domingo, 18 de enero de 2026

Vuelta a Aralar o GR-20 ( Puerto de Lizarrusti-Echeverri/Etxeberri ) y 4ª Etapa

Enclavada en el extremo noroccidental de la provincia de Navarra, y compartiendo territorio con Guipuzcoa, la Sierra de Aralar cuenta con una extensión de 208 km², de los que aproximadamente algo más de la mitad pertenecen al “ reino navarro “.

Desde el 26 de Abril del año 1994 las aproximadamente 10971 ha. enclavadas en territorio guipuzcoano se convirtieron en el Parque Natural de Aralar. Esta extensión pertenece a los términos de Abaltzisketa, Amezketa, Ataun, Lazkao, Tolosa y a la Mancomunidad de Enirio-Aralar, creada esta última en el año 1412. Los principales accesos a la Sierra de Aralar desde Guipuzcoa son dos: el área de Ataun, accesible desde la carretera Lazkao/Puerto de Lizarrusti y centrada en torno al Centro de Acogida de Lizarrusti, y la carretera Ordizia-Alegía, desde la que se accede al conjunto Abaltzisketa-Larraiz y Amezketa-San Martín. 

La vertiente navarra de la Sierra de Aralar cuenta con una extensión de 12259 ha. pertenecientes a 11 términos municipales y 18 concejiles: Etxarri-Aranaz ( Lizarragabengoa ), Ergoiena ( Unanua y Lizarraga ), Arbizu, Lakunza, Arruazu, Huarte Araquil, Irañeta, Araquil ( Eguiarreta, Villanueva, Ihabar y Señorío de Murguindueta ), Larraun ( Alli, Astiz, Baraibar, Errazquin, Iribas, Madoz y Oderiz ), Betelu y Araiz ( Azkarate, Gainza, Inza y Uztegui ).

El acceso principal a la Sierra de Aralar desde Navarra parte desde Lecumberri/Lekunberri ( 571 m ), población en la que tomaremos la carretera NA-7510 que, tras dejar a su paso la pequeña localidad de Baraibar ( 630 m ), da acceso al Santuario de San Miguel de Excelsis ( 1241 m ).

Otro posible acceso a la Sierra parte desde Huarte Araquil ( 488 m ), localidad en la que nace un carretil cementado que desemboca en la carretera procedente de  Lecumberri/Lekunberri ( 571 m ) a menos de un kilómetro por debajo del Santuario de San Miguel de Excelsis ( 1241 m ).

En este territorio se comprende el Realengo de Aralar o Monte Aralar, antiguo monte del estado que actualmente es propiedad de la Comunidad Foral de Navarra y cuyos derechos de uso y aprovechamiento corresponden a la Unión de Aralar: su superficie es de 2166,8 ha. También comprende los faceros 53 y 63, el primero situado entre los términos de Huarte Araquil e Irañeta, y el segundo entre Villanueva y Madoz.

De la superficie total de la Sierra el 41% corresponde a los municipios de Sakana, el 24% al municipio de Larraun, el 17,7% pertenece al Realengo, 10,6 % al Valle de Araiz, 0,9% a Betelu y el 1,6% restante a los faceros 53 y 63.

Los montes comunes propiedad de las entidades locales navarras supones el 72,9% del terreno de la Sierra. Los que son propiedad de la Comunidad Foral suman un 17,7% y el 8,1% restante son terrenos de propiedad particular. El 91,5% de la superficie está ocupada por Montes de Utilidad Pública, cuyo Catálogo fue aprobado en el año 1912.

La climatología de Aralar se caracteriza por el predominio de vientos de noroeste y oeste, la abundancia de días de lluvia y nieblas frecuentes. El estar enclavada en la divisoria de aguas cantábrico-mediterránea hace que los acuíferos que fluyen por su vertiente Norte viertan sus aguas en el Cantábrico mientras que los que “ corren “ por su vertiente Sur “ mueren “ en el Mediterráneo.

En la Sierra de Aralar el pastoreo es una actividad que se remonta a la prehistoria como así lo demuestran uno de los conjuntos megalíticos más interesante de la Península Ibérica, siendo además el más denso de Navarra y del País Vasco. En territorio navarro se han contabilizado 44 dólmenes y un menhir mientras que en Guipuzcoa son 17 los dólmenes identificados.

 

         *Fuentes: https://www.sanmigueldearalar.org/informacion-practica/

                         https://espaciosnaturales.navarra.es/es/sierra-de-aralar

 

Mitos y leyendas, entre las que destaca la de Teodosio de Goñi, tienen también como protagonista a la Sierra de Aralar.

 

Leyenda de Teodosio de Goñi

 

Cuenta la leyenda que en Goñi vivía un caballero llamado Teodosio, casado con Doña Constanza de Butrón.

Poco después de casarse, Teodosio tuvo que abandonar su casa para ir a luchar a Africa, bajo las órdenes del conde Don Julián, contra las tropas de Miramamolín.

Su mujer Constanza, quedando sola en el palacio con los padres de Teodosio, invita a estos a dormir en la habitación señorial, pasando ella a otra más pequeña.

Cuando Teodosio regresa victorioso a su palacio se le aparece un ermitaño, el diablo disfrazado, para advertirle que su mujer le es infiel con uno de sus criados.

Teodosio llega a su casa para encaminarse a sus aposentos, lugar en el que encuentra dos personas en su lecho. Cegado por la ira y pensando que eran su mujer y el amante de esta, saca su espada y mata a ambos.

Creyendo haber vengado el agravio, sale de casa y se encuentra con su esposa que venía de misa, quien le informa que los que dormían en su lecho, y a los que había asesinado, eran sus padres.

Aterrorizado, Teodosio confiesa el crimen al párroco Juan de Vergara y al obispo de Pamplona, Marcial, quien le manda ir a Roma como peregrino para que solicitar la absolución del Papa Juan VII.

El pontífice le impone como penitencia vivir lejos de su localidad llevando una cruz de madera a cuestas y una gruesa cadena ceñida al cuello y a su cintura hasta el día, que por desgaste, esta se rompiera. Este sería el signo inequívoco del perdón divino.

Así vagó Teodosio por la Sierra de Andía y posteriormente por la Sierra de Aralar, lugar este último en el que un día se adentró en una de las numerosas cuevas que había por la zona y en la que, sin saberlo, habitaba un dragón.

Cuando el dragón estaba a punto de acabar con la vida de Teodosio, este implora ayuda a San Miguel. El arcángel apareció con una cruz sobre su cabeza para vencer y matar al dragón, liberando a Teodosio de las cadenas y siendo perdonado por Dios.

Teodosio, ya libre, regresó a Goñi junto su esposa para posteriormente volver a Aralar, donde mandó construir un santuario en honor a San Miguel.

 

En este ocasión nuestra incursión en la Sierra no va a tener como objetivo alcanzar ninguna de las numerosas cumbres que la conforman, lo que ha venido siendo habitual en, hasta ahora, todas las visitas realizadas, y han sido muchas.

Estas numerosas incursiones han despertado otro “ interés “ y este viene a ser “ conocer “ el entorno de una sierra tan emblemática como la de Aralar y para ello nos vamos a servir del balizado Sendero GR-20 o Vuelta a Aralar.

En este itinerario de prácticamente 100 kilómetros recorreremos pistas, caminos y senderos que, en el entorno de esta sierra, enlazan algunos de los pueblos, caseríos y collados que la rodean.

“ Oficialmente “ la Vuelta a Aralar aparece dividida en seis etapas, desde mi humilde punto de vista la manera ideal para disfrutar de la ruta, aunque cada uno, dependiendo de su capacidad física, su interés o sus posibilidades, puede optar por realizarla en más o menos jornadas.

 

Las etapas “ oficiales “ de la Vuelta a Aralar son:

 

   * Primera etapa: Lizarrusti-San Miguel ( 15´54 kilómetros aproximadamente )

   * Segunda etapa: San Miguel-Echeverri/Etxeberri ( 13´47 kilómetros aproximadamente )

   * Tercera etapa: Echeverri/Etxeberri-Iribas ( 12´6 kilómetros aproximadamente )

   * Cuarta etapa: Iribas-Betelu (10´06 kilómetros aproximadamente )

   * Quinta etapa: Betelu-Arkaka ( 26´50 kilómetros aproximadamente )

   * Sexta etapa: Arkaka-Lizarrusti ( 19´71 kilómetros aproximadamente )

 

En mi caso, no pudiendo realizar la Vuelta a Aralar en etapas consecutivas y como dependo de alguien que me recoja al final de cada una de estas, me decido por “ reducir “ a cuatro las jornadas. Son estas:

 

  * Primera etapa: Echeverri/Etxeberri-Azcárate/Azkarate ( 29´1 kilómetros aproximadamente )

  * Segunda etapa: Azcárate/Azkarate-San Martín de Atáun ( 27´8 kilómetros aproximadamente )

  * Tercera etapa: San Martín de Atáun-Lizarrusti ( 14´8 kilómetros aproximadamente )

  * Cuarta etapa: Lizarrusti- Echeverri/Etxeberri ( 29´7 kilómetros aproximadamente )

 

Esta es la cuarta y última de ellas, espero que la disfrutéis.  

 

Resumen del Itinerario

 

La Vuelta a Aralar o GR-20 es una ruta de aproximadamente 100 kilómetros de distancia y unos 4200 metros de desnivel positivo que, con la idea de “ rodear “ la mencionada sierra, comparte recorrido entre Guipúzcoa y Navarra por acuerdo entre la Federación Navarra de Deportes de Montaña y Escalada ( FNDME ) y la Federación Guipuzcoana de Montaña ( FGM ).

El trazado presenta una forma más o menos ovalada y discurre por la zona media-alta de la Sierra de Aralar atravesando sus bosques, montañas y algunos de los numerosos pueblos de los diferentes valles que se extienden bajo la sierra: Araquil/Arakil, Sakana, Larráun y Araiz/Araitz en Navarra y el Goierri en Guipúzcoa.

Adicionalmente se han utilizado y señalizado los caminos que iban uniendo los puertos con localidades de Sakana y Larráun. Así se han balizado diferentes subidas hasta enlazar en la parte superior: Arbizu, Lacunza/Lakuntza, Arruazu, Uharte, Irañeta, Villanueva/Hiriberri, Madoz/Madotz, Irurzun/Irurtzun, Oderiz/Oderitz, Astiz/Astitz y Alli.

 

La ruta se ha dividido “ oficialmente “ en seis etapas:

 

   * Primera etapa: Lizarrusti-San Miguel ( 15´54 kilómetros aproximadamente )

   * Segunda etapa: San Miguel-Echeverri/Etxeberri ( 13´47 kilómetros aproximadamente )

   * Tercera etapa: Echeverri/Etxeberri-Iribas ( 12´6 kilómetros aproximadamente )

   * Cuarta etapa: Iribas-Betelu (10´06 kilómetros aproximadamente )

   * Quinta etapa: Betelu-Arkaka ( 26´50 kilómetros aproximadamente )

   * Sexta etapa: Arkaka-Lizarrusti ( 19´71 kilómetros aproximadamente )

 

En mi caso, como no puedo realizar la Vuelta a Aralar en jornadas “ consecutivas “ y como dependo de alguien que me recoja en los puntos de llegada de cada etapa, he optado por “ reducir “ su número de seis a cuatro aunque creo que cada uno se “ organizará “ como vea conveniente.

Además, siendo obvio, se puede iniciar la ruta en cualquiera de las localidades o puntos por las que esta transcurre.  

 

Esta es la cuarta y última de las etapas en las que pretendo realizar la Vuelta a Aralar y la iniciaremos desde el aparcamiento situado en lo alto del Puerto de Lizarrusti ( 622 m ), “ fronterizo “ paso de montaña en el que finalizamos la tercera etapa. Hay una fuente en la pequeña zona de esparcimiento enclavada en el lugar.

Comenzamos a caminar por la carretera que atraviesa el mencionado puerto de montaña ( 622 m ) para, tras dejar a nuestro paso el Centro de Interpretación del Parque Natural de Aralar, alcanzar el punto más elevado de este estratégico “ paso “.

En este punto abandonamos territorio guipuzcoano para entrar en Navarra y, dejando el asfalto, tomamos el balizado sendero que nace por la derecha ( S ) buscando adentrarse en el frondoso hayedo.

En plácido discurrir y “ acompañados “ en todo momento por las balizas “ rojiblancas “ perderemos altura paulatinamente para alcanzar la carretera NA-120, por la que apenas caminaremos unos pocos metros hacia la derecha ( SE ) para abandonarla de inmediato a la altura del poste indicador enclavado en el paraje de Arginburueta ( 538 m ).

Nuevamente dejamos atrás el asfalto para tomar el notorio sendero que asciende por la izquierda ( E ) en acusado ascenso. Paulatinamente la pendiente irá perdiendo inclinación para permitirnos un “ placentero “ discurrir por las laderas meridionales de la Sierra de Aralar hasta que alcanzamos la carretera cementada que, desde Huarte Araquil/Uharte Arakil ( 488 m ), da acceso al Santuario de San Miguel de Aralar ( 1241 m ).

Atravesaremos el mencionado “ carretil “ para continuar ganando altura en fuerte pendiente y en todo momento por el balizado sendero que nos va a permitir terminar desembocado en el citado Santuario ( 1241 m ). Tras la “ obligada “ visita tomaremos el vial asfaltado que remonta desde Baraibar ( 630 m ), por el que alcanzaremos en breve el collado de Putzuzar ( 1218 m ).

En este estratégico “ cuello “ ( 1218 m ) abandonaremos el asfalto para continuar por el sendero que nace hacia la derecha ( E ) junto al poste indicador enclavado en el lugar. Muy notoria, y en todo momento perfectamente balizada, la senda atravesará en un par de ocasiones el carretil cementado citado anteriormente que asciende desde Huarte Araquil/Uharte Arakil ( 488 m ) mientras busca discurrir por el extremo sudoriental de la Sierra.

En nuestro “ cómodo “ caminar obviaremos el desvío hacia Madoz/Madotz ( 760 m ) mientras buscamos alcanzar la carretera NA-7500, la que da acceso a la citada localidad desde Irurzun/Irurtzun ( 464 m ) y por la que descenderemos en un corto tramo en dirección a esta última población.

No tardaremos en abandonar el asfalto para tomar el balizado sendero que nace por la derecha ( SE ) y que nos va a permitir alcanzar la pequeña localidad de Eguiarreta/Egiarreta ( 466 m ). Desde esta continuaremos por la carretera NA-7501 que le da acceso para, tras dejar a nuestro paso la ermita de Santiago de Itxasperri ( 450 m ), desembocar de nuevo en la NA-7500.

Continuaremos por esta hacia la izquierda ( N ) dejando a nuestro paso una enorme granja, tras la que abandonaremos el asfalto para tomar la pista que nace hacia la derecha ( E ).

Esta remonta entre campos para, en breve, alcanzar la estrecha carreterita NA-7502, vial que da acceso a Echeverri/Etxeberri ( 492 m ), localidad que asoma cercana y en la que desembocaremos de inmediato para dar por finalizada esta “ travesía “.   

 

   Datos del Itinerario

 

Desnivel: 1168 m.  

Tiempo: De 8 h a 10 h

Distancia: 29´76 km aprox.

Inicio: Puerto de Lizarrusti ( Guipúzcoa )

Fecha de realización: Octubre 2024

Época recomendada: Todo el año  

Cimas: San Miguel (1240 m )   

 

Descripción del Itinerario

                                                  

Para esta cuarta y última etapa de la Vuelta a Aralar vamos a tomar como punto de partida el amplio aparcamiento aledaño al Centro de Interpretación del Parque Natural de Aralar que aparece enclavado en el alto del Puerto de Lizarrusti ( 622 m ). En este destaca una pequeña zona de esparcimiento que cuenta con una fuente.

Comenzaremos a caminar por la carretera que atraviesa este “ fronterizo “ paso de montaña dejando a nuestro paso el mencionado edificio que alberga el Centro de Interpretación.

Remontamos en dirección al punto más elevado del Puerto de Lizarrusti ( 622 m ) y nos adentramos en Navarra. Es en este lugar donde abandonaremos el asfalto para continuar por la derecha ( S ) hacia la Casa Etxeberri, edificio que asoma a escasos metros y junto al que destaca un pequeño portillo. Atravesamos este para seguir por el notorio y balizado sendero que busca adentrarse en un corto tramo bajo el arbolado. De inmediato volveremos a salir a terreno despejado y, alcanzado el paraje de Iturrusaitu, “ tropezamos “ con un señalizado cruce ( 638 m ), lugar en el que deberemos obviar el sendero que continúa por la derecha ( S ) mientras tomamos el que sigue por la izquierda ( SE ).

Perdemos altura en paulatino descenso para discurrir junto a la alambrada que delimita el prado que se extiende bajo el camino. La marcada senda se adentra en el hayedo y paulatinamente se va alejando de la mencionada alambrada para, en breve, atravesar un pequeño riachuelo. El sendero, en todo momento escrupulosamente balizado, nos permite un plácido caminar bajo las hayas y termina desembocando en una pista de tierra que cruza perpendicularmente, por la que continuaremos perdiendo altura hacia la izquierda ( SE ).

La pista se abre paso bajo el hayedo y no tarda en alcanzar un pequeño “ claro “ ( 583 m ) abierto en el bosque, lugar en el que se bifurca. Obviando la que continúa de frente ( SE ) optamos por tomar la que se adentra por la derecha ( S ) nuevamente bajo las hayas, no tardando en alcanzar un nuevo cruce. En este atraviesa una pista perpendicularmente y por ella seguiremos perdiendo altura hacia la izquierda ( SE ) en acusado descenso hasta que alcanzamos el paraje de Arginburueta ( 543 m ).

Atravesamos el puente que salva el cauce de Txortxorreko Erreka y desembocamos en la carretera NA-120 que cruza perpendicularmente, la que por la izquierda ( NW ) asciende hacia lo alto del Puerto de Lizarrusti ( 622 m ). Continuamos por el mencionado vial hacia la derecha ( SE ) dejando a nuestro paso un obituario para, en breve y tras corto discurrir por asfalto, alcanzar el punto en el que un poste indicador ( 538 m ) nos invita a abandonarlo por la izquierda ( E ).

Un estrecho pero notorio sendero se adentra en el frondoso hayedo y por este iniciaremos un acusado ascenso. En todo momento perfectamente balizada, la senda va perdiendo inclinación paulatinamente y termina desembocando en un amplio camino herboso que cruza perpendicularmente, por el que continuaremos hacia la izquierda ( NE ).

El notorio camino irá perdiendo entidad para transformarse en sendero, el que continuará abriéndose paso entre las hayas. No tardaremos en volver a desembocar en un nuevo camino que cruza perpendicularmente y por este seguiremos, una vez más, hacia la izquierda ( NE ).

Alternando tramos de notorio camino con otros en los que este se transforma en estrecha senda, atravesaremos entre las hayas para terminar alcanzando el paraje de Artabakar ( 759 m ). Un poste indicador destaca en el lugar por el que atraviesa perpendicularmente Artabakargo bidea, herboso camino por el que continuaremos hacia la izquierda ( NE ) y por el que alcanzaremos en breve Artabakarko Borda ( 763 m ).

El camino, muy marcado en todo momento, deja a su paso la alargada borda para iniciar un paulatino ascenso mientras esporádicos hitos, además de las numerosas marcas de pintura, lo señalizan. El citado camino, algo pedregoso, nos permite un “ cómodo “ ascenso y en breve alcanza el paraje de Altxorratxiki ( 845 m ), en el que se bifurca.

Un poste indicador destaca en este cruce ( 845 m ), lugar en el que abandonaremos el camino más notorio que continúa por la izquierda ( NW ) mientras seguimos de frente ( E ). El sendero tomado, muy marcado, se adentra bajo un frondoso entorno y no tarda en alcanzar el paraje de Altxorratxtxiki ( 845 m ), punto en el que vuelve a aparecer un poste indicador. Junto a este, igual que en la última bifurcación, abandonaremos la senda que continúa remontando por la izquierda ( N ) mientras seguimos de frente ( E ).

Discurrimos en todo momento bajo un frondoso entorno y no tardamos en “ tropezar “ con una alambrada que cruza perpendicularmente, la que delimita los término de Arbizu y Lacunza/Lakuntza y que atravesaremos por el “ paso “ aledaño. Tras esta, apenas unos pocos metros más adelante, nos topamos con un camino que vuelve a cruzar perpendicularmente y por este seguiremos hacia la izquierda ( E ) mientras discurrimos en todo momento bajo un precioso hayedo.

En breve alcanzaremos el paraje de Etxaaltxea ( 881 m ), en el que destaca un poste indicador y lugar en el que desembocaremos en un camino más amplio y herboso que cruza perpendicularmente. A nuestra izquierda ( N ) destaca la fuente de Etxatxetas, hacia la que evitaremos desviarnos mientras continuamos ascendiendo por la derecha ( SW ).

El camino gana altura en “ cómodo “ ascenso atravesando esporádicos claros mientras va perdiendo entidad paulatinamente para transformarse en sendero. Este, en todo momento escrupulosamente balizado, se dibuja en todo momento muy notorio para, sin dificultad reseñable, alcanzar el paraje de Arangur ( 890 m ). Un poste indicador destaca en el lugar en el que la senda vuelve a bifurcarse, punto en el que haremos caso omiso de la más marcada que continúa al frente ( W ) mientras tomamos la que asciende por la izquierda ( E ).

El sendero tomado, muy notorio en todo momento, gana altura mientras discurre por una ladera más clareada y en la que atravesaremos esporádicos claros hasta que alcanza el paraje de Algorri ( 961 m ). Un camino cruza perpendicularmente y por este seguiremos hacia la derecha ( E ) para alcanzar de inmediato un abrevadero y el poste indicador que señaliza el lugar.

Por detrás del citado abrevadero, dejando a nuestro paso el poste indicador mencionado, tomaremos la estrecha pero notoria senda que se adentra nuevamente entre las hayas para, sin dificultad reseñable, desembocar en el amplio claro que se abre en el paraje de Uztoki ( 932 m ). En este, en su parte alta, destaca Uztoki Borda ( 939 m ) y, en su parte baja, señalizando una estratégica encrucijada de caminos, un poste indicador ( 932 m ).

Junto al mencionado poste indicador ( 932 m ) tomaremos el camino que continúa al frente ( NE ), el que se adentra en un frondoso entorno y por el que no tardaremos en alcanzar un “ minúsculo “ claro abierto en el bosque. Aquí nos topamos con un cruce, lugar en el que obviaremos el que sigue de frente ( E ) mientras tomamos el que, por la derecha ( S ) se adentra nuevamente en el hayedo.

No tardamos en “ tropezar “ con una nueva bifurcación, lugar en el que haremos caso omiso del que sigue al frente ( S ) mientras continuamos por la derecha ( SW ), en todo momento por balizado camino.

A nuestro paso iremos dejando algunos poco perceptibles cruces, en los que las balizas no dejan lugar al “ despiste “ mientras buscamos continuar ganando altura en busca de la parte alta de una amplia loma. En esta alternaremos tramos de caminar entre las hayas con otros en los que atravesamos amplios claros, los que nos permitirán disfrutar de una bella panorámica hacia el valle o hacia el “ vecino “ monte Beriain ( 1492 m ).

En nuestro discurrir por la mencionada loma atravesaremos la alambrada que delimita los términos de Lacunza/Lakuntza y Huarte Araquil/Uharte Arakil, en la que un “ paso “ construido para tal efecto, nos permitirá continuar discurriendo plácidamente e iniciar un acusado descenso.

Caminamos junto al linde del hayedo que se extiende a nuestra izquierda ( N ) mientras perdemos altura hacia la vaguada sobre la que destaca el Santuario de San Miguel de Aralar ( 1241 m ), nuestro próximo destino. En este descenso dejaremos a nuestro paso el pequeño refugio de Olabarrieta ( 934 m ) para atravesar un viejo muro de piedra y, acompañados en todo momento de las marcas “ rojiblancas “, desembocar en breve en el fondo de la misma.

Una vez alcanzada esta continuaremos por la derecha ( S ) tomando el notorio sendero que pierde altura de manera “ cómoda “ mientras se encajona entre la frondosa vegetación que amenaza con “ engullirlo “. Paulatinamente el camino va “ torciendo “ hacia la izquierda ( SE ) e inicia un paulatino ascenso por terreno algo más abierto hasta que alcanza el paraje de Luperta ( 876 m ).

Un poste indicador destaca en este lugar, punto en el que nuestro camino se bifurca y donde abandonaremos el que continúa de frente ( SE ) mientras ascendemos por la izquierda ( E ) por notorio sendero. Este, estrecho pero muy marcado en la arbolada ladera, terminará por adentrarse en el frondoso hayedo, por el que continuará ganando altura.

La senda alcanza una discreta bifurcación ( 1041 m ), lugar en el que las marcas de pintura nos “ invitan “ a abandonar el camino que continúa remontando de frente ( E ) para tomar el que asciende por la derecha ( S ). Este no tardará en salir a terreno despejado, donde se torna herboso y gana entidad para alcanzar el paraje de Burdingurutze ( 1086 m ), donde se bifurca de nuevo. Un poste indicador destaca en el lugar, donde obviaremos el camino que recibimos por la derecha ( S ) mientras continuamos ascendiendo plácidamente de frente ( E ).

No tardaremos en alcanzar una amplia explanada herbosa ( 1109 m ), lugar en el que una poco perceptible marca de pintura y varios hitos, estos más visibles, nos “ invitan “ a tomar la senda que nace por la izquierda ( NW ). Esta se adentra, nuevamente y en corto tramo, bajo el arbolado para alcanzar de inmediato la carretera cementada, San Migelgo pista, que asciende desde la localidad de Huarte Araquil/Uharte Arakil ( 488 m ).

Sin tocar el mencionado vial y dejando este a nuestra derecha ( E ), la senda continúa remontando de frente ( N ) mientras atraviesa un pequeño claro abierto en el boque, no tardando en adentrarse nuevamente bajo las hayas.

Un corto ascenso nos permitirá alcanzar de nuevo el carretil hormigonado que ahora cruza perpendicularmente, el cual atravesaremos para, a la altura de un poste indicador, continuar ganando altura por la notoria senda que se dibuja en la herbosa ladera.

Por terreno despejado, el herboso el sendero sigue ganando altura en acusado ascenso mientras se abre paso entre las numerosas rocas que “ salpican “ la ladera, por la que terminaremos desembocando en el Santuario de San Miguel de Aralar ( 1241 m ), enclavado en la amplia y herbosa “ cimita “ homónima, San Miguel ( 1240 m ). La pequeña ermita erigida en honor a La Trinidad destaca en esta. Bella y abierta panorámica.

Tras corta y “ obligada “ visita al Santuario, desde este tomaremos el herboso camino que, tras salvar un nuevo portillo, alcanza la carretera NA-7510 en el punto en el que traza una cerrada curva y donde se extiende al amplio aparcamiento que da servicio al mismo. Sobre este apenas destaca la más que discreta cota rocosa de Putretoki o Putregain ( 1232 m ), la que hoy obviaremos.

Tomamos la mencionada carretera NA-7510 para descender hacia la izquierda ( NW ) buscando desembocar en el cercano collado de Putzuzar ( 1218 m ), “ cuello “que alcanzaremos de inmediato. Un poste indicador destaca en el lugar

Junto al citado poste abandonaremos el asfalto para tomar el notorio camino que nace por nuestra derecha ( E ), el cual se bifurca de inmediato. Obviando el más “ marcado “ que continúa de frente ( NE ), tomaremos el que nace por la derecha ( E ) y que aparece escrupulosamente balizado con las marcas “ rojiblancas “.  

La senda se adentra en el hayedo e inicia un paulatino descenso para alcanzar el paraje de Ganbeladenea ( 1002 m ), lugar en el que atravesaremos el carretil hormigonado, San Migelgo pista, que asciende desde Huarte Araquil/Uharte Arakil ( 471 m ) en dirección al Santuario de San Miguel de Aralar ( 1240 m ).

Cruzado este, el sendero vuelve a adentrarse entre las hayas para continuar su paulatino descenso, en todo momento perfectamente balizado.

No tardamos en dar alcance a una alambrada que cruza perpendicularmente y que delimita los términos de Huarte Araquil/Uharte Arakil y el Valle de Larráun, la que atravesaremos para seguir perdiendo altura “ cómodamente “.

En breve salimos a terreno despejado, lugar en el que nuestro camino se abre paso entre la vegetación de monte bajo que se extiende por el lugar y entre la que dejaremos a nuestro paso, ligeramente a la izquierda ( N ) y perfectamente señalizado por una “ placa “, el dolmen de Pamplonagain ( 865 m ).

Nuestro herboso camino no tarda en volver a toparse con San Migelgo pista, punto en el que un poste indicador nos “ invita “ a atravesarla para continuar de frente ( E ).

Seguimos en plácido discurrir mientras que nuestro balizado camino atraviesa las abiertas “ campas “ salpicadas de vegetación de monte bajo que paulatinamente irá desapareciendo.

De nuevo nos adentramos en el bosque de hayas, momento en el que nuestro camino gana notoriedad, no tardando en toparnos con un portillo que cierra el paso. Lo atravesamos y en breve dejamos a nuestro paso la Borda de Agiri ( 865 m ), enclavada ligeramente a la derecha ( S ) del camino.

Este, muy notorio en todo momento, atraviesa entre las hayas y vuelve a dar alcance a un nuevo portillo que lo cierra, el cual salvaremos por el “ paso “ aledaño.

Nuestro camino amenaza con perder notoriedad en algunos tramos y no tarda en alcanzar el paraje de Agiri ( 898 m ), lugar en el que una baliza nos “ invita “ a abandonarlo momentáneamente para tomar la senda que nace por la izquierda ( NE ) y que da acceso a un cercano abrevadero, sobre el que se aprecian en lo alto de la loma las ruinas del “ despoblado “ de Agiri.

Sin necesidad de regresar de nuevo a la baliza desde la que nos hemos desviado, dejamos el abrevadero a nuestro paso para seguir de frente ( SE ) buscando dar alcance nuevamente a nuestro camino, en el que desembocaremos de inmediato.

Continuamos por el balizado camino, muy notorio en todo momento, y por este alcanzaremos un cruce, lugar en el que, como señalizan las balizas, deberemos obviar el que nace por la izquierda ( E ) mientras tomamos el que sigue por la derecha ( S ).

Paulatinamente el camino se torna herboso y tras salvar una nueva alambrada termina por desembocar en el paraje de Lizarazu Olazabal ( 793 m ), en el que “ tropezamos “ con una bifurcación.

Un camino atraviesa perpendicularmente y por este continuaremos hacia la izquierda ( E ), no tardando en alcanzar un nuevo portillo que nos cierra el paso. Lo atravesamos para continuar en plácido discurrir.

El camino gana notoriedad y deja a su paso el paraje de Altxorrotz ( 785 m ), lugar en el que un poste indicador señaliza la senda que nace por la derecha en dirección a Villanueva de Araquil/Hiriberri Arakil ( 464 m ), la que obviaremos mientras seguimos de frente ( E ).

Nuestro camino continúa su “ plácido “ descenso mientras busca salir a terreno despejado y termina por alcanzar un cruce, lugar en el que destaca un abrevadero y punto en el que haremos caso omiso del que nace por la izquierda ( N ) mientras seguimos nuevamente al frente ( E ).

Discurrimos por la parte alta de una amplia loma y comienzan a aparecer verdes y extensos prados, los que delatan la “ cercanía “ de Madoz/Madotz ( 760 m ).

En paulatino ascenso alcanzamos el paraje de Galardigañeta ( 785 m), lugar en el que destaca un poste indicador y punto en el que abandonaremos el camino que desciende por la izquierda ( NE ) hacia la citada localidad de Madoz/Madotz ( 760 m ) mientras continuamos de frente ( E ).

Nuestro camino se dibuja en todo momento amplio y notorio para, en plácido discurrir, terminar desembocando en la carretera NA-7500, estrecho vial que da acceso a Madoz/Madotz ( 760 m ) desde Irurzun/Irurtzun ( 464 m ). Un poste indicador destaca en el lugar ( 758 m ).

Tomamos la mencionada carreterita y descendemos por esta hacia la derecha ( SE ) hasta que una baliza “ rojiblanca “ nos invita a abandonarla por la derecha ( S ) tomando la poco perceptible senda que nace entre dos “ quitamiedos “.

El estrecho sendero se adentra en el frondoso bosque mientras continúa perdiendo altura paulatinamente, en todo momento escrupulosamente balizado. Este “ minucioso “ balizaje nos permitirá alcanzar sin dificultad reseñable la pequeña población de Eguiarreta/Egiarreta ( 466 m ), a la que accederemos desde su parte alta.

Callejeamos por su reducido casco urbano dejando a nuestro paso la iglesia de la localidad, erigida en honor a Santa María, mientras buscamos alcanzar su parta baja, por donde la abandonaremos tomando la carretera NA-7501 que le da acceso.

Este estrecho carretil asfaltado se abre paso entre prados para en breve dejar a su paso la ermita de Santiago de Itxasperri ( 450 m ), hacia la que, ante su cercanía, no dudamos en desviarnos.

Tras corta visita retomamos la estrecha carreterita para seguir nuestro plácido caminar, no tardando en desembocar en la NA-7500 que atraviesa perpendicularmente. Continuamos por la izquierda ( N ) en cómodo ascenso para dejar a nuestro paso una enorme granja, tras la que dejaremos el asfalto tomando la pista, en principio cementada, que nace por la derecha ( E ).

Una vez dejados atrás los edificios de la mencionada granja la pista deja de ser hormigonada y se adentra entre campos mientras acentúa su pendiente. En acusado ascenso terminaremos desembocando en el paraje de Itxondo ( 474 m ), por donde atraviesa la carretera NA-7502 que da acceso a la cercana localidad de Echeverri/Etxeberri ( 492 m ).

Esta asoma a nuestra izquierda ( NW ) y hacia ella nos encaminaremos para adentrarnos en su recogido casco urbano por la calle que lo atraviesa, la que nos permitirá desembocar en la pequeña “ plazuela “ en la que iniciamos, y por lo tanto también finalizamos, esta travesía. 


Track del Itinerario 


Fotos del Itinerario


Esta cuarta etapa de la Vuelta a Aralar o GR-20 la iniciamos en el Puerto de Lizarrusti, paso de montaña en el que dimos por finalizada la tercera etapa y lugar en el que estacionaremos nuestro vehículo en el amplio aparcamiento aledaño al Centro de Interpretación del Parque Natural de Aralar  

Junto al aparcamiento aledaño al Centro de Interpretación del Parque Natural de Aralar destaca una pequeña zona de esparcimiento

Numerosos paneles informativos destacan junto al aparcamiento aledaño al Centro de Interpretación del Parque Natural de Aralar ( derecha fuera de foto ) 

Detalle de uno de los paneles informativos enclavado en el Puerto de Lizarrusti

Detalle de uno de los paneles informativos enclavado en el Puerto de Lizarrusti

Detalle de uno de los paneles informativos enclavado en el Puerto de Lizarrusti

Detalle de uno de los paneles informativos enclavado en el Puerto de Lizarrusti

Detalle de uno de los paneles informativos enclavado en el Puerto de Lizarrusti

Detalle de uno de los paneles informativos enclavado en el Puerto de Lizarrusti

Detalle de uno de los paneles informativos enclavado en el Puerto de Lizarrusti

Detalle de uno de los paneles informativos enclavado en el Puerto de Lizarrusti

Detalle de uno de los paneles informativos enclavado en el Puerto de Lizarrusti

Detalle de uno de los paneles informativos enclavado en el Puerto de Lizarrusti

El aparcamiento enclavado en el Puerto de Lizarrusti ( derecha fuera de foto ) está situado a orillas de la carretera GI-2120 que desciende hacia Ataun 

Unos grandes paneles informativos, enclavados a orillas de la carretera GI-2120, nos " reciben " al entrar en la provincia de Guipúzcoa, la que nosotros abandonamos al iniciar esta última etapa o GR-20

Abandonamos el aparcamiento enclavado en el Puerto de Lizarrusti comenzando a caminar por la carretera que atraviesa este paso de montaña mientras deja a su paso el Centro de Interpretación del Parque Natural de Aralar ( izda )

 Centro de Interpretación del Parque Natural de Aralar

Detalle en la fachada del Centro de Interpretación del Parque Natural de Aralar

Panel en la fachada lateral del Centro de Interpretación del Parque Natural de Aralar

En nuestro caminar por la carretera GI-2120 dejaremos atrás el Centro de Interpretación del Parque Natural de Aralar

Mientras caminamos por la carretera GI-2120 buscando alcanzar el punto más alto del Puerto de Lizarrusti dejaremos a nuestro paso el panel indicador ( dcha ) que señaliza este paso de montaña

No tardaremos en alcanzar el punto más elevado del Puerto de Lizarrusti, lugar en el que abandonamos la provincia de Guipúzcoa para adentrarnos en la de Navarra. Un gran panel nos " recibe " mientras un poste indicador ( dcha ) destaca en el lugar 

Junto al gran panel ( dcha ) que nos " recibe " al entrar en Navarra destacan dos más pequeños. Nos acercamos a visitarlos 

Detalle de uno de los paneles informativos enclavados en lo alto del Puerto de Lizarrusti. Este corresponde a la Senda GR-12 que atraviesa por este paraje " fronterizo "

Detalle de otro de los paneles informativos enclavados en lo alto del Puerto de Lizarrusti. Este corresponde a la Senda GR-20 o Vuelta a Aralar, la que estamos realizando   

Echando una mirada atrás en lo más alto del Puerto de Lizarrusti, lugar en el que destaca un poste indicador, abandonaremos el asfalto para tomar el camino que nace por nuestra derecha ( izquierda en la foto ) buscando dar acceso a una cercana vivienda. Es la Casa Etxeberri

Detalle del poste indicador enclavado en lo alto del Puerto de Lizarrusti

Junto a la Casa Etxeberri, señalizado con una visible marca " rojiblanca ", atravesaremos el portillo que nos permitirá continuar por un notorio sendero

La senda tomada en el Puerto de Lizarrusti se dibuja muy notoria

El estrecho sendero por el que discurrimos aparece escrupulosamente balizado

La senda por la que caminamos alcanza en breve el paraje de Iturrusaitu, lugar en el que destaca un poste indicador y punto en el que deberemos obviar la más notoria que continúa de frente ( centro ) mientras tomamos la que nace por la izquierda

Detalle del panel indicador enclavado en el paraje de Iturrusaitu 

La senda que hemos tomado en la bifurcación pasa a discurrir junto a la alambrada que delimita el prado que se extiende bajo nosotros

Desde nuestro sendero damos vista al prado y los pabellones ganaderos que se extienden bajo nosotros

La senda, discurriendo en todo momento junto a la alambrada, parece perder algo de notoriedad mientras inicia un paulatino descenso  

El sendero se adentra en el frondoso hayedo

La senda por la que discurrimos, escrupulosamente balizada en todo momento, busca atravesar un pequeño riachuelo 

Atravesamos el riachuelo

Las marcas " rojiblancas " señalizan en todo momento la senda que busca abrirse paso entre las hayas

La senda por la que caminamos alcanza el borde del hayedo, junto al que continuará dibujándose notoria

El balizaje en todo momento resulta escrupuloso

El sendero parece difuminarse en el hayedo aunque las balizas ( izda ) no dan opción al " despiste "

Una estrecha senda se dibuja en la herbosa y empinada ladera que venimos atravesando

El sendero parece ir recuperando notoriedad paulatinamente

La senda gana entidad y se transforma en un amplio camino

Nuestro camino no tarda en desembocar en un pista que cruza perpendicularmente, por la que continuaremos descendiendo hacia la izquierda

La pista en la que hemos desembocado continúa en todo momento escrupulosamente balizada mientras pierde altura en acusado descenso

La pista no tarda en salir a terreno despejado, lugar en el que se bifurca. Obviaremos la que continúa de frente mientras seguimos descendiendo por la derecha adentrándonos en el hayedo nuevamente

No tardamos en " tropezar " con un nuevo cruce, lugar en el que haremos caso omiso del camino que asciende por la derecha mientras seguimos descendiendo hacia la izquierda

La pista se abre paso entre las hayas mientras pierde altura en fuerte pendiente 

La pista, en todo momento escrupulosamente balizada, parece perder inclinación paulatinamente

En el paraje de Arginburueta, pocos metros antes de alcanzar la carretera NA-120 ( izda ) que vemos asomar al fondo, nuestra pista recibe otra por la derecha, a la que haremos caso omiso mientras seguimos de frente ( centro )

Baliza en el paraje de Arginburueta

La pista, antes de desembocar en la carretera NA-120, atraviesa el puente que salva el cauce de Txortxorreko Erreka

Txortxorreko Erreka

Terminamos desembocando en la carretera NA-120 que cruza perpendicularmente, por la que continuaremos hacia la derecha

La carretera NA-120, por la que caminaremos en un corto tramo, deja a su paso un obituario ( dcha )

Detalle del obituario que dejaremos a orillas de la carretera NA-120

En el punto en el que la carretera NA-120 traza una cerrada curva hacia la derecha, un poste indicador ( izda ) señaliza el lugar en el que deberemos abandonar el asfalto

Abandonamos la carretera NA-120 para tomar la notoria senda, Pipuletako bidea, que aparece señalizada por el poste indicador

Detalle del poste indicador enclavado en el lugar en el que abandonamos la carretera NA-120  

El estrecho pero notorio sendero por el que hemos abandonado la carretera NA-120 inicia un acusado ascenso mientras se abre paso entre la " cerrada " vegetación de monte bajo

El estrecho sendero, escrupulosamente balizado en todo momento, se adentra entre las hayas mientras remonta en acusado ascenso

La senda paulatinamente irá ganando entidad

El sendero parece ir perdiendo inclinación conforme remontamos

Pipuletako bidea se abre paso entre un frondoso hayedo

Ya sin apenas pendiente, la senda nos permite un " cómodo " discurrir

Nuestro sendero termina desembocando en un herboso camino que cruza perpendicularmente, por el que continuaremos hacia la izquierda como indica la señal ( dcha ) en el árbol

El amplio camino en el que hemos desembocado continúa en todo momento escrupulosamente balizado

El camino parece ir perdiendo entidad paulatinamente aunque en todo momento se dibuja notorio

Nuestro camino definitivamente se transforma en notoria senda

Un viejo abrevadero queda a nuestro paso

La balizada senda se abre paso entre un frondoso paraje

El sendero desemboca de nuevo en un camino más amplio que cruza perpendicularmente, por el que deberemos continuar hacia la izquierda como indica la baliza 

El herboso camino en el que hemos desembocado continúa abriéndose paso entre el tupido bosque

Nuestro camino alcanza un discreto cruce, lugar en el que deberemos obviar el que nace por la izquierda mientras seguimos de frente ( dcha )

El balizado camino inicia un paulatino ascenso

De inmediato " tropezamos " con un discreto cruce, lugar en el que deberemos continuar ascendiendo por la izquierda

No tardamos en alcanzar una nueva bifurcación, punto en el que haremos caso omiso del camino que continúa de frente ( centro ) mientras tomamos el sendero que nace por la derecha 

El sendero por el que continuamos discurre perfectamente balizado

La senda parece ir ganando entidad paulatinamente

El sendero se abre paso entre el frondoso hayedo

La senda inicia un paulatino descenso mientras atraviesa entre las hayas

La senda atraviesa entre el tupido hayedo

En nuestro discurrir por el bosque dejaremos a la orilla del camino algunos bellos ejemplares de roble

Nuestro camino atraviesa un tramo de bosque más " abierto "

Desde nuestro camino ( izda ), un tramo más abierto de bosque nos permite dar vista a Beriain ( dcha )

En tendido descenso desembocaremos en el paraje de Artabakar, lugar en el que destaca un poste indicador y por donde atraviesa perpendicularmente un camino más notorio. Es Artabakargo bidea y por este continuaremos hacia la izquierda

Mirada hacia la bifurcación en la que ha desembocado nuestro camino ( izda ), lugar en el que deberemos tomar el que continúa por nuestra izquierda ( derecha en la foto )

Detalle del poste indicador enclavado en el paraje de Artabakar

Artabakargo bidea se dibuja notorio, lo que nos permite un plácido discurrir

Nuestro camino, Artabakargo bidea, no tarda en alcanzar Artabakarko Borda

Un pequeño indicador señaliza Artabakarko Borda

Dejada atrás Artabakarko Borda, el camino por el que continuamos, Artabakargo bidea, inicia un paulatino ascenso

Esporádicos hitos ( izda ) señalizan nuestro camino

Artabakarko bidea en todo momento se dibuja notorio

En breve alcanzamos el paraje de Altxorratxiki, lugar en el que " tropezamos " con una nueva bifurcación. Un poste indicador destaca en el lugar en el que abandonaremos el camino que continúa por la izquierda mientras seguimos de frente ( dcha )  

Detalle del poste indicador enclavado en la bifurcación

La senda tomada en la última bifurcación continúa dibujándose notoria

El sendero parece ir perdiendo entidad paulatinamente

No tardaremos en alcanzar el paraje de Altxorratx Txiki, lugar en el que destaca un nuevo poste indicador y punto en el que volveremos a obviar el camino que asciende por la izquierda mientras seguimos de frente ( centro )

Detalle del poste indicador enclavado en él paraje de Altxorratx Txiki 

El sendero tomado en la bifurcación se adentra en un frondoso entorno

El balizaje en todo momento resulta escrupuloso

El sendero atraviesa un frondoso paraje mientras deja a su paso una discreta bifurcación, lugar en el que haremos caso omiso de la senda que nace por la derecha mientras continuamos de frente

El balizado sendero atraviesa bajo un túnel de vegetación 

El camino en algunos tramos se dibuja amplio y notorio

Un " portillo ", hoy abierto, aparece en la alambrada que atraviesa perpendicularmente. Un " paso " ( izda ) nos permitiría salvarla con " comodidad " para seguir de frente en busca del camino más notorio que asoma al fondo, por el que continuaremos hacia la izquierda

Atravesamos un frondoso hayedo

El camino pasa a transformarse en estrecho pero notorio sendero

En el paraje de Etxaaltxea nuestro camino termina desembocando en uno más amplio y notorio que cruza perpendicularmente, lugar en el que destaca un poste indicador ( centro ) y punto en el que, dejando a nuestra izquierda una fuente con abrevadero ( fuera de foto ), ascenderemos por la derecha

Detalle del poste indicador enclavado en el paraje de Etxaaltxea

Abrevadero que dejaremos a la izquierda del camino. Es la fuente de Etxatxetas

Mirada atrás hacia el punto en el que nuestro camino ( dcha ) desemboca en otro más amplio y notorio, por el que continuaremos en ascenso por nuestra derecha ( izquierda en la foto ) 

El camino tomado en el paraje de Etxaaltxea continúa en paulatino ascenso

El camino por el que remontamos atraviesa un pequeño claro abierto en el bosque para continuar ganando altura de frente ( izda )

El camino se transforma en un estrecho pero notorio sendero para continuar ganando altura en paulatino ascenso

Nuestro camino vuelve a ganar entidad

En breve volvemos a toparnos con una nueva bifurcación, lugar en el que, como indica la baliza ( centro, obviaremos el camino que asciende de frente ( izda ) mientras tomamos el que desciende por la derecha 

El camino tomado en la bifurcación se torna algo pedregoso

Nuestro camino no tarda en volver a ganar inclinación

Convertido de nuevo en notorio sendero, este nos permite atravesar entre el frondoso entorno

Alcanzamos el paraje de Arangun, lugar en el que destaca un poste indicador y punto en el que haremos caso omiso del camino que continúa de frente mientras ascendemos por la izquierda

Detalle del poste indicador enclavado en el paraje de Arangun

Mirada atrás en el paraje de Arangun, lugar en el que ha desembocado nuestro camino ( izda ) y punto en el que tomamos la senda que asciende por nuestra izquierda ( derecha en la foto )

El estrecho sendero tomado en el paraje de Arangun remonta en paulatino ascenso

La senda gana altura atravesando bajo el tupido bosque

El sendero pierde inclinación mientras busca salir a terreno despejado

Un claro en el bosque nos permite dar vista al valle, donde se extienden las localidades de Arbizu ( izda ) y Echarri-Aranaz/Etxarri-Aranatz ( dcha ) bajo la Sierra de Urbasa

El camino continúa sin apenas inclinación mientras se abre paso entre el frondoso entorno que lo envuelve

El carecer de inclinación de nuestro camino nos permite un " cómodo " discurrir

Atravesamos otro claro abierto en el bosque, lugar en el que nuestro camino se torna herboso y vuelve a ganar entidad

Acompañados en todo momento de las balizas " rojiblancas " ( izda ) volveremos a adentrarnos en el tupido hayedo

En breve desembocamos en un amplio camino que cruza perpendicularmente, lugar en el que deberemos seguir de frente ( dcha )

En el paraje de Algorri, en un pequeño claro abierto en el bosque, nos topamos con un abrevadero, junto al que destaca un poste indicador ( derecha fuera de foto ) y punto en el que, como indica la baliza, deberemos seguir hacia la derecha 

Un poste indicador se " esconde " tras el abrevadero enclavado en el paraje de Algorri, junto al que nace el sendero por el que deberemos continuar

Detalle del poste indicador enclavado en el paraje de Algorri

La estrecha senda, en todo momento perfectamente balizada, se abre paso entre las hayas

El camino parece difuminarse en el hayedo

Un amplio " pasillo " se abre entre las hayas

A la izquierda de nuestro camino ( centro en la foto ) dejaremos un " rústico " refugio 

El camino de nuevo parece recuperar entidad

El sendero atraviesa entre el " cerrado " hayedo

En algunos cortos tramos las balizas ( izda ) son de gran " ayuda " para no perder el camino

La senda vuelve a atravesar un claro abierto en el bosque

Nuestro camino deja a su paso un pequeño abrevadero ( izda )

En el paraje de Uztoki alcanzamos un enorme claro abierto en el bosque. En este destaca Uztoki Borda

El amplio claro abierto en el bosque es una estratégica encrucijada de caminos en la que destaca un poste indicador ( dcha ). Hacia este nos encaminaremos

Detalle del poste indicador enclavado en el paraje de Uztoki

Desde el poste indicador enclavado en el paraje de Uztoki tomaremos el camino que nace junto a este

El camino tomado en el paraje de Uztoki se dibuja amplio y notorio

No tardamos en desembocar en una pequeña explanada herbosa, lugar en el que abandonaremos el camino que continúa de frente ( izda ) mientras tomamos el que nace por la derecha señalizado por una baliza

El balizado camino inicia un paulatino ascenso

En breve alcanzaremos un nuevo cruce, lugar en el que abandonaremos el que sigue de frente ( izda ) para tomar el que nace por la derecha. Las maracs " rojiblancas " lo señalizan

De inmediato nos topamos con una nueva bifurcación, punto en el que obviaremos el camino que nace por la derecha mientras seguimos ascendiendo de frente ( izda )

Nuestro camino continúa ganando altura en tendido ascenso

A nuestro paso queda un poco perceptible cruce, lugar en el que abandonaremos el más notorio que asciende de frente ( izda ) mientras tomamos el que nace por la derecha 

La notoria senda por la que discurrimos atraviesa un viejo muro de piedra para continuar ganando altura entre la alta hierba

La hierba alta amenaza con engullir el sendero

Cerca de nuestro camino asoma lo que parece ser una cueva

Nuestro sendero alcanza la parte alta de la loma, junto a la que continuaremos discurriendo en tendido ascenso

Las marcas de pintura ( dcha ) balizan en todo momento nuestro camino

En nuestro discurrir por la parte alta de la loma terminaremos saliendo a terreno despejado, donde nuestro camino se torna herboso

Las marcas de pintura ( izda ) balizan en todo momento el notorio sendero ( dcha )

Desde la despejada loma por la que caminamos damos vista a Beriain ( izda ), bajo el que asoman Arruazu ( izda ), Lacunza/Lakuntza, Arbizu y Echarri-Aranaz/Etxarri-Aranatz ( dcha )

El herboso camino se difumina en la parte alta de la loma por la que caminamos

Un " paso " en la alambrada que cruza perpendicularmente nos permitirá atravesarla " cómodamente " para adentrarnos en el bosque

En nuestro discurrir por el bosque las balizas ( izda ) nos " ayudan " a no perder el camino

La senda se dibuja notoria en la parte alta de la loma por la que caminamos

Nuevamente saldremos a terreno despejado e iniciamos un acusado descenso. Al frente asoma el Santuario de San Miguel de Aralar, nuestro próximo objetivo

Santuario de San Miguel de Aralar

No podemos dejar de mirar hacia Beriain, bajo el que asoman Huarte-Araquil/Uharte-Arakil ( izda ) y Arruazu ( dcha )

Dando vista a Artxueta ( izda ), San Miguel de Aralar ( centro ) y Txurregi ( dcha ), la senda nos permite iniciar un acusado ascenso mientras discurrimos junto al linde del hayedo que se extiende a nuestra izquierda

Las balizas señalizan el prácticamente inapreciable sendero por el que descendemos

Perdemos altura aprovechando los claros abiertos en el bosque

Con el Santuario de San Miguel de Aralar asomando sobre nuestras cabezas buscaremos encaminarnos hacia el visible refugio de Olabarrieta

Sobre el refugio de Olabarrieta despunta la cima de Saldisgain ( izda )

Dejado atrás el refugio de Olabarrieta la senda atraviesa un viejo muro de piedra

Desde el murete de piedras que acabamos de atravesar echamos una mirada atrás hacia el refugio de Olabarrieta

Sin camino definido continuaremos descendiendo por herboso terreno

Poco antes de adentrarnos en entre la vegetación de monte bajo la balizada senda vuelve a ganar entidad

La notoria senda busca adentrarse entre la vegetación de monte bajo

Desembocamos en un sendero aparentemente más notorio que cruza perpendicularmente, por el que atraviesa una " manguera " y por el que continuaremos descendiendo hacia la derecha

El sendero tomado, algo pedregoso, se encajona entre rocas en un corto tramo

La senda busca salir a terreno despejado a la vez que se torna herbosa

El sendero va ganando entidad paulatinamente 

Nuestra senda se torna bastante pedregosa

Volvemos a adentrarnos nuevamente entre el tupido bosque

Alcanzamos el paraje de Luperta, en el que destaca un poste indicador ( dcha ) y a partir del cual nuestro camino gana entidad 

Detalle del poste indicador enclavado en el paraje de Luperta

Dejado atrás el poste indicador enclavado en el paraje de Luperta nos topamos con un cruce, lugar en el que deberemos abandonar el camino que continúa al frente ( dcha ) para tomar el que asciende por la izquierda 

El sendero tomado continúa en todo momento perfectamente balizado

El sendero gana notoriedad paulatinamente mientras discurre sin apenas pendiente 

La alta hierba amenaza con engullir la estrecha senda

De nuevo nos adentraremos en el hayedo, momento en el que la senda se hace más notoria si cabe

El sendero vuelve a ganar inclinación e inicia un acusado ascenso

En cortos tramos la senda pierde inclinación, lo que nos permite un plácido discurrir

Un notorio " pasillo " se abre entre las hayas

El camino se bifurca, lugar en el que abandonaremos el que remonta de frente mientras tomamos el que nace por la derecha

El camino tomado en la bifurcación remonta en acusado ascenso mientras busca salir a terreno despejado

Al salir a terreno abierto nuestro camino gana entidad

En un corto tramo nuestro camino vuelve a adentrarse en el hayedo

Desde nuestro camino echamos una mirada hacia la localidad de Huarte-Araquil/Uharte-Arakil, sobre la que despunta Beriain

El amplio y herboso camino acentúa paulatinamente su pendiente

El camino busca alcanzar un poste indicador que asoma cercano

Nuestro camino alcanza el paraje de Burdingurutze, lugar en el que destaca un poste indicador y punto en el que obviaremos el camino que nace por la derecha mientras seguimos remontando de frente ( centro )

Detalle del poste indicador enclavado en el paraje de Burdingurutze

El amplio y notorio camino continúa su ascenso

A la altura de unos hitos abandonaremos el camino que continúa al frente para tomar el que nace hacia la izquierda 

Mirada atrás en el punto en el que, a la altura de un hito ( centro ), abandonaremos nuestro camino ( izda ) para tomar el que asciende por la izquierda ( derecha en la foto )

La senda tomada en la bifurcación, en todo momento escrupulosamente balizada, continúa ganando altura en tendido ascenso 

En cortos tramos el sendero vuelve a adentrarse entre las hayas

La senda busca alcanzar el carretil hormigonado que asciende desde Huarte-Araquil/Uharte-Arakil

Desembocamos a la altura del vial cementado que asciende desde Huarte-Araquil/Uharte-Arakil, al que haremos caso omiso mientras seguimos ascendiendo por la izquierda de este

Evitando la pista cementada que asciende desde Huarte-Araquil/Uharte-Arakil ( derecha fuera de foto ) continuaremos por la notoria senda que busca adentrarse nuevamente entre las hayas

El sendero vuelve a ganar entidad y se adentra entre las hayas

No tardaremos en volver a salir a terreno despejado, lugar en el que, sobre nuestras cabezas, asoma el Santuario de San Miguel de Aralar

Volvemos a dar alcance al carretil hormigonado que asciende desde Huarte-Araquil/Uharte-Arakil, el que, ahora sí, atravesaremos para encaminarnos hacia el poste indicador ( centro ) que asoma al frente

Atravesado el vial cementado que remonta desde Huarte-Araquil/Uharte-Arakil, a la altura de un poste indicador ( izda ) , tomaremos el sendero que busca alcanzar el Santuario de San Miguel de Aralar

La balizada senda continúa su acusado ascenso mientras " amenaza " con difuminarse en la herbosa ladera

Conforme ganamos altura la senda va ganando entidad nuevamente

Mientras ascendemos hacia el Santuario de San Miguel de Aralar dejamos a nuestra espalda Beriain

Son numerosas las balizas que señalizan el camino hacia el Santuario de San Miguel de Aralar

Desde la senda por la que ascendemos hacia el Santuario de San Miguel de Aralar damos vista al valle, en el que destacan Arruazu ( izda ), Lacunza/Lakunza, Arbizu y Echarri-Aranaz/Etxarri-Aranaz

En el tramo final hacia el Santuario de San Miguel de Aralar el sendero se hace más notorio si cabe

Con la carretera que da acceso al Santuario de San Miguel de Aralar asomando cercana sobre nuestras cabezas, buscaremos alcanzarla

A la altura de un poste indicador alcanzamos la carretera que da acceso al Santuario de San Miguel de Aralar, el cual aparece enclavado a escasos metros a nuestra izquierda ( fuera de foto )

Santuario de San Miguel de Aralar

Panel informativo situado en las inmediaciones del Santuario de San Miguel de Aralar

Panel informativo situado en las inmediaciones del Santuario de San Miguel de Aralar

Unas escaleras nos permiten ascender " cómodamente hacia el Santuario de San Miguel de Aralar

Entrada al Santuario de San Miguel de Aralar, hoy " cerrado "

Detalle de una de las jardineras enclavadas junto a la puerta de entrada al Santuario de San Miguel de Aralar

Desde la entrada del Santuario de San Miguel de Aralar nos encaminaremos hacia la pequeña ermita de La Trinidad, enclavada en la amplia y herbosa cumbre de San Miguel

Desde la cima de San Miguel damos vista a Artxueta

La pequeña ermita de La Trinidad destaca en la amplia y herbosa cumbre de San Miguel

El Santuario de San Miguel de Aralar " roba " nuestras miradas

Ermita de La Trinidad

Interior de la ermita de La Trinidad

Abandonamos la cima de San Miguel dando vista al Santuario mientras buscamos retomar el camino que le da acceso

Un amplio camino nos va a permitir abandonar la cima de San Miguel y el santuario del mismo nombre

Atravesamos el portillo que da acceso al recinto en el que se erige el Santuario de San Miguel de Aralar para continuar por el amplio camino que busca abandonarlo. Bajo este asoman dos paneles informativos

Detalle de uno de los paneles informativos enclavados en las inmediaciones del Santuario de San Miguel de Aralar

Detalle de otro de los paneles informativos enclavados en las inmediaciones del Santuario de San Miguel de Aralar

Abandonamos el recinto que alberga el Santuario de San Miguel de Aralar

El camino por el que abandonamos el recinto que alberga el Santuario de San Miguel de Aralar nos permite evitar el asfalto mientras buscamos alcanzar el amplio aparcamiento que le da servicio, sobre el que apenas destaca la discreta " cimita " de Putretoki o Putregain ( centro )

Dando vista a Artxueta atravesaremos la carreterita que da acceso al Santuario de San Miguel de Aralar

Una vez alcanzado el aparcamiento que da servicio al Santuario de San Miguel de Aralar echamos una mirada atrás hacia el mismo. Desde este continuaremos descendiendo por la carretera ( dcha ) que da acceso al templo

Perdemos altura por la carretera que da acceso al Santuario de San Miguel de Aralar

La carretera que da acceso al Santuario de San Miguel de Aralar no tardará en alcanzar el collado de Putzuzar, cuello sobre el que despunta Artxueta y lugar en el que destaca un poste indicador ( centro )

Alcanzado el collado de Putzuzar, cuello en el que destaca un poste indicador ( dcha ), abandonaremos la carretera que da acceso al Santuario de San Miguel de Aralar para tomar el camino que nace por la derecha

Detalle del poste indicador enclavado en el collado de Putzuzar

Detalle del poste indicador enclavado en el collado de Putzuzar

En el collado de Putzuzar abandonaremos el asfalto para tomar el herboso camino que desciende desde el poste indicador enclavado en el lugar

El amplio camino tomado en el collado de Putzuzar se bifurca de inmediato, punto en el que obviaremos el que continúa de frente ( izda ) mientras tomamos el que desciende por la derecha balizado con las marcas " rojiblancas " de la Vuelta a Aralar o GR-20

Las balizas " rojiblancas " señalizan el camino a seguir

En principio el sendero tomado no parece muy notorio

Nuestro camino inicia un acusado descenso

Nuestro camino se abre paso entre un joven hayedo

La pendiente del terreno va perdiendo inclinación paulatinamente

El discurrir entre las hayas resulta muy placentero

Las balizas " rojiblancas " ( izda ) señalizan en todo momento el sendero a seguir

En el paraje de Ganbeladenea nuestro camino alcanza San Migelgo pista, vial cementado procedente de Huarte-Araquil/Uharte-Arakil que debemos atravesar 

Baliza en el paraje de Ganbeladenea

Alcanzado San Migelgo pista continuaremos por esta hacia la derecha, apenas unos pocos metros, en dirección a una baliza que asoma cercana 

Cruzamos San Migelgo pista para tomar la balizada senda que nace por su izquierda

El sendero tomado en el paraje de Ganbeladenea, muy notorio, continúa su " cómodo " descenso

La senda se abre paso entre las hayas

Las balizas no dan opción a " perder " el camino

Discurrimos entre un frondoso entorno

La senda, muy notoria, se abre paso entre el joven hayedo

Nuestro camino atraviesa la alambrada " fronteriza " que cruza perpendicularmente y que delimita los términos de Huarte-Araquil/Uharte-Arakil y el Valle de Larráun

Nuestro sendero irá perdiendo inclinación paulatinamente

El camino gana notoriedad mientras busca abandonar el bosque y salir a terreno abierto

El amplio y herboso camino sale a terreno despejado para continuar discurriendo entre vegetación de monte bajo

A la orilla de nuestro camino llama nuestra atención una placa ( izda ) de las que señalizan monumentos megalíticos

El dolmen de Pamplonagain asoma tras la placa que lo señaliza

Placa que señaliza el dolmen de Pamplonagain

Dolmen de Pamplonagain

Desde el dolmen de Pamplonagain gozamos de una bella panorámica hacia Beriain, bajo el que asoma la localidad de Huarte-Araquil/Uharte-Arakil

Dejamos atrás el dolmen de Pamplonagain para retomar nuestro camino, el cual deja de inmediato a su paso un redil para el ganado ( izda )

En el paraje de Pamplonagain, señalizado con un poste indicador, volvemos a toparnos con la pista cementada que asciende desde Huarte-Araquil/Uharte-Arakil. La atravesamos

Detalle del poste indicador enclavado en el paraje de Pamplonagain

Atravesamos la pista hormigonada proveniente de Huarte-Araquil/Uharte-Arakil para tomar el herboso camino que nace de frente ( izda )

Las balizas " rojiblancas " señalizan en todo momento el herboso camino por el que continuamos en plácido discurrir

De inmediato alcanzaremos un camino que cruza perpendicularmente, por el que continuaremos de frente ( centro )

A la orilla del camino, a escasos metros, dejaremos a nuestro paso una borda ( izda )

Borda en el hayedo

Nuestro camino gana notoriedad mientras continúa escrupulosamente balizado

Nuestro camino busca adentrarse nuevamente en el hayedo

No tardamos en alcanzar un gran portillo que nos cierra el paso. Lo atravesamos

El camino se dibuja en todo momento muy notorio 

A la derecha del camino dejaremos a nuestro paso la Borda de Agiri

Volvemos a toparnos con un nuevo portillo que cierra nuestro camino. Lo atravesamos

Nuestro notorio camino en algunos tramos pasa a transformarse en senda

En el paraje de Agiri, señalizado con una baliza ( izda ), nos topamos con un cruce, lugar en el que nos desviaremos momentáneamente de nuestro camino por la izquierda con la intención de visitar el " despoblado " de Agiri

Una baliza destaca en el inicio del camino hacia el " despoblado " de Agiri

La senda tomada en la bifurcación alcanza de inmediato un abrevadero, sobre el que asoman las ruinas del antiguo " despoblado " de Agiri ( dcha )

Ruinas del antiguo " despoblado " de Agiri

La senda ( centro ) deja a su paso el abrevadero ( izda ) enclavado en el paraje de Agiri y continúa de frente 

Abandonamos el abrevadero enclavado en el paraje de Agiri

La senda por la que abandonamos el paraje de Agiri se abre paso bajo un " túnel " de vegetación

Sobre el sendero por el que abandonamos el paraje de Agiri asoman las ruinas del " despoblado "

La senda por la que hemos abandonado el paraje de Agiri nos permite retomar de inmediato el camino por el que veníamos discurriendo

El camino en todo momento se dibuja muy notorio

Nuestro camino se torna herboso mientras parece perder entidad paulatinamente

En cortos tramos nuestro camino amenaza con ser " engullido " por la frondosa vegetación

Alcanzamos un cruce, lugar en el que las balizas nos " invitan " a obviar el camino que nace por la izquierda mientras tomamos el que continúa hacia la derecha

A partir de la última bifurcación que acabamos de dejar atrás el camino vuelve a ganar entidad

El herboso camino atraviesa una alambrada, en la que se aprecian las balizas " rojiblancas " ( izda ) que lo señalizan

En el paraje de Lizarazu-Olazabal nuestro camino desemboca en otro que atraviesa perpendicularmente, por el que continuaremos hacia la izquierda

Detalle del poste indicador enclavado en el paraje de Lizarazu-Olazabal

Continuamos discurriendo entre frondosa vegetación  

En breve alcanzamos un nuevo portillo que nos cierra el paso. Lo atravesamos

Nuestro camino vuelve a adentrarse bajo un frondoso entorno 

A la orilla del camino dejaremos a nuestro paso el poste indicador que aparece enclavado en el paraje de Altxorrotz, el cual señaliza el discreto sendero que nace por la derecha para descender hacia Villanueva de Araquil/Hiriberri. Seguimos de frente

Detalle del poste indicador enclavado en el paraje de Altxorrotz

Mirada atrás hacia el poste indicador enclavado en el paraje de Altxorrotz, el que señaliza el sendero que nace por la derecha ( izquierda en la foto ) buscando descender hacia Villanueva de Araquil/Hiriberri

El amplio camino continúa " encajonado " entre frondosa vegetación

Nuestro camino va ganando notoriedad mientras deja una pequeña explanada ( dcha ) a su paso, la que nos permite disfrutar de una abierta panorámica hacia el valle

Mirada hacia el valle, sobre el que despuntan Oskia o Bizkai ( centro ), Gaztelu y Txurregi ( dcha )

El camino, muy notorio en todo momento, discurre sin apenas pendiente, lo que nos permite un " cómodo " transitar

Salimos a terreno despejado, lo que nos permite volver a disfrutar de una abierta panorámica. El Paso de Oskia, abierto entre Bizkai y Gaztelu ( dcha ), asoma en el horizonte

Miramos también hacia Beriain ( dcha ), bajo el que asoma en el valle Villanueva de Araquil/Hiriberri ( izda )

Nuestro camino termina alcanzando un cruce, lugar en el que obviaremos el camino que nace por la izquierda mientras continuamos de frente ( dcha )

El camino continúa su " plácido " discurrir

Desde nuestro camino echamos una mirada atrás hacia Artxueta ( centro ) 

Mientras discurrimos plácidamente por el, en todo momento, amplio y notorio camino disfrutamos de una abierta panorámica hacia el valle

El Paso de Oskia ( centro ) se abre entre Bizkai ( izda ) y Gaztelu ( dcha ) mientras que en el valle asoman Echarren/Etxarren, en primer término, Urrizola/Urritzola ( centro ) y Erroz/Errotz ( izda ) al fondo

Echarren/Etxarren, localidad natal de mi familia materna, destaca en primer término mientras que Urrizola/Urritzola asoma al fondo

Alcanzamos el paraje de Galardigañeta, cruce de caminos en el que destaca un poste indicador y punto en el que abandonaremos el camino que desciende por la izquierda hacia Madoz/Madot mientras seguimos de frente ( dcha ) en tendido ascenso

Detalle del poste indicador enclavado en el paraje de Galardigañeta

El camino tomado en la última bifurcación inicia un paulatino ascenso

Desde nuestro camino divisamos en el valle Irurzun/Irurtzun, Izurdiaga y Erroz/Errotz ( dcha )

El camino por el que discurrimos parece ir perdiendo entidad paulatinamente aunque en todo momento se dibuja notorio

A nuestro paso dejamos un discreto cruce, lugar en el que obviaremos el camino que nace por la derecha mientras seguimos de frente ( izda )

De inmediato " tropezamos " con una nueva bifurcación, lugar en la que abandonaremos el camino que sigue de frente ( izda ) mientras ascendemos por la derecha

El camino asciende en dirección a una gran " torreta " de tendido eléctrico, bajo la que atraviesa la carretera NA-7500

En el paraje de Aupeta alcanzamos una " torreta " de tendido eléctrico, bajo la que destaca un poste indicador

Detalle del poste indicador enclavado en el paraje de Aupeta

En el paraje de Aupeta obviaremos la pista cementada que, desde la carretera NA-7500, asciende de frente para continuar por asfalto hacia la derecha

Junto al poste indicador enclavado en el paraje de Aupeta continuaremos por la carretera NA-7500 hacia la derecha ( centro en la foto ) en dirección a Irurzun/Irurtzun

La estrecha carretera NA-7500 pierde altura en tendido descenso, lo que nos permite un plácido caminar

Las marcas de pintura ( dcha ) balizan este tramo de asfalto

En un corto tramo se acentúa la pendiente de la carretera NA-7500

En nuestro plácido discurrir por la carretera NA-7500 disfrutamos de una abierta panorámica hacia el valle

En nuestro descenso por la carretera NA-7500 deberemos estar atentos al punto en el que, teniendo como referencia el " aspa " ( izda ) pintado en la roca que indica que no debemos seguir de frente, abandonaremos el asfalto para tomar la prácticamente inapreciable senda que nace por la derecha entre los " quitamiedos "

Abandonamos la carretera NA-7500 por el estrecho sendero que nace por nuestra derecha ( centro en la foto )

La estrecha senda por la que hemos abandonado la carretera NA-7500 se dibuja notoria

El balizado sendero se abre paso entre un frondoso bosque

La senda pierde altura en suave descenso

Nuestro sendero deja a su paso un rústico " refugio "

Paulatinamente la senda por la que caminamos va ganando entidad

A nuestro paso queda una discreta bifurcación, lugar en el que haremos caso omiso de la senda que desciende por la derecha mientras continuamos al frente ( centro )

El sendero se abre paso entre un frondoso bosque

Terminamos desembocando en un camino más amplio y notorio que cruza perpendicularmente, por el que seguiremos de frente ( centro )

Nuestro camino continúa atravesando bajo un " túnel " de vegetación

El escrupuloso balizaje señaliza una próxima bifurcación, lugar en el que abandonaremos el camino que sigue de frente mientras tomamos el que nace por la derecha

Mirada atrás hacia el punto en el que, desde el camino ( dcha ) por el que venimos descendiendo, tomaremos el que nace por nuestra derecha ( izquierda en la foto )

Nuestro camino acentúa paulatinamente su pendiente

No tardamos en " tropezar " con un nuevo cruce, lugar en el que las balizas nos " invitan " a abandonar el camino que sigue de frente para tomar el que nace por la izquierda

Mirada atrás en la bifurcación en la que ha desembocado el camino ( izda ) por el que veníamos descendiendo, punto en el que deberemos continuar por nuestra izquierda ( derecha en la foto )

De inmediato dejamos a nuestro paso un poco perceptible cruce, lugar en el que obviaremos el sendero que nace por nuestra derecha mientras seguimos de frente como indica la marca de pintura 

Las marcas de pintura ( dcha ) balizan escrupulosamente nuestro camino

El balizado camino, muy notorio en todo momento, atraviesa un frondoso bosque

A la altura de un abrevadero nos topamos con una señalizada bifurcación, lugar en la que destaca un poste indicador y punto en el que obviaremos la senda que nace por la izquierda mientras seguimos hacia la derecha

Detalle del poste indicador enclavado en la bifurcación

Detalle del poste indicador enclavado en la bifurcación

Las marcas " rojiblancas " señalizan escrupulosamente nuestro camino

Atravesamos bajo un frondoso entorno

El camino atraviesa un pequeño claro abierto en el bosque, desde el que damos vista a unos pabellones ganaderos ( dcha ) enclavados en el fondo del valle cerca de Eguiarreta/Egiarreta, nuestro próximo destino

Las marcas " rojiblancas " balizan escrupulosamente nuestro camino

La localidad de Eguiarreta/Egiarreta asoma ya cercana

El balizado y pedregoso camino busca descender hacia Eguiarreta/Egiarreta

Sobre Eguiarreta/Egiarreta asoma Beriain

La piramidal silueta de Gaztelu despunta sobre nuestro camino

Nuestro camino discurre por el paraje de Santiagoalde, en el que una baliza lo identifica

Detalle de la baliza enclavada en el paraje de Santiagoalde

En el paraje de Santiagoalde una nueva baliza aparece enclavada en un notorio cruce, lugar en el que abandonaremos el camino que continúa al frente ( izda ) mientras tomamos el  que desciende por la derecha

Bajo la baliza enclavada en el paraje de Santiagoalde tomaremos el estrecho sendero por el que pretendemos alcanzar la localidad de Eguiarreta/Egiarreta

Mientras descendemos hacia Eguiarreta/Egiarreta atravesamos el paraje de Ganbeleta

Detalle de la baliza enclavada en el paraje de Ganbeleta

Nuestro camino busca alcanzar la localidad de Eguiarreta/Egiarreta

El camino nos adentra en Eguiarreta/Egiarreta

La iglesia de Eguiarreta/Egiarreta destaca sobre la calle que nos adentra en la localidad

Callejeamos por Eguiarreta/Egiarreta

En nuestro callejear por Eguiarreta/Egiarreta dejamos a nuestro paso la iglesia de la localidad, erigida en honor a Santa María

Callejeamos por Eguiarreta/Egiarreta

La iglesia de Eguiarreta/Egiarreta destaca entre su caserío

Iglesia de Eguiarreta/Egiarreta, erigida en honor a Santa María

Pórtico de entrada a la iglesia de Eguiarreta/Egiarreta

Detalle en la fachada de la iglesia de Eguiarreta/Egiarreta

Torre de la iglesia de Eguiarreta/Egiarreta

Callejeamos por Eguiarreta/Egiarreta buscando alcanzar su parte baja

Bellos y cuidados caserones conforman el casco urbano de Eguiarreta/Egiarreta

Escudo en la fachada de una casa de Eguiarreta/Egiarreta

Detalle en la fachada de una casa de Eguiarreta/Egiarreta

Una última mirada atrás hacia el casco urbano de Eguiarreta/Egiarreta antes de abandonarlo

Abandonamos Eguiarreta/Egiarreta por la carretera NA-7501, vial que le da acceso

La carretera NA-7501 por la que abandonamos la localidad de Eguiarreta/Egiarreta deja a su paso alguna de las viviendas de reciente construcción enclavadas a sus afueras

Mirada atrás hacia Eguiarreta/Egiarreta

Sobre la carretera por la que hemos abandonado Eguiarreta/Egiarreta despuntan Bizkai ( izda ), Gaztelu ( centro ) y Txurregi ( dcha ) mientras que la pequeña localidad de Echarren/Etxarren asoma en primer término

Las balizas " rojiblancas " ( izda ) aparecen a la orilla de la carretera NA-7501

A las afueras de Eguiarreta/Egiarreta alcanzaremos en breve la ermita de Santiago de Itxasperri ( dcha ) aunque antes obviaremos el camino que nace por la izquierda buscando dar acceso al cementerio de la localidad

Desde la carretera NA-7501 nace un camino que da acceso al cementerio de Eguiarreta/Egiarreta, al que haremos caso omiso mientras continuamos por asfalto 

La carretera NA-7501 deja a su paso la ermita de Santiago de Itxasperri, hacia la que no dudaremos en desviarnos

Abandonamos momentáneamente la carretera NA-7501 para desviarnos hacia la ermita de Santiago de Itxasperri

Una cruz de piedra, bajo la que asoma una fuente, destaca en las inmediaciones de la ermita de Santiago de Itxasperri

Detalle de la cruz de piedra erigida en las inmediaciones de la ermita de Santiago de Itxasperri

Ermita de Santiago de Itxasperri

Detalle de una de las puertas de entrada a la ermita de Santiago de Itxasperri

Rosetón en la fachada de la ermita de Santiago de Itxasperri

Puerta de entrada a la ermita de Santiago de Itxasperri

Detalle de los capiteles de la ermita de Santiago de Itxasperri

Detalle de los capiteles de la ermita de Santiago de Itxasperri

Un panel identifica la ermita de Santiago de Itxasperri

Tras corta visita abandonaremos la ermita de Santiago de Itxasperri para retomar la carretera NA-7501

Erga despunta sobre la carretera NA-7501 por la que caminamos

Las balizas " rojiblancas " señalizan en todo momento el camino a seguir

La carretera NA-7501, por la que discurrimos, desemboca en breve en la NA-7500 que cruza perpendicularmente, por la que continuaremos hacia la izquierda

Bifurcación en la que hemos desembocado y lugar en el que continuaremos hacia la izquierda ( centro en la foto ) por la carretera que cruza perpendicularmente

La carretera NA-7500 deja a su paso una granja

Sobre la granja que dejaremos a nuestro paso despunta Erga ( dcha )

Granja

Las balizas " rojiblancas " ( dcha ) continúan señalizan el camino a seguir

Superada la granja enclavada a orillas de la carretera NA-7500 nos topamos con un cruce, lugar en el que abandonaremos el asfalto para tomar la pista cementada que nace por la derecha. Es Landagorriko bidea

La pista cementada, sobre la que despunta Erga ( izda ), discurre junto a las instalaciones de la granja que acabamos de dejar a nuestro paso 

Sobre nuestro camino despunta el monte Erga y bajo este asoma cercana la localidad de Echeverri/Etxeberri, nuestro destino

La pista, Landagorriko bidea, se torna pedregosa e inicia un paulatino ascenso mientras en el horizonte asoman Bizkai ( centro ) y Gaztelu ( dcha )

Las primeras casas de Echeverri/Etxeberri asoman cercanas mientras que, sobre estas, despunta el monte Erga

Mientras ascendemos hacia Echeverri/Etxeberri disfrutamos de una bella panorámica hacia Gaztelu ( izda ) y Txurregi( dcha )

Echeverri/Etxeberri asoma cercano

Las marcas de pintura ( izda ) señalizan un próxima bifurcación, sobre la que despunta el monte Erga y lugar en el que deberemos continuar hacia la izquierda

En el paraje de Itxondo, lugar en el que destaca un poste indicador ( centro ) y desde donde damos vista a las Dos Hermanas ( izda ) y al monte Erga ( dcha ), desembocamos en la carretera NA-7502 que cruza perpendicularmente. Continuaremos por esta hacia la izquierda

Detalle del poste indicador enclavado en el paraje de Itxondo

A la altura del poste indicador ( izda ) enclavado en el paraje de Itxondo tomamos la carretera NA-7502 que nos va a permitir alcanzar la cercana localidad de Echeverri/Etxeberri

La carretera NA-7502 alcanza de inmediato la localidad de Echeverri/Etxeberri

Desde la entrada a la localidad de Echeverri/Etxeberri echamos una mirada hacia la granja junto a la que acabamos de pasar, sobre la que despunta Beriain ( centro )

Nos adentramos en el reducido casco urbano de Echeverri/Etxeberri

Detalle en la fachada de una casa de Echeverri/Etxeberri

Callejeamos por Echeverri/Etxeberri

Grandes caserones conforman el reducido casco urbano de Echeverri/Etxeberri

En la parte alta de Echeverri/Etxeberri destaca la pequeña " plazuela " en la que iniciamos la Vuelta a Aralar y, por lo tanto, lugar en el que la daremos por finalizada  

Mientras espero a que vengan a recogerme visito, una vez más, la iglesia de la localidad

Unas escaleras dan acceso a la iglesia de Echeverri/Etxeberri

Iglesia de Echeverri/Etxeberri

Pórtico de entrada a la iglesia de Echeverri/Etxeberri

En las inmediaciones de la iglesia de Echeverri/Etxeberri destaca el frontón

Frontón de Echeverri/Etxeberri

Panel de la Vuelta a Aralar o GR 20 enclavado en la localidad de Echeverri/Etxeberri, la que ha sido objetivo de esta travesía


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