lunes, 27 de noviembre de 2023

Peña Izaga o Izaga ( Circular desde Ardanaz )

Elevándose altivo sobre los valles de Ibargoiti e Izagaondoa, el macizo de Izaga se alza ligeramente al SE. de la capital navarra, quedando enclavada en la conocida como Cuenca de Pamplona. Tres son las cimas principales que destacan en el macizo de Izaga: Santa Ágata ( 1205 m ), conocida también como Las Saleras, Sambelles o Ganbella ( 1254 m ), e Izaga/Itzaga ( 1360 m ), cumbre que da nombre al macizo y una de las cumbres emblemáticas de Navarra. Junto a la “ vecina “ cumbre de La Higa de Monreal ( 1295 m ), conocida también como Elomendi y punto más elevado de la Sierra de Alaiz, montaña que por su similar silueta parece su “ cima gemela “, son visibles prácticamente desde todo los puntos del territorio navarro.

Su relevante altura, su atractiva silueta y la mencionada cercanía a Pamplona, hacen de esta cumbre una de las más visitadas de la Comunidad Foral. Bajo su vertiente meridional se extiende el Valle de Ibargoiti, compuesto por los concejos de Idocin ( sede del ayuntamiento y lugar de nacimiento del general Francisco Espoz y Mina ( 1781-1836 ) célebre guerrillero de la Guerra de la Independencia ), Abinzano, Izco y Salinas de Ibargoiti, además de 6 lugares semidespoblados: Equísoain, Lacáun, Celigüeta, Sengáriz, Zabalza de Ibargoiti y Vesolla. No es habitual el acceso al macizo desde esta vertiente pero es posible a pesar de lo “ cerrado “ de la vegetación.

Accesos habituales hacia la Peña de Izaga ( 1360 m ) parten desde la vertiente septentrional, bajo la cual se extiende el Valle de Izagaondoa, valle que con una extensión de 59,31 km², lo conforman las localidades de Guerguitiain, Idoate, Indurain, Iriso, Lizarraga, Reta, Turrillas, Urbicain, Zuazu y la capital del Valle, Ardanaz.

 

Valle de Izagaondoa

 

Geografía

 

Los materiales margosos que forman el terreno ( conocidos como tufa por los lugareños ) están encerrados entre los islotes montañosos de la Sierra de Gongolaz, al norte y este del término ( Gongolaz, ( 830 m ) y Los Espelcos ( 740 m ) ) y las estribaciones montañosas de la Peña Izaga ( 1360 m ) al sur, que desciende en pendientes pronunciadas hacia las zonas depresivas y llanas del municipio, situadas éstas alrededor de los 600 metros. Los núcleos de población han aprovechado las zonas más bajas y llanas para su asentamiento, integrantes de la depresión o cuenca y las faldas de Peña Izaga ( 1360 m ), que se desgaja en numerosas colinas entre las que arroyos y barrancos han labrado su cauce produciendo sobre los terrenos más blandos fenómenos de abarrancamiento.

Este valle prepirenaico navarro que se encuentra en la periferia de la Peña Izaga ( 1360 m ), consta de una parte deprimida, que la erosión excavó en las margas del eoceno, y de sendas sierras areniscosas al norte y sur. Una y otras se integran en el sinclinal detrítico de Izaga. Si consideramos a esta peña como una fortaleza, un castillo, Izagaondoa sería su foso septentrional. La vallonada interserrana y el propio término municipal de Izagaondoa se estrechan considerablemente hacia el oeste, donde un gollete de 200 metros de anchura comunica con el apéndice del valle que da cobijo a Idoate y Lizarraga.

 

Naturaleza

 

Izagaondoa pertenece desde el punto de vista bioclimático a la Navarra submediterránea: robles, encinas, quejigos y pino silvestre, hayas en los caracierzos, umbríos, cereales, legumbres y, antes, algunas viñas.

Cabe destacar, la visita a los robles centenarios de Errondo, en la localidad de Lizarraga.

 

Historia

 

En Izagaondoa existen vestigios de una fortaleza o castillo que se hizo famosa en la historia de Navarra, el castillo de Leguín, que defendía en la Edad Media la ruta de Lumbier a Pamplona, que era muy transitada. Ardanaz de Leguín se le llegó a llamar, debido a la importancia que el castillo de Leguín llegó a tomar en la comarca.

En lo que se refiere a San Miguel de Izaga, la primera noticia es de 1084. Sancha Oriol deja a su hija Sancha Sánchez, junto con otros templos y villas " la iglesia que está en la Iga ... con todo lo que le pertenece ". Tres años más tarde la citada Sancha Oriol pasa los mismos bienes, más otros, a Leyre: la donación habla de la iglesia en la Higa y del monasterio de San Miguel. En 1094, Toda de Elizaberría dona a Leyre una viña que había dado a San Miguel de Iga. Y del mismo año tenemos una concordia suscrita por los nietos de Sancha Oriol, el monasterio de Leyre y el rey en la cual se habla de una iglesia de San Quirico, "que está en la cumbre del monte Higa y la iglesia de San Miguel, en el mismo monte".

En el XVI San Miguel era iglesia anexa a la de Zuazu. En 1547 suscribe contrato de ermitaño García Periz, que debía dormir y vivir en la ermita de la Cruz de mayo a la de septiembre y el resto del año en las casas que la ermita poseía en Zuazu; y subiría los domingos de cuaresma y algunos sábados a alumbrar la lámpara y a tañer la campana " si el rigor del tiempo no se lo estorba, como sus predecesores han acostumbrado ".

Fue una de las sesenta autorizadas en 1585, año en que contratan como ermitaño a Joaner de Ozcoidi, que no sabía escribir, como tampoco su fiador Martín de Salinas. Le volvieron a nombrar y contratar en 1588. En la relación de bienes declarados en el contrato van ocho cubas de vino de 16 cargas, 2 cubos de a 15 cargas y 4 arcas de tener trigo. La ermita poseía viñas, que el visitador Obregón mandó vender, con todas las piezas, por el gasto excesivo de su cultivo; también prohibió que el ermitaño habitara en San Miguel. Los de Zuazu apelaron ( 1599 ) y lograron suspender los mandatos. En su alegato los de Zuazu dicen que el templo está hecho " al modo de la iglesia de San Miguel de Excelsis y tan grande casi como la iglesia de la parroquial de San Nicolás " ( de Pamplona ) y que las tierras y viñas las dejaron sus antepasados para sustento y ayuda del ermitaño, sin el cual se perdería la devoción y " menoscabaría la ermita " y que, puestas a venta, valdrían poco. Dos años más tarde, cuando el abad de Zuazu se querella contra Joanes de Orradre, ermitaño desde hace 12 años, de los que no había recibido cuentas, la ermita poseía cinco viñas en Urroz, otras tres en Zuazu, más siete piezas en este pueblo. El mismo 1613 nombraron ermitaño a Miguel de Lizarraga, de Zuazu, que murió en 1644. Ocupó el puesto de Sancho de Ardanaz. Más tarde, Miguel de Orradre, a cuyo fallecimiento nombraron a Juan de Badostain, mozo de Lizarraga que desistió y dio paso a Pedro Joaquín de Azparre, vecino de Zuazu.

Va dicho que San Miguel de Izaga es anexa de la parroquia de Zuazu y así lo declaran las letras pontificias de Alejandro VII ( 1635 ). Antes hubo litigio de Martín de Orradre, abad de Zuazu, contra el de Reta, Juan de Najurieta, a propósito de los diezmos y primicias de las heredades sitas en Izaga: el de Zuazu pretendía que eran suyas las diezmas de sus feligreses y la mitad de las correspondientes a las de otros lugares, cultivadores en Izaga, porque la ermita está en Zuazu; el de Reta argüía que términos y heredades de Izaga son comunes a ambos lugares y las diezmas debían entregarse a sus parroquias respectivas. La sentencia dio la razón a Reta.

En julio de 1799 Igual de Soria manda " reparar todo el material de la fábrica y retejar lo exterior; blanquear el anexo principal de la ermita (...) igualar el arco del coro con el otro que tiene al frente y que se retoque y compongan las alas al San Miguel que se saca en procesión y se retoque la sacristía; se haga un copón nuevo aprovechando la plata del que hoy sirve de tal ". Esa efigie del arcángel recibe el nombre de " El Criadios ". Es pequeña y tosca.

 

Arte

 

Como hemos visto en el apartado anterior, son de máximo interés el número de monumentos ( iglesias, fuentes, etc ) de origen románico en la mayoría de los pueblos, así como sus palacios de armería, grandes casonas de siglos anteriores, en interiores ( retablos, pilas, etc ) de sus iglesias.

Cabe destacar el intento de restauración de la Iglesia románica de Guerguitiain por parte del Ayuntamiento junto con Los Amigos del Románico.

 

Personalmente y en cuestión de arte recomiendo:

 

http://www.romanicoennavarra.info/ 

http://elblogdesimeonhidalgo.blogspot.com.es/2014/07/las-claves-de-izagaondoa-reta.html

 

Localidades del Valle de Izagaondoa

 

Indurain

 

Se encuentra a la salida septentrional de la pequeña garganta fluvial que abrió uno de los barrancos afluentes del Apardués al atravesar el arco montañoso formado por las sierras de Tabar y Gongolaz, cerca del contacto entre las mangas y areniscas del eoceno. En su término está el despoblado de Muniáin; probablemente quedó desolado en la segunda mitad del siglo XIII. Hizo la concentración parcelaria, junto con Guerguitiain, en 1973. Su máximum demográfico corresponde a 1858 ( 160 habitantes ); desde entonces la población desciende a 116 habitantes en 1900, 69 en 1950 y 29 en 1991 ( 28 tuvo en 1970 ) y 20 en 2007.

Un poco aislada del resto de la población y en posición dominante sobre un montículo se eleva la iglesia de la Purificación, edificio tardorrománico rural del siglo XIII. Tiene un bello retablo mayor plateresco del siglo XVI, dos laterales barrocos, un Crucificado de comienzos del XVII y una monumental pila bautismal. Entre su caserío hay casas que datan del siglo XVI, alguna con ventanas geminadas y otras del XVII y XVIII.

 

Turrillas y Urbicain

 

Ambos lugares y concejos de Izagaondoa están situados en las margas de la vallonada principal de Izagaondoa. Viniendo de Indurain, encontramos a la derecha, muy cerca de la carretera, a Turrillas, al pie de la sierra de Gongolaz, a 540 metros de altitud y a orillas del barranco de su nombre, que es afluente directo del Irati por su margen derecha. Hasta 125 habitantes tuvo en 1858 y hoy sólo vive un par de familias ( 113 habitantes en 1900, 75 en 1950 y 11 en 2007 ).

Turrillas tiene también una preciosa iglesia románica rural del siglo XIII, con ábside semicircular, bóveda de cañón apuntada y arcos fajones y torre a los ies en la que se abre el hueco de la puerta de medio punto con crismón en una de las arquivoltas. Se trata de la parroquia de la Asunción, situada en la parte más alta del pueblo. Tiene un retablo mayor del siglo XVII en madera policromada, romanista, compuesto por banco, tres calles de dos pisos y ático. Pero lo más interesante es la pila bautismal gótica con taza cuadrada decorada en su frente con el Agnus Dei.

Urbicáin se encuentra al pie de la falda oriental de Peña Izaga, a 570 metros. Tuvo siempre menos población que Turrillas: 68 habitantes en 1887, 65 en 1900, 25 en 1950 y un par de familias fijas, hoy.

La iglesia de San Esteban de Urbicáin pertenece también al románico rural, pero su cabecera es recta. El retablo mayor es rococó y un lateral, el de la Virgen del Rosario, barroco popular.

 

Iriso

 

Volviendo de Urbicáin a la carretera de Izagaondoa y siguiéndola, por la izquierda, se atraviesa por el lugar despoblado y antiguo señorío de Beroiz ( tuvo en torno a 20 habitantes hasta 1950 ) antes de alcanzar Iriso, emplazado a 620 metros de altitud, al pie de la sierra de Gongolaz ( del monte Leguín, dicen el DAH, Madoz y Altadill ). Iriso pasó de 56 habitantes en 1858 a 61 en 1900, 33 en 1950 y una familia, hoy. Hizo la concentración parcelaria en 1973.

En un pequeño alto y con el caserío a sus pies se levanta la iglesia de San Pedro, románica rural en su origen, pero transformada en el siglo XVI. Su portada es gótica y su retablo mayor del siglo XVII, romanista del taller de Lumbier. De la arquitectura civil sobresale una casa-palacio.

Desde Iriso sale un carretil que conduce a Zuza, lugar del valle de Izagaondoa.

 

Ardanaz

 

La carretera cruza la vallonada central de Izagaondoa para ir del lugar de Iriso al de Ardanaz, situado casi en el contacto entre las margas y las areniscas eocénicas de la estribación septentrional de Izaga. Robles y pinos, cereales y forraje: como casi siempre en el R-6. Hay buenas vistas desde el lugar, cuya población descendió de 163 habitantes en 1900 y 30 en 1991. Hizo la concentración parcelaria, junto con Iriso, en 1973.

A la entrada de la población hay un bello crucero gótico protegido por un capuchón metálico, al estilo del de Urroz. En un extremo se halla la iglesia de San Martín de Tours, del siglo XIII, modificada en el siglo XIV, tardorrománica en su origen, pero alterada en el siglo XVI y XVII. La puerta es renacentista con arco de medio punto acompañado de columnas toscanas y frontón triangular. Guarda en su interior preciosos retablos; como el mayor, de principios del XVIII, con esculturas y pinturas, y el lateral del lago del Evangelio, de la misma época. El del lado de la epístola es plateresco del con mazonería dorada y, salvo la escultura de la Virgen con el Niño, el resto son tablas pintadas en el XVI.

 

Reta

 

El lugar de Reta se alza sobre una loma en el piedemonte NNO de la Peña de Izaga, a 632 metros de altitud; pasa por sus cercanías un arroyo que va a parar al río Erro, aguas abajo de Urroz. Excelentes panorámicas, casas arregladas para fines de semana y verano. De 115 habitantes en 1900 bajó a 56 en 1950 y a 15 hoy.

Reta sorprende con una iglesia con apariencia de fortaleza, dedicada a San Pedro del siglo XIII. Es de origen románica, aunque transformada en su mayor parte al estilo gótico durante el siglo XIV. Su retablo mayor es barroco y su pila bautismal, decorada con arquillos de medio punto, es medieval. En su caserío hay una casa palaciega y edificios cuyo origen está en el siglo XVI.

 

Zuazu

 

La situación geográfica de este lugar es muy parecida a la de Reta. Hizo la concentración parcelaria en 1973. Registró 124 habitantes en 1852, 88 en 1900, 64 en 1950, 17 en 2007. Al norte, y cerca de la muga de Urroz, está el despoblado de Mendinueta. Hay otro Zuazu en el valle de Araquil.

La iglesia de la Purificación de Zuazu es un edificio tardorrománico del siglo XIII, con ábside semicircular y decorado con canecillos y ventanales románicos. Su interior también es muy bello, no sólo por su arquitectura, sino por su hermosa pila bautismal, del siglo XIII, su precioso Cristo gótico y su retablo manierista de tablas pintadas presidido por una Virgen gótica sedente con el Niño. En el centro del pueblo, arriba, se alza la casa del Caballero, palaciana del siglo XVIII.

 

Peña y San Miguel de Izaga

 

La Peña de Izaga culmina a mayor altitud ( 1360 m ) que la sierra de Alaiz ( 1.289 metros ). Ambas cumbres son visibles desde largas distancias, especialmente la Higa ( 1295 m ). Las dos tienen forma piramidal y una ermita en su cumbre. La diferencia fundamental que las separa tiene que ver con la estructura y la litología: Izaga es un sinclinal de rocas detríticas ( conglomerados y areniscas de oligoceno y mioceno que, por ser más resistentes a la erosión que las margas y arcillas circundantes, pertenecientes al oligoceno inferior y eoceno, ha quedado en resalte (sinclinal colgado o suspendido ).

A la ermita de San Miguel ( que es un buen mirador del Pirineo ) suben todavía los romeros entunicados de Izagaondoa el día de la Trinidad. Es una iglesia de finales del siglo XII y de planta extraña: ábsides poligonales al exterior y tres naves, con cubierta de madera en sus dos primeros tramos y de medio cañón el central y cuarto de cañón los laterales, en los otros dos tramos.

 

Mendinueta

 

Yendo de Urroz a Campanas, a poco más de un km. de distancia, arranca por la izquierda un camino que lleva a Mendinueta, caserío deshabitado y antiguo lugar de señorío nobiliario ( ahora coto redondo de propiedad particular ) del valle de Izagaondoa. Fue cabeza de vizcondado de su nombre, instituido en 1644 a favor de Francés Carlos de Beaumont y Navarra. El palacio era de cabo de armería y tenía derecho de asiento y voto en cortes generales. Cereales y leguminosas, reliquias de robledal y bujedo, eso es lo esencial del caserío, que contó con 26 habitantes en 1525, 38 en 1900, 43 en 1950 y 29 en 1960; después ya no figura en los nomencladores de población oficiales.

En este despoblado se levantan los restos de una torre medieval. La iglesia está dedicada a Nuestra Señora del Pilar y el palacio contiguo pertenecía al linaje de los Beaumont. De aquí procede una Virgen con el Niño que puede contemplarse en el Museo Diocesano de Pamplona.

 

Idoate

 

Vueltos a la carretera de Campanas, se toma a la derecha, la que conduce a Idoate. También este concejo y lugar, que fue de señorío realengo, pertenece a Izagaondoa. Está situado en la parte más occidental de este valle, juntamente con Lizarraga, al pie del llamado poche de Ilundáin. Sólo quedan reliquias de los robledales y hayedos autóctonos que cubrieron las montañas de la muga con el valle de Aranguren; casi todo el terreno está cultivado ( cereales y menúceles, y antes de la filoxera, algo de vid ) o tiene pinares de repoblación. Hizo la concentración parcelaria en 1972. De 65 habitantes en 1858 pasó a 84 en 1910, 63 en 1950 y 19 en 2007.

Tuvo un palacio de cabo de armería y hoy lo único que destaca es la iglesia parroquial, dedicada es la iglesia parroquial, dedicada a Santa Agueda, con una gran Virgen sedente gótica, un expresivo Crucificado barroco del siglo XVII y buenas vistas. La ermita de San Miguel se alza entre los mojones de Idoate y del vecino Lérruz, y sus " patronos son los vecinos de dichos dos pueblos ".

 

Lizarraga

 

Lizarraga de Izagaondoa recibió fueros del rey don Sancho el Fuerte en 1210, y reconoció como señores a Mosén Leonel ( hermano bastardo del rey don Carlos III el Nobles ) y don Ferrán Martínez de Ayanz. Es un pueblo cuyo término se alarga, casi paralelo al de Idoate, de oeste a este. Se dedica principalmente al cultivo de cereales y forrajes, colza y girasol. Hay algunos pinares de repoblación; del robledal autóctono no quedan más que algunas muestras. El lugar está emplazado a 585 metros de altitud, entre dos regatas y en la parte baja de una ladera montañosa. Hizo la concentración parcelaria en 1972. Su máximo poblacional (145 habitantes) se dio en 1852; después descendió a 109 habitantes en 1900, 96 en 1950, 34 en 1991 y 27 en 2007.

La iglesia parroquial, dedicada a Santa Eulalia, es románica en origen (se conserva su portada de medio punto con arquivoltas), pero transformada en el siglo XVIII. El retablo mayor es de la segunda mitad del XVI y la pila bautismal, medieval, es de forma poliédrica. Entre el caserío destacan varias cuidadas casas del XVI.

 

* Información obtenida de la página web del Ayuntamiento del Valle de Izagaondoa

 

 

 

Una vez más vuelvo a la Peña Izaga/Izaga ( 1360 m ) pero en esta ocasión lo hago acompañado de mi hijo Oscar con la intención de realizar la “ clásica “ ascensión que parte desde la localidad de Ardanaz de Izagaondoa ( 648 m ) aunque para el regreso, y buscando realizar una ruta “ circular “, tomaremos el camino que desciende por su vertiente oriental, por la que regresaremos al punto de partida. Esta es mi propuesta, espero que la disfrutéis.

 

Resumen del Itinerario

 

Estacionaremos nuestro vehículo a la entrada de la localidad de Ardanaz de Izagaondoa ( 648 m ), en todo momento procurando no molestar.

Atravesaremos el casco urbano de la población para, desde su parte alta, tomar el camino que no tarda en dejar a su paso una zona de aparcamiento en la que destaca una fuente.

Desde aquí continuaremos por una amplia pista que no tarda en bifurcarse, punto en el que destaca un poste indicador. Obviando la que continúa al frente ( SE ), por la que posteriormente regresaremos, tomamos la que asciende por la derecha ( S ), el camino “ clásico “ a la Peña Izaga/Izaga ( 1360 m ).

La pista posteriormente pasa a convertirse en camino para, sin dificultad reseñable, remontar balizado con indicadores y esporádicos hitos hasta alcanzar la ermita erigida en honor a San Miguel ( 1227 m ). Desde esta continuaremos ganando altura en acusado ascenso por un marcado sendero que termina desembocando en la cima de la Peña Izaga/Izaga ( 1360 m ).

El camino utilizado en el ascenso nos devuelve a la ermita de San Miguel ( 1227 m ), desde la que nace una, en principio, poco perceptible senda que, ganando notoriedad paulatinamente, nos permitirá desembocar en el Camino de Izanoz, amplia pista que nos devolverá al punto de partida, la localidad de Ardanaz de Izagaondoa ( 648 m ).

       

Datos del Itinerario

 

Desnivel: 774 m

Tiempo: De 3 h a 5 h

Distancia: 13 km

Inicio: Ardanaz de Izagaondoa ( Navarra )

Fecha de realización: Julio 2023

Epoca recomendada: Todo el año 

Cimas: Peña Izaga/Itzaga ( 1360 m )

 

Descripción del Itinerario

 

Sin llegar a adentrarnos en el casco urbano de la pequeña localidad de Ardanaz de Izagaondoa ( 648 m ), estacionaremos nuestro vehículo junto a unos pabellones que aparecen enclavados a la orilla de la carretera NA-2402, estrecho vial que le da acceso.

Comenzaremos a caminar por la citada carreterita que busca adentrarse en esta recogida población del Valle de Izagaondoa, junto a la que dejaremos a nuestro paso un bonito crucero gótico protegido por un “ capuchón “ metálico. Junto a este aparecen una fuente y una mesa de piedra.

Remontamos por la calle “ principal “ para internarnos entre el cuidado caserío que conforma la localidad mientras buscamos desviarnos momentáneamente hacia la visible iglesia, erigida en honor a San Martín de Tours. A nuestro paso quedan el viejo frontón y una antigua fuente.

Retomamos la calle “ principal “ que se transforma en una estrecha callejuela, en la que destaca el ayuntamiento del Valle.

Abandonamos la localidad por un ancho camino cementado que, en breve, alcanza una estratégica bifurcación, punto en el que obviaremos la pista que recibimos por la derecha ( N ) proveniente de la carretera NA-2402 y la que nace de frente ( SW ).

Continuamos por la izquierda ( S ) para, de inmediato, dar alcance a un amplio aparcamiento, lugar en el que destacan un panel informativo y una bella fuente medieval con bóveda.

La pista sigue remontando entre campos de cereal para dar alcance a un señalizado cruce, lugar en el destaca un poste indicador y punto en el que haremos caso omiso a la que continúa de frente ( SE ), por la que posteriormente regresaremos, mientras ganamos altura por la derecha ( S ).

Remontamos por el Camino de Garbiño, el cual gana altura paulatinamente entre campos de cereal para posteriormente discurrir entre vegetación de monte bajo.

No tardamos en toparnos con otro marcado cruce, lugar en el que nuevamente un poste indicador nos “ invita “ a continuar por la derecha ( W ) mientras obviamos el camino que sigue al frente ( SE ).

El camino continúa su plácido ascenso y por este atravesamos un paso canadiense completamente tapado con tierra.

En breve alcanzaremos un nuevo cruce, lugar en el que un “ escondido “ poste indicador señaliza el estrecho sendero que nace por nuestra izquierda ( SW ) y que sirve de “ atajo “ al camino más notorio que continúa de frente ( W ). Abandonamos este para tomar el citado sendero, el cual no tarda en desembocar nuevamente, a la altura de un hito y de otro poste indicador, en el camino abandonado anteriormente, por el que continuaremos hacia la izquierda ( SE ).

La pista remonta en plácido ascenso hasta alcanzar una marcada curva, lugar en el que destaca un mugarri junto a la entrada a un campo de cereal. Continuamos remontando por la derecha ( W ), no tardando en dar alcance a una nueva bifurcación, lugar en el que haremos caso omiso al camino que sigue al frente ( SW ) mientras ganamos altura por la derecha ( W ). Un hito destaca en el lugar.

El camino, muy notorio en todo momento, da paso a un marcado sendero, por el que continuaremos ganando altura paulatinamente “ acompañados “ de los hitos de piedra que lo balizan en todo momento. Conforme ganamos altura la marcada senda se va encajonando entre vegetación de monte bajo, destacando sobre todo la presencia de boj, y alcanza un señalizado cruce, lugar en el que destaca un poste indicador y punto en el que obviaremos el sendero que recibimos por la derecha ( N ) proveniente de Zuazu ( 624 m ) y Reta ( 632 m ) mientras continuamos al frente ( W ).

En un corto tramo el sendero deja de ascender para discurrir plácidamente entre el hayedo pero encajonado entre el abundante boj que cubre su base. No tardaremos en alcanzar un característico “ penitente “ de roca que destaca junto al camino para, tras este, continuar ascendiendo “ encerrados “ por el boj hasta desembocar en un “ claro “ abierto en el bosque, es el Portillo de Larrondo.

Abandonamos el arbolado para salir a terreno abierto, en el que el sendero, en todo momento balizado con hitos, sortea los grandes espacios cubiertos de boj. Evitando estos, la senda gana altura acentuando su inclinación para terminar desembocando junto a la ermita de San Miguel ( 1227 m ).

Dejamos atrás la mencionada ermita para ganar altura por la loma, ascendiendo por un marcado sendero que sin excesivas dificultades remonta por las herbosas praderas “ salpicadas “ de bojes, hasta desembocar en la amplia cumbre de la Peña Izaga/Itzaga ( 1360 m ). Vértice geodésico y buzón montañero. Espectacular panorámica.

La senda utilizada en el ascenso nos devuelve nuevamente a la ermita de San Miguel ( 1227 m ), edificio desde el que, por la derecha ( SE ), tomaremos el sendero, poco notorio en sus primeros metros, pero que ganará entidad de inmediato para adentrase entre el boj.

En todo momento la senda discurre notoria mientras pierde altura “ encerrada “ entre los bojes que lo cubren todo. En “ cómodo “ descenso, en algunos tramos sin apenas pendiente, daremos alcance a un amplio claro, lugar en el que destaca una pequeña “ terraza panorámica “ que nos permitirá disfrutar de una abierta “ vista “ hacia el valle que se extiende a nuestros pies.

Retomamos el marcado sendero que paulatinamente irá acentuando su pendiente mientras continúa perdiendo altura entre el boj. Esporádicos hitos lo balizan.

La senda termina adentrándose bajo el hayedo, donde atravesaremos un “ paso “ en una alambrada que cruza perpendicularmente. El sendero gana notoriedad y se transforma en un herboso camino, el cual se abre paso entre los pinos mientras que los hitos pasan a ser más “ numerosos “.   

Alcanzamos una pista más notoria que atraviesa perpendicularmente, cruce en el que destaca un nuevo hito y punto en el que deberemos continuar hacia la izquierda ( N ) por el amplio “ pasillo “ que se abre paso entre los pinares que lo envuelven.

Deberemos estar atentos al pequeño claro que se abre en el pinar, lugar en el abandonaremos la pista para tomar el herboso camino que nace por nuestra izquierda ( NE ).

De inmediato dejaremos a nuestro paso una pequeña balsa, desde la que continuaremos perdiendo altura por una estrecha senda que, en su inicio, amenaza con ser “ engullida “ por el matorral aunque no tarda en ganar entidad para convertirse nuevamente en camino.

En breve “ tropezaremos “ con un nuevo cruce, lugar en el que un pequeño hito nos “ invita “ a tomar el sendero que nuevamente desciende por la izquierda ( N ) y que, una vez más, amenaza con “ cerrarse “.

Damos alcance a una alambrada que cruza perpendicularmente, la que salvaremos para adentrarnos en una herbosa campa que atravesaremos hasta alcanzar el camino que le da acceso desde su otra vertiente, el cual nos permitirá desembocar, a la altura de una cerrada curva, en una amplia pista. Es el Camino de Izanoz.

Continuamos hacia la izquierda ( NE ) por la amplia pista que, discurriendo entre extensos campos de cereal, termina alcanzando una más amplia y notoria que cruza perpendicularmente. Volvemos a tomar hacia la izquierda ( NW ) para seguir dejando a nuestro paso los campos que tapizan este bello enclave. Es el camino Nuevo.

En “ cómodo “ discurrir terminaremos desembocando en el cruce señalizado con un poste indicador por el que ya pasamos al inicio del itinerario y desde el que alcanzaremos en breve el aparcamiento y la fuente que también dejamos a nuestro paso anteriormente.

Apenas unos pocos metros más adelante daremos alcance a la estratégica bifurcación por la que atravesamos al comienzo de la ruta, lugar en el que ahora evitaremos el camino utilizado anteriormente, que por la derecha ( NE ) proviene de Ardanaz de Izagaondoa ( 648 m ), mientras seguimos al frente ( N ).

La amplia pista no tarda en dejar a su paso el cruce en el que obviaremos el camino cementado que, por la izquierda ( SW ), da acceso al cementerio ( 634 m ) de la localidad mientras continuamos de frente ( NE ). Buscamos desembocar en la carretera NA-2402, por la que apenas caminaremos unos pocos metros hacia la izquierda ( N ) hasta alcanzar el lugar en el que dio comienzo este itinerario, las afueras de Ardanaz de Izagaondoa ( 648 m ).


Track del Itinerario


Fotos del Itinerario


Estacionamos nuestro vehículo a las afueras de Ardanaz de Izagaondoa, localidad sobre la que despunta Izaga ( dcha ) y que alcanzaremos por la carretera NA-2402. Comenzamos a caminar por esta en dirección al casco urbano de la población

Un panel nos recibe a la entrada de la localidad

Un crucero gótico, protegido con un " capuchón ", aparece enclavado a la entrada de Ardanaz  

Detalle del crucero gótico

Antes de entrar al casco urbano dejaremos a nuestro paso una fuente ( dcha )

Detalle de la fuente situada a la entrada de Ardanaz

A nuestro paso queda la iglesia de Ardanaz, erigida en honor a San Martín de Tours

Callejeamos por el casco urbano de Ardanaz, entre cuyas calles " tropezaremos " con un cruce. Deberemos continuar al frente aunque " momentáneamente " nos desviaremos por la izquierda para visitar la iglesia de la localidad

Camino de la iglesia de Ardanaz dejaremos a nuestro paso el frontón de la localidad 

Iglesia " tardorrománica " de Ardanaz, erigida en honor a San Martín de Tours

Portada de la iglesia de Ardanaz, renacentista con arco de medio punto acompañado de columnas toscanas y frontón triangular

Izaga despunta sobre los tejados de Ardanaz

Callejeando por Ardanaz, a nuestro paso quedará una fuente ( izda )

Fuente en Ardanaz

Detalle del dintel de una de las puertas de entrada a una de las casas de Ardanaz

Mientras callejeamos por Ardanaz dejaremos a nuestro paso el ayuntamiento de la localidad

Forja en la fachada del ayuntamiento de Ardanaz

Abandonamos el casco urbano de Ardanaz dando vista a nuestro objetivo, Izaga ( centro ). La calle por la que salimos de la población se bifurca de inmediato, lugar en el que deberemos optar por continuar al frente ( centro )

Con Izaga ( izda ) despuntando ante nosotros, abandonaremos Ardanaz por un cuidado vial cementado

Nuestro camino da alcance a una estratégica bifurcación, punto en el que deberemos continuar por la izquierda

A las afueras de Ardanaz dejaremos a nuestro paso un aparcamiento, lugar en el que también aparece una fuente medieval

Fuente medieval con bóveda que queda a nuestro paso a la orilla del camino

Nuestro camino discurre entre campos de labor en suave ascenso

No tardaremos en alcanzar una señalizada bifurcación, lugar en el que un poste indicador ( centro ) nos " invita " a continuar por la derecha. Es el Camino de Garbiño

Detalle del poste indicador enclavado en la bifurcación

Izaga queda rápidamente atrás

Ganamos altura mientras que sobre nuestro camino despunta Izaga ( centro ) 

El Camino de Garbiño, sobre el que despunta Izaga ( centro ), acentúa paulatinamente su inclinación mientras busca adentrarse entre el arbolado

El camino atraviesa un frondoso entorno

Nuestro camino vuelve a bifurcarse, lugar en el que un poste indicador ( centro ) nos " invita " a continuar por la derecha 

El camino discurre muy notorio en todo momento 

En breve nuestro camino vuelve a alcanzar un nuevo cruce que aparece señalizado por un poste indicador ( centro ), lugar en el que tomaremos el que nace por la izquierda y que sirve de " atajo " al que continúa de frente ( dcha ), en el que volveremos a desembocar más adelante 

El camino tomado gana altura en acusado ascenso mientras atraviesa un " túnel " abierto entre la vegetación

Nuestro camino se transforma en un marcado sendero

A la altura de un hito ( dcha ) y un nuevo poste indicador ( centro ) volveremos a desembocar en el camino abandonado anteriormente, por el que continuaremos hacia la izquierda

Nuestro maracdo camino continúa su tendido ascenso

El camino traza una marcada curva hacia la derecha, lugar en el que dejaremos a nuestro paso el acceso a un campo de cereal, junto al que destaca un pequeño mugarri ( izda )   

El camino pierde anchura pero continúa bien marcado

Cruce e hito ( centro ), continuamos por la derecha

La pendiente, prácticamente nula en algunos tramos, nos permite un " cómodo " ascenso

Nuestro camino parece ir perdiendo entidad aunque en todo momento se dibuja notorio

Nos adentramos bajo las hayas

Nuestro camino se transforma en un estrecho sendero

Atravesamos un frondoso paraje

Poste indicador y bifurcación. Obviamos el camino que recibimos por nuestra derecha mientras continuamos de frente ( izda )

Detalle del poste indicador que dejaremos a nuestro paso

Atravesamos bajo un " túnel " de vegetación

El notorio sendero " zigzaguea " entre bojes

Las raíces dibujan una " escalera " que facilita nuestro ascenso en los tramos de mayor pendiente

Remontamos en acusado ascenso

La notoria senda dibuja sucesivas " eses " mientras remonta " cómodamente "

La senda se dibuja notoria bajo el roquedo

La senda pierde inclinación paulatinamente

Alcanzamos un " claro " en el bosque

El notorio sendero atraviesa el tramo " abierto " de bosque

Un claro en el bosque nos permite disfrutar de una mirada hacia el valle, donde asoma la localidad de Reta

Reta

El marcado sendero se abre paso entre grandes bojes

Alcanzamos un amplio claro que se abre entre los bojes  

La senda vuelve a adentrase en el bojedal

La senda se dibuja entre la vegetación de monte bajo

Atravesamos amplios claros, en los que aparecen esporádicos hitos ( centro )

Los claros en el bosque nos permiten dar vista a La Higa/Elomendi ( centro )

El sendero atraviesa bajo cortos tramos de arbolado 

La senda, nuevamente atravesando entre bojes, acentúa su pendiente paulatinamente

Mientras ganamos altura entre el bojedal, sobre nuestras cabezas asoma la ermita de San Miguel ( izda )

La senda amenaza con difuminarse en la herbosa pradera mientras, en acusado ascenso, buscamos alcanzar la ermita de San Miguel 

Mi hijo Oscar con la ermita de San Miguel a su espalda

En las inmediaciones de la ermita de San Miguel damos alcance a una pista de tierra que atraviesa perpendicularmente, por la que continuaremos hacia la izquierda 

Una marcada senda se dibuja en la herbosa vertiente septentrional de Izaga y por esta continuamos ganando altura

Dejamos rápidamente atrás la ermita de San Miguel

Ganamos altura por una herbosa ladera

Miramos atrás hacia la ermita de San Miguel

El camino gana notoriedad mientras se torna extremadamente pedregoso

La ermita de San Miguel ha quedado definitivamente atrás

Volvemos a mirar hacia La Higa, cuya cumbre se va cubriendo conforme avanza la mañana

La localidad de Monreal ( abajo ) se extiende bajo La Higa

El pedregoso camino remonta abriéndose paso entre los bojes

Los grandes bojes amenazan con " engullir " nuestro marcado sendero

Conforme ganamos altura los tramos herbosos son más " amplios "  

En nuestro ascenso por la ladera septentrional de Izaga la pendiente se va acentuando

Aprovechamos los tramos de sendero para un más " cómodo " ascenso

Salida a la cima de Izaga

Mi hijo Oscar en la cima de Izaga

Buzón y placa en la cima de Izaga

Desde la cumbre de Izaga damos vista a Sambelles ( centro ) y Santa Agata ( dcha ), cimas que hoy no visitaremos  

Junto a mi hijo Oscar en la cima de Izaga

Abandonamos la amplia cumbre de Izaga buscando la ladera por la que la alcanzamos

Descendemos por la herbosa ladera septentrional de Izaga, por la que antes ascendimos

Miramos atrás en nuestro descenso de la cima de Izaga

Desde la ladera de Izaga buscaremos encaminarnos hacia la ermita de San Miguel que vemos asomar en primer término

Ermita de San Miguel, nos encaminamos nuevamente hacia esta

El pedregoso camino por el que descendemos de Izaga busca adentrarse entre bojes

Atravesamos los herbosos claros que se abren entre los bojes

Un notorio sendero se dibuja en la herbosa pradera, bajo la que asoma cercna la ermita de San Miguel

Ermita de San Miguel, edificio desde el que deberemos continuar descendiendo por su derecha

Desde la ermita de San Miguel, dando vista a la ladera por la que hemos descendido de la cima de Izaga, tomaremos el herboso sendero que nace bajo esta, poco notorio en su comienzo

La ermita de San Miguel queda rápidamente atrás

La senda tomada gana notoriedad de inmediato

La estrecha senda se adentra entre un cerrado bojedal

De inmediato dejaremos atrás el terreno abierto para continuar en plácido caminar bajo un frondoso bosque

Un claro en el bosque nos permite dar vista Ardanaz ( centro ), localidad enclavada en el Valle de Izagaondoa en la que ha dado comienzo este itinerario

Ardanaz

Descendemos " plácidamente " por el notorio sendero que se abre paso entre el boj

Volvemos a adentrarnos bajo un frondoso entorno

El camino gana notoriedad paulatinamente

Atravesamos esporádicos claros en el bosque, tramos en los que el boj amenaza con " engullir " la senda 

La senda por la que descendemos de Izaga alcanza una pequeña " terraza panorámica ", la que nos permite disfrutar de una privilegiada vista hacia el valle, en el que destacan el Embalse de Villaveta ( izda ) y el Pantano de Itoiz ( centro )

Mi hijo Oscar en la " terraza panorámica " con vista a Sambelles ( centro )

Abandonamos la " terraza panorámica " tomando la difusa senda que se dibuja tímidamente entre los bojes

Con Sambelles ( centro ) despuntando sobre nuestras cabezas, la senda gana notoriedad de inmediato mientras acentúa su pendiente

La estrecha senda vuelve a adentrarse entre la frondosidad del entorno

La senda atraviesa numerosos claros en el bosque

Esporádicos hitos señalizan nuestro sendero

El sendero discurre notorio en todo momento mientras que entre los negros nubarrones se " cuelan " algunos rayos de sol

La senda busca adentrarse nuevamente en el frondoso bosque 

Nos adentramos entre bojes

El sendero gana notoriedad e inclinación al adentrase en el hayedo 

Nuestro camino salva un " paso " en la alambrada

El boj cubre la parte baja del hayedo mientras que el camino se abre paso entre estos

El camino pierde inclinación paulatinamente mientras nos permite un " plácido " descenso

A la orilla del camino continúan apareciendo esporádicos hitos ( dcha )

La pendiente del camino se acentúa nuevamente 

Nuestro camino gana notoriedad mientras continúa balizado con hitos ( dcha )

Perdemos altura en plácido descenso

Nuestro camino traza uan cerrada curva de 180º

Los hitos ( dcha ) aparecen más frecuentemente

Nuestro camino termina desembocando en una amplia pista que atraviesa perpendicularmente, por la que continuaremos hacia la izquierda. Un hito ( centro ) señaliza el cruce

Punto en el que nuestro camino ( dcha ), señalizado con un hito, desemboca en la amplia pista 

La amplia pista se abre paso entre los pinos

Sin apenas pendiente caminaremos plácidamente entre pinares

Nos topamos con un discreto cruce, lugar en el que abandonamos la amplia pista para tomar el camino que desciende por la izquierda

El camino tomado de inmediato deja a su paso una pequeña balsa

Nuestro camino se transforma en senda, amenazada con ser engullida por el matorral  

El sendero gana notoriedad de inmediato buscando transformarse en herboso camino

No tardaremos en toparnos con un nuevo cruce, lugar en el que abandonamos el camino para tomar la senda que desciende por la izquierda. Un hito ( izda ) la señaliza  

La senda tomada aparece algo " cerrada " en algunos tramos aunque en todo momento resulta " caminable "

El sendero vuelve a ganar notoriedad mietras se abre paso entre los pinos

Alcanzamos una alambrada que nos cierra el paso. La atravesamos

Nos adentramos en una abierta pradera, lugar en la que la senda parece perder notoriedad entre la alta hierba

El sendero se dibuja a duras penas entre la hierba

La senda termina difuminándose, momento en el que continuaremos descendiendo junto al linde del prado

Mientras atravesamos el prado, a nuestra espalda despunta Izaga bajo negros nubarrones

Alcanzamos el camino que da acceso al prado que acabamos de atravesar, por el que continuaremos en plácido descenso

Nuestro camino desemboca en una amplia pista, por la que continuaremos hacia la izquierda. Es el Camino de Izanoz

El Camino de Izanoz se abre paso entre campos

Nuestro camino inicia un paulatino ascenso

Ganamos altura en plácido ascenso

La pista por la que caminamos, el Camino de Izanoz, deja a su paso extensos campos de cereal

Izaga ( dcha ) despunta sobre los campos de cereal que van quedando a nuestro paso

Ya sin apenas desnivel, discurrimos en plácido caminar

Dando vista a la piramidal silueta de Legin ( centro ) nuestro camino inicia un paulatino descenso

Nuestro camino, el Camino de Izanoz, alcanza una pista que cruza perpendicularmente. Por esta continuaremos hacia la izquierda

La pista tomada nos permite dar vista a Ardanaz ( centro ), localidad hacia la que nos encaminamos

Desde nuestro camino damos vista a Ardanaz, localidad sobre la que despunta Legin ( dcha )

Ardanaz con Legin asomando detrás

Alcanzamos el cruce por el que ya pasamos al comienzo del itinerario, lugar en el que destaca un poste indicador ( izda ) y en el que entones tomamos por la derecha ( izquierda en la foto ) 

Ardanaz asoma cercano

A nuestro paso queda el aparcamiento por el que también pasamos al comienzo de la ruta

También volvemos a dejar a nuestro paso la fuente vista al inicio del itinerario

Nuestro camino salva el Barranco del Puente Primero que desciende por la izquierda  

Atravesamos la estratégica bifurcación por la que también pasamos al comienzo de la ruta, lugar en el que ahora evitaremos el camino proveniente del casco urbano de Ardanaz ( dcha ) para seguir al frente

A nuestro paso queda alguna de las viviendas enclavadas a las afueras de Ardanaz

La pista por la que caminamos, con Legin despuntando al frente ( centro ) evita el paso por la localidad de Ardanaz ( dcha ) dejándola al paso. La iglesia ( dcha ) y el cementerio ( izda ) asoman ante nosotros 

El cementerio de Ardanaz ( izda ), al que aparece adosada la ermita erigida en honor a San Salvador, asoma en primer término 

La iglesia de Ardanaz, visitada anteriormente, despunta sobre los tejados de la localidad 

Nuestro camino deja a su paso el camino que, por la izquierda, da acceso al cementerio de Ardanaz mientras continúa por la derecha 

Obviamos el camino cementado que da acceso al cementerio de Ardanaz, situado a escasos metros de nuestro camino

Nuestro camino, amplia pista, busca alcanzar la carretera NA-2402 que, dando acceso a Ardanaz, atraviesa perpendicularmente

Terminamos desembocando en la carretera NA-2402 que da acceso a Ardanaz, por la que continuaremos por la izquierda en dirección al pabellón enclavado a sus afueras 

Apenas caminamos unos metros por asfalto cuando alcanzamos el pequeño aparcamiento en el que tenemos estacionado nuestro vehículo, inicio y final de este itinerario


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