lunes, 26 de enero de 2026

Mendaur ( Desde Sumbilla con descenso por el ' camino de Ituren ' y los collados de Bostorratz y Zumaleku )

La comarca de Malerreka está situada en la vertiente cantábrica de Navarra, al Norte de la Comunidad Foral. Con una extensión de 222´9 km², lo conforman 12 municipios que se dividen en dos valles: el Valle de Santesteban, históricamente denominado Valle de San Esteban o Santesteban de Lerín, con una superficie de 137´2 km² está integrado por las localidades de Donamaría, Elgorriaga, Ituren, Oiz, Sumbilla, Urroz de Santesteban, Zubieta además del propio Santesteban, y el Valle de Basaburua Menor, históricamente conocido como Valle de Basaburua de Suso o de Lerín, con una superficie de 85´7 km²  está integrado por los municipios de Erasun, Ezkurra, Saldias y Beinza-Labaien.

El Valle de Malerreka limita al Norte con el Valle de Cinco Villas o Bortziriak y Goizueta, al Oeste con Leizarán y Basaburua Mayor, al sur con los Valles de Ulzama y Baztán y al Este con el Valle de Bertizarana.

Santesteban, “ capital “ del Valle, es la localidad que cuenta con mayor número de habitantes , siendo históricamente una población de mercaderes. En la actualidad, el comercio sigue siendo la principal actividad económica de la villa. La población del resto del Valle basa su actividad económica en el sector servicios, cumplimentado en muchos casos con actividades ganaderas y agrícolas.

Dominando el Valle de Malerreka, el monte Mendaur ( 1131 m ) es una de las montañas emblemáticas de la provincia y ni que decir tiene que se puede considerar como la cima señera del mencionado Valle. Mendaur ( 1131 m ) es una gran montaña, no quizás en cuanto a altura pero sí en cuanto a tamaño o extensión. Bajo sus laderas se asientan prácticamente la mitad de las localidades que conforman el Valle de Malerreka y no muy lejanas, bajo su vertiente septentrional, “ descansa “ alguna de las localidades que conforman el Valle de Cinco Villas.

El río Ezkurra fluye bajo su vertiente meridional para unirse en Santesteban ( 122 m ) al Ezpelura, formando el Galbaraialde, río de apenas un kilómetro de longitud que de inmediato desagua en el Bidasoa, cauce principal que en su discurrir camino del Cantábrico, lo hace bajo la vertiente oriental de Mendaur ( 1131 m ).

La imagen de Mendaur ( 1131 m ) nos ofrece una doble cima, la del propio Mendaur ( 1131 m ), en cuya cumbre destaca la blanca ermita erigida en honor a la Santísima Trinidad y la vecina cumbre “ gemela “ de Atzurdi Punta ( 1001 m ). Esta última, ligeramente más baja, despunta ligeramente al Este de la cima principal, quedando separada de ella por el collado de Atzurdi o Atzurdiko lepoa ( 949 m ).

Mendaur ( 1131 m ) da nombre al macizo homónimo en el que destacan cumbres que sobrepasan los mil metros de altura como Mendieder ( 1073 m ), Ekaitza ( 1046 m ) o el anteriormente citado Atzurdi Punta ( 1001 m ). Por debajo de esta altura son numerosas las cimas que pudiéramos visitar aprovechando los variados puntos de acceso que habitualmente son utilizados para la ascensión a esta emblemática cumbre.

Las localidades habitualmente utilizadas como “ campo base “ para la ascensión a Mendaur ( 1131 m ) son: Aranaz/Arantza ( 271 m ), localidad enclavada bajo su vertiente septentrional y perteneciente al Valle de Cinco Villas/Bortziriak, Sumbilla ( 108 m ), población asentada bajo su vertiente oriental a orillas del río Bidasoa y Aurtiz ( 215 m ), barrio de Ituren ( 156 m ), localidad bañada por el río Ezkurra y conocida por sus famosos carnavales.  Rutas iniciadas en estas localidades y ya publicadas en este " blog " pudieran ser: " Mendaur-Zipuru-Mairubaratzeta-Mendieder-Ekaitza-Ibintza-Negusoro ( Circo de Aranaz/Arantza con descenso por Aientsa ) ", " Ekaitza-Mendieder-Mendaur ( Desde Aurtiz ) ", " Mendaur ( Desde Aurtiz por la calzada con descenso por Zarañeko Arpea ) ", " Mendaur-Ganbelar-Mendieder-Ekaitza-Arantzelai-Olzorrotz ( Desde Aurtiz ) ", " Mendaur-Mendieder-Gabelar ( Desde Aurtiz ) " o " Mendaur ( Desde Aurtiz por la ermita de San Joaquín ) ".

Otros puntos de partida menos frecuentados pero no por ello menos interesantes, e incluso me atrevería a decir que “ más recomendables “ ya que evitan las rutas más transitadas, pudieran ser: Elgorriaga ( 144 m ), Ituren ( 156 m ), ambas asentadas bajo la vertiente meridional a orillas del río Ezkurra, y Santesteban ( 122 m ), “ capital “ del Valle de Malerreka, la opción más distante y por eso, desde mi modesto punto de vista, la más atractiva. ¿ Será porque es mi pueblo natal ?

Desde Ituren ( 156 m ) publiqué recientemente una ruta. Ver: “ Mendaur y Mendieder ( Circular desde Ituren con descenso a Aurtiz y regreso por la Ruta del agua ) “.

 

Hace no mucho tiempo ya publiqué una entrada en el blog en la que, utilizando la ruta balizada desde Elgorriaga ( 144 m ), uno de mis itinerarios “ preferidos “ a Mendaur ( 1131 m ), alcancé la citada cumbre junto a la vecina “ cimita “ de Atzurdi Punta ( 1001 m ). Ver: “ Mendaur y Atzurdi Punta ( Desde Elgorriaga con descenso a Aurtiz y retorno por la Ruta del Agua ) “

En otra ocasión, también desde Elgorriaga y acompañado de mi hijo Oscar, “ repetimos “ la ruta de ascenso aunque “ variamos “ la vía de descenso para hacerlo por Zarañeko Arpea ( 779 m ) y la “ canaleta “, una opción poco habitual, apenas frecuentada y por ello, desde mi modesto punto de vista, más interesante. Ver: " ( Mendaur y Atzurdi Punta ( Desde Elgorriaga con descenso por Zarañeko Arpea, el " canal " y regreso por la Ruta del Agua ) "

Esta pequeña pero “ cuidada “ localidad de Elgorriaga ( 144 m ), en otra nueva ocasión, fue el punto de partida elegido para otra visita a Mendaur ( 1131 m ). En ella volví a utilizar la balizada y ya “ clásica “ ruta de subida pero para el descenso tomé el itinerario que se dibuja en la vertiente meridional de la montaña, “ vía “ habitualmente empleada por los que suben desde Ituren ( 156 m ) pero en la que posteriormente me desvié a Elgorriaga ( 144 m ). Ver: “ Mendaur y Eztenarri ( Circular desde Elgorriaga ) “.

Esta vez cambiamos de vertiente y nos desplazamos a Sumbilla ( 108 m ) para ascender a Mendaur ( 1131 m ) por otra de las rutas habitualmente utilizadas por los montañeros que pretenden “ conquistar “ la tan anhelada cima del “ faro “ de Malerreka. Esta es mi propuesta, espero que la disfrutéis.

 

Mancomunidad de Malerreka

 

En Julio de 1993 mediante acuerdo de los ayuntamientos que conforman la comarca, se constituyó la Mancomunidad de Servicios Generales de Malerreka para convertirla en lugar de encuentro de los Ayuntamientos y la organización y prestación en forma asociada de cinco servicios públicos:  abastecimiento de agua en alta para los pueblos de Sumbilla, Santesteban/Doneztebe, Elgorriaga, Ituren y Zubieta; recogida y tratamiento de residuos urbanos; Euskara; Servicios sociales; y la gestión de los Apartamentos Sociales de Malerreka.

Además de los servicios mencionados, es una objetivo transversal de la Mancomunidad de Malerreka la de ejercer como foro de encuentro para los ayuntamientos de la comarca con el fin de desarrollar proyectos y buscar soluciones a problemas que afecten a intereses comunes de los ayuntamientos mancomunados. 

En la actualidad, la Mancomunidad de Servicios Generales de Malerreka está integrada por todos los ayuntamientos de los valles de Malerreka y Bertizarana. Estos son los ayuntamientos que la conforman: Beinza-Labaien, Bertizarana, Donamaría, Santesteban/Doneztebe, Elgorriaga, Erasun, Ezkurra, Ituren, Oiz, Saldias,  Sumbilla, Urroz y Zubieta. En total la comarca de Malerreka abarca una superficie de 305.5 km², y viven más de 5.700 personas.

 

 * Información obtenida de la página web de la Mancomunidad de Malerreka

  

En cuanto a la orografía se refiere, el Valle de Malerreka está conformado por montañas de suave relieve en las que los pastizales y tierras de labor destacan en sus zonas bajas y el bosque cubre sus zonas más elevadas. Entre las montañas más destacadas del Valle, siendo cimas que superan ligeramente los mil metros de altitud, podemos reseñar: Mendaur ( 1131 m ), Munazorrotz o Bonozorroz ( 1021 m ), Soratxipi ( 1068 m ), Txaruta ( 1081 m ) y Garmendi ( 1061 m ). Además de las habituales ascensiones hacia estas y otras cumbres menos relevantes, innumerables paseos y rutas balizadas como SL ( sendero local ) o PR ( pequeño recorrido ) discurren por diferentes zonas del Valle. Este, se sitúa es el extremo occidental del macizo pirenaico, en las inmediaciones del cercano Mar Cantábrico, allá donde el Pirineo navarro ofrece una de sus caras más amables, este es uno de los denominados Valles Tranquilos, por algo será.

Este sendero que describo a continuación es tan solo uno de los itinerarios balizados que podemos encontrar en el Valle de Malerreka y por este caminaremos en algún pequeño tramo de la ruta propuesta.

 

 Ruta del Hongo

 

En término municipal de Elgorriaga ( 144 m ) encontramos esta ruta balizada y acondicionada para el paseo y disfrute del senderista. Con el objetivo de dar a conocer la riqueza micológica de la zona, este camino discurre bajo las laderas del monte Bunogain ( 495 m ), pequeña colina que se alza sobre los tejados de la localidad. Postes y paneles informativos describen a lo largo del itinerario las diferentes variedades de hongos y setas además de descubrir al visitante la riqueza histórica, forestal y arqueológica de la zona. Paralelamente a la creación de este sendero, nació en Elgorriaga ( 144 m ) allá por el año 1994, la Cofradía del Hongo y de la Seta, la cual se encargó de acondicionar, en colaboración con el Ayuntamiento de la localidad, sobre un antiguo camino de herradura, este sendero con la finalidad de facilitar la recolección de setas. Con la idea de acrecentar la riqueza micológica del lugar, se plantaron en las inmediaciones de la localidad diferentes tipos de árboles micorrizados. Primeramente fueron plantados 300 pinos a los que se habían añadido partículas de micelio de níscalo o rovellón ( lactarius deliciosus o lactarius sanguifluus ), seta muy apreciada en Cataluña. En 1998 se repitió el procedimiento en un centenar de robles que fueron micorrizados con el apreciado hongo típico de la zona, el emblemático hongo beltza o boletus aereus. Al año siguiente se realizó la misma operación con otros 50 avellanos y robles con la única diferencia de que la especie micorrizada fue la codiciada trufa negra o tuber melanosporum, considerada el diamante negro. Si se ha cumplido o no el objetivo, eso lo deberá descubrir el visitante. 

 

Ermita de la Santísima Trinidad

 

La Trinidad la fundó Martín de Cortejarena, de casa Ariñarena, rector de la iglesia parroquial de 1680 a 1694, año en que se fue al Crucifijo de Puente la reina. En 1691 pidió licencia a la Junta concejil para levantarla y en Diciembre de 1692 la tramita ante el notario: “ quiere erigirla en la cumbre del Mendaur, Mendaurre o Abelegui, dice María de Ituren, acusada de brujería en 1525 y confiesa que era lugar de conventículos, que por su altura y eminencia domina a los demás montes que circundan al pueblo “. El obispo había dado su licencia el 30 de Enero de 1691. Hizo una fundación de 50 ducados para la ermita que bendijo el 2 de Agosto de 1693, Domingo. El obispo mandó demolerla en Julio de 1781, por la presunción de que “ servía de refugio de bandoleros y a gentes de oscuros negocios “, resume J.I Tellechea, que ha historiado esta ermita junto a la de San Joaquín y Santa Ana. El rector subió al Mendaur ( 1131 m )con el maestro de escuela y Juan Miguel de Sagardia y se dispuso a cumplir la orden. El alcalde metió en la cárcel a los dos seglares. El obispo reafirmó su mandato, la villa presentó ceñuda capítulas contra el cabildo eclesiástico, éste rebatió aquellas y afeó el incumplimiento de la orden episcopal, pero la ermita subsistió hasta que se demolió y levantó de nuevo en 1963.

 

  *Fuente: Ermitas de Navarra  

 

Resumen del Itinerario

 

Este itinerario da comienzo en Sumbilla ( 108 m ), población perteneciente al Valle de Malerreka que es atravesada por el río Bidasoa y sobre la que despunta la “ elegante “ silueta del Mendaur ( 1131 m ).

Estacionaremos nuestro vehículo en la pequeña plaza de la población, a la que accederemos tras cruzar el puente “ nuevo “ que salva el cauce del río anteriormente citado.

Comenzamos a caminar de frente ( W ) por la calle Donibane aunque en breve la abandonaremos para tomar por la izquierda ( SW ) la calle Garaigarri, por la que alcanzaremos la parte alta del casco urbano.

Dejaremos atrás este por la pista hormigonada que da acceso al barrio de Mendaur y que aparece balizada con marcas “ rojiblancas “. Ganamos altura en acusado ascenso siguiendo el escrupuloso balizaje para, tras dejar a nuestro paso Arretxeko Borda ( 359 m ), último caserío de esta “ barriada “, continuar por pista hasta que desembocamos en el paraje de Añezti ( 477 m ).

Seguimos por la derecha ( NW ) por una pista más amplia y notoria aunque de inmediato la abandonaremos por la izquierda ( NW ) tomando el camino que, en todo momento perfectamente balizado, nos permitirá alcanzar el collado de Bustitz ( 932 m ).

Desde este abierto cuello ( 932 m ) asciende un marcado y sinuoso sendero por la ladera occidental de Mendaur ( 1131 m ), en cuya cumbre destaca la blanca ermita de la Trinidad, edificio que alcanzaremos tras superar las escaleras de piedra que salvan el rocoso paso a la cima.

Iniciamos el descenso por el mismo camino utilizado en la subida aunque de inmediato, en una cerrada curva, nos topamos con un “ paso “ abierto en la roca, el que nos permite dar acceso a la vertiente meridional de la montaña.

Un sendero, en principio no muy notorio, inicia un “ zigzagueante “ descenso por la herbosa ladera Sur de Mendaur ( 1131 m ), por el que perderemos altura hasta adentrarnos en el hayedo, donde se transforma en camino. Por este continuaremos hasta que desembocamos en uno más notorio, el que nos permitirá un cómodo descenso hasta que, a la altura de Apeztegiko Borda ( 418 m ), alcanzamos una amplia pista.

Seguimos por la izquierda ( NE ) en agradable caminar buscando alcanzar la pista hormigonada que remonta desde la localidad de Elgorriaga ( 144 m ), por la que ascenderemos hacia la izquierda ( N ) para desembocar de inmediato en el collado de Bostorratz ( 440 m ).

En este estratégico “ cuello “ ( 440 m ) abandonamos la mencionada pista para tomar por la derecha ( E ) el camino que discurre bajo la vertiente septentrional de la discreta cota de Bunogain ( 494 m ).

No tardaremos en desembocar en el collado de Zumaleku ( 454 m ), en el que visitaremos el dolmen del mismo nombre para posteriormente tomar el camino que busca alcanzar el carretil cementado que, dando acceso a diferentes caseríos, nos va a permitir descender hacia la Vía Verde del Bidasoa, la que nos devolverá al punto de partida, la localidad de Sumbilla ( 108 m ).

       

Datos del Itinerario

 

Desnivel: 1090 m

Tiempo: De 5 h a 7 h

Distancia: 17´15 km

Inicio: Sumbilla ( Valle de Malerreka )  

Fecha de realización: Diciembre 2025

Época recomendada: Todo el año   

Cimas: Mendaur ( 1131 m ); Eztenarri ( 1058 m ) 

 

Descripción del Itinerario

 

Estacionaremos el vehículo en las inmediaciones de la plaza situada bajo la iglesia de Sumbilla ( 108 m ), junto a la que encontraremos varias plazas de aparcamiento y a la que habremos accedido tras cruzar el puente “ nuevo “ ( año 1992 ) que salva el cauce del río Bidasoa. Por encima de este, aguas arriba, aparece el puente “ viejo “, construido en el año 1562.

Desde la mencionada plaza, obviando la calle que nace por la izquierda ( S ) hacia la iglesia y la que da acceso por la derecha ( N ) al frontón de la localidad, tomaremos de frente ( W ) la calle Donibane, la que nos adentrará entre bellos y cuidados caserones.

Tras corto discurrir por la mencionada calle, en breve la abandonaremos por la izquierda ( SW ) tomando la calle Garaigarri, vial empedrado por el que remontaremos en acusado ascenso hasta alcanzar la parte alta de la población ( 117 m ). En esta “ tropezamos “ con un señalizado cruce, lugar en el que deberemos seguir de frente ( S ) por la pista hormigonada que da acceso al barrio de Mendaur.

La mencionada pista va dejando a su paso algunas de las casas enclavadas a las afueras de Sumbilla y de inmediato alcanza una nueva bifurcación ( 128 m ), lugar en el que obviaremos la pista que desciende por la izquierda ( S ) para dar acceso al barrio de Askín mientras continuamos remontando de frente ( SW ). Las balizas “ rojiblancas “ señalizan la pista tomada, Mendaurbide, por la que continuamos ganando altura en acusado ascenso.

Haciendo caso omiso a posibles cruces, todos señalizados escrupulosamente con las balizas “ rojiblancas “, remontaremos por el vial hormigonado hasta que nos topamos con un poste indicador ( 212 m ). Este nos “ invita “ a abandonar la pista cementada para ascender en fuerte pendiente por el camino que nace por la derecha ( W ), el que viene a ser un “ atajo “ que en breve desembocará nuevamente en el vial hormigonado.

Continuamos por la derecha ( NW ) en ascenso y en todo momento por la pista cementada, la que dejará su paso algunas bifurcaciones. Obviando los caminos que nacen desde esta, ganaremos altura paulatinamente hasta que “ tropezamos “ con un cruce de pistas “ hormigonadas “ ( 257 m ),  lugar en el que haremos caso omiso de la que nace por la derecha ( NW ) mientras seguimos remontando por la izquierda ( W ).

El vial hormigonado continúa su acusado ascenso para, poco más adelante, volver a bifurcarse ( 287 m ), punto en el que obviaremos la pista que desciende por la izquierda ( W ) mientras seguimos ganando altura por la derecha ( NW ).

El carretil cementado deja a su paso los caseríos más elevados del barrio de Mendaur para, tras el último de estos, Arretxeko Borda ( 359 m ), pasar a ser pista de tierra. Esta continúa en plácido ascenso mientras atraviesa entre prados y no tarda en alcanzar un nuevo cruce ( 375 m ), lugar en el que haremos caso omiso de la pista que nace por la derecha ( N ) mientras seguimos remontando en acusado ascenso hacia la izquierda ( SW ) por tramo hormigonado.

En cuanto la pendiente pierde inclinación la pista vuelve a ser de tierra para, de manera plácida, continuar remontando hasta desembocar en el paraje de Añezti ( 477 m ), donde una más amplia y notoria atraviesa perpendicularmente. Un poste indicador destaca en el lugar.

Continuamos por la derecha ( NW ) por la amplia pista aunque, apenas unos pocos metros más adelante, la abandonaremos por la izquierda ( NW ) para seguir remontando en acusado ascenso por el balizado camino.

Las marcas “ rojiblancas “ señalizan escrupulosamente el camino tomado, el que sigue ganando altura mientras se abre paso entre las hayas hasta que termina adentrándose en el frondoso bosque. Nos topamos con un cruce ( 533 m ), lugar en el que las balizas nos “ invitan “ a hacer caso omiso del camino que sigue hacia la derecha ( N ) mientras continuamos ascendiendo por la izquierda ( NW ).

Nuestro camino no tarda en perder inclinación y vuelve a bifurcarse en breve, punto en el que atravesaremos el que cruza perpendicularmente para seguir al frente ( SW ) dejando a nuestro paso el poste indicador enclavado en el lugar.

El camino irá perdiendo entidad paulatinamente mientras inicia un cómodo ascenso hasta que, a la altura de un gran hito de piedras ( 649 m ), termina alcanzando otro que atraviesa perpendicularmente. Continuamos por este hacia la derecha ( W ) para discurrir plácidamente bajo un frondoso bosque de hayas, en el que iremos atravesando varias regatas mientras el camino se dibuja en todo momento muy notorio.

Paulatinamente la pendiente del camino se va acentuando y, en un claro abierto en el bosque, se torna herboso para atravesar entre un par de bordas. Superadas estas el camino se bifurca en breve, lugar en el que traza una cerrada curva hacia la izquierda ( SW ) para volver a adentrarse en el frondoso bosque de hayas.

La pendiente parece perder inclinación mientras que la senda se abre paso entre las hayas buscando alcanzar la parte alta del bosque, sobre el que discurriremos hasta que nos topamos con la fuente de Bustitz ( 923 m ).

Sobre esta, apenas unos pocos metros por encima, asoma el poste indicador enclavado en el collado de Bustitz ( 932 m ), abierto cuello en el que destaca un menhir además del mugarri que delimita los municipios de Ituren y Sumbilla. Abierta panorámica hacia la vertiente del Bidasoa.

Desde el collado de Bustitz ( 932 m ) tomaremos el marcado sendero que asciende sinuoso bajo la vertiente occidental de Mendaur ( 1131 m ) en cuya cumbre destaca la blanca ermita de la Trinidad, la que alcanzaremos tras superar las escaleras de piedra que salvan el rocoso paso a la cima. Mendaur ( 1131 m ), cumbre en la que, además del buzón montañero y una antigua cruz, destaca la ermita de La Trinidad. Construida en el año 1692, actúa como aunténtico faro que destaca sobre el Valle de Malerreka. Cabe indicar que el edificio que alberga dicha ermita cuenta con un pequeño refugio.

Por las escaleras de piedra que dan acceso al templo descenderemos nuevamente para tomar el marcado sendero que nos ha servido en nuestro ascenso desde el collado de Bustitz ( 932 m ). La notoria senda traza una primera curva hacia la izquierda ( SW ) y poco más adelante nos topamos con una segunda y cerrada curva hacia la derecha ( NW ), momento en el que la abandonaremos para atravesar un llamativo “ paso “ ( 1033 m ) abierto en la pared de roca que tenemos ante nosotros y que nos permite acceder a la vertiente meridional de la montaña.

Descendemos en fuerte pendiente por un sendero que se dibuja poco notorio en su inicio aunque, conforme pierde altura zigzagueando por terreno herboso, irá ganando entidad. Aparecen esporádicos hitos balizando la ya notoria senda.

Perderemos rápidamente altura mientras buscamos alcanzar el bosque de hayas que se extiende por la ladera de Mendaur, en el que no tardaremos en adentrarnos. El sendero gana entidad y pasa a transformarse en un amplio camino, el que, balizado con hitos, no tardará en dejar a su paso la “ ruinosa “ Apezeneko Borda ( 763 m ).

Un plácido descenso bajo las hayas nos hará alcanzar en breve Izebaneko Borda ( 742 m ), la que también ha corrido la misma suerte. El camino, muy notorio en todo momento, acentúa paulatinamente su pendiente para, tras transformarse en senda, desembocar a la altura de un hito ( 672 m ) en una pequeña pista que atraviesa perpendicularmente.

Continuamos hacia la izquierda ( E ) para, en plácido descenso, seguir perdiendo altura entre pinos hasta que, a la altura de otro discreto hito ( 556 m ), abandonamos la pista para “ atajar “ tomando la senda que nace por la izquierda ( S ).

Nos adentramos en el pinar para continuar descendiendo, en todo momento por una estrecha pero notoria senda, la que nos permitirá alcanzar nuevamente la pista ( 479 m ) abandonada al tomar este “ atajo “. Seguimos por esta de frente ( S ) y en “ plácido “ descenso hasta que, a la altura de Apeztegiko Borda ( 418 m ), desembocamos en una encrucijada de pistas. Obviando la que desciende por la derecha ( S ) y el camino que nace de frente ( E ) ascendemos por la izquierda ( NE ) dejando por debajo la mencionada borda.

La pista tomada inicia un acusado ascenso para, en breve, adentrarse bajo el arbolado, momento a partir del cual irá perdiendo inclinación paulatinamente. En “ cómodo “ discurrir no tardaremos en dejar a nuestro paso una balsa artificial ( 437 m ) que ha sido construida para almacenar agua para la lucha contra incendios.

Seguimos, sin apenas pendiente, nuestro plácido caminar hasta que “ tropezamos “ con una discreta bifurcación ( 442 m ), lugar en el que obviaremos el camino que desciende por la derecha ( S ) mientras continuamos de frente ( E ), en todo momento por la amplia pista.

No tardamos en alcanzar un nuevo cruce ( 465 m ), lugar en el que destaca un panel informativo y tras este una carbonera que amenaza con ser “ engullida “ por la vegetación. Obviando el camino que asciende por la izquierda ( NE ) continuaremos de frente ( E ), en todo momento por la amplia pista que busca iniciar un acusado descenso para posteriormente discurrir de manera “ tendida “.

La pista alcanza un pequeño “ alto “ ( 445 m ), lugar en el que dejaremos a nuestro paso bajo el camino Ximoneko Borda mientras por nuestra izquierda ( W ) remonta el camino balizado con marcas “ azules y blancas “ que tantas veces hemos utilizado para ascensiones a Mendaur ( 1131 m ), al que hoy haremos caso omiso.

Descendemos de frente ( E ) y, en breve, a la altura de un paso canadiense, alcanzamos un nuevo cruce ( 438 m ), lugar en el que obviaremos el camino que desciende por la derecha ( SW ) hacia Elgorriaga ( 144 m ) mientras atravesamos el citado paso.

El camino discurre sin apenas inclinación y no tarda en atravesar otro paso canadiense, tras el que dejaremos a nuestro paso un renovado caserío. Es Tomaseneko Borda ( 431 m ).

Superado este, el camino que le da acceso inicia un suave ascenso y no tarda en desembocar en la pista cementada ( 432 m ) que, proveniente de Elgorriaga ( 144 m ), atraviesa perpendicularmente.

Remontamos por la izquierda ( N ) en acusado ascenso aunque en breve la pendiente pierde inclinación, punto en el que la pista pasa a ser de tierra. Desembocamos de inmediato en el collado de Bostorratz ( 440 m ), estratégico “ cuello “ ( 440 m ) en el que destacan Ixurneko Borda y, junto a esta, una cruz de piedra. A nuestra izquierda ( W ) dejaremos una coqueta área de esparcimiento con mesas, bancos y asador mientras que a la derecha ( E ) asoma el señalizado dolmen de Bostorratz.

Junto al mencionado monumento megalítico tomaremos el notorio camino que, discurriendo bajo la vertiente septentrional de la discreta cota de Bunogain ( 484 m ), desembocará en breve en el “ vecino “ collado de Zumaleku ( 454 m ).

Desde este abierto “ cuello “ ( 454 m ) deberemos tomar el camino que nace por la izquierda ( N ) aunque antes nos desviaremos por la derecha ( S ) hacia su extremo meridional, lugar en el que visitaremos el dolmen de Zumaleku.

Abandonamos el citado monumento megalítico para, ahora sí, tomar el notorio camino que abandona este collado de Zumaleku ( 454 m ) por su extremo septentrional. En todo momento amplio y notorio, el camino se adentrará en el bosque de pinos para trazar sucesivas curvas y, tras dejar a su paso Ermitagoiko Borda ( 370 m ), desembocar en otro que cruza perpendicularmente ( 319 m ).

Continuamos en descenso por la derecha ( E ) y no tardaremos en alcanzar, a la altura de una cerrada curva, una pista cementada. Es Askinbide y por este perderemos altura hacia la izquierda ( NE ) en acusado descenso para ir dejando a nuestro paso algunos de los caseríos que conforman el barrio de Askín.

El citado camino cementado, Askinbide, se bifurca antes de desembocar en la Vía Verde del Bidasoa, lugar ( 136 m ) en el que obviaremos el vial también hormigonado que nace por la izquierda ( NW ) mientras descendemos de frente ( NE ).

De inmediato alcanzaremos la citada Vía Verde, por la que años atrás transitó el conocido como “ Tren Txikito “ y por la que continuaremos hacia la izquierda ( N )  discurriendo junto a la margen izquierda del río Bidasoa.

Caminaremos plácidamente por vial cementado hasta que este traza una curva hacia la izquierda ( NW ), lugar en el que lo abandonaremos para tomar el camino que nace por la derecha ( NE ). Este discurre sobre el cauce del Bidasoa y no tarda en adentrarse en Sumbilla ( 108 m ) dejando a su paso el “ viejo “ puente de la localidad, hacia el que no dudamos en desviarnos.

Tras la “ obligada “ visita retomamos nuestro camino, el que definitivamente se adentra en el casco urbano de Sumbilla ( 108 m ) para dejar a su paso la iglesia de la localidad, erigida en honor a San Juan Bautista, y desembocar en su plaza, inicio y final de este itinerario.


Track del Itinerario  


Fotos del Itinerario


Este itinerario lo iniciamos en Sumbilla, población del Valle de Malerreka que hoy nos recibe bajo la niebla. En su plaza, enclavada junto a la iglesia, destaca la escultura de Ramón Latasa ( 1930-1991 ), aizkolari de la localidad

El río Bidasoa atraviesa la localidad y sobre este aparece el puente " viejo " de Sumbilla que data del año 1562

Mendaur, desaparecido entre la niebla, debería despuntar sobre Sumbilla

Panel en la plaza de Sumbilla

Panel informativo en Sumbilla

La iglesia de Sumbilla, erigida en honor a San Juan Bautista, destaca junto a la plaza de la localidad

Estacionaremos nuestro vehículo en las inmediaciones de la plaza de Sumbilla ( izquierda fuera de foto ) para comenzar a caminar en dirección a la calle que vemos nace al frente ( dcha )   

Obviaremos la calle que, por la derecha, da acceso al frontón de Sumbilla para tomar la que, de frente ( centro ), se adentra en su casco urbano 

Callejeamos por Sumbilla

En nuestro discurrir por Sumbilla nos topamos con un cruce de calles, lugar en el que abandonaremos la que continúa al frente ( dcha ) mientras tomamos la que asciende por la izquierda

Tomamos la calle Garaigarri

La calle Garaigarri remonta en acusado ascenso

En la parte alta de Sumbilla nos topamos con un cruce de calles, lugar en el que abandonaremos el casco urbano de la localidad tomando la que nace al frente en dirección al barrio de Mendaur o Mendaur Auzora 

La calle que hemos tomado deja a su paso algunas de las casas enclavadas a las afueras de Sumbilla

La calle por la que hemos abandonado el casco urbano de Sumbilla se bifurca en breve, lugar en el que obviaremos la que desciende por la izquierda mientras continuamos remontando por la derecha

A nuestro paso queda una bella casona

Escudo en la fachada de la casona que queda a nuestro paso

Las balizas " rojiblancas " señalizan el camino por el que continuaremos remontando

Obviamos el acceso a posibles caseríos, en este caso el que nace por la izquierda, mientras continuamos por la pista " principal "

A nuestro paso queda un cruce, lugar en el que haremos caso omiso del camino que nace por la derecha mientras seguimos ganando altura de frente ( izda )

No tardamos en " tropezar " con una discreta bifurcación, punto en el que obviaremos el camino que nace por la derecha mientras continuamos de frente por la pista cementada 

Nos adentramos en el hayedo y a nuestro paso queda otro cruce, en el que haremos caso omiso del camino que desciende por la izquierda mientras seguimos remontando por el vial cementado ( dcha )

En el paraje de Legardo un poste indicador ( centro ) enclavado a la orilla de la pista cementada nos " invita " a abandonarla para tomar el camino que asciende por la derecha

Detalle del poste indicador enclavado en el paraje de Legardo

El camino tomado en el paraje de Legardo gana altura en acusado ascenso

Tras acusado ascenso desembocamos de nuevo en la pista cementada, por la que continuaremos ascendiendo por la derecha 

A nuestro paso queda un nuevo cruce, lugar en el que obviaremos el camino que nace por la derecha mientras seguimos de frente por la pista cementada 

En el punto en el que la pista cementada traza una cerrada curva hacia la izquierda nace un camino por nuestra derecha, al que haremos caso omiso. Seguimos ascendiendo por el carretil hormigonado 

Mirada hacia la cerrada curva que traza la pista cementada, por la que continuaremos ganando altura

La pista cementada vuelve a bifurcarse una vez más, lugar en el que obviaremos la que nace por la derecha mientras seguimos remontando de frente ( izda ) 

Mientras ganamos altura por la pista hormigonada la niebla se va diluyendo

Nos topamos con un nuevo cruce de pistas, lugar en el que abandonaremos la que desciende por la izquierda mientras seguimos ganando altura por la derecha

Entre el desnudo arbolado que vamos dejando a nuestro paso se adivina la silueta del monte Axkín

Mendaur también se adivina entre el desnudo arbolado

Desde la pista cementada por la que venimos remontando miramos atrás hacia el sol que " lucha " por salir entre la niebla

La pista cementada parece perder inclinación paulatinamente 

Atzurdi Punta ( centro ), Mendaur ( detrás ) y Mendieder ( dcha ) asoman sobre la niebla va quedando por debajo

Axkín ( izda ) y la discreta " cimita " de Bunogain ( dcha ) asoman sobre la niebla

Definitivamente dejaremos por debajo el banco de niebla que cubre el valle, sobre el que despunta Axkín ( dcha )

El vial hormigonado por el que remontamos deja a su paso un camino que, cerrado por un portillo, nace por la izquierda. Haciendo caso omiso a este continuaremos ascendiendo por la pista cementada

Mendaur despunta sobre la pista por la que remontamos

A nuestro paso, a la orilla de la pista cementada, queda el caserío Borda Berri

Atzurdi Punta, Mendaur y Mendieder despuntan sobre la pista hormigonada que da acceso a alguno de los caseríos que conforman el barrio de Mendaur

A nuestro paso queda también el caserío Arretxeko Borda, lugar en el que la pista cementada " muere " para pasar a ser de tierra

Bajo los prados aledaños al caserío Arretxeko Borda asoma el banco de niebla que cubre el valle, sobre el que destaca Larhun en el horizonte ( centro )

Larhun ( centro ) despunta en el horizonte sobre el banco de niebla que cubre el valle

El caserío Arretxeko Borda queda atrás rápidamente, bajo el que asoma el banco de niebla ( dcha ) que cubre el valle

Un " compacto " banco de niebla cubre el valle

La pista de tierra discurre sin apenas pendiente, lo que nos permite un plácido caminar

En nuestro discurrir por la amplia pista dejaremos a nuestro paso un discreto cruce, lugar en el que obviaremos el camino que nace por la derecha mientras seguimos de frente

El arbolado comienza a " envolver " la pista por al que discurrimos

Nuestra pista se bifurca, lugar en el que obviaremos la que nace por la derecha mientras continuamos por la cementada que asciende por la izquierda

La pista acentúa notablemente su pendiente, por eso aparece hormigonada

De nuevo la pista pierde inclinación, lo que nos permite continuar ascendiendo " cómodamente " 

Alcanzamos el paraje de Añezti, lugar por el que atraviesa una perpendicularmente y punto en el que destaca un poste indicador. Continuamos por la derecha

Detalle del poste indicador enclavado en el paraje de Añezti

En el paraje de Añezti, señalizado con un poste indicador ( centro ), es donde la pista por la que venimos ascendiendo ( dcha ) desemboca en otra que atraviesa perpendicularmente. Por esta continuaremos hacia nuestra derecha ( izquierda en la foto )

Apenas caminaremos unos pocos metros por la amplia pista tomada en el paraje de Añezti ya que en breve nos toparemos con un cruce, lugar en el que las balizas " rojiblancas " nos invitan a tomar el camino que asciende por la izquierda

El camino remonta en acusado ascenso mientras deja a su paso un joven pinar ( dcha )

El valle continúa " sumergido " bajo un grueso manto de niebla

El camino deja a su paso un discreto cruce, lugar en el que haremos caso omiso del que nace por la izquierda mientras seguimos remontando de frente ( dcha )

Las balizas " rojiblancas " ( dcha ) señalizan el camino escrupulosamente

Nuestro camino se bifurca en breve, lugar en el que obviaremos el que continúa por la derecha mientras ascendemos de frente ( izda )

La pendiente de nuestro camino pierde inclinación mientras se adentra en el bosque " desnudo " 

No tardaremos en tropezar con una nueva bifurcación, lugar en el que un poste indicador nos " invita " a atravesar el camino que cruza perpendicularmente y seguir al frente ( centro )

Un poste indicador señaliza el camino a Mendaur

El camino pierde entidad paulatinamente y se transforma en senda

Nuestro camino gana altura por el hayedo

Las balizas señalizan un poco perceptible cruce, en el que obviaremos el camino que nace por la derecha para dar acceso a la borda que asoma al fondo mientras continuamos remontando de frente ( izda )

A la altura de un gran hito desembocamos en un camino más notorio que cruza perpendicularmente, por el que continuaremos hacia la derecha

El camino parece perder inclinación nuevamente, lo que nos permite un agradable discurrir

En algunos tramos el camino desaparece bajo la hojarasca

Una pequeña regata atraviesa nuestro camino. La cruzaremos sin dificultad

Una borda con el tejado derruido queda a nuestro paso junto al camino

El camino por el que discurrimos se dibuja notorio en todo momento

Discurrimos por un precioso hayedo

Un pequeño " regacho " desciende por nuestra izquierda ( centro en la foto )

Atravesamos el " regacho " que cruza nuestro camino

El camino se abre paso entre las hayas

El estrecho sendero que aparece cubierto por la hojarasca es atravesado por una nueva regata

La senda continúa su " placentero " discurrir por el hayedo

En esta época del año el hayedo aparece " desnudo " 

Otra regata cruza nuestro camino. La atravesaremos sin dificultad reseñable

La regata a cruzar desciende " escalonadamente "

Nuestro camino cruza la regata para continuar su plácido discurrir

En nuestro agradable discurrir por el hayedo atravesaremos otra pequeña regata. Superada esta el camino parece acentuar su inclinación

La regata que atravesamos desciende por nuestra izquierda ( centro en la foto )

En acusado ascenso y con piso herboso nuestro camino alcanza unas bordas 

El herboso camino deja a su paso una pequeña borda, en cuya pared de piedra se aprecia una baliza " rojiblanca "

Borda que dejaremos a nuestro paso, un " socorrido " refugio en caso de necesidad

 Dejamos las bordas atrás para continuar ganando altura en paulatino ascenso

Alcanzamos un nuevo cruce, lugar en el que abandonaremos el camino que continúa de frente mientras tomamos el que sigue remontando por la izquierda tras trazar una cerrada curva

En fuerte pendiente la senda busca adentrarse nuevamente en el hayedo

El sendero parece difuminarse aunque en todo momento es fácil de seguir

La notoria senda se abre paso entre las hayas mientras seguimos ganando altura en acusado ascenso

Buscando alcanzar la parte alta del hayedo nuestro sendero parece bifurcarse, lugar en el que haremos caso omiso del que asciende en fuerte pendiente por la izquierda mientras seguimos de frente ( dcha )

El sendero gana entidad al alcanzar la parte alta del hayedo

Al salir a terreno despejado, en todo momento escrupulosamente balizado, el sendero busca discurrir junto al linde del hayedo mientras se encamina hacia el poste indicador que asoma al fondo enclavado en el collado de Bustitz 

Sobre nuestras cabezas asoma Mendaur

Poco antes de alcanzar el poste indicador que vemos asomar en el collado de Bustitz dejaremos a nuestro paso una fuente 

Fuente de Bustitz

Fuente de Bustitz

Pequeño abrevadero junto a la fuente de Bustitz

Dejada atrás la fuente de Bustitz la senda remonta camino del collado homónimo, en el que asoma un poste indicador

Sobre el poste indicador enclavado en el collado de Bustitz despunta Mendaur

Detalle del poste indicador enclavado en el collado de Bustitz

Un gran menhir destaca en el collado de Bustitz

Menhir en el collado de Bustitz

Detalle de la placa que señaliza el menhir enclavado en el collado de Bustitz

Mendaur despunta sobre el menhir enclavado en el collado de Bustitz

Desde el menhir enclavado en el collado de Bustitz disfrutamos de una abierta panorámica hacia los montes del Bidasoa y Baztán

En el collado de Bustitz, muy cerca del menhir recién visitado, tropezamos con un mugarri. Desde este daremos vista a Larhun ( centro ) e Ibantelli ( dcha ) 

Detalle del mugarri enclavado en el collado de Bustitz, en donde confluyen los términos de Sumbilla e Ituren

Desde el collado de Bustitz comenzamos a ganar altura en acusado ascenso camino de Mendaur

Abandonamos el collado de Bustitz, sobre el que despunta Mendieder

El poste indicador enclavado en el collado de Bustitz queda rápidamente por debajo mientras en el horizonte despunta Larhun ( dcha ), bajo este Ibardin ( izda ), y detrás la costa labortana

Un marcado sendero remonta por la herbosa ladera camino de la cima de Mendaur

Mientras ascendemos hacia Mendaur damos vista a Ekaitza ( centro )

El collado de Bustitz queda rápidamente por debajo mientras que sobre este despunta la piramidal silueta de Mendieder

En cortos tramos el sendero por el que ascendemos hacia Mendaur se dibuja en la roca

Desde las laderas de Mendaur divisamos el embalse de Arritzulegi ( centro abajo ), sobre el que despuntan Ganbelar ( izda ), la Peña Mutilona/Makilipurdi ( centro ) y Ekaitza ( dcha )

Embalse de Arritzulegi

El sendero por el que ascendemos hacia la cima de Mendaur, en todo momento muy notorio, se dibuja en la herbosa ladera

La ermita de la Trinidad, enclavada en la cima de Mendaur, despunta sobre nuestras cabezas

Desde el sendero por el que ascendemos hacia Mendaur echamos una mirada atrás hacia la " atractiva " silueta de Mendieder

La ermita de la Trinidad asoma sobre la muralla de roca que " defiende " la cima de Mendaur

El sendero por el que ascendemos hacia la cima de Mendaur, muy embarrado tras días de lluvia, alcanza un " paso " abierto en la roca, lugar en el que traza una cerrada curva hacia la izquierda

La marcada senda se encamina hacia el murallón rocoso que defiende la cima de Mendaur, en el que llaman nuestra atención unas escaleras de piedra

Alcanzamos las escaleras de piedra ( centro ) que salvan el murallón rocoso que defiende la cima de Mendaur

Ascendemos por los escalones de piedra que buscan alcanzar la cima de Mendaur

Superado el primer tramo de escaleras daremos vista a la ermita de La Trinidad que corona la cima de Mendaur

Un segundo tramo de escaleras busca alcanzar la ermita de La Trinidad

Último tramo de escaleras en el acceso a la ermita de La Trinidad, enclavada en la cima de Mendaur
 
Cima de Mendaur, " coronada " por un buzón montañero

Buzón montañero en la cima de Mendaur con vista a Larhun ( centro ) y la localidad de Yanci/Igantzi

Tras el pequeño " mogote " rocoso que corona la cima de Mendaur destaca otro " escondido " buzón montañero

Desde el buzón montañero enclavado en la cima de Mendaur miramos hacia el valle, en el que se " esconde " Santesteban bajo la niebla, mientras que en el horizonte despuntan Auza ( izda ) y Saioa ( dcha )

El Valle de Malerreka se " esconde " bajo la niebla

La localidad de Yanci/Igantzi asoma en primer término bajo la " cimita " de Frain ( centro ) mientras que Larhun ( dcha ) despunta sobre Ibardin ( izda ) y la costa labortana que se extiende en el horizonte

Desde la cima de Mendaur damos vista al embalse de Arritzulegi ( abajo ) 

Antes de abandonar la cima de Mendaur " obligada " visita a la ermita de la Trinidad enclavada en esta

Detalle en el interior de la ermita de Mendaur

Altar en el interior de la ermita de la Trinidad, enclavada en la cima de Mendaur

Desde la entrada a la ermita de la Trinidad, enclavada en la cima de Mendaur, damos vista a la parte alta del Valle de Malerreka

La localidad de Zubieta asoma tímidamente entre la niebla

Abandonamos la cima de Mendaur

La cima de Mendaur, en la que destaca la ermita de La Trinidad, queda rápidamente atrás

El " oso " de Mendaur vigila desde su " atalaya " el paso de las escaleras que da acceso a la cima de Mendaur

Dejamos atrás el tramo de escaleras que da acceso a la cima de Mendaur

La senda, que ya hemos utilizado en este tramo a la subida, inicia un tendido descenso

La senda nos encamina de nuevo hacia el " paso " abierto en la roca, junto al que pasamos a nuestra subida y donde el sendero traza una cerrada curva. En este punto abandonaremos el camino para dirigirnos hacia el mencionado " paso "

Atravesamos el " paso " abierto en la roca para pasar a la otra vertiente de la montaña

Comenzamos a descender por la herbosa ladera meridional de Mendaur, bajo la que se extiende el Valle de Malertreka que todavía aparece cubierto por la niebla

Miramos atrás hacia el ya desaparecido " paso " que comunica las dos vertientes de Mendaur, la meridional y la occidental

Un herboso sendero nos va a permitir descender por la ladera meridional de Mendaur mientras disfrutamos de una bella panorámica hacia el Valle de Malerreka, sobre el que destaca en el horizonte el macizo pirenaico

Las cumbres nevadas del macizo pirenaico despuntan en el horizonte

La senda " serpentea " por la herbosa ladera meridional de Mendaur 

El sendero se dibuja en todo momento muy notorio en la herbosa ladera 

La niebla que cubre el valle parece difuminarse paulatinamente

Desde nuestro descenso por la vertiente meridional de Mendaur echamos una mirada atrás hacia la senda por la que venimos perdiendo altura

La senda va ganando más entidad si cabe mientras que en el valle la niebla que cubre Santesteban se diluye paulatinamente

Santesteban comienza a asomar bajo la niebla que se va difuminando

Dando vista al valle, en el que la niebla prácticamente se ha " diluido ", la senda traza una cerrada curva hacia la derecha

La niebla prácticamente se ha difuminado, lo que nos permite divisar Santesteban

Sobre el valle, en el horizonte, despuntan Auza ( izda ) y Saioa ( dcha )

Sobre la herbosa ladera por la que descendemos despunta la ermita de la Trinidad

La niebla que cubría la localidad de Ituren ( abajo ) también se ha difuminado

Ituren

La senda se adentra entre helechos buscando encaminarse hacia el cercano hayedo

Antes de adentrarnos en el bosque volveremos a echar una última mirada hacia la ermita enclavada en la cima de Mendaur

El sendero atraviesa entre helechos para terminar alcanzando el bosque de hayas

Los hitos ( dcha ) balizan la senda por la que nos hemos adentrado en el hayedo

Nuestro sendero dejará a su paso Apezeneko Borda, en ruinoso estado

La senda por la que discurrimos aparece en todo momento notoria y perfectamente balizada con hitos 

Son numerosos los hitos que balizan nuestro camino

Bajo nuestro camino, sustentado por muros de piedra, asoma cercana Izebaneko Borda

El amplio camino por el que descendemos ( dcha ) traza una cerrada curva mientras deja a su paso Izebaneko Borda

Nuestro camino se hace más notorio si cabe

Izebaneko Borda queda rápidamente atrás

Nos abrimos paso bajo el desnudo hayedo

Nuestro camino vuelve a perder entidad paulatinamente

Transformado en senda, el camino inicia un acusado descenso

A la altura de un hito ( izda ), terminamos desembocando en un amplio camino que atraviesa perpendicularmente, por el que continuaremos hacia la izquierda

Desde el hito ( izda ) que señaliza la bifurcación en la que hemos desembocado tomaremos el amplio camino que continúa por la izquierda ( centro en la foto )

El amplio camino discurre sin apenas pendiente, lo que nos permite un cómodo descenso

Nuestro camino acentúa paulatinamente su pendiente 

El camino por el que descendemos traza cerradas curvas 

Nuestro camino atraviesa entre pinos  

Nos abrimos paso entre el frondoso bosque

Un hito ( izda ) señaliza el cruce en el que abandonaremos el amplio camino para tomar la senda que nace por la izquierda

Desde el hito ( izda ) tomaremos una estrecha pero notoria senda

La senda se abre paso entre los pinos mientras pierde altura en acusado descenso

El sendero no tarda en perder inclinación, lo que nos permite un plácido discurrir

El camino alcanza en breve el más notorio que abandonamos anteriormente al tomar la senda que nos ha permitido " atajar " por el pinar. Continuamos de frente ( izda )

Sobre la bifurcación en la que acabamos de desembocar despunta Mendaur ( izda )

La ermita de la Trinidad asoma en la cima de Mendaur

Nuestro camino continúa su tendido descenso

A la altura de Apeztegiko Borda, el camino por el que descendemos se bifurca, lugar en el que deberemos obviar los que descienden de frente ( centro ) y por la derecha mientras continuamos ascendiendo por la izquierda

La pista tomada remonta dejando a su paso Apeztegiko Borda ( dcha )

No tardaremos en adentrarnos bajo las hayas ( dcha ) y los pinos ( izda )

La pista atraviesa un " clareado " paraje

El camino atraviesa un pequeño riachuelo, tras el que dejaremos a nuestro paso una " balsa " ( izda ) para almacenamiento de agua para la lucha contra incendios

El camino, sin apenas pendiente, continúa su plácido discurrir

Nuestro camino discurre atravesando varios tramos " despejados " de arbolado

En plácido discurrir dejaremos a nuestro paso esporádicas balizas ( dcha )

El camino alcanza un cruce, lugar en el que obviaremos el que desciende por la derecha mientras continuamos al frente ( izda )

Nuestro camino, en todo momento amplio y notorio, continúa su plácido discurrir

El camino, junto al que destaca un panel informativo ( izda ), atraviesa otro que cruza diagonalmente, al que haremos caso omiso. Continuamos de frente ( centro ) 

Detalle del panel informativo que dejaremos a nuestro paso junto al camino

Tras el panel informativo enclavado junto a nuestro camino asoma una carbonera ( dcha ) que amenaza con ser " engullida " por la vegetación

Hacemos caso omiso del camino que, en fuerte pendiente, asciende por la izquierda mientras seguimos de frente  

El camino, sin apenas inclinación, nos permite un cómodo discurrir

La pendiente del camino se acentúa paulatinamente e iniciamos un acusado descenso

Desde nuestro camino damos vista a Santesteban ( dcha ) y Elgorriaga ( derecha abajo ) 

Elgorriaga ( abajo ) y Santesteban ( centro ) asoman en el valle

Elgorriaga

Nuestro camino inicia un corto y paulatino ascenso

Bajo nuestro camino asoma Ximoneko Borda ( dcha )

Volvemos a dar vista a Elgorriaga

Alcanzamos un tramo cementado, lugar en el que obviaremos el camino que asciende por la izquierda mientras continuamos perdiendo altura de frente 

Mirada atrás hacia el cruce en el que obviaremos el camino que asciende por nuestra izquierda ( derecha en la foto ) mientras perdemos altura por pista cementada

La pista, de tierra en los tramos de poca pendiente, pierde altura paulatinamente 

A la altura de un paso canadiense recibimos por la derecha una pista de gravilla, a la que haremos caso omiso mientras continuamos de frente

La pista por la que caminamos, desde la que damos vista al monte Bunogain ( dcha ), nos permite un plácido discurrir

Poco antes de alcanzar Tomaseneko Borda atravesaremos un nuevo paso canadiense

Tomaseneko Borda asoma sobre nuestro camino

Atzurdi Punta ( izda ) despunta sobre Tomaseneko Borda

Nuestro camino de nuevo inicia un paulatino ascenso

Terminamos desembocando en la pista cementada que atraviesa perpendicularmente y que remonta desde la localidad de Elgorriaga, por la que continuaremos ganando altura hacia la izquierda

Mirada atrás hacia la pista en la que ha desembocado nuestro camino ( izda ). Continuamos ganando altura por esta

La pista tomada deja de ser cementada en cuanto pierde inclinación, momento en el que desembocamos en el collado de Bostorratz. Ixurneko Borda destaca en este abierto " cuello "

Collado de Bostorratz, en el que destaca una cruz de piedra que aparece enclavada junto a Ixurneko Borda 

Tras la cruz de piedra enclavada en el collado de Bostorratz se extiende la " empinada " ladera NW. de Bunogain

En el collado de Bostorratz, a la altura de una zona de esparcimiento ( izda ) y un poste indicador ( dcha ), abandonaremos la pista que lo atraviesa para tomar el camino que nace por la derecha

Zona de esparcimiento en el collado de Bostorratz

En el collado de Bostorratz, entre un dolmen ( izda ) y un poste indicador ( dcha ) tomaremos el notorio camino que busca discurrir bajo la vertiente septentrional de Bunogain ( derecha fuera de foto )

Dolmen de Bostorratz

Detalle de la placa que señaliza el dolmen de Bostorratz

El camino tomado en el collado de Bostorratz se dibuja en la herbosa ladera de Bunogain ( dcha ) 

Miramos atrás hacia el collado de Bostorratz, sobre el que despunta Atzurdi Punta ( dcha )

Nuestro camino atraviesa bajo la sombría vertiente septentrional de Bunogain

No tardaremos en desembocar en el collado de Zumaleku

Nos adentramos en el collado de Zumaleku y, aunque deberemos continuar por la izquierda hacia Sumbilla, primeramente nos desviaremos hacia la derecha buscando visitar el dolmen enclavado en este

Buscamos alcanzar el extremo meridional del collado de Zumaleku

Mientras buscamos alcanzar el dolmen de Zumaleku caminaremos bajo la ladera oriental de Bunogain, cima sobre la que despunta Atzurdi Punta

En el extremo meridional del collado de Zumaleku nos topamos con la placa que señaliza el dolmen homónimo

En las inmediaciones del dolmen de Zumaleku ( izquierda fuera de foto ) destaca un viejo panel informativo

Detalle del panel informativo enclavado en el collado de Zumaleku

Una placa señaliza el dolmen de Zumaleku, enclavado en el collado del mismo nombre y actualmente rodeado de helechos  

Detalle de la placa que señaliza el dolmen de Zumaleku

Dolmen de Zumaleku

Sobre el dolmen de Zumaleku despunta la discreta cota de Bunogain y sobre esta Atzurdi Punta

Una vez visitado el dolmen de Zumaleku atravesaremos de nuevo el collado de Zumaleku buscando alcanzar su extremo septentrional

Mientras atravesamos el collado de Zumaleku vemos como sobre su vertiente oriental despunta Axkín

Cruzamos el collado de Zumaleku, sobre cuya vertiente occidental destaca la "· cimita " de Bunogain ( izda ) y Atzurdi Punta ( centro )

En el extremo septentrional del collado de Zumaleku, al borde del hayedo, destacan una borda de cazadores ( dcha ) y al frente ( izda ) el camino que deberemos tomar para continuar descendiendo hacia Sumbilla

Abandonaremos el collado de Zumaleku haciendo caso omiso al camino que da acceso a una borda de cazadores ( dcha ) mientras buscamos tomar el que desciende por la izquierda

Un amplio y notorio camino nos permite abandonar el collado de Zumaleku, desde el que pretendemos descender hacia Sumbilla

El camino atraviesa esporádicos claros abiertos en el bosque que cubre las laderas del monte Axkín

Nuestro camino atraviesa un pinar

El camino por el que descendemos traza una cerrada curva de 180º

El camino deja a su paso Ermitagoiko Borda

Nada más dejar atrás Ermitagoiko Borda nos topamos con un discreto cruce, lugar en el que haremos caso omiso del sendero que nace por la derecha mientras seguimos descendiendo de frente 

El camino se dibuja en todo momento amplio y notorio

Frente a nosotros se extiende la línea de caseríos junto a los que pasamos al comienzo del itinerario, entre los que destaca Arretxeko Borda ( izda )

En nuestro descenso hacia Sumbilla a nuestra espalda despunta Atzurdi Punta

Nuestro camino desemboca en otro más notorio que cruza perpendicularmente, por el que continuaremos hacia la derecha

El camino en el que hemos desembocado continúa perdiendo altura en acusado descenso

Descendemos por la sombría ladera septentrional del monte Axkín

El  camino se abre paso entre jóvenes hayas

Sumbilla asoma en el fondo del valle

Nuestro camino desemboca en una pista cementada en el punto en el que esta traza una cerrada curva, lugar desde el que continuaremos descendiendo por la izquierda

La pista cementada por la que continuaremos descendiendo hacia Sumbilla atraviesa bajo el hayedo desnudo

Sumbilla se extiende en el fondo del valle

En nuestro descenso hacia Sumbilla obviaremos posibles caminos que puedan nacer desde la pista cementada por la que perdemos altura

La casa Landaburua ( dcha ) queda a nuestro paso bajo el camino

Mientras descendemos hacia Sumbilla, la " desnudez " del hayedo nos permite dar vista a la localidad

La casa Txurinborda también queda a nuestro paso

Con la localidad de Sumbilla asomando ya cercana buscaremos descender hacia la Vía Verde del Bidasoa, la que discurre paralela por debajo de los prados que vamos dejando a nuestro paso

Nuestro camino se bifurca, lugar en el que haremos caso omiso del que nace por la izquierda mientras seguimos de frente ( dcha )

Terminamos desembocando en la Vía Verde del Bidasoa, la que cruza perpendicularmente y por la que continuaremos hacia la izquierda

Continuaremos por la Vía Verde del Bidasoa, la que nos va a permitir disfrutar de un plácido tramo final hacia Sumbilla

La Vía Verde del Bidasoa salva un pequeño puente

Sobre la Vía Verde del Bidasoa asoman algunos de los caseríos ( izda ) que conforman alguno de los barrios de Sumbilla

En el punto en el que la Vía Verde del Bidasoa traza una cerrada curva hacia la izquierda es donde la abandonaremos para tomar el camino que nace por la derecha

El camino tomado se transforma en un estrecho sendero

Bajo nuestro camino discurre el río Bidasoa

Entre el desnudo arbolado que flanquea nuestro camino asoma el " viejo " puente de Sumbilla

La desnudez del arbolado que se extiende junto a nuestro camino nos permite dar vista al " viejo " puente de Sumbilla

Nuestro camino gana entidad y alcanza el casco urbano de Sumbilla aunque antes de adentrarnos en este nos desviaremos por la derecha hacia el " viejo " puente de la localidad

Visitamos el " viejo " puente de Sumbilla, construido en el año 1562 

Desde el " viejo " puente de Sumbilla, aguas arriba, despunta el monte Axkín sobre el río Bidasoa

Desde el " viejo " puente de Sumbilla, aguas abajo, destaca el puente " nuevo " de la localidad

La iglesia de Sumbilla despunta sobre el río Bidasoa

Abandonamos el " viejo " puente de Sumbilla para, ahora sí, adentranos en el casco urbano de Sumbilla. Obviando la calle que asciende por la izquierda continuaremos de frente ( centro ) hacia el lugar en el que hemos estacionado nuestro vehículo

Abandonamos la calle ( izda ) que deja a su paso la iglesia de Sumbilla mientras tomamos el camino que da acceso a la plaza y al parque infantil de la localidad

La iglesia de Sumbilla, erigida en honor a San Juan Bautista, destaca sobre la plaza de la localidad

La escultura en homenaje a Ramón Latasa, aizkolari de la localidad, nos recibe en la plaza de Sumbilla, inicio y final de este itinerario

Desde el puente " nuevo " de Sumbilla damos vista al más " viejo ", sobre el que despunta el monte Axkín

Miramos hacia Mendaur, objetivo de este itinerario y que, ahora que no hay niebla, vemos despuntar sobre Sumbilla


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