesar, nos permite dejar atrás la zona de prados para rápidamente desembocar en el discreto colladito ( 347 m ) que se abre bajo la vertiente meridional del Pic de Garralda ( 470 m ), nuestro objetivo.

Atravesamos el citado “ cuello “ ( 347 m ) buscando situarnos bajo la base de la “ empinada “ ladera que destaca al frente ( NW ), lugar en el que nuestro camino se bifurca. Una piedra, en la que aparece una marca de pintura, asoma en el lugar ( 354 m ).

Haciendo caso omiso al camino que nace por la izquierda ( NW ), el que bordea la cima en cuestión, optamos por remontar de frente ( N ) en brutal pendiente. No sin poco esfuerzo alcanzaremos la parte alta de la ladera, donde volvemos a “ tropezar “ con un nuevo cruce ( 421 m ), punto en el que obviaremos el sendero que nace por la izquierda ( NW ) mientras seguimos ascendiendo de frente ( N ).

La pendiente va perdiendo inclinación tímidamente para, ya por terreno “ cómodo “ desembocar en la pequeña cima del Pic de Garralda ( 470 m ). Unas rocas destacan en la herbosa cumbre, la que nos permite disfrutar de una bella y abierta panorámica hacia todas sus vertientes.

Iniciamos el descenso por la vertiente contraria a la empleada a nuestro ascenso, en la que una notoria senda atraviesa la tendida loma que nos va a permitir alcanzar rápidamente la cota septentrional del Pic de Garralda ( 460 m ). Ligeramente más baja que la cumbre “ principal “, a día de hoy un hito y una inscripción en una roca, en la que se puede leer el nombre del monte en cuestión, parece identificarla como la cima “ principal “.

Abandonamos esta cota ( 460 m ) tomando el marcado sendero que se dibuja en la ladera opuesta a la utilizada a la subida, por el que descenderemos en fuerte pendiente hasta que desembocamos en un camino más amplio que cruza perpendicularmente ( 377 m ).

Continuamos por la izquierda ( W ) y de inmediato nos topamos con un nuevo cruce ( 368 m ), lugar en el que obviaremos el camino que continúa por la izquierda ( S ) mientras seguimos perdiendo altura hacia la derecha ( NW ).

En fuerte pendiente nuestro camino alcanzará una ruinosa borda ( 266 m ), bajo la que nos topamos con una nueva bifurcación ( 266 m ). Haciendo caso omiso al camino que desciende por la izquierda ( W ), continuaremos hacia la derecha ( E ) para, de inmediato, “ tropezar “ con un cruce ( 261 m ). En este punto volveremos a hacer caso omiso al camino que nace al frente ( NE ) mientras seguimos por la derecha ( E ).

El camino tomado, amplio y notorio en todo momento, termina alcanzando Fermineneko Borda ( 282 m ), junto a la que volverá a bifurcarse y punto en el que abandonaremos el que sigue de frente ( E ) mientras tomamos el que desciende por la izquierda ( N ).

Perdemos altura paulatinamente mientras el camino también pierde entidad, pasando a transformarse en estrecha pero notoria senda. Esta atravesará en breve un “ empinado “ camino que cruza perpendicularmente mientras continúa en la misma dirección ( E ), no tardando en volver a ganar notoriedad al adentrarse primero entre helechales y posteriormente entre prados.

Superados estos, el camino vuelve a acentuar su inclinación y no tarda en volver a bifurcarse, lugar ( 211 m ) en el que obviaremos el que sigue de frente ( S ) mientras continuamos descendiendo por la izquierda ( E ).

Terminamos desembocando en una estrecha carreterita ( 135 m ) que cruza perpendicularmente, por la que seguiremos hacia la derecha ( S ). Este estrecho vial, Garraldako bidea, continúa en plácido discurrir dejando a su paso granjas, casas de campo y los numerosos cruces que les dan acceso, a los que haremos caso omiso en todos los casos.

Sin abandonar en ningún momento Garraldako bidea, la estrecha carreterita termina alcanzando una estratégica bifurcación ( 161 m ), lugar en el que atraviesa perpendicularmente Iphargainetako bidea y punto en el que, a la altura de la casa Haizpenia, tomaremos Mentako bidea.

Este estrecho vial continúa de frente ( E ) iniciando un acusado descenso y, tras atravesar entre varias casas de campo, termina desembocando en la carretera D-151 o Heletako bidea a la altura del cruce ( 129 m ) mencionado al inicio de este itinerario.

Desde aquí, ya por terreno conocido, no tenemos más que “ desandar “ el tramo por el que iniciamos la ruta, el que nos devolverá a Saint Esteben/Donostiri ( 138 m ), inicio y final de este itinerario.


Track del Itinerario     


Fotos del Itinerario


Alcanzamos la pequeña localidad de Saint Esteben/Donostiri por la carretera D-251, vial que atraviesa la población dejando a su paso el pequeño aparcamiento ( dcha ) en el que estacionaremos nuestro vehículo

Aparcamiento en Saint Esteben/Donostiri

Desde el aparcamiento en el que hemos estacionado nuestro vehículo en Saint Esteben/Donostiri damos vista a parte del disperso caserío que conforma la localidad, sobre el que destaca el monte Eltzarruze ( centro )

Saint Esteben/Donostiri

Desde el aparcamiento en el que hemos estacionado nuestro vehículo en Saint Esteben/Donostiri abandonaremos su recogido casco urbano comenzando a caminar por la carretera D-251. Hacemos caso omiso al desvío hacia el frontón

Apenas habremos caminado unos pocos metros por la carretera D-251 cuando esta traza una marcada curva hacia la izquierda, lugar en el que la abandonaremos para tomar el carretil asfaltado que nace al frente ( centro )

En el lugar en el que abandonamos la carretera D-251 queda a nuestro paso la casa Idiartea    

Abandonamos la carretera D-251 tomando el estrecho carretil D-151 o Heletako Errepidea

Indicador señalizando el carretil que hemos tomado

Saint Esteben/Donostiri

Heletako Errepidea inicia un acusado descenso dejando a su paso algunas viviendas

El estrecho vial por el que caminamos atraviesa sobre un pequeño riachuelo

Riachuelo sobre el que atravesaremos

Heletako Errepidea no tarda en iniciar un acusado ascenso, momento en el que se bifurca. Haciendo caso omiso a Mentako bidea ( dcha ), vial por el que posteriormente regresaremos, continuamos remontando de frente

Mentako bidea nace por nuestra derecha ( centro en la foto ), carreterita por la que posteriormente regresaremos y la que ahora obviaremos

Las numerosas carreteritas que irán saliendo a nuestro paso aparecen escrupulosamente identificadas por diferentes indicadores 

La carretera por la que caminamos, la D-151 o Heletako Errepidea ( dcha ), deja a su paso varios caseríos y granjas

En nuestro plácido caminar por asfalto no tardaremos en " tropezar " con un nuevo cruce de carreteras, lugar en el que haremos caso a Mendiburuko bidea que nace por nuestra izquierda mientras seguimos de frente 

En breve daremos alcance a una nueva bifurcación, en la que ahora obviaremos Iphargainetako bidea que nace por la derecha mientras continuamos al frente ( centro ) dejando a nuestro paso la casa Karrikaldea ( izda )

Mirada atrás en el cruce en el que haremos caso omiso a Iphargainetako bidea, estrecha carreterita que nace por nuestra derecha ( izquierda en la foto )

Nada más dejar atrás la casa Karrikaldea ( fuera de foto ) nos topamos con un nuevo cruce, punto en el que haremos caso omiso a Karrikako bidea ( izda ) mientras seguimos descendiendo de frente ( dcha )

Nuestro objetivo, el Pic de Garralda ( centro ), despunta en el horizonte

A nuestro paso dejaremos el kilómetro uno de la carretera D-151

Kilómetro uno de la carretera D-151

La carretera D-151 o Heletako Errepidea atraviesa sobre un pequeño puente antes de volver a acentuar su inclinación

Riachuelo que salva el puente que estamos atravesando

Heletako Errepidea acentúa su pendiente e inicia un corto aunque acusado ascenso

El Pic de Garralda despunta sobre los prados y granjas que vamos dejando a nuestro paso

La casa Harrieta queda a nuestro paso

Los árboles comienzan a florecer en este inicio de primavera

Nada más dejar a nuestro paso la casa Harrieta ( fuera de foto ) nos topamos con una nueva bifurcación, lugar en el que haremos caso omiso a Bizkalarreko bidea ( izda ) mientras seguimos al frente 

De inmediato, a la altura de la casa Peletea ( izda ), " tropezamos " con un nuevo cruce, lugar en el que abandonaremos definitivamente el asfalto para tomar el herboso camino que nace por nuestra derecha

El camino tomado, amplio y notorio, se abre paso entre prados mientras que al fondo asoma el Pic de Garralda

Encajonados entre prados dejaremos a nuestro paso un cruce de caminos. En este punto obviaremos el que nace por la derecha mientras continuamos al frente 

El camino por el que continuamos discurriendo entre prados inicia un paulatino ascenso 

El camino por el que veníamos discurriendo pierde entidad y pasa a transformarse en estrecha pero notoria senda

Paulatinamente el sendero parece ir recuperando notoriedad

Sobre los extensos prados que vamos dejando a nuestro paso, entre los que asoman granjas y casas de campo, despunta tímidamente la silueta de Abarratia ( izda )

El sendero por el que discurrimos entre prados amenaza con difuminarse entre la alta hierba

Nuestro camino recupera notoriedad y vuelve a iniciar un paulatino ascenso mientras continúa discurriendo entre prados

El camino busca alcanzar la casa Ameztoia que ya asoma cercana

Mientras atravesamos entre los diferentes edificios que dan servicio al caserío Ameztoia dejamos a nuestro paso lo que parece ser un antiguo lavadero  

Desde la casa Ameztoia ( izquierda fuera de foto ) tomaremos el camino que atraviesa perpendicularmente para continuar ascendiendo por este de frente ( centro )

Dejamos atrás la casa Ameztoia y el conjunto de edificios que la " rodean "

El camino tomado en las inmediaciones de la casa Ameztoia nos permite continuar ascendiendo en dirección a una pequeña borda que aparece enclavada a la orilla del prado ( dcha ) que vamos dejando a nuestro paso  

Nuestro camino ( izda ) va dejando a su paso el acceso a diferentes prados

Mientras continuamos discurriendo entre prados, sobre estos asoma el Pic de Garralda ( dcha )

La " piramidal " silueta de Abarratia llama nuestra atención mientras destaca sobre los extensos prados que vamos dejando a nuestro paso

Nuestro camino se dibuja en todo momento amplio y notorio

El camino por el que discurrimos deja a su paso un discreto cruce, lugar en el que obviaremos el  sendero que na ce por nuestra izquierda mientras continuamos de frente 

Nuestro camino vuelve a bifurcarse en breve, punto en el que obviaremos el que nace de frente ( centro ) mientras continuamos hacia la izquierda trazando una marcada curva

Mirada hacia el punto en el que nuestro camino traza una cerrada curva de 180º

Continuamos en tendido ascenso mientras atravesamos entre las laderas cubiertas de helechos ( dcha )

Nuestro camino recibe por la izquierda el sendero obviado anteriormente en la bifurcación dejada atrás

Mirada atrás hacia el punto en el que nuestro camino ( izda ) recibe por la izquierda ( derecha en la foto ) el sendero obviado anteriormente

Terminamos alcanzando una estratégica encrucijada de caminos, lugar en el que destaca una borda y punto en el que deberemos continuar por el que asciende de frente por encima de esta

El camino tomado en la estratégica encrucijada de caminos continúa su tendido ascenso

Sobre el herboso camino por el que discurrimos asoma un edificio ( izda ), hacia el que deberemos ascender   

Volvemos a toparnos con un cruce de caminos, en el que haremos caso omiso al que asciende al frente ( dcha ) mientras continuamos por la izquierda atravesando sobre un pequeño riachuelo

Pequeño riachuelo sobre el que atravesaremos

Salvado el riachuelo nuestro camino se bifurca nuevamente, lugar en el que deberemos optar por continuar ascendiendo por la derecha

El herboso camino alcanza la parte baja de un prado y junto a este continuaremos hacia la derecha

Entre prados continuaremos remontando en acusado ascenso

El camino alcanza una casa

A la altura de la casa alcanzada ( izquierda fuera de foto ) se extiende una amplia explanada y junto a esta atraviesa perpendicularmente Garraldako bidea, carretil asfaltado por el que continuaremos hacia la derecha

El Pic de Garralda despunta sobre el prado que se extiende a nuestra derecha ( centro en la foto )

Obviando el acceso al prado que se extiende a nuestra derecha continuaremos descendiendo por Garraldako bidea

Dejamos atrás la casa junto a la que hemos desembocado

Descendemos por Garraldako bidea dando vista al macizo de Baigura ( izda )

Desde Garraldako bidea damos vista al macizo de Baigura ( centro ), tras el que asoma Artzamendi ( dcha )  

La localidad de Helette/Heleta ( centro ) asoma cercana bajo Soilandotxipi

Continuamos nuestro plácido descenso por Garraldako bidea

La casa Lartirigoina asoma bajo el carretil asfaltado por el que venimos descendiendo mientras que al fondo destacan Soilandotxipi ( izda ), Baigura ( centro ), Adarre y Artzamendi ( dcha )

A la altura de la casa Lartirigoina ( izquierda fuera de foto ) abandonaremos el vial asfaltado por el que veníamos descendiendo para, por la derecha, tomar el herboso camino que se adentra en un prado 

El portillo de acceso al prado hoy lo encontramos abierto. El camino se adentra en este

En el interior del prado nuestro camino se bifurca, Cualquiera de las dos opciones es " válida " aunque nosotros optamos por ascender de frente ( izda )

El herboso camino busca alcanzar el portillo enclavado en la parte alta del prado

El portillo enclavado en la parte alta del prado nos va a permitir abandonarlo

Una vez en el exterior del prado el camino vuelve a bifurcarse, momento en el que obviaremos el que nace por la derecha mientras continuamos al frente ( izda )

Nuestro camino continúa su tendido ascenso

Mientras ascendemos por nuestro camino disfrutamos de una abierta panorámica hacia Helette/Heleta ( izda ), localidad sobre la que despuntan Soilandotxipi ( centro ) y Baigura ( dcha )

El macizo de Baigura ( izda ) despunta en primer término mientras que en el horizonte lo hacen Adarre, Artzamendi y Mondarrain/Arranomendi

Nuestro camino alcanza otro que cruza perpendicularmente, por el que continuaremos hacia la izquierda

El camino se dibuja notorio mientras se abre paso entre prados

Soilandotxipi ( izda ), Baigura ( centro ), Adarre y Artzamendi despuntan sobre los prados y el disperso caserío que se extiende bajo nuestro camino

Desde nuestro camino damos vista a Urtsumendi/Urtsua ( izda ), cima que despunta en el horizonte

El Pic de Garralda despunta sobre nuestro herboso camino

El amplio y herboso camino, desde el que ya divisamos el Pic de Garralda ( izda ), busca alcanzar el intuible collado ( centro ) que asoma cercano 

Un portillo nos cierra el paso. Lo atravesaremos

Dando vista al Pic de Garralda, nuestro amplio y herboso camino continúa ganando altura en acusado ascenso

Infinidad de caseríos " salpican " los verdes prados que se extienden bajo nuestro camino mientras que en el horizonte despuntan Artzamendi ( izda ), Mondarrain, Larhun ( centro ) y Urtsumendi/Ursua ( dcha )

Larhun ( centro ) despunta en el horizonte

En acusado ascenso buscaremos alcanzar el collado que se abre bajo las laderas del Pic de Garralda

Urtsumendi/Ursua despunta sobre el valle que se extiende a nuestros pies

El amplio camino atraviesa el collado que se abre bajo la vertiente meridional del Pic de Garralda

Una vez atravesado el collado que se abre bajo la vertiente meridional del Pic de Garralda, el camino busca remontar por su empinada ladera

Miramos atrás hacia el collado que acabamos de atravesar

Situados bajo la vertiente meridional del Pic de Garralda nos topamos con un cruce de caminos, lugar en el que optamos por hacer caso omiso al que continúa por la izquierda mientras tomamos el que asciende de frente ( centro ). Una piedra ( centro ) destaca en primer término 

Baliza en la piedra situada en la bifurcación de caminos

Remontamos en acusado ascenso por la empinada ladera meridional del Pic de Garralda

Mientras ascendemos hacia la cima del Pic de Garralda disfrutamos de una bella y abierta panorámica hacia el valle que se extiende a nuestros pies

Rápìdamente quedará por debajo el collado que acabamos de atravesar

Unos metros antes de alcanzar la parte alta del Pic de Garralda nuestro camino vuelve a bifurcarse, punto en el que volveremos a obviar el que nace por la izquierda mientras continuamos remontando de frente ( dcha )

En la salida a la cima del Pic de Garralda nuestro camino se transforma en un herboso sendero

Salida a la cima del Pic de Garralda, tras la que asoma Urtsumendi/Ursua ( izda )

Cima del Pic de Garralda, desde la que damos vista a la cota septentrional ( dcha ) y a Urtsumendi/Ursua ( izda ) mientras que en el horizonte se extiende la costa labortana ( centro )

El litoral labortano se extiende en el horizonte

Desde la cima del Pic de Garralda disfrutamos de una bella panorámica hacia el cercano y " pequeño " macizo de Eltzarruze ( izda ), bajo el que asoma Saint Esteben/Donostiri

Volvemos a mirar hacia el macizo de Baigura ( centro ) desde la cima del Pic de Garralda

Panorámica desde la cima del Pic de Garralda hacia Urtsumendi/Ursua ( dcha ) y el valle que se extiende entre ambos

Son numerosos los núcleos de población que se extienden bajo las laderas de Urtsumendi/Ursua

Desde la cima del Pic de Garralda buscaremos continuar hacia la cercana cota septentrional

Un estrecho pero notorio sendero nos encamina hacia la cota septentrional del Pic de Garralda

Mientras buscamos alcanzar la cota septentrional del Pic de Garralda echamos una mirada atrás hacia la cima " principal " que acabamos de visitar

Un hito y una inscripción en una roca ( dcha ) identifican " erróneamente " a esta cota septentrional como la cima del Pic de Garralda

Inscripción en la roca cimera de la cota septentrional del Pic de Garralda

Desde el hito enclavado en la cota septentrional del Pic de Garralda echamos una mirada atrás hacia la cima " principal " ( izda ), la que acabamos de visitar

Desde el hito enclavado en la cima de la cota septentrional del Pic de Garralda disfrutamos de una bella panorámica hacia Helette/Heleta ( izda ) y el macizo de Baigura ( dcha )

Mirada desde el hito enclavado en la cima de la cota septentrional del Pic de Garralda hacia Urtsumendi/Ursua ( dcha ), Larhun ( centro al fondo ), Mondarrain y Artzamendi ( izda )

Abandonamos la cima de la cota septentrional del Pic de Garralda tomando la senda que continúa en dirección opuesta a la empleada a la subida

La marcada senda por la que descendemos de la cima de la cota septentrional del Pic de Garralda se dibuja notoria en la ladera mientras que Abarratia ( dcha ) despùnta en primer término

Desde la marcada senda por la que descendemos de la cima de la cota septentrional del Pic de Garralda echamos una mirada atrás hacia esta

Mientras descendemos de la cima de la cota septentrional del Pic de Garralda disfrutamos de una bella panorámica hacia Urtsumendi/Ursua ( izda ) y el disperso caserío que se extiende en el abierto valle

La senda por la que descendemos de la cima de la cota septentrional del Pic de Garralda termina desembocando en un camino más amplio que atraviesa perpendicularmente, por el que continuaremos hacia la izquierda

El herboso camino en el que hemos desembocado nos permite continuar en " plácido " descenso

Nuestro camino no tarda en bifurcarse, punto en el que obviaremos el que continúa por la izquierda mientras seguimos perdiendo altura hacia la derecha

El camino ( dcha ) continúa perdiendo altura en acusado descenso

Discurrimos junto al borde del arbolado que se extiende a nuestra derecha

Descendemos hacia una ruinosa borda ( dcha ) que aparece enclavada a la orilla de nuestro camino

Tras la ruinosa borda que dejamos a nuestro paso junto al camino asoma la inconfundible silueta de Abarratia 

Junto a la ruinosa borda ( derecha fuera de foto ) desembocamos en un camino que atraviesa perpendicularmente, por el que continuaremos hacia la derecha

Mirada hacia la bifurcación en la que ha desembocado el camino ( dcha ) por el que venimos descendiendo, lugar en el que deberemos continuar por nuestra derecha ( izquierda en la foto )

La ruinosa borda queda rápidamente atrás

Nada más dejar atrás la borda en ruinas nuestro camino se bifurca, punto en el que deberemos continuar por la derecha mientras obviamos el que sigue de frente ( centro ). Abarratia ( izda ) despunta en el horizonte 

El camino tomado se dibuja en todo momento amplio y notorio 

En un corto tramo nuestro camino se abrirá paso entre el arbolado 

Abarratia asoma entre el arbolado

Una pequeña regata atraviesa nuestro camino mientras que este inicia un paulatino ascenso

Nos abrimos paso entre prados para terminar dando alcance a Fermineneko Borda ( izda )

Fermineneko Borda

A la altura de Fermineneko Borda ( izquierda fuera de foto ) nuestro camino vuelve a bifurcarse, lugar en el que haremos caso omiso al que continúa de frente mientras seguimos por la izquierda

Desde Fermineneko Borda ( izda ) nuestro camino continúa junto a la alambrada que delimita el prado en el que esta aparece enclavada 

El camino tomado inicia un tendido descenso

Paulatinamente el camino va ganando notoriedad

Nuestro camino, desde el que damos vista a Abarratia ( izda ), no tarda en transformarse en un estrecho pero notorio sendero

La senda se abre paso entre un frondoso entorno

El sendero por el que discurrimos atraviesa un camino más notorio que atraviesa perpendicularmente en brutal pendiente. Seguimos de frente ( centro )

La senda, en un corto tramo, se " estrecha " más si cabe aunque en todo momento se dibuja notoria

La senda pasará a convertirse en camino mientras se dibuja notoriamente en la ladera que venimos atravesando

Nuestro camino no tarda en volver a ganar notoriedad

Atravesamos entre campos de helechos y prados

Desde nuestro herboso camino damos vista al cercano Abarratia ( izda )

Abarratia

El Pic de Garralda despunta sobre nuestro camino

Lo tendido del camino nos permite un " cómodo " discurrir 

Floridos prados se extienden bajo el Pic de Garralda

El camino inicia un paulatino descenso

A nuestro paso dejaremos un poco perceptible cruce, lugar en el que haremos caso omiso al camino menos notorio que nace por nuestra derecha mientras seguimos descendiendo de frente ( izda )

Nuestro camino, muy marcado en el terreno, busca adentrarse entre el frondoso entorno

La pendiente de nuestro camino se acentúa notablemente

Desde nuestro camino continuamente daremos vista a Abarratia ( izda )

La piramidal silueta de Abarratia " roba " nuestras miradas

El camino atraviesa una herbosa campa en descenso mientras busca adentrarse entre el arbolado

En el punto en el que nuestro camino recibe otro por la izquierda buscaremos seguir al frente para desembocar en la carretera que cruza perpendicularmente

Mirada atrás en la bifurcación en la que ha desembocado el camino ( izda ) por el que veníamos descendiendo, punto en el que haremos caso omiso al que recibimos por nuestra izquierda ( derecha en la foto ) mientras continuamos al frente ( desde donde saco la foto )

Desembocamos en un estrecho carretil asfaltado. Es Garraldako bidea y por este continuaremos hacia la derecha

Garraldako bidea discurre en " cómodo " ascenso

Sobre nuestro camino se extiende la loma cimera del Pic de Garralda

Caminamos " plácidamente " entre prados

El vial por el que caminamos, Garraldako bidea, deja a su paso diferentes caminos de acceso a caseríos y granjas. Los obviaremos

Hacemos caso omiso al camino que, por nuestra derecha ( centro en la foto ), da acceso a un pabellón ganadero que asoma sobre la carreterita por la que venimos discurriendo

Garraldako bidea continúa su " plácido " discurrir

El Pic de Garralda despunta sobre los prados que vamos dejando a nuestro paso

Garraldako bidea pierde definitivamente inclinación

En nuestro " cómodo " caminar entre prados nos topamos con un cruce de carreteritas, lugar en el que obviaremos la que nace por la izquierda mientras continuamos al frente

El Pic de Garralda despunta en todo momento sobre los prados que van quedando a nuestro paso

Garraldako bidea se " encajona " entre las alambradas que delimitan los prados que dejamos a nuestro paso

La casa Larraldia queda a nuestro paso

A nuestro paso dejaremos un nuevo cruce, lugar en el que obviaremos el carretil que nace por la derecha mientras seguimos al frente

En el cruce alcanzado obviaremos Bordalde, carretil que nace por nuestra derecha y sobre el que destaca el Pic de Garralda

Discurrimos en todo momento entre verdes prados mientras dejamos a nuestro paso granjas y casas de campo

A nuestro paso queda una nueva bifurcación, punto en el que volveremos a hacer caso omiso al vial que nace por la derecha mientras seguimos al frente

La Casa Aintzi Alde queda a nuestro paso

A nuestro paso queda un pabellón ganadero

A la altura de un pabellón ganadero ( izquierda fuera de foto ) tropezamos con un nuevo cruce, lugar en el que haremos caso omiso al que continúa por la derecha mientras seguimos de frente ( izda )

Sobre el pabellón ganadero que acabamos de dejar atrás despunta el Pic de Garralda ( centro )

La casa Aintzia también quedará a nuestro paso

El carretil asfaltado por el que discurrimos continúa abriéndose paso entre prados

La casa Landagaraia quedará a nuestro paso

A la altura de la casa Landagaraia ( derecha fuera de foto ) nos topamos con un nuevo cruce, punto en el que haremos caso omiso al vial que nace por la derecha mientras seguimos al frente ( izda )

Garraldako bidea continúa dejando a su paso diferentes cruces, en los que obviaremos los accesos a las numerosas casas enclavadas a su vera   

El vial atraviesa entre algunas casas

El discreto macizo de Eltzarruze destaca en el horizonte

El Pic de Garralda va quedando atrás

Extensos prados van quedando a nuestro paso

Nos encontramos con un estratégico cruce, lugar en el que haremos caso omiso a las carreteras que continúan por la derecha y por la izquierda mientras tomamos la que desciende de frente ( centro )

Desde la estratégica bifurcación continuaremos por Mentako bidea

A nuestro paso continuaremos dejando bellos y cuidados caserones

Mentako bidea inicia un acusado descenso

Volvemos a atravesar entre bellas casonas

Saint Esteben/Donostiri asoma cercano

La casa Errientarena queda a nuestro paso

Garraldako bidea continúa en paulatino descenso

En alguna de las fincas que quedan a nuestro paso " corretean " patos y gallinas

Garraldako bidea termina desembocando en Heletako bidea, camino que cruza perpendicularmente y por el que iniciamos este itinerario. Seguiremos descendiendo hacia la izquierda

Heletako bidea continúa discurriendo entre prados 

El estrecho vial por el que caminamos desciende buscando atravesar un pequeño riachuelo, sobre el que ya cruzamos al inicio de este itinerario

Riachuelo sobre el que atravesamos

Entramos en Saint Esteben/Donostiri

Heletako bidea termina desembocando en la carretera D-251, por la que continuaremos hacia la izquierda

La carretera D-251, en la que hemos desembocado, nos encamina hacia el cercano casco urbano de  Saint Esteben/Donostiri

Rápidamente alcanzaremos Saint Esteben/Donostiri

Aparcamiento en Saint Esteben/Donostiri, inicio y final de este itinerario


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