viernes, 24 de abril de 2026

Apurtxegaña-Pagamendi-Sailuz ( Circular desde Almándoz )

El Valle de Baztán, situado al Norte de Navarra y con una superficie de 373,55 km²., es el municipio más extenso de la Comunidad Foral. Compuesto por quince localidades, estas se agrupan en cuatro “ cuarteles “: Elizondo ( Elizondo, Elbetea y Lecaroz/Lekaroz ), Erberea ( Oronoz-Mugaire, Irurita, Garzain/Gartzain y Arraioz ), Basaburua ( Aniz, Berroeta, Ziga/Ciga y Almandoz ) y Baztangoiza ( Amaiur/Maya, Errazu, Arizcun y Azpilkueta ).

El Valle de Baztán linda al Sur con Lanz, con los Valles de Ulzama, Anué, Esteribar y Erro, al Oeste con el Valle de Bertizarana, Donamaría y Echalar, al Este con Francia y al Norte también con el país galo, además de las localidades de Urdax y Zugarramurdi.

Con la mayoría de los núcleos de población asentados en el fondo del valle, este queda “ encerrado “ por diferentes macizos que actúan de límite natural con los distintos municipios que lo rodean. En el Valle de Baztán destaca esa abrupta orografía caracterizada por montes de suaves formas, generalmente de modesta altitud, explotados desde tiempos inmemoriales por una población que, a duras penas, aún hoy mantiene esa tradición eminentemente agrícola y ganadera que siempre ha caracterizado al Valle. 

Entre estas montañas y macizos destaca el que cierra el Valle por el Sur, el macizo de Saioa y los Montes de Belate, el cual aglutina el conjunto de cumbres más elevadas de Baztán, cimas que a pesar de esa relativa altura mantienen esas suaves formas que caracterizan a las montañas del Valle.

Desprendido bajo la vertiente septentrional de los Montes de Belate y elevándose sobre los tejados de la localidad de Almándoz ( 410 m ) se extiende un discreto cordal que aparece conformado por un pequeño conjunto de modestas cumbres. Estas no destacan ni por su altitud ni por sus “ atractivas “ siluetas, todo lo contrario, las “ redondeadas “ colinas nos ofrecen la típica estampa por la que se identifica al Valle de Baztán, es decir, pequeños montes de suaves formas en los que pastan placidamente el ganado que da esa esencia eminentemente ganadera al Valle.

El mencionado cordal pierde altura paulatinamente en dirección Norte hasta morir a orillas del río Baztán, justo en el punto donde pasa a denominarse Bidasoa, es decir, en la localidad baztanesa de Oronoz-Mugaire ( 150 m ).    

Bajo esta vertiente y resguardada bajo la cima de Gurutzaldea ( 445 m ) encontramos el pequeño núcleo de Zozaia/Zozaya ( 303 m ), barrio de Oronoz-Mugaire ( 150 m ) y por lo tanto perteneciente al Valle de Baztán aunque eclesiásticamente dependa de Oieregi, Valle de Bertizarana.

Cabe reseñar que bajo la vertiente occidental del cordal que nos ocupa y sirviendo de límite natural entre el Valle de Baztán y el Valle de Bertizarana discurre saltarina la regata Zebería mientras que bajo su vertiente opuesta lo hace la regata Marín. Ambas se unen en las inmediaciones de Oronoz-Mugaire ( 150 m ) para desaguar unidas en el río Bidasoa, allá donde confluyen los Valles de Baztán y Bertizarana y donde el mencionado Bidasoa, como hemos mencionado anteriormente, “ estrena “ nombre.

La localidad baztanesa de Almandoz ( 410 m ), la más meridional del Valle de Baztán, se ubica bajo la vertiente oriental de este cordal, concretamente bajo las canteras de mármol que poco a poco se están “ comiendo “ el monte Pagamendi ( 649 m ).

Esta bella población de Almándoz ( 410 m ) es la que vamos a utilizar como punto de partida para nuestra incursión por este discreto cordal, un corto “ paseo “ en el que buscaremos “ coronar “ sus tres cumbres “ principales “. Esta es mi propuesta, espero que la disfrutéis.

 

Resumen del Itinerario

 

Este itinerario lo iniciaremos en Almándoz ( 410 m ), más concretamente desde el aparcamiento ( 418 m ) enclavado a orillas de la carretera NA-1210 a las afueras de esta localidad baztanesa.

Desde el citado aparcamiento ( 418 m ) atravesaremos la carretera NA-1210 para tomar la NA-8301 que busca adentrarse en el casco urbano de la mencionada población. Antes de penetrar en este, a la altura de las primeras casas, tomaremos por la izquierda ( SW ) una calle que les da acceso.

Evitando internarnos entre estas, seguiremos de frente ( SW ) por el camino cementado que de inmediato dejará a su paso la casa Bordaberri ( 457 m ). Superada esta, continuaremos en acusado ascenso por la ladera SE. de Apurtxegaña ( 723 m ) dejando a nuestro paso diferentes bifurcaciones y una “ vieja “ cantera.

Sin dificultad reseñable terminaremos alcanzando la parte alta del cordal, lugar en el que deberemos seguir por la derecha ( NW ). El camino se dibuja en todo momento notorio aunque, en el punto en el que busca evitar la cima de Apurtxegaña ( 723 m ) discurriendo bajo su vertiente occidental, lo abandonaremos para desviarnos hacia esta.

Primeramente por camino y luego por sendas de ganado conseguiremos alcanzar la mencionada cima de Apurtxegaña ( 723 m ), conocida también como Santa Bárbara debido a que, en sus inmediaciones, aparece enclavada la ermita erigida en honor a esta, descuidado edificio que también visitaremos.

Un corto descenso nos permitirá alcanzar rápidamente el collado de Urteaga ( 637 m ), el que atravesaremos para continuar caminando por lo alto de la loma, en la que también nos desviaremos a “ coronar “ la discreta cimita de Pagamendi ( 654 m ).

En el descenso buscamos retomar nuestro camino, el cual “ evita “ la cumbre de Sailuz ( 628 m ) discurriendo bajo su vertiente oriental. Como nuestra intención es visitar también la citada cima, antes de iniciar ese “ flanqueo “, lo abandonaremos para tomar la estrecha senda que nos permitirá alcanzarla.

El descenso lo haremos por la vertiente opuesta a la utilizada en la subida, atravesando entre prados hasta que desembocamos en Usategietako bidea. Continuamos por la derecha ( S ) aunque apenas discurriremos unos pocos metros por el citado camino ya que rápidamente lo abandonaremos para descender por la izquierda ( SE ), volviendo a “ encajonarnos “ entre prados.

A nuestro paso dejamos bordas y alguna granja hasta que alcanzamos el vial asfaltado que da acceso a alguno de los caseríos enclavados en este bucólico enclave. La carreterita nos permitirá descender “ cómodamente “ hasta la localidad de Almándoz ( 410 m ), la que atravesaremos para desembocar en el aparcamiento ( 418 m ) en el que dio comienzo este itinerario.  

       

Datos del Itinerario

 

Desnivel: 416 m

Tiempo: De 2 h a 4 h

Distancia: 8´96 km

Inicio: Almándoz ( Valle de Baztán-Navarra )

Fecha de realización: Abril 2026

Época recomendada: Todo el año 

Cimas: Apurtxegaña ( 723 m ); Pagamendi ( 655 m ); Sailuz ( 628 m )

 

Descripción del Itinerario

 

Estacionaremos nuestro vehículo en el amplio aparcamiento ( 418 m ) enclavado a las afueras de la localidad baztanesa de Almándoz ( 410 m ), concretamente a orillas de la carretera NA-1210.

Desde este, tras cruzar la mencionada vía, buscaremos alcanzar la cercana carretera NA-8103 que atraviesa el casco urbano de la citada población, hacia la que nos encaminaremos. Sin llegar a adentrarnos en esta, a la altura de las primeras viviendas, será donde abandonaremos la carretera para tomar la calle que nace por nuestra izquierda ( SW ).

La calle tomada da acceso a un conjunto de bellas casonas de reciente construcción aunque nosotros evitaremos adentrarnos entre estas para continuar de frente ( SW ). En acusado ascenso, la calle asfaltada se transforma en una estrecha pista hormigonada, la que continúa ganando altura en fuerte pendiente para alcanzar de inmediato la casa Bordaberri ( 457 m ).

Junto a esta atravesaremos el portillo que nos cierra el paso, tras el que nos topamos con un cruce. Obviando el camino que nace por la derecha ( NW ) continuaremos remontando de frente ( SW ), en todo momento por el camino cementado que discurre en acusado ascenso.

Alcanzamos el punto en el que el camino cementado “ muere “, lugar en el que se bifurca ( 496 m ). Hacemos caso omiso al que nace por la derecha ( NE ) mientras continuamos de frente ( SW ), en todo momento por amplio y notorio camino.

Con una pendiente más tendida, el camino continúa su “ plácido “ ascenso, no tardando en salir a terreno “ abierto “. En breve alcanzaremos una nueva bifurcación ( 555 m ), punto en el que desembocamos en otro camino que atraviesa perpendicularmente, por el que seguiremos hacia la derecha ( NE ).

Continuamos en “ cómodo “ ascenso para poco más adelante toparnos con un nuevo cruce ( 572 m ), lugar en el que desembocamos en una amplia pista. Por esta seguiremos ganando altura hacia la izquierda ( SW ) sin excesiva pendiente.

Mientras remontamos por la despejada ladera, la inclinación de la pista va “ decreciendo “ y no tardamos en “ tropezar “ con un discreto cruce ( 609 m ), lugar en el que obviaremos el camino que nace por la izquierda ( SW ) mientras nosotros continuamos por en todo momento por la “ principal “.

Seguimos ascendiendo y en breve dejaremos a nuestro paso, a la izquierda ( S ) de la pista y en el interior de un pequeño recinto, un barracón. Apenas unos metros más adelante queda a nuestra derecha ( N ) lo que antaño fue una vieja “ cantera “, actualmente “ mimetizada “ en ente bello paraje.

La pista gana inclinación en un corto tramo para dejar a su paso algunos prados hasta que, teniendo como referencia un tendido eléctrico que atraviesa cercano a nuestra derecha ( W ), desembocamos en la parte alta de la loma. En este punto abandonaremos el notorio camino que sigue al frente ( S ) para tomar el poco perceptible que nace por nuestra derecha ( NW ) atravesando una pequeña pradera herbosa.

Superada esta, nuestro camino gana entidad de inmediato para adentrarse entre la frondosa vegetación que lo “ encajona “ aunque en breve vuelve a bifurcarse ( 663 m ), lugar en el que haremos caso omiso al que desciende por la izquierda ( W ) mientras continuamos de frente ( NW ).

Apenas unos pocos metros más adelante volvemos a toparnos con un nuevo cruce ( 661 m ), punto en el que abandonaremos el camino que continúa de frente ( NW ) buscando bordear por la izquierda ( W ) la cima de Apurtxegaña ( 723 m ) mientras tomamos el que nace por la derecha ( N ). Este amenaza con perder algo de notoriedad y en breve vuelve a bifurcarse ( 664 m ), lugar en el que lo abandonaremos por la izquierda ( N ) tomando una marcada senda.

El notorio sendero remonta entre helechos y pequeños arbustos por la despejada ladera meridional de Apurtxegaña ( 723 m ), en la que dejaremos a nuestro paso algunas palomeras y por la que terminaremos desembocando, sin dificultad reseñable, en su cumbre. Apurtxegaña o Santa Bárbara ( 723 m ), despejada cima que aparece señalizada por un pequeño hito de piedras, en una de las cuales se puede leer el nombre del monte en cuestión. Abierta panorámica aunque hoy la niebla nos priva de poder disfrutarla.

En dirección opuesta a la empleada en el ascenso comenzaremos a perder plácidamente altura, no tardando en dejar a nuestro paso el dolmen de Apurtxi ( 715 m ), desde el que continuaremos en cómodo descenso para posteriormente alcanzar la “ descuidada “ ermita de Santa Bárbara ( 705 m ).

Desde esta continuaremos descendiendo por lo alto de la loma aunque de inmediato la abandonaremos por la izquierda ( W ) para adentrarnos en el hayedo. Un marcado sendero se dibuja entre las hayas para terminar saliendo a terreno despejado mientras busca encaminarse hacia el cercano collado de Urteaga ( 637 m ), en el que desembocaremos sin dificultad reseñable.

En este estratégico “ cuello “ ( 637 m ) recibiremos por la izquierda ( SW ) el camino que abandonamos anteriormente al desviarnos hacia la cima de Apurtxegaña ( 723 m ) y por la derecha ( E ) el que asciende desde Almandoz ( 410 m ). Haciendo caso omiso a ambos, cruzaremos el “ colladito “de Urteaga ( 637 m ) para continuar de frente ( N ) por la parte alta de la loma.

Un corto descenso nos permite atravesar un nuevo collado ( 613 m ), en el que a la sombra del arbolado aparece enclavada una borda. Nuestro camino deja esta atrás para iniciar un tendido ascenso “ encajonado “ entre las alambradas que delimitan los verdes y extensos prados que tapizan este bello paraje.

El camino pierde inclinación y alcanza unos “ aislados “ árboles, lugar en el que, a la derecha ( E ), llamará nuestra atención el portillo que da acceso al prado en cuya parte alta destaca la cima de Pagamendi ( 654 m ). Nos adentramos en el citado prado y por este remontaremos plácidamente hasta desembocar en su herbosa y amplia cumbre. Pagamendi ( 655 m ). Un depósito de agua destaca en esta. Abierta panorámica aunque hoy, al igual que en la cima anteriormente visitada, la niebla no nos permitirá disfrutarla.

Salvamos la alambrada que se extiende a nuestra derecha ( E ), junto a la que descenderemos en acusada pendiente por el prado bajo el que vemos atravesar una amplia pista, hacia la que nos encaminamos.

Alcanzamos la alambrada que cierra el prado en su parte baja, la que deberemos “ saltar “ para desembocar en la pista citada. Por esta continuaremos hacia la izquierda ( W ) buscando alcanzar el collado ( 577 m ) que se abre entre la cima recién visitada, Pagamendi ( 655 m ), y la de Sailuz ( 628 m ), nuestro siguiente objetivo

Nuestra pista se bifurca en dicho “ cuello “ ( 577 m ), lugar en el que deberemos continuar por la derecha ( N ).

Haciendo caso omiso a posibles caminos que nacen desde la amplia y marcada pista, Usategietako bidea, continuamos por esta “ encajonados “ entre las alambradas que delimitan los verdes y extensos prados que vamos dejando a nuestro paso.

A la altura de una “ torreta “ de tendido eléctrico trazamos una cerrada curva hacia la izquierda ( W ) para continuar discurriendo junto al muro de piedra que delimita el prado que se extiende a nuestra derecha ( N ).

En breve alcanzaremos el punto en el que la pista traza una nueva y cerrada curva, esta vez hacia la derecha ( N ). Es en este punto ( 581 m ) donde la abandonaremos para tomar el herboso camino que nace de frente ( W ) adentrándose entre alambradas.

Iniciamos un corto descenso y de inmediato “ torcemos “ hacia la derecha ( N ) para, ya por sendero, buscar atravesar una herbosa pradera en dirección al prado que destaca sobre esta.

El sendero alcanza en breve la parte baja del citado prado, lugar en el que haremos caso omiso a la senda que asciende junto a la alambrada que lo cierra por la derecha ( SE ) mientras buscamos alcanzar la que lo delimita por la izquierda ( NW ). Un marcado sendero remonta junto a esta, “ llevando “ el prado a nuestra derecha ( SE ), hasta que alcanza su parte alta ( 619 m ), lugar en el que una nueva senda cruza perpendicularmente.

Continuamos por esta hacia la derecha ( E ) para adentrarnos en un corto tramo bajo un grupo de arbustos, entre los que el sendero se dibuja notorio. No tardaremos en volver a salir a terreno “ abierto “ aunque “ seguiremos rodeados de vegetación de monte bajo que “ tapiza “ la poco perceptible cumbre de Sailuz o Iraperri ( 628 m ), la que alcanzaremos sin apenas percibirlo. Sin señal alguna que la señalice. Limitada panorámica.

El sendero por el que hemos alcanzado la cima de Sailuz ( 628 m ) nos permitirá iniciar el descenso en dirección opuesta a la empleada en la subida, topándonos de inmediato con la alambrada que delimita el extenso prado enclavado en las inmediaciones de esta modesta cumbre.

Junto a esta alambrada continuaremos por la derecha ( E ) tomando un notorio sendero, el que de inmediato gana entidad al “ encajonarse “ entre las que delimitan los extensos prados que se extienden a ambos lados.

Tras plácido discurrir entre estos prados iniciaremos un paulatino descenso para terminar desembocando en una amplia pista. Es nuevamente Usategietako bidea, camino que abandonamos anteriormente al desviarnos hacia la cima de Sailuz ( 628 m ) y por el que deberemos continuar hacia la derecha ( S ) en dirección a una cercana borda.

Antes de alcanzar esta, en el punto más bajo de la pista ( 581 m ), la volveremos a abandonar para tomar el camino que desciende por nuestra izquierda ( SE ). Este vuelve a “ encajonarse “ entre las alambradas que delimitan los prados que iremos dejando a nuestro paso.

El camino discurre en “ cómodo “ descenso mientras deja también a su paso algunas bordas. Alcanzamos un portillo ( 538 m ) que nos cierra el paso, el que atravesaremos para adentrarnos en el extenso prado en cuyo interior destaca un pabellón ganadero.

Alcanzamos el citado pabellón para encaminarnos hacia el portillo que da acceso a la finca, el que también cruzaremos. Desde este continuaremos por el estrecho carretil asfaltado que, en tendido ascenso y tras dejar a su paso Arretxeko Borda, termina desembocando en una pista hormigonada que cruza perpendicularmente.

Continuamos hacia la izquierda ( SE ) en suave ascenso en dirección a una borda que  asoma cercana, la que dejaremos a nuestro paso sobre la vía cementada. Superada esta, la pista vuelve a encajonarse entre alambradas para, en breve, dejar a su paso un cruce ( 561 m ), lugar en el que haremos caso omiso al camino que recibimos por la derecha ( NW ) mientras seguimos al frente ( SE ) por el “ principal “.

Perdemos altura paulatinamente y en breve dejaremos a nuestro paso una zona de “ pic-nic “, en la que destacan una mesa con bancos, un “ brasero “ y lugar que nos permite una bella panorámica.

La pista acentúa paulatinamente su pendiente y esto nos permite un rápido descenso, no tardando desembocar, a la altura de una cerrada curva ( 475 m ), en la carreterita asfaltada que da acceso a la cantera de Almándoz y a algunos caseríos.

Desde esta continuaremos descendiendo de frente ( SW ) para alcanzar rápidamente la localidad de Almándoz ( 410 m ). Visitamos su iglesia, erigida en honor a San Pedro, y nos adentramos en su casco urbano que aparece atravesado por la carretera NA-8301, por la que continuaremos hacia la derecha ( S ) en ascenso.

Dejamos a nuestro caso su cuidado caserío y rápidamente abandonamos la localidad para, sin dificultad reseñable, alcanzar el aparcamiento ( 418 m ) enclavado a sus afueras, inicio y final de este itinerario.


Track del Itinerario     


Fotos del Itinerario


Estacionaremos nuestro vehículo en el amplio aparcamiento ( dcha ) situado a orillas de la carretera NA-1210, la que hasta no hace muchos años fue la " variante " que evitaba el transito por la localidad de Almándoz

Desde el aparcamiento ( dcha ) en el que hemos estacionado nuestro vehículo atravesaremos la carretera NA-1210 para tomar la NA-8301 ( izda ) que da acceso a la localidad de Almándoz

La carretera NA-8301 deja a su paso la casa Etxe Txar ( izda ) para adentrarse en el casco urbano de Almándoz 

A la altura de las primeras casas de Almándoz, antes de adentrarnos en su  casco urbano, abandonamos la carretera NA-8301 que le da acceso para tomar la calle que nace por la izquierda

Mirada atrás hacia el punto en el que abandonamos la carretera NA-8031 ( izda ) por la que venimos discurriendo para tomar la calle que asciende por nuestra izquierda ( derecha en la foto )

La calle que hemos tomado da acceso a una urbanización conformada por viviendas de reciente construcción ( derecha fuera de foto ), a la que haremos caso omiso mientras continuamos por la pista cementada ( izda ) que asciende de frente

La pista cementada deja a su paso un discreto cruce, lugar en el que obviaremos el camino que nace por la derecha mientras seguimos ascendiendo de frente ( izda )

La pista cementada gana altura en acusado ascenso

No tardaremos en alcanzar la casa Bordaberri, lugar en el que la pista aparece " cerrada " por un portillo. Lo atravesaremos

Tras el portillo que nos " cierra " el paso, el cual atravesaremos, la pista se bifurca. Hacemos caso omiso del camino que nace por la derecha mientras seguimos ascendiendo de frente ( izda )

La casa Bordaberri queda a nuestro paso

Una talla de madera identifica la casa Bordaberri

A la altura de la casa Bordaberri ( izda ) obviaremos el camino que desciende junto a esta para seguir ascendiendo de frente ( dcha ) 

La pista cementada gana altura en acusado ascenso mientras atraviesa entre un frondoso entorno

La pista cementada " muere " a la altura de una bifurcación, lugar en el que haremos caso omiso del camino que nace por la derecha mientras seguimos de frente ( izda )

La pista cementada ha dado paso a un amplio y notorio camino, el que nos va a permitir continuar ganando altura en tendido ascenso

Nuestro camino se torna herboso mientras pierde inclinación paulatinamente

Mientras ganamos altura vamos viendo como la niebla cubre la parte alta de los montes que nos rodean

Nuestro herboso camino termina alcanzando otro que cruza perpendicularmente, por el que continuaremos hacia la derecha

Mirada atrás hacia el punto en el que ha desembocado el herboso camino ( dcha ) por el que veníamos ascendiendo, lugar en el que deberemos continuar por nuestra derecha ( izquierda en la foto ) 

El camino gana altura en " cómodo " ascenso mientras que la niebla nos priva de panorámica alguna

Nuestro camino desemboca en breve en una pista que cruza perpendicularmente, por la que deberemos continuar ascendiendo hacia la izquierda

Desde el punto en el que hemos desembocado en la pista, entre la densa niebla, damos vista a las localidades de Berroeta ( centro ) y Aniz ( arriba )

Mirada atrás hacia el punto en el que ha desembocado el camino ( izda ) por el que veníamos ascendiendo, lugar en el que deberemos seguir remontando por nuestra izquierda ( derecha en la foto ) 

Bajo nuestro camino asoma Egoroizko Borda

No tardamos en dejar a nuestro paso un nuevo cruce, punto en el que obviaremos el camino que nace por nuestra izquierda mientras continuamos ascendiendo de frente ( dcha )

La amplia pista por la que discurrimos traza una cerrada curva para dejar a su paso, ligeramente a su izquierda, un barracón

La pista vuelve a trazar en breve otra cerrada curva hacia la izquierda mientras deja a su derecha el acceso a la " antigua " cantera de Apurtxi 

La amplia pista inicia un corto aunque acusado ascenso

Bajo la pista dejaremos la " antigua " cantera de Apurtxi

Un cartel queda a nuestro paso

Sobre uno de los prados que iremos dejando a nuestro paso, entre la niebla, se intuye nuestro primer objetivo para este itinerario, Apurtxegaña ( dcha ) 

La pista por la que discurrimos deja a su paso una explanada herbosa ( derecha fuera de foto ), lugar en el que deberemos abandonarla para tomar un poco perceptible camino que nace por la derecha 

El tendido eléctrico ( dcha ) puede servirnos como referencia en el lugar en el que deberemos abandonar la pista para tomar el camino que nace por la derecha

Abandonamos la pista que sigue de frente

Mirada atrás hacia el punto en el que abandonaremos el camino ( dcha ) por el que veníamos ascendiendo para tomar el menos perceptible que atraviesa la explanada herbosa que se extiende a nuestra derecha ( izquierda en la foto )

Una vez atravesada la herbosa explanada, el camino gana entidad

Nuestro camino se adentra entre un frondoso paraje

En breve nuestro camino vuelve a bifurcarse, lugar en el que obviaremos el que nace por nuestra izquierda mientras seguimos de frente ( centro )

Continuamos discurriendo entre la frondosidad del entorno

No tardamos en tropezar con una nueva bifurcación, lugar en el que volvemos a obviar el camino que sigue de frente ( izda ) mientras tomamos el que nace por la derecha

El camino tomado parece perder entidad aunque en todo momento se dibuja notorio

En breve abandonaremos el camino para tomar la notoria senda que nace por nuestra izquierda 

Una difusa senda nos permite ganar altura por la herbosa ladera meridional de Apurtxegaña

La herbosa ladera comienza a aparecer " salpicada " de rocas, entre la que buscaremos alcanzar una cercana palomera ( izda )

A nuestro paso queda una palomera

La senda busca adentrarse entre árboles de pequeño porte 

El difuso sendero se abre paso entre pequeños arbustos

Buscamos alcanzar la parte alta de la loma cimera de Apurtxegaña, por la que continuaremos ganando altura

Últimos metros hacia la cima de Apurtxegaña, cubierta por la niebla

Un pequeño hito de piedras señaliza la cima de Apurtxegaña 

Una inscripción en una de las piedras que conforman el hito enclavado en la cima de Apurtxegaña identifica la cumbre en cuestión

Dejamos atrás el hito que señaliza la cima de Apurtxegaña

Iniciamos el descenso de la cima de Apurtxegaña por la amplia loma opuesta a la empleada a nuestra subida, la que aparece completamente cubierta por la niebla

La senda se dibuja tímidamente mientras discurre por la parte alta de la loma septentrional de Apurtxegaña

Pequeños arbustos " salpican " la parte alta de la loma septentrional de Apurtxegaña

Un pequeño " resalte " delata la presencia del dolmen de Apurtxi

Dolmen de Apurtxi

Dolmen de Apurtxi

Abandonamos el dolmen de Apurtxegaña para continuar por lo alto de la loma

Un difuso sendero apenas se dibuja en la herbosa loma

La ermita de Santa Bárbara asoma cercana al borde del arbolado

Ermita de Santa Bárbara

Puerta de entrada a la ermita de Santa Bárbara 

Detalle junto a la puerta de entrada a la ermita de Santa Bárbara

Interior de la ermita de Santa Bárbara

Abandonamos la ermita de Santa Bárbara, cuya fachada lateral se está cayendo

Desde la ermita de Santa Bárbara continuaremos por lo alto de la loma adentrándonos en el hayedo

Al adentrarnos en el hayedo echamos una mirada atrás hacia la ermita de Santa Bárbara ( izda ) que acabamos de visitar

La senda que discurre por la parte alta de la loma gana notoriedad

A la altura de unas rocas ( centro ) alcanzaremos el extremo de la alargada loma cimera de Apurtxegaña, lugar en el que la abandonaremos para adentrarnos en el hayedo por la izquierda

Una estrecha pero notoria senda se adentra entre las hayas

La senda gana notoriedad al abandonar la loma cimera de Apurtxegaña

El notorio sendero nos permite descender " cómodamente " entre las hayas

La senda parece ganar entidad conforme perdemos altura por el hayedo 

El sendero termina saliendo a terreno despejado, donde la niebla parece cubrirlo todo

La senda se difumina en la herbosa ladera por la que buscaremos alcanzar el ya intuible collado de Urteaga

Desembocamos en el collado de Urteaga, estratégica encrucijada de caminos en la que deberemos tomar el que continúa al frente ( centro )

Una borda destaca en el collado de Urteaga

El camino tomado en el collado de Urteaga se dibuja notorio mientras continúa discurriendo por la parte alta de la loma 

Nuestro herboso camino inicia un plácido ascenso

El amplio camino se torna herboso, lo que nos permite un plácido discurrir

Desde nuestro camino, entre la tupida niebla, asoma Almándoz

Nuestro camino se encajona entre la frondosidad del entorno

Descendemos hacia un discreto " colladito ", en el que destaca una borda

Nuestro camino deja a su paso la borda que aparece enclavada en un inapreciable " cuello " 

Superada la borda nuestro camino se bifurca. Obviamos el que nace por la izquierda mientras seguimos de frente

El camino, amplio y notorio, se vuelve a " encajonar " nuevamente entre las alambradas que delimitan los extensos prados que iremos dejando a nuestro paso

Nuestro camino ( izda ) busca discurrir bajo la vertiente occidental de Pagamendi, cima " desaparecida " entre la niebla y que debería asomar sobre el extenso prado al que da acceso el portillo ( dcha ) que asoma en primer término. Nos desviaremos hacia este mientras que el camino que continúa por la derecha da acceso a una " cantera " 

Una vez en el interior del prado remontaremos en " cómodo " ascenso junto a la alambrada ( dcha ) que lo delimita

La pendiente del prado por el que remontamos nos permite un tendido ascenso

Salida a la cima de Pagamendi

 Cima de Pagamendi, en la que destaca un depósito de agua

Depósito de agua en la cima de Pagamendi

La cima de Pagamendi es atravesada por la alambrada junto a la que hemos ascendido, la que atravesaremos para acceder al prado que se extiende a su derecha

Desde la cima de Pagamendi descenderemos llevando ahora la alambrada a nuestra izquierda 

Mientras descendemos por el prado que tapiza la ladera septentrional de Pagamendi, entre la niebla vemos asomar la encrucijada de caminos por la que pasaremos en breve 

Conforme descendemos de Pagamendi la niebla va desapareciendo, lo que hace que podamos dar vista a Dendarineko Borda ( centro ). Sobre este caserío destaca Sailuz ( izda ), nuestro siguiente objetivo

La niebla que cubre la cima de Pagamendi ha quedado atrás y esto nos permite divisar más nítidamente la encrucijada de caminos ( centro ) hacia la que nos encaminamos

Mirada atrás hacia la ladera por la que venimos descendiendo de la cima de Pagamendi

Alcanzamos la parte baja del prado que tapiza la vertiente septentrional de Pagamendi, donde nos topamos con la alambrada que lo delimita. Deberemos " saltarla " 

Una vez salvada la alambrada continuaremos por la izquierda junto a esta, paralelos a la amplia pista  

Sobre la pista junto a la que caminamos destaca Sailuz, nuestro siguiente objetivo

Terminaremos desembocando en la amplia pista, la que se " encajona " entre alambradas ( izda ) y muros de piedra ( dcha ). Seguimos de frente

La pista tomada no tarda en bifurcarse, punto en el que deberemos continuar por la derecha

Desde la encrucijada de pistas echamos una mirada atrás hacia Pagamendi ( centro )

De inmediato " tropezamos " con una nueva bifurcación, lugar en el que haremos caso omiso de la pista que desciende por la izquierda mientras seguimos de frente ( dcha )

La pista por la que discurrimos sigue de frente mientras se abre paso entre los prados que se extienden a su vera

Paulatinamente la pista gana inclinación

Volvemos a mirar atrás hacia Pagamendi ( centro ), cuya cima ya aparece sin niebla

Por la derecha de la pista nace un herboso camino, al que haremos caso omiso mientras continuamos por esta al frente ( centro )

La pista por la que ganamos cómodamente altura discurre paralela al herboso camino ( dcha ) que hemos obviado

Nuestra pista busca trazar una cerrada curva hacia la izquierda

En el punto en el que la pista traza una cerrada curva hacia la izquierda recibimos por la derecha un camino. Este, Usategietako bidea, desemboca en la pista por la que deberemos continuar 

En el interior del prado que se extiende a nuestra derecha ( centro en la foto ) asoma una gran Borda. Es Mutsuko Borda

La amplia pista, Usategietako bidea, traza una cerrada curva hacia la derecha, lugar en el que la abandonaremos para tomar el camino que nace de frente ( izda )

Abandonamos Usategietako bidea, amplia pista que continúa por nuestra derecha ( centro en la foto ) encajonada entre prados

El camino tomado, amplio y herboso, continúa discurriendo junto a la alambrada que se extiende a nuestra izquierda

Nuestro camino amenaza con perder entidad mientras comienza a perder altura

El camino traza una cerrada curva hacia la derecha, lugar en el que obviaremos la senda que nace por la izquierda

Nuestro camino se transforma en una marcada senda

La senda discurre alcanza una alambrada, la que cierra el prado que se extiende a nuestra derecha. En este punto haremos caso omiso al sendero que nace por la derecha

Obviamos el sendero que asciende junto a la alambrada que cierra el prado dejándolo a su izquierda

Desde nuestro camino echamos una mirada atrás. La niebla lo cubre todo 

Nuestro camino se bifurca en breve, punto en el que lo abandonaremos para tomar la senda que nace por la derecha

La senda tomada alcanza de inmediato la alambrada junto a la que veníamos discurriendo. Continuaremos ganando altura por su izquierda

Un notorio sendero remonta junto a la alambrada que cierra el prado que se extiende a nuestra derecha

Remontamos en acusado ascenso junto a la alambrada

Estas vacas miran " sorprendidas "

La notoria senda busca adentrarse bajo un frondoso paraje

Terminamos desembocando en un sendero que atraviesa perpendicularmente, lugar en el que deberemos continuar por la derecha

El sendero, notorio en todo momento, se adentra bajo un " túnel " de vegetación

La senda ( izda ) sale a terreno abierto mientras busca alcanzar la cima de Sailuz

Cima de Sailuz

La vegetación de monte bajo cubre la cima de Sailuz

La herbosa senda atraviesa la amplia cumbre de Sailuz para continuar de frente en dirección opuesta a la utilizada en el ascenso

Atrás queda la cima de Sailuz

El sendero que nos ha permitido abandonar la cima de Sailuz alcanza de inmediato una zona de prados

Nada más dejar atrás la cima de Sailuz nos topamos con la alambrad que delimita un prado, junto a la que continuaremos por la derecha 

Caminamos junto a la alambrada ( izda ) y la senda gana entidad de inmediato

El sendero se transforma en un amplio y herboso camino, el que continúa abriéndose paso entre prados

Discurrimos entre las alambradas que delimitan los prados que van quedando a nuestro paso

El camino atraviesa la parte más elevada de los prados

Encajonado en todo momento entre los prados, el camino inicia un paulatino descenso

Las ovejas pastan plácidamente en los prados que quedan a nuestro paso

Desde el camino por el que descendemos, " encajonados " entre las alambradas que cierran los prados que vamos dejando a nuestro paso, damos vista a Oronoz-Mugaire ( izda )

Oronoz-Mugaire asoma en el fondo del valle

La pendiente de nuestro camino va perdiendo inclinación paulatinamente

El camino por el que descendemos busca desembocar en una pista que cruza perpendicularmente. Es Usategietako bidea, camino que abandonamos anteriormente al desviarnos hacia la cima de Sailuz

Desembocamos en Usategietako bidea, amplia pista por la que continuaremos hacia la derecha

Mirada atrás en el punto en el que el camino ( dcha ) por el que veníamos descendiendo ha desembocado en Usategietako bidea, pista por la que deberemos continuar por nuestra derecha ( izquierda en la foto )

Usategietako bidea inicia un corto descenso mientras se encamina hacia una cercana borda

Antes de alcanzar la cercana y visible borda ( dcha ) nos topamos con un cruce, lugar en el que volveremos a abandonar Usategietajko bidea para tomar el camino que desciende por la izquierda

El camino tomado vuelve a encajonarse entre las alambradas que delimitan los prados que van quedando a nuestro paso

En un corto tramo nos encajonamos entre alambradas ( izda ) y muros de piedra ( dcha )

A nuestro paso, a la izquierda del camino, queda una borda

Borda que queda a nuestro paso

El camino inicia un acusado descenso mientras " amenaza " con difuminarse en la herbosa ladera. Al fondo despunta Pagamendi ( centro ) 

El camino se abre paso entre alambradas

Bajo nuestro camino asoma otra borda, esta de mayor tamaño

Un portillo nos cierra el paso. Lo atravesaremos

El camino se dibuja notorio en una herbosa pradera, sobre la que despunta Pagamendi ( dcha ) 

No tardaremos en alcanzar una granja, tras la que asoma el portillo ( centro ) hacia el que deberemos encaminarnos

Alcanzamos el portillo que nos va a permitir alcanzar el carretil asfaltado que da acceso a la granja que acabamos de dejar a nuestro paso

Atrás queda la granja que acabamos de dejar a nuestro paso

Continuamos por un estrecho vial asfaltado, el que inicia un acusado ascenso

El carretil asfaltado que da acceso a la granja que acabamos de dejar atrás se encajona nuevamente entre prados mientras busca alcanzar Arretxeko Borda

A nuestra derecha ( centro en la foto ), al otro lado de los extensos prados, asoma Dendarineko Borda

El vial asfaltado por el que discurrimos desemboca en otro que atraviesa perpendicularmente. Es nuevamente Usategietako bidea y por este continuaremos hacia la izquierda

Una vez alcanzado Usategietako bidea continuamos en ascenso por nuestra izquierda ( centro en la foto )

Usategietako bidea remonta paulatinamente mientras busca dejar a su paso una nueva borda

La pendiente de Usategietako bidea pierde inclinación, lo que nos permite un " cómodo " discurrir

Usategietako bidea alcanza un cruce, lugar en el que recibimos por nuestra derecha una pista que deberemos obviar. Seguimos de frente 

Mirada atrás hacia el lugar en el que el camino ( dcha ) por el que venimos discurriendo recibe por la derecha ( izquierda en la foto ) una pista, a la que haremos caso omiso mientras seguimos al frente ( desde donde saco la foto ) 

La pista cementada, Usategietako bidea, continúa en descenso y de inmediato deja a su paso una nueva bifurcación, lugar en el que obviaremos el camino que nace por la derecha mientras seguimos de frente

Usategietako bidea traza una cerrada curva hacia la derecha, punto en el que dejaremos a nuestro paso una zona de " pic-nic ". Si nos desviamos hacia esta podremos disfrutar de una bella y abierta panorámica, hoy " limitada " por la niebla

Mirada desde la zona de " pic-nic " hacia Berroeta ( centro ) y Aniz ( izda )

Berroeta

Aniz ( dcha ) y Ciga/Ziga ( izda ) asoman tímidamente entre la niebla

Ciga/Ziga también se aprecia entre la niebla

Mirada hacia uno de los " viaductos " construidos en la carretera N-121-A

Abandonamos la zona de " pic-nic " para retomar nuestro camino

Mientras descendemos por Usategietako bidea disfrutamos de una bonita panorámica hacia Berroeta ( izda ) y hacia otro de los viaductos ( dcha ) construidos en la carretera N-121-A

La pista por la que discurrimos continúa en " plácido " descenso

Una vez más el camino por el que descendemos se " encajona " entre las alambradas que delimitan los prados que vamos dejando a nuestro paso

Volvemos a mirar hacia Berroeta ( centro ), localidad sobre la que asoma Aniz ( izda )

Berroeta

Bajo nuestro camino asoma una nueva borda

Dos carneros " defienden " la borda que queda bajo el camino

Carnero

Desde la pista cementada por la que descendemos nace un camino que, por la izquierda, da acceso a la borda sobre la que acabamos de pasar

No tardaremos en " tropezar " con un nuevo cruce, lugar en el que deberemos continuar al frente ( centro ) mientras obviamos los caminos que nacen por la derecha y por la izquierda

Nuestro camino, Usategietako bidea, continúa su paulatino descenso

Usategietako bidea se encamina hacia una visible bifurcación  

Terminamos desembocando en una amplia carretera, lugar en el que esta traza una cerrada curva y punto en el que deberemos seguir perdiendo altura por la izquierda

La carretera por la que descendemos, Iraperri Karrika, nos permite seguir perdiendo altura " cómodamente "

En breve aparecen las primeras casas de Almándoz, sobre las que se intuye Apurtxigaña ( dcha ) entre la niebla

Almándoz asoma cercano

Entramos en Almándoz

La calle por la que accedemos a Almándoz deja a su paso la iglesia de la localidad, erigida en honor a San Pedro

A nuestro paso queda la iglesia de Almándoz

Una " escalinata " da acceso a la iglesia de Almándoz, hacia la que no dudamos en desviarnos

Entrada a la iglesia de Almándoz

Pórtico de entrada a la iglesia de Almándoz

Tras visitarla dejamos atrás la iglesia de Almándoz

La carretera por la que venimos descendiendo termina desembocando en la NA-8301, por la que continuaremos hacia la derecha

En el punto en el que hemos desembocado en la carretera NA-8301 que atraviesa la localidad de Almándoz, al frente destaca el Palacio Galtzaga ( S.XVIII ), uno de los mejores restaurantes de la zona

Sobre el casco urbano de Almándoz destaca la iglesia de la localidad

Detalle en la fachada de una de las casas de Almándoz

Atravesamos en ascenso el casco urbano de Almándoz, dejando a nuestro paso el frontón de la localidad

A nuestro paso, a orillas de la carretera que atraviesa el casco urbano de Almándoz, dejaremos la casa-palacio Jauregia

Detalle en la fachada de la casa-palacio Jauregia de Almándoz

Abandonamos el casco urbano de Almándoz por la carretera NA-8301, sobre la que aparecen unas viviendas de reciente construcción 

A las afueras de Almándoz alcanzamos el punto en el que, al comienzo del itinerario, tomamos el camino que asciende por nuestra derecha. Ahora lo obviaremos para seguir al frente  

Salimos de Almándoz dejando a nuestro paso la casa Etxe Txar ( dcha ) 

La carretera NA-8301, por la que abandonamos Almándoz, rápidamente nos permitirá divisar el aparcamiento en el que tenemos estacionado nuestro vehículo

 La carretera NA-8301 ( izda ), por la que venimos abandonando Almándoz, termina desembocando en la carretera NA-1210. Atravesaremos esta buscando alcanzar el aparcamiento ( dcha ) en el que tenemos estacionado nuestro vehículo, inicio y final  de este itinerario