martes, 29 de septiembre de 2026

Ganbo/Ganboa-Lizasogaine-Pardarri NW.-Pardarri-Pardarri Sur-Irumugarrieta-Mendiaundi-Atallorbe-Beloki ( Desde la Casa Forestal o Guardetxe )

Enclavada en el extremo noroccidental de la provincia de Navarra, y compartiendo territorio con Guipuzcoa, la Sierra de Aralar cuenta con una extensión de 208 km², de los que aproximadamente algo más de la mitad pertenecen al “ reino navarro “.

Desde el 26 de Abril del año 1994 las aproximadamente 10971 ha. enclavadas en territorio guipuzcoano se convirtieron en el Parque Natural de Aralar. Esta extensión pertenece a los términos de Abaltzisketa, Amezketa, Ataun, Lazkao, Tolosa y a la Mancomunidad de Enirio-Aralar, creada esta última en el año 1412. Los principales accesos a la Sierra de Aralar desde Guipuzcoa son dos: el área de Ataun, accesible desde la carretera Lazkao/Puerto de Lizarrusti y centrada en torno al Centro de Acogida de Lizarrusti, y la carretera Ordizia-Alegía, desde la que se accede al conjunto Abaltzisketa-Larraiz y Amezketa-San Martín. 

La vertiente navarra de la Sierra de Aralar cuenta con una extensión de 12259 ha. pertenecientes a 11 términos municipales y 18 concejiles: Etxarri-Aranaz ( Lizarragabengoa ), Ergoiena ( Unanua y Lizarraga ), Arbizu, Lakunza, Arruazu, Huarte Araquil, Irañeta, Araquil ( Eguiarreta, Villanueva, Ihabar y Señorío de Murguindueta ), Larraun ( Alli, Astiz, Baraibar, Errazquin, Iribas, Madoz y Oderiz ), Betelu y Araiz ( Azkarate, Gainza, Inza y Uztegui ).

El acceso principal a la Sierra de Aralar desde Navarra parte desde Lecumberri/Lekunberri ( 571 m ), población en la que tomaremos la carretera NA-7510 que, tras dejar a su paso la pequeña localidad de Baraibar ( 628 m ), da acceso al Santuario de San Miguel de Excelsis ( 1241 m ).

Otro posible acceso a la Sierra parte desde Huarte Araquil ( 488 m ), localidad en la que nace un carretil cementado que desemboca en la carretera procedente de  Lecumberri/Lekunberri ( 571 m ) a menos de un kilómetro por debajo del Santuario de San Miguel de Excelsis ( 1241 m ).

En este territorio se comprende el Realengo de Aralar o Monte Aralar, antiguo monte del estado que actualmente es propiedad de la Comunidad Foral de Navarra y cuyos derechos de uso y aprovechamiento corresponden a la Unión de Aralar: su superficie es de 2166,8 ha. También comprende los faceros 53 y 63, el primero situado entre los términos de Huarte Araquil e Irañeta, y el segundo entre Villanueva y Madoz.

De la superficie total de la Sierra el 41% corresponde a los municipios de Sakana, el 24% al municipio de Larraun, el 17,7% pertenece al Realengo, 10,6 % al Valle de Araiz, 0,9% a Betelu y el 1,6% restante a los faceros 53 y 63.

Los montes comunes propiedad de las entidades locales navarras supones el 72,9% del terreno de la Sierra. Los que son propiedad de la Comunidad Foral suman un 17,7% y el 8,1% restante son terrenos de propiedad particular. El 91,5% de la superficie está ocupada por Montes de Utilidad Pública, cuyo Catálogo fue aprobado en el año 1912.

La climatología de Aralar se caracteriza por el predominio de vientos de noroeste y oeste, la abundancia de días de lluvia y nieblas frecuentes. El estar enclavada en la divisoria de aguas cantábrico-mediterránea hace que los acuíferos que fluyen por su vertiente Norte viertan sus aguas en el Cantábrico mientras que los que “ corren “ por su vertiente Sur “ mueren “ en el Mediterráneo.

En la Sierra de Aralar el pastoreo es una actividad que se remonta a la prehistoria como así lo demuestran uno de los conjuntos megalíticos más interesante de la Península Ibérica, siendo además el más denso de Navarra y del País Vasco. En territorio navarro se han contabilizado 44 dólmenes y un menhir mientras que en Guipuzcoa son 17 los dólmenes identificados.

 

         *Fuentes: https://www.sanmigueldearalar.org/informacion-practica/

                         https://espaciosnaturales.navarra.es/es/sierra-de-aralar

 

Mitos y leyendas, entre las que destaca la de Teodosio de Goñi, tienen también como protagonista a la Sierra de Aralar.

 

Leyenda de Teodosio de Goñi

 

Cuenta la leyenda que en Goñi vivía un caballero llamado Teodosio, casado con Doña Constanza de Butrón.

Poco después de casarse, Teodosio tuvo que abandonar su casa para ir a luchar a Africa, bajo las órdenes del conde Don Julián, contra las tropas de Miramamolín.

Su mujer Constanza, quedando sola en el palacio con los padres de Teodosio, invita a estos a dormir en la habitación señorial, pasando ella a otra más pequeña.

Cuando Teodosio regresa victorioso a su palacio se le aparece un ermitaño, el diablo disfrazado, para advertirle que su mujer le es infiel con uno de sus criados.

Teodosio llega a su casa para encaminarse a sus aposentos, lugar en el que encuentra dos personas en su lecho. Cegado por la ira y pensando que eran su mujer y el amante de esta, saca su espada y mata a ambos.

Creyendo haber vengado el agravio, sale de casa y se encuentra con su esposa que venía de misa, quien le informa que los que dormían en su lecho, y a los que había asesinado, eran sus padres.

Aterrorizado, Teodosio confiesa el crimen al párroco Juan de Vergara y al obispo de Pamplona, Marcial, quien le manda ir a Roma como peregrino para que solicitar la absolución del Papa Juan VII.

El pontífice le impone como penitencia vivir lejos de su localidad llevando una cruz de madera a cuestas y una gruesa cadena ceñida al cuello y a su cintura hasta el día, que por desgaste, esta se rompiera. Este sería el signo inequívoco del perdón divino.

Así vagó Teodosio por la Sierra de Andía y posteriormente por la Sierra de Aralar, lugar este último en el que un día se adentró en una de las numerosas cuevas que había por la zona y en la que, sin saberlo, habitaba un dragón.

Cuando el dragón estaba a punto de acabar con la vida de Teodosio, este implora ayuda a San Miguel. El arcángel apareció con una cruz sobre su cabeza para vencer y matar al dragón, liberando a Teodosio de las cadenas y siendo perdonado por Dios.

Teodosio, ya libre, regresó a Goñi junto su esposa para posteriormente volver a Aralar, donde mandó construir un santuario en honor a San Miguel.

 

En esta ocasión, y para nuestra incursión en la Sierra, va a ser la anteriormente citada localidad de Lecumberri/Lekunberri ( 571 m ) el punto de acceso a la misma. Tras 13 kilómetros de sinuoso discurrir alcanzaremos el amplio aparcamiento ( 1049 m ) situado junto a las ruinas de la antigua Casa Forestal de Aralar, conocida también como Guardetxe y punto de partida habitualmente utilizado para numerosos itinerarios por Aralar.

Entre los objetivos “ principales “ para nuestra ruta se encuentra el “ visitar “ algunas  de las cumbres más emblemáticas de la Sierra. Entre estas destacaríamos: Irumugarrieta ( 1430 m ), el “ techo “ de Aralar, Ganbo ( 1413 m ), la cima más elevada de la vertiente guipuzcoana de la Sierra, Pardarri ( 1396 m ) y Beloki ( 1276 m ).

Aprovecharemos la ocasión para encaramarnos a cimas más “ modestas “ como pueden ser: Lizasogaine ( 1340 m ), Pardarri NW. ( 1373 m ), Pardarri Sur ( 1389 m ), Mendiaundi ( 1307 m ) y Atallorbe ( 1277 m ). Esta es mi propuesta, espero que la disfrutéis.

 

Resumen del Itinerario

 

Este itinerario da comienzo en el amplio aparcamiento junto al que antaño se levantaba la Casa Forestal de Aralar o Guardetxe ( 1049 m ), de la que hoy tan solamente quedan unas pocas ruinas.

Desde la parte alta del citado parking atravesaremos el portillo que da acceso a la pista que remonta hacia los refugios de Errenaga ( 1217 m ), por la que caminaremos en plácido ascenso dejando a nuestro paso la sima de Beingo Leizea ( 1089 m ), el dolmen de Otsotesare ( 1121 m ) y posteriormente el Paso de Kolosobarnea ( 1159 m ), antes de desembocar en Pagomari ( 1170 m ), antiguo aparcamiento hasta el que hace años se podía acceder con los vehículos.

Continuamos por la amplia y monótona pista, junto a la que asoma Igaratza Lezea ( 1237 m ), mientras buscamos atravesar el Paso de Mandarrate ( 1231 m ). Salvado este, saldremos definitivamente a terreno abierto para alcanzar una estratégica encrucijada de caminos que aparece señalizada con un poste indicador, lugar en el que abandonaremos el camino “ principal “ para tomar el que nace por la izquierda ( W ).

El herboso sendero tomado, balizado como la Senda del Pastoreo o GR-282, se dirige al Puerto de Lizarrusti ( 621 m ) aunque nosotros lo abandonaremos posteriormente en una señalizada bifurcación para encaminarnos hacia los Refugios de Errenaga ( 1217 m ).

Desde este bucólico enclave continuaremos en dirección a Igaratza ( 1190 m ) aunque, sin llegar a alcanzarlo, nos desviaremos hacia la izquierda ( NW ) para tomar el balizado sendero que nos va a permitir encaminarnos hacia Irazustako lepoa ( 1267 m ).

Sin necesidad de llegar a alcanzar el citado “ cuello “ ( 1267 m ), al desembocar en el discreto “ colladito “ ( 1247 m ) que se abre entre las cimas de Uarrain ( 1344 m ) y Lizasogaine ( 1340 m ), será donde abandonaremos el balizado camino para remontar por nuestra derecha ( NE ), sin camino definido aunque sin dificultad reseñable, hacia la última de las cumbres citadas.

En acusado ascenso la alcanzaremos rápidamente para posteriormente descender hacia el pequeño collado ( 1335 m ) que nos separa del Ganbo ( 1413 m ), el que atravesaremos para continuar remontando en fuerte pendiente, no tardando en desembocar en su cima.

Iniciamos el descenso por la “ empinada “ ladera SE., la que nos permitirá alcanzar rápidamente Lizasoko lepoa ( 1297 m ), collado que nos separa de nuestro siguiente objetivo, el Pardarri ( 1396 m ).

Atravesamos el mencionado “ cuello “ ( 1297 m ) para iniciar un acusado ascenso por la herbosa ladera occidental del Pardarri NW. ( 1373 m ), la que viene a ser una “ antecima “ del mencionado Pardarri ( 1396 m ).

Tras alcanzar la amplia cumbre del citado Pardarri NW. ( 1373 m ), desde esta daremos vista a cumbre “ principal “ que asoma cercana, hacia la que nos encaminaremos para alcanzarla sin excesivas dificultades. Tras disfrutar de la bella y abierta panorámica que esta nos ofrece iniciaremos el descenso por la vertiente opuesta a la empleada a la subida, lo que nos permitirá desembocar rápidamente en la cercana “ cimita “ del Pardarri Sur ( 1389 m ).

Continuamos perdiendo altura por la ladera opuesta a la utilizada en el ascenso, por la que evitaremos seguir caminando por lo alto de la escabrosa loma mientras nos “ echamos” hacia la izquierda ( SE ) buscando alcanzar el notorio camino que nos va a permitir desembocar en el paraje de Igaratza ( 1190 m ). 

Dejamos a nuestro paso varios monumentos megalíticos y una mesa de orientación, tras la que nos desviaremos por la izquierda ( SE ) buscando alcanzar el menhir de Igaratza ( 1202 m ).

Remontamos hacia Trikuarriko lepoa ( 1245 m ), estratégico collado en el que obviaremos la pista que lo atraviesa para tomar el balizado camino que nace por nuestra izquierda ( N ). Este se transforma rápidamente en estrecha senda, la que nos permitirá desembocar, sin dificultad reseñable, en la cima de Irumugarrieta ( 1430 m ).

Iniciamos el descenso tomando el marcado sendero que se dibuja en la pedregosa ladera SE., el que evita la cercana cima de Beldarregi ( 1405 m ) mientras continúa perdiendo altura siguiendo las marcas de pintura de color rojo que la señalizan y que posteriormente abandonaremos para ascender hacia Mendiaundi ( 1307 m ).

Descendemos por la ladera Sur para en breve desviarnos por la izquierda ( E ) hacia la cercana cumbre de Atallorbe ( 1277 m ).

Volvemos a perder altura en dirección Sur buscando atravesar el amplio y herboso valle en el que desembocaremos de nuevo en la pista desde la que anteriormente nos desviamos hacia la cumbre de Irumugarrieta ( 1430 m ) y por la que ahora continuaremos hacia la izquierda ( W ) hasta situarnos bajo la vertiente septentrional de Beloki ( 1276 m ), en cuya cumbre nos “ encaramaremos “ tras corto aunque acusado ascenso.

Desde la citada cima descenderemos por su ladera SW. para, tras atravesar Gersagako Erreka, tomar el camino que deja a su paso la Borda de Bustintza y que nos terminará “ devolviendo “ al punto de partida, el aparcamiento de la antigua Casa Forestal de Aralar ( 1049 m ).

 

   Datos del Itinerario

 

Desnivel: 967 m.  

Tiempo: De 7 h a 9 h

Distancia: 24´14 km aprox.

Inicio: Casa Forestal de Aralar o Guardetxe ( Navarra )

Fecha de realización: Julio 2026

Época recomendada: Todo el año  

Cimas: Lizasogaine ( 1340 m ); Ganbo/Ganboa ( 1413 m ); Pardarri NW. ( 1373 m ); Pardarri ( 1396 m ); Pardarri Sur ( 1389 m ); Irumugarrieta/Intzako Dorrea o Sollabizkargaña ( 1430 m ); Mendiaundi ( 1307 m ); Atallorbe ( 1277 m ); Beloki ( 1276 m )     

 

Descripción del Itinerario

 

Pasado el kilómetro 13 de la carretera NA-7510 que da acceso al Santuario de San Miguel de Excelsis ( 1241 m ) estacionaremos nuestro vehículo en el amplio aparcamiento enclavado junto a las ruinas de la antigua Casa Forestal de Aralar o Guardetxe ( 1049 m ).

Comenzaremos a caminar desde la parte alta del citado aparcamiento ( 1049 m ), lugar en el que deberemos atravesar el portillo tras el que nace la amplia pista, Berigaingo bidea, que da acceso a los refugios de Errenaga ( 1217 m ).

Caminaremos por esta en tendida subida y no tardaremos en dejar a nuestro paso, a la izquierda ( S ) de la pista y “ camuflado “ entre las hayas, el dolmen de Aubia Norte ( 1066 m ), “ señalizado “ por una placa. Apenas tendremos que desviarnos unos pocos metros del camino para visitarlo.

De nuevo en Berigaingo bidea continuaremos en plácido discurrir para, en breve, dar alcance a una “ discreta “ bifurcación, lugar en el que haremos caso omiso tanto del camino que nace por nuestra izquierda ( S ) como del que lo hace por la derecha ( N ) mientras seguimos por la amplia pista.

Continuamos en tendido ascenso y no tardamos en volver a alcanzar un nuevo cruce, punto en el que obviaremos el camino que nace por nuestra izquierda ( W ) para seguir en plácido caminar por la pista que ha pasado a denominarse Igaratzako bidea.

En breve dejaremos a nuestro paso, a la derecha ( E ) del camino, Beingo Leizea, profunda sima que aparece “ rodeada “ de un muro de piedra que la “ protege “.

Seguimos caminando plácidamente por la siempre monótona pista para dejar a nuestro paso, esta vez a la izquierda ( W ) del camino, la placa que “ delata “ la presencia del dolmen de Otsotesare ( 1108 m ), monumento megalítico que se “ esconde “ bajo las hayas.

En cómodo ascenso continuaremos camino del Paso de Kolosobarnea ( 1159 m ), amplia “ brecha “ abierta entre rocas y lugar en el que recibiremos por nuestra izquierda ( S ), señalizado con hitos, un notorio camino. Obviamos este para continuar al frente ( NE ), no tardando en desembocar en el paraje de Pagomari ( 1170 m ), pequeña y herbosa explanada en la que destaca un antiguo aparcamiento, hasta el que antaño se podía acceder con los vehículos.

A partir de este bello enclave nuestro camino, San Migelgo bidea, acentúa su inclinación y no tarda en adentrarse bajo las hayas, momento en el que se bifurca. Hacemos caso omiso del camino que nace por la izquierda ( S ) para continuar de frente ( NW ) aunque a escasos metros volvemos a toparnos con un nuevo cruce, lugar en el que nuevamente optaremos por obviar el camino que desciende por la izquierda ( W ) mientras seguimos al frente ( N ).

Discurrimos bajo el hayedo aunque no tardamos en abandonarlo para atravesar amplios “ claros “ mientras en nuestro camino afloran lo que parecen ser viejos tramos de calzada. En breve daremos alcance a Igaratza Lezea ( 1237 m ), profunda sima enclavada a la derecha ( N ) de nuestro camino que aparece “ defendida “ por un murete de piedra.

Continuamos caminando en agradable ascenso buscando salir a terreno abierto y no tardamos en atravesar el Paso de Mandarrate ( 1231 m ), a partir del cual abandonaremos definitivamente el hayedo.

Nuestro camino, San Migelgo bidea, discurre en suave descenso mientras que a nuestra derecha ( E ), en lo alto de la loma, asoma cercana la chabola de Martxo.

Tras corto descenso iniciaremos un tendido ascenso y en breve alcanzamos un balizado cruce, lugar en el que destaca un poste indicador. En este punto, abandonaremos nuestro camino, San Migelgo bidea, que continúa de frente ( N ), a la vez que obviaremos el que nace por la derecha ( NE ) mientras optamos por tomar el que sigue hacia la izquierda ( W ) balizado con las marcas “ rojiblancas “ de la Senda del Pastoreo o GR-282 en dirección a Lizarrusti ( 621 m ).

El camino tomado se transforma de inmediato en notorio sendero mientras busca dirigirse hacia el discreto “ paso “ ( 1240 m ) que se abre en la loma bajo la ladera oriental de Kargaleku ( 1252 m ), más que modesta “ cimita “ que se eleva ante nosotros y que hoy evitaremos visitar. 

Atravesamos el mencionado “ paso “ ( 1240 m ) para continuar por el marcado camino que discurre bajo la vertiente occidental de Errenaga Txiki ( 1284 m ) y que no tarda en alcanzar una balizada bifurcación, lugar en el que destaca un poste indicador.

Hacemos caso omiso del camino que continúa por la izquierda ( SW ) hacia el Puerto de Lizarrusti ( 621 m ) mientras seguimos de frente ( NE ). El notorio sendero inicia un suave descenso buscando alcanzar el rústico puente de madera que nos permitirá salvar “ cómodamente “ el cauce de Zamiola Erreka.

Una vez atravesado el citado riachuelo no tardaremos en alcanzar el paraje de Errenaga ( 1217 m ), en el que dejaremos a nuestro paso un refugio “ libre “, la ermita erigida en honor a Andra Mari y otro refugio “ privado “, así como una “ socorrida “ fuente.

El balizado camino continúa mientras deja a su paso un pequeño bosquete, bajo el que destacan un grupo de edificios. Al borde del arbolado, en el punto en el que definitivamente salimos a terreno abierto, llamarán nuestra atención un numeroso conjunto de paneles informativos, lugar en el que nos topamos con un cruce de caminos. Hacemos caso omiso del que asciende por la derecha ( NW ) hacia la cima de Errenaga ( 1287 m ) mientras continuamos de frente ( N ) en dirección al paraje de Igaratza ( 1190 m ).

El amplio y balizado camino discurre bajo la vertiente oriental de Beaskin ( 1232 m ) buscando “ bordearlo “ hasta que se bifurca a la altura del poste indicador enclavado bajo su ladera NE., momento en el que abandonaremos el que sigue de frente ( N ) mientras tomamos el que nace por la izquierda ( NW ).

Las balizas “ rojiblancas “ de la Senda del Pastoreo y otras “ amarillas y blancas “ de PR señalizan el camino a seguir, el cual atraviesa ahora bajo la vertiente septentrional del anteriormente citado Beaskin ( 1232 m ).

El camino discurre sin apenas pendiente y en breve alcanza un nuevo cruce, lugar en el que haremos caso omiso del que desciende por la izquierda ( W ) para dar acceso a la borda de pastores que asoma más abajo mientras continuamos de frente ( NW ).

No tardamos en alcanzar un nuevo poste indicador, junto al que debemos abandonar nuestro amplio camino para tomar la senda que nace por la derecha ( NW ) y que comienza a ascender por la herbosa ladera. Las balizas “ amarillas y blancas “ del sendero PR-GI 2009 la señalizan.

La senda, en todo momento notoria y escrupulosamente balizada, se dibuja en la herbosa ladera que discurre bajo la vertiente meridional de Olamuño ( 1271 m ) para posteriormente adentrarse en un corto tramo de roquedo, el cual se extiende bajo la ladera Sur de Putreaizko Punta ( 1363 m ) y Pardarri ( 1396 m ).

Volvemos a salir a terreno herboso, donde numerosos hitos “ ayudan “ en el balizaje de nuestro camino junto a las marcas “ amarillas y blancas “. Sin excesivas dificultades alcanzaremos un discreto “ colladito “( 1247 m ) que, anterior al más “ marcado “ de Irazustako lepoa ( 1267 m ), se abre entre las cimas de Uarrain ( 1344 m ) y Lizasogaine ( 1340 m ). En este modesto “ cuello “ ( 1247 m ) abandonaremos el balizado camino para comenzar a ganar altura por la derecha ( NE ) en dirección a la mencionada cima de Lizasogaine ( 1340 m ), la que despunta sobre nuestras cabezas defendida por una pequeña muralla de roca.

Con la intención de evitar la citada pared, ascenderemos por una herbosa senda en dirección a la rocosa loma que, desprendida bajo la vertiente SW. de la cumbre mencionada, se extiende a nuestra izquierda ( N ). En breve la superaremos, momento en que continuaremos remontando por la derecha ( NE ) en fuerte ascenso.

Son numerosas las sendas de ganado que se dibujan en la herbosa ladera, por las que seguiremos ganando altura mientras dejamos en todo momento a nuestra derecha ( SE ) la rocosa loma.

Estas sendas de ganado buscan encaminarse hacia el pequeño collado ( 1335 m ) que se abre entre el Ganbo ( 1413 m ) y Lizasogaine ( 1340 m ) aunque, antes de alcanzarlo, nosotros las abandonaremos por la derecha ( E ) para, sin camino definido, desviarnos hacia esta última cumbre citada que asoma cercana. Por terreno herboso y sin dificultad reseñable alcanzaremos rápidamente la parte alta de la rocosa loma, por la que continuaremos remontando hasta desembocar en la cima. Lizasogaine ( 1340 m ), discreta cumbre que aparece “ coronada “ por un grupo de rocas, sobre las que apenas destaca un pequeño hito señalizándola. Bella y abierta panorámica aunque el cercano Ganbo 1413 m ) la deja algo limitada hacia su vertiente septentrional.

Iniciamos el descenso en dirección al pequeño collado ( 1335 m ) citado anteriormente, el que nos separa del mencionado Ganbo ( 1413 m ) y el que atravesaremos para encaminarnos hacia el herboso “ pasillo “ que se abre entre dos pequeños “ cordales “ rocosos que se desprenden desde su cima.

En fuerte ascenso remontaremos por el citado “ pasillo “ el que superaremos, no sin poco esfuerzo, para desembocar en la herbosa cumbre. Ganbo/Ganboa ( 1413 m ), un par de buzones montañeros la señalizan. Abierta y bella panorámica.     

Tras un pequeño descanso y disfrutar de las “ vistas “ comenzaremos a perder altura por la “ empinada “ ladera SE. En principio descendemos por terreno herboso aunque paulatinamente nos iremos adentrando entre rocas, momento en el que aparecen esporádicos hitos.

Sin mayor dificultad terminaremos alcanzando Lizasoko lepoa ( 1297 m ), estratégico collado que nos separa de nuestro siguiente objetivo, el Pardarri ( 1396 m ).

Atravesamos el mencionado “ cuello “ ( 1297 m ) para iniciar un acusado ascenso por la herbosa ladera occidental del Pardarri NW. ( 1373 m ), la que viene a ser una “ antecima “ del mencionado Pardarri ( 1396 m ). Una notoria senda se dibuja muy marcada en el terreno y será esta la que nos permitirá ganar altura “ cómodamente “ para terminar desembocando en la rocosa cumbre del Pardarri NW. ( 1373 m ). Amplia y herbosa “ cimita “ que aparece “ tapizada “ por numerosas piedras. Sin señal alguna que la identifique.

Iniciamos el descenso por la ladera Sur, por la que apenas perderemos altura en dirección al discreto “ colladito “ ( 1366 m ) que asoma cercano y que nos separa de la cima “ principal “. Atravesado este, tomaremos la herbosa senda que remonta abriéndose paso entre el roquedo y que, sin dificultad reseñable, nos permitirá desembocar en la cercana cumbre del Pardarri ( 1396 m ). Varios buzones montañeros la identifican. Bella y abierta panorámica.

Descendemos por la vertiente opuesta a la utilizada en nuestra subida, por la que alcanzaremos de inmediato el herboso “ colladito “ ( 1384 m ) que nos separa de la cercana “ cimita “ meridional del Pardarri o Pardarri Sur ( 1389 m ), la que alcanzaremos de inmediato. Un viejo y derruido vértice geodésico destaca en esta, la que nos permite una bella y abierta panorámica.

Abandonamos la cima comenzando a perder altura por la ladera contraria a la empleada en el ascenso. En principio lo haremos por lo alto de la loma pero de inmediato la dejaremos para descender por la izquierda ( SE ) buscando alcanzar la marcada senda que, tras atravesar un discreto “ paso “ abierto en la roca, nos permitirá continuar perdiendo altura por la herbosa ladera.

El sendero irá ganando entidad paulatinamente mientras desciende bajo los rocosos paredones que defienden la vertiente oriental de Putreaizko Punta ( 1363 m ) en dirección al “ cuello “ ( 1238 m ) que se abre bajo la vertiente NW. de Ontzanburu ( 1281 m ), alargada cima que asoma por debajo ( SE ).

No tardaremos en alcanzar el mencionado “ colladito “ ( 1238 m ), el que cruzaremos para posteriormente remontar hacia la herbosa loma desprendida bajo la vertiente septentrional del mencionado Ontzanburu ( 1281 m ). Atravesada esta, en la ladera opuesta nos topamos con un marcado camino herboso, por el que continuaremos en “ plácido “ descenso hasta que desembocamos en el fondo del valle, donde alcanzaremos el balizado camino proveniente del Barranco de Arritzaga.

Acompañados en todo momento por las balizas “ rojiblancas “ de la Vuelta a Guipúzcoa terminaremos desembocando rápidamente el paraje de Igaratza ( 1190 m ), en el que destacan varios monumentos megalíticos y una mesa de orientación.

Desde esta, el camino continúa en dirección a los Refugios de Errenaga ( 1217 m ) aunque no llegaremos a alcanzarlos ya que antes lo abandonaremos por la izquierda ( SE ) para ascender en dirección a Trikuarriko lepoa ( 1245 m ).

Remontamos por un amplio y herboso valle, en el que un marcado camino deja a su paso el menhir de Igaratza ( 1202 m ) antes de acentuar su pendiente para terminar desembocando en el estratégico “ cuello “ citado anteriormente, Trikuarriko lepoa ( 1245 m ). Un poste indicador y una muga destacan en el lugar ( 1245 m ), por el que atraviesa perpendicularmente Buztirategañeko bidea. 

En este lugar obviaremos la citada pista para tomar el herboso camino que nace por la izquierda ( N ) y que de inmediato gana notoriedad mientras gana altura balizado con las marcas amarillas y blancas de PR.

En breve, junto al citado camino, dejaremos a nuestro paso un gran dolmen situado a la derecha ( E ) del mismo. Las balizas de PR señalizan escrupulosamente el amplio camino, el cual paulatinamente se transformará en sendero mientras asciende junto a la línea de mugas. Marcas de pintura de color rojo también “ ayudan “ en el balizaje de la senda por la que continuamos ascendiendo.

No resulta complicado seguir el preciso balizaje aunque en algunos tramos de discurrir por el lapiaz deberemos intentar no “ perderlo “. La pendiente se acentúa mientras que la senda se encamina hacia lo alto de la loma que desciende por la vertiente SW. de Irumugarrieta ( 1430 m ).

Antes de alcanzar la citada loma “ tropezaremos “ con un poste indicador, lugar en el que deberemos obviar el sendero que continúa por la izquierda ( W ) para ascender de frente ( NE ) en dirección a la visible alambrada “ fronteriza “ que asoma cercana.

A la altura de un par de mugarris alcanzamos la citada alambrada para atravesarla y, tomando una notoria y balizada senda, seguir ascendiendo por la derecha ( NE ) dejando a nuestro paso un redil para el ganado.

Buscaremos evitar por la izquierda ( N ) un pequeño promontorio rocoso que, una vez superado, nos permitirá divisar el gran vértice geodésico que destaca en la cima de Irumugarrieta ( 1430 m ), en la que desembocaremos “ cómodamente “. También conocida como Intzako Dorrea o Sollabizkargaña ( 1430 m ), esta cumbre es el punto más elevado de la Sierra de Aralar y aparece señalizado, además del con el vértice geodésico citado anteriormente, con una muga y varios buzones montañeros. Bella y abierta panorámica.

Iniciamos el descenso en dirección opuesta a la de subida mientras seguimos la notoria senda que se dibuja perfectamente en la herbosa ladera para posteriormente adentrarse en el lapiaz. Sin dificultad reseñable daremos alcance a una alambrada que deberemos atravesar y lugar desde el que divisamos cercano el hito de piedras que señaliza la discreta cima de Beldarregi ( 1405 m ).

Una vez salvada la citada alambrada el marcado sendero pierde altura para bordear bajo su vertiente meridional la citada cumbre, la que hoy obviaremos mientras seguimos adentrándonos nuevamente entre el lapiaz. Marcas de pintura de color rojo y esporádicos hitos lo balizan escrupulosamente, por lo que no supone dificultad alguna seguirlo.

Paulatinamente nos vamos alejando del borde de la sierra y el terreno por el que nos movemos se va tornando herboso. La senda desciende plácidamente dibujándose en la herbosa ladera por la que caminamos y sobre las que llamará nuestra tención una amplia colina, es Mendiaundi ( 1307 m ). El marcado sendero la evita discurriendo bajo su vertiente meridional pero nosotros no dudamos en desviarnos, sin camino definido, por nuestra izquierda ( NE ) hacia su cumbre, en la que desembocaremos sin dificultad reseñable.  Mendiaundi ( 1307 m ), un gran hito de piedras y un buzón montañero la señalizan. Amplia y herbosa cumbre salpicada de rocas que nos permitirá disfrutar de una bella y abierta panorámica.

Dando la espalda al hito de piedras y dejando el buzón cimero a nuestra derecha ( W ) descendemos en fuerte pendiente por la marcada senda que se dibuja en la herbosa ladera meridional de la cima recién alcanzada. Perdemos altura en dirección a la abierta planicie que se extiende a nuestros pies aunque conforme descendemos llamará nuestra atención la redondeada colina que despunta a nuestra izquierda ( E ), es Atallorbe ( 1277 m ) y ante su cercanía no dudamos en desviarnos para visitarla.

Para ello, una vez alcanzado el inapreciable cuello ( 1254 m ) que separa la última cima visitada de la mencionada cumbre de Atallorbe ( 1277 m ), nos desviaremos hacia la izquierda ( NE ) para ganar altura en acusado ascenso por la herbosa ladera que nos permitirá desembocar en la extensa planicie cimera, en cuyo extremo meridional se ubica el punto más elevado, es decir, la cima. Atallorbe ( 1277 m ), herbosa cumbre que aparece salpicada de rocas y en cuyas inmediaciones aparece una sima “ protegida “ por una alambrada. Abierta panorámica.

Dando la espalda al “ alejado “ borde de la sierra iniciaremos el descenso por la herbosa y acusada ladera meridional, bajo la que se extiende un abierto valle que aparece atravesado por Atallaurreko bidea. Sin dificultad reseñable terminaremos desembocando en el citado camino, por el que continuaremos en la misma dirección ( S ) hasta terminar alcanzando la amplia y balizada pista que anteriormente abandonamos al desviarnos a Irumugarrieta ( 1430 m ).

Tomamos la citada pista y ascendemos por la izquierda ( E ) en suave pendiente hasta desembocar en el collado de Urdangoene ( 1193 m ), estratégica encrucijada de caminos sobre la que despunta Beloki ( 1276 m ). En este lugar nos topamos con una discreta bifurcación, en la que obviaremos el camino que nace por nuestra derecha ( S ), Gersagako bidea, y punto en el que también abandonaremos la mencionada pista que continúa al frente ( E ).

Con la intención de “ coronar “ la cima del mencionado Beloki ( 1276 m ) remontaremos por la herbosa y acusada ladera NW. de Beloki ( 1276 m ) para, en fuerte pendiente aunque sin dificultad reseñable, terminar desembocando en su cima. Beloki ( 1276 m ), herbosa y alomada cumbre que aparece señalizada con un buzón montañero. Bella y abierta panorámica. 

Caminamos por la alargada loma cimera dando vista a Txemiñe/Txameni ( 1299 m ), cuya cumbre se eleva al frente ( W ) ante nosotros mientras iniciamos un acusado descenso por la herbosa ladera sudoccidental de la cima recién visitada. No tardaremos en alcanzar Gersagako bidea, camino abandonado anteriormente en el collado de Urdangoene ( 1193 m ) y que da acceso a la cercana chabola de Gaztelueta ( 1213 m ).

Atravesamos el citado camino para continuar en la misma dirección ( SW ) hacia una cercana baliza que aparece enclavada junto a una pequeña roca que, conocida como Ilbetarria o “ La Roca del Plenilunio “, destaca en una repisa herbosa.

Desde esta, seguiremos perdiendo altura en fuerte pendiente buscando alcanzar Gersagako Erreka, pequeño riachuelo que no tardaremos en atravesar para toparnos con el estrecho pero notorio sendero que continúa discurriendo junto a su margen derecha.

La senda de inmediato se torna pedregosa y se adentra bajo el hayedo aunque no tarda en abandonarlo para dejar a su paso el paraje de Bustintza, en el que queda enclavada la chabola del mismo nombre.

Nuestro camino se dibuja notoriamente en el terreno mientras atravesamos tramos de arbolado y otros más abiertos. En uno de estos claros, en el punto en el que volvemos a adentrarnos bajo las hayas, a la derecha ( W ) de nuestro camino dejaremos un poco perceptible obituario.

Paulatinamente el sendero va ganando notoriedad para convertirse en un amplio camino, el cual deja a su izquierda ( E ), “ camuflada “ entre el frondoso bosque, la Borda de Miguel ( 988 m ).

Seguimos descendiendo bajo las hayas y nuestro amplio camino, en un claro del bosque se bifurca, momento en el que abandonaremos el que sigue de frente ( SE ) en dirección a la cercana carretera NA-7510 mientras continuamos por la derecha ( S ).

En breve nuestro camino vuelve a bifurcarse, punto en el que decidimos continuar hacia la izquierda ( S ), en todo momento discurriendo bajo las hayas.

En plácido discurrir el camino atraviesa esporádicos claros en el bosque, en el primero de los cuales recibiremos un sendero por la izquierda ( NE ), al que haremos caso omiso mientras seguimos de frente ( S ).

Poco más adelante “ tropezamos “ con un nuevo cruce, lugar en el que obviaremos el camino que nace por la derecha ( SW ) para seguir nuevamente al frente ( S ).

La senda atraviesa el tupido hayedo que se extiende bajo la vertiente oriental de Lurgorri ( 1086 m ), primera cumbre visitada en este itinerario, y termina alcanzando una alambrada. Caminaremos junto a esta para torcer a su vera y, saliendo a terreno despejado, terminar desembocando en el lugar en el que dio comienzo esta ruta, el aparcamiento enclavado junto a las ruinas de la antigua Casa Forestal de Aralar o Guardetxe ( 1049 m ).


Track del Itinerario


Fotos del Itinerario


En la curva que traza la carretera NA-7510 a la altura del kilómetro 13, en las inmediaciones del lugar en el que antaño se erigía la Casa Forestal de Aralar o Guardetxe, destaca una gran aparcamiento, punto en el que estacionaremos nuestro vehículo

Aparcamiento en el que estacionaremos nuestro vehículo

En la parte alta del aparcamiento destaca el portillo que da acceso a Berigaingo bidea, amplia pista por la que comenzaremos a caminar. Un panel informativo ( dcha ) destaca en el lugar

Detalle del panel informativo enclavado junto al portillo que da acceso a Berigaingo bidea

Atravesamos el portillo que da acceso a Berigaingo bidea, amplia pista por la que comenzaremos a caminar

Nada más atravesar el portillo, a la orilla de Berigaingo bidea, destaca otro panel informativo

Detalle del panel informativo enclavado a la orilla de Berigaingo bidea

Comenzamos a caminar en suave ascenso por Berigaingo bidea

Berigaingo bidea no tarda en dejar a su paso, a nuestra izquierda y " escondido " entre el hayedo, el dolmen de Aubia Norte  

Una placa ( dcha ) identifica el dolmen de Aubia Norte

Dolmen de Aubia Norte, enclavado a escasos metros de la amplia pista ( izda )

Placa que identifica el dolmen de Aubia Norte

Tras visitar el dolmen de Aubia Norte retomamos la amplia pista

De nuevo en la amplia y cercana pista, de inmediato nos toparnos con una bifurcación, lugar en el que obviaremos los caminos que nacen por la izquierda y por la derecha mientras continuamos por esta

Caminamos plácidamente y en tendido ascenso por la amplia pista

En breve volvemos a toparnos con una nueva bifurcación, lugar en el que obviaremos el camino que nace por la izquierda mientras continuamos por la amplia pista que pasa a denominarse Igaratzako bidea

La amplia pista nos permite un plácido caminar 

A la derecha de la pista por la que caminamos llamará nuestra atención un gran " murete " de piedra, el cual " defiende " la sima de Beingo Leizea

Murete de piedra que " defiende " la sima de Beingo Leizea

Taco de cemento en el que aparece el nombre de la sima y en el que se " ruega " no se eche basura en esta

Sima de Beingo Leizea

Tras visitar la sima de Beingo Leizea ( derecha fuera de foto ) buscaremos retomar la cercana pista, por la que continuaremos en plácido ascenso

La pista se abre paso entre un frondoso hayedo

Mientras caminamos por Igaratzako bidea, a la orilla de este llamará nuestra atención la placa que señaliza un dolmen

Dolmen de Otsotesare

Detalle de la placa que señaliza el dolmen de Otsotesare

Desde la placa que identifica el dolmen de Otsotesare retomaremos la pista para continuar caminando por esta

La amplia pista, ahora denominada San Migelgo bidea, continúa su plácido ascenso

Alcanzamos el Paso de Kolosobarnea

Atravesado el Paso de Kolosobarnea obviaremos el herboso camino que nace por la izquierda mientras continuamos de frente por la amplia pista ( dcha )

En el Paso de Kolosobarnea obviaremos el herboso camino que, señalizado por un hito ( izda ), nace por la izquierda ( centro en la foto )  

Salvado el Paso de Kolosobarnea la pista por la que caminamos, San Migelgo bidea, discurre en todo momento entre las hayas

Ante nosotros asoma cercano el paraje de Pagomari

Alcanzamos rápidamente el paraje de Pagomari

En Pagomari dejaremos a nuestro paso un amplio aparcamiento ( derecha fuera de foto )

Aparcamiento de Pagomari

Dejado atrás el aparcamiento de Pagomari, la amplia pista continúa remontando en acusado ascenso

Desde nuestro camino, sobre el hayedo que vamos dejando a nuestro paso, damos vista a Beriain

La pista, San Migelgo bidea, acentúa paulatinamente la inclinación mientras nuevamente busca adentrarse entre las hayas

Nos topamos con una notoria bifurcación, momento en el que haremos caso omiso del camino que nace por la izquierda mientras continuamos por la derecha

Apenas unos pocos metros más adelante volvemos a " tropezar " con un nuevo cruce, punto en el que obviaremos el camino que nace por la izquierda mientras optamos por seguir por la derecha

El camino, San Migelgo bidea, discurre entre un bello hayedo

Nuestro camino atraviesa esporádicos claros abiertos en el bosque

San Migelgo bidea muestra esporádicos tramos de lo que parece ser una calzada

A la derecha del camino aparece un nuevo cerco de piedra que " defiende " una nueva sima, es Igaratza Lezea

Taco de cemento en el que aparece el nombre de la sima y en el que se " ruega " no se eche basura en esta

Igaratza Lezea

Una vez dejada atrás Igaratza Lezea retomamos nuestro camino, el cual busca abandonar el hayedo

Entre herbosas praderas atravesaremos un amplio claro abierto en el bosque

Nuestro camino no tarda en adentrarse en el hayedo de nuevo mientras busca atravesar el Paso de Mandarrate

Paso de Mandarrate

Tras salvar el Paso de Mandarrate volveremos a salir a terreno abierto para continuar sin apenas pendiente atravesando herbosas praderas

A la izquierda de nuestro camino asoman cercanas las cimas de Arbisoro ( centro ) y Aparein ( dcha )

Atravesamos entre herbosas praderas

Sobre nuestro camino ( dcha ) destaca la chabola de Martxo ( centro )

Chabola de Martxo

La pista continúa su plácido discurrir

No tardaremos en alcanzar una encrucijada de caminos, lugar en el que destaca un poste indicador y punto en el que abandonaremos la pista para continuar por la izquierda

Detalle del poste indicador que dejaremos a nuestro paso en la encrucijada de caminos

Una marcada senda se dibuja en la herbosa pradera buscando encaminarse hacia Kargaleku ( centro ), arbolada " cimita " que asoma al fondo

Esporádicos hitos balizan nuestro camino, el que amenaza con difuminarse en la herbosa pradera

Bajo la cima de Kargaleku ( izda ) el sendero alcanza un discreto " paso " ( dcha ) que, señalizado con un notorio hito de pìedras ( centro ), aparece abierto entre las rocas. Efectuamos un brusco giro para atravesarlo

El notorio camino aparece señalizado con un gran hito ( dcha ) y busca atravesar el " paso " abierto entre las rocas, por el que continuaremos hacia los Refugios de Errenaga

La senda por la que caminamos se dibuja muy marcada en la ladera 

El notorio sendero se adentra en el hayedo en un corto tramo

Desde nuestro camino divisamos Putreaizko Punta ( centro ), tras el que asoma tímidamente Ganbo

Las nubes cubren los valles que se extienden bajo la Sierra de Aralar

A la altura de un poste indicador desembocaremos en una señalizada bifurcación, lugar en el que obviaremos el camino que nace por la izquierda en dirección a Lizarrusti mientras seguimos de frente ( centro ) hacia los Refugios de Errenaga 

Panel que también aparece enclavado en la bifurcación, el cual nos informa de que accedemos al Parque Natural de Aralar

Detalle del poste indicador enclavado en la bifurcación

La senda, muy notoria en todo momento, inicia un paulatino descenso

Un rústico puente de madera nos permite atravesar " cómodamente " Zamiola Erreka, en la que asoma un poco perceptible " fuente "

Fuente en Zamiola Erreka

El camino gana notoriedad y alcanza de inmediato el refugio " libre " de Errenaga ( dcha )

El refugio " libre " de Errenaga queda sobre nuestro camino

Nuestro amplio y herboso camino atraviesa el " pasillo " que se abre entre un pequeño grupo de árboles

A la orilla de nuestro camino, bajo el arbolado, se " esconde " la ermita de Andra Mari ( dcha )

Ermita de Andra Mari

Interior de la ermita de Andra Mari

Aguabenditero de la ermita de Andra Mari

Detalle sobre la puerta de entrada a la ermita de Andra Mari

Abandonamos la ermita de Andra Mari para continuar por el amplio y herboso camino

De inmediato alcanzaremos el refugio " privado " de la sociedad " Amigos de Aralar "

Detalle en una de las fachadas del refugio " privado " de la sociedad " Amigos de Aralar "

Dejamos atrás el refugio " privado " de la sociedad " Amigos de Aralar "

Desde el refugio " privado " de la sociedad " Amigos de Aralar " continuaremos por el amplio camino, a cuya vera asoma una fuente ( dcha )

Fuente en las inmediaciones del refugio " privado " de la sociedad " Amigos de Aralar "

El camino se transforma en una amplia pista de tierra que busca encaminarse hacia un pequeño grupo de árboles

Un grupo de edificios se " esconde " bajo el arbolado 

Desde nuestro camino divisamos Aratz ( izda ) y la Sierra de Aizkorri ( centro ), los que despuntan en el horizonte

El camino discurre dejando a su paso el grupo de árboles mientras que ante nosotros despunta Putreaizko Punta ( centro )

Putreaizko Punta asoma en primer término mientras que detrás asoma Ganbo ( dcha ) 

En el momento en el que abandonamos definitivamente el arbolado nos topamos con una bifurcación, señalizada con un poste indicador ( dcha ) y lugar en el que destacan un numeroso grupo de paneles informativos ( dcha ). En dicha bifurcación tomaremos el camino que continúa por la izquierda

Detalle de uno de los paneles informativos enclavados en el paraje de Errenaga

Detalle de uno de los paneles informativos enclavados en el paraje de Errenaga

Detalle de uno de los paneles informativos enclavados en el paraje de Errenaga

Detalle de uno de los paneles informativos enclavados en el paraje de Errenaga

Detalle de uno de los paneles informativos enclavados en el paraje de Errenaga

Detalle de uno de los paneles informativos enclavados en el paraje de Errenaga

Detalle del poste indicador enclavado en el paraje de Errenaga

El camino tomado busca discurrir bajo la herbosa ladera SE. de Beaskin ( izda )

Nuestro camino atraviesa entre herbosas praderas

Una vez " bordeada " la cima de Beaskin ( izquierda fuera de foto ) nos topamos con una señalizada bifurcación, lugar en el que destaca un poste indicador y punto en el que abandonaremos la pista que continúa de frente ( dcha ) mientras tomamos la que nace por la izquierda

Detalle del poste indicador enclavado en la bifurcación

Las balizas ( dcha ) señalizan el camino por el que deberemos continuar, sobre el que despunta Putreaizko Punta ( dcha )

No tardaremos en dejar a nuestro paso un cruce, lugar en el que obviaremos el camino que desciende por la izquierda mientras continuamos de frente ( centro )

El camino que hemos obviado desciende para dar acceso a una borda de pastores ( izda ) que asoma cercana. En el horizonte se extiende la Sierra de Aizkorri ( centro )

Un poste, enclavado a la orilla del camino obviado, destaca en la bifurcación

La pista por la que hemos continuado alcanza de inmediato un poste indicador ( izda )

Detalle del poste indicador enclavado en la bifurcación

Desde el poste indicador enclavado a la orilla de nuestro camino abandonaremos este para tomar el balizado sendero que nace por nuestra derecha

Son numerosas las marcas que señalizan el sendero a seguir

La senda que hemos tomado aparece escrupulosamente balizada ( dcha )

El sendero amenaza con difuminarse en la herbosa pradera aunque las balizas lo señalizan perfectamente

El camino no tarda en volver a ganar notoriedad mientras sobre este despunta Putreaizko Punta ( dcha )

La herbosa senda se encamina hacia un pequeño grupo de árboles

Atravesando bajo el pequeño grupo de árboles llamará nuestra atención una " placa obituaria " ( dcha ) enclavada a su vera

Placa obituaria que dejaremos a nuestro paso junto al sendero

La senda ( izda ) por la que continuamos se dibuja en todo momento muy notoria en la herbosa pradera

En algunos tramos el sendero se dibuja más notorio si cabe

Bajo nuestro camino asoma tímidamente la majada pastoril de Doniturrieta

Bordas de pastores en la majada de Doniturrieta

Nuestra senda se abre paso entre el diseminado grupo de árboles que se extiende por la ladera

El sendero busca alcanzar la franja de roca que atraviesa ante nosotros 

Nuestra senda no tardará en abandonar la herbosa pradera para adentrarse entre el roquedo

El sendero en todo momento se dibuja muy notorio

La senda amenaza con difuminarse mientras se abre paso entre rocas y vegetación de monte bajo

Las marcas de pintura ( dcha ) balizan escrupulosamente el sendero a seguir

A pesar de que el sendero se dibuja notorio, en algunos tramos hay que estar atento para no despistarnos

La senda amenaza con difuminarse mientras atraviesa entre rocas

El sendero paulatinamente vuelve a salir a terreno despejado, momento en el que de nuevo ganará notoriedad

Nuestra senda se dibuja muy marcada en la ladera que venimos atravesando

Los hitos que balizan nuestro sendero comienzan a ser más numerosos

El estrecho sendero se dibuja muy notorio en la herbosa ladera

El balizaje de nuestra senda resulta escrupuloso 

La cima de Uarrain despunta sobre nuestro balizado sendero

La balizada senda busca alcanzar un discreto " colladito ", en el que pastan plácidamente un grupo de caballos

Con Uarrain ( centro ) despuntando sobre nuestras cabezas desembocamos en un poco perceptible " colladito ", en el que abandonaremos el balizado sendero para desviarnos por la derecha hacia la cima de Ganbo

En el discreto " colladito " abandonaremos la balizada senda para remontar por la herbosa ladera sobre la que despuntan Lizasogaine ( izda ) y Pardarri NW. ( dcha ), cimas entre las que se abre el collado de Lizaso o Lizasoko lepoa 

Un intuible sendero se dibuja en la herbosa ladera por la que comenzamos a ganar altura mientras que sobre nuestras cabezas despuntan Lizasogaine ( dcha ), tras este asoma Ganbo ( centro ) y a la izquierda destaca Ganbo Txiki 

El sendero gana notoriedad mientras aparenta encaminarse hacia Ganbo Txiki ( dcha )

Mientras ganamos altura hacia Ganbo echamos una mirada atrás hacia el " colladito " ( dcha ) en el que hemos abandonado la balizada senda

El herboso sendero por el que ascendemos hacia Ganbo busca atravesar el rocoso cordal desprendido desde la modesta " cimita " de Lizasogaine, primero de nuestros objetivos

Salvado el rocoso cordal ( dcha ) desprendido desde la modesta " cimita " de Lizasogaine ( centro ), la que despunta sobre nuestras cabezas, buscaremos remontar hacia esta por terreno más herboso ( izda ). Al fondo destacan Ganbo y Zealar ( izda )

Diferentes sendas de ganado nos permiten ganar altura en acusado ascenso por la pedregosa ladera de Lizasogaine ( derecha fuera de foto ) mientras que sobre nuestras cabezas despuntan Ganbo ( centro ) y Zealar ( izda )

El herboso sendero discurre bajo la rocosa vertiente occidental de Lizasogaine ( dcha ). Ganbo ( izda ) despunta al frente

La senda por la que remontamos busca alcanzar el intuible " cuello " ( dcha ) que se abre entre Ganbo ( centro ) y Lizasogaine ( derecha fuera de foto ) aunque antes de desembocar en el mencionado " colladito " nos desviaremos por la derecha con la intención de " coronar " esta última cumbre citada  

Sin camino definido, aunque sin dificultad reseñable, remontaremos hacia la cercana cima de Lizasogaine ( izda ) buscando los tramos más herbosos

Antes de alcanzar la cumbre de Lizasogaine saldremos a la rocosa loma cimera, por la que continuaremos remontando sin excesivas dificultades

Salida a la cima de Lizasogaine con vista a Ganbo ( izda ) 

Últimos metros hacia la cima de Lizasogaine

Un hito de piedras señaliza la modesta "" cimita " de Lizasogaine

Desde el hito cimero que señaliza la cumbre de Lizasogaine damos vista a Pardarri ( centro ), por el que pasaremos posteriormente 

Desde la cima de Lizasogaine divisamos cercano nuestro siguiente objetivo, Ganbo ( izda )

Abandonamos la cima de Lizasogaine

Desde la cima de Lizasogaine descenderemos hacia el herboso " colladito " que nos separa de Ganbo

Desde el collado abierto entre las cimas de Ganbo y Lizasogaine buscaremos salvar este primer tramo de rocoso cordal, tras el que tomaremos el pasillo herboso que nos va a permitir continuar ascendiendo hacia la cima de Ganbo

Un herboso sendero nos permite ganar altura en acusado ascenso hacia la cima de Ganbo

Desde nuestro ascenso hacia la cumbre de Ganbo echamos una mirada atrás hacia la discreta " cimita " de Lizasogaine ( centro ), la que acabamos de visitar

La herbosa senda se dibuja notoria en la " empinada " ladera por la que ganamos altura hacia la cima de Ganbo

Últimos metros hacia la cima de Ganbo

Desde nuestro ascenso hacia la cima de Ganbo echamos una mirada hacia la " piramidal " silueta del Txindoki

Txindoki

Salida a la cima de Ganbo, en la que asoma un buzón montañero

Buzón montañero en la cima de Ganbo con vista hacia Pardarri, nuestro siguiente objetivo y tras el que asoman Beriain ( dcha ) y Artxueta ( centro )

Desde el buzón montañero enclavado en la cima de Ganbo echamos una mirada hacia Aldaon , Irumugarrieta ( centro ) y Artxueta ( dcha )

Detalle de la placa del buzón enclavado en la cima de Ganbo

Cima de Ganbo con vista al Txindoki

Buzón cimero del Ganbo con vista al Txindoki

Abandonamos la cima del Ganbo iniciando el descenso por la " empinada " ladera SE., desde la que damos vista a nuestro siguiente objetivo, el Pardarri

Sin sendero definido, aunque acompañados de esporádicos hitos, perdemos altura dando vista al Pardarri ( izda )

Mientras descendemos de la cima del Ganbo echamos una mirada hacia la herbosa ladera por la que venimos perdiendo altura

Desde la ladera del Ganbo, de cuya cima venimos descendiendo, buscamos encaminarnos hacia Lizasoko lepoa. Los hitos ( izda ) quedan a nuestro paso

Alcanzamos Lizasoko lepoa, collado que deberemos atravesar

Mientras descendemos hacia Lizasoko lepoa echamos una mirada hacia Pardarri NW., " cimita " hacia la que deberemos encaminarnos

Desde Lizasoko lepoa echamos una mirada hacia Pardarri NW., " cimita " hacia la que deberemos encaminarnos

Mientras atravesamos Lizasoko lepoa echamos una mirada atrás hacia Ganbo, cima de la que acabamos de descender

Desde Lizasoko lepoa comenzaremos a ganar altura hacia la cima de Pardarri NW. por un notorio sendero

El sendero se difumina en la herbosa ladera por la que ganamos altura hacia la cima de Pardarri NW.

Salida a la cima del Pardarri NW., sobre la que despunta la cima " principal " ( dcha )

Amplia cumbre del Pardarri NW. con vista a la cima " principal " ( dcha ) que asoma cercana

Desde la cima del Pardarri NW. echamos una mirada hacia el Ganbo ( centro ), cuya cumbre acabamos de visitar

Abandonamos la cima del Pardarri NW. camino de la cumbre " principal ", tras la que asoma la cima Sur ( dcha )

Desde la cima del Pardarri NW. descenderemos en dirección a la rocosa loma ( centro ) que, sin apenas perder altura, nos permitirá continuar hacia la cima " principal " ( izquierda fuera de foto )

Una tendida loma, salpicada de numerosas rocas, nos permite remontar " cómodamente " hacia la cima " principal " del Pardarri ( izda ), tras la que asoma la cima Sur ( dcha )

Un herboso sendero, a cuya vera aparecen esporádicos hitos ( dcha ), se abre paso entre las rocas permitiéndonos un tendido ascenso hacia la cima del Pardarri

Cima del Pardarri, en la que destaca por un buzón montañero

Placa en la cima " principal " de Pardarri

Desde la cima del Pardarri echamos una mirada hacia el Pardarri NW. ( izquierda abajo ), el que acabamos de visitar y sobre el que despunta Ganbo ( centro )

Abandonamos la cima del Pardarri descendiendo hacia el herboso " colladito " que nos separa de la cercana cima Sur ( centro )

La cima del Pardarri queda rápidamente atrás

Atravesamos el herboso " cuello " que separa la cumbre recién visitada del Pardarri de la cercana cima Sur, la que asoma sobre nuestras cabezas y hacia la que ascenderemos adentrándonos entre el roquedo que la defiende  

Salida a la cima Sur del Pardarri, tras la que asoma Beriain ( izda )

Hito en la cima Sur de Pardarri con vista a Beriain ( izda ) y Putxerri ( dcha )

Desde el hito enclavado en la cima Sur del Pardarri echaremos una mirada atrás hacia la cima " principal " ( dcha ), en la que se aprecia gente, y Ganbo ( izda )

Mirada desde el hito que señaliza la cima Sur del Pardarri hacia Irumugarrieta ( izda ), nuestro siguiente objetivo. Iniciamos el descenso en dirección a la herbosa ladera ( dcha ) que asoma unos meros por debajo

En nuestro descenso de la cima Sur del Pardarri atravesaremos un " paso " abierto entre las rocas, sobre el que despunta la cima " principal "( izda )

La cima " principal " del Pardarri ( centro ) despunta sobre la herbosa ladera por la que venimos descendiendo del Pardarri Sur 

Mientras descendemos de la cima del Pardarri Sur alcanzaremos un amplio y herboso camino, por el que continuaremos perdiendo altura por nuestra derecha ( centro en la foto )

Perdemos altura bajo los rocosos paredones que defienden la cima de Putreaizko Punta por su vertiente NE.

Nuestro camino pierde altura en dirección al herboso collado ( izda ) que se extiende unos metros por debajo

Nuestro camino se transforma en estrecha senda antes de alcanzar el herboso collado ( centro ) que se abre bajo la cima de Ontzanburu ( dcha )

La herbosa senda atraviesa el collado sobre el que despunta Ontzanburu ( dcha )

A nuestra espalda, sobre el collado que estamos atravesando, despunta la rocosa loma de Putreaizko Punta

Desde el collado que acabamos de atravesar remontaremos por la herbosa ladera sobre la que despunta Ontzanburu ( centro )

Buscaremos atravesar la herbosa loma sobre la que despunta la cima de Ontzanburu

Mientras atravesamos bajo la cima de Ontzanburu volvemos a mirar atrás hacia Pardarri ( dcha ) y Putreaizko Punta ( izda )

Nuestro camino vuelve a ganar notoriedad para continuar perdiendo altura hacia Igaratza

 Igaratza, amplio valle sobre el que apenas  destaca la " cimita " de Pagota ( centro ), se extiende a nuestros pies

El camino por el que descendemos hacia Igaratza deja a su paso un discreto cruce, lugar en el que haremos caso omiso al sendero que asciende por nuestra derecha mientras seguimos perdiendo altura de frente ( izda )

Nuestro camino busca alcanzar otro más notorio que cruza perpendicularmente, el que asciende por el Barranco de Arritzaga y por el que continuaremos hacia la derecha

Mirada atrás hacia el lugar en el que nuestro camino ( izda ) ha desembocado en el proveniente del Barranco de Arritzaga ( dcha )

El notorio camino nos permite continuar en " cómodo " discurrir hacia Igaratza

Nuestro balizado camino alcanza en breve unas notorias " rodadas " que atraviesan perpendicularmente, por las que continuaremos hacia la derecha 

Las balizas continuan señalizando nuestro camino, sobre el que despunta tímidamente la modesta " cimita " de Pagota ( centro )

Nos adentramos en Igaratza buscando encaminarnos hacia la " mesa de orientación " ( centro ), sobre la que destacan Pagota ( centro ) y Beaskin ( dcha )

A la vera de nuestro camino asoman varios cromlechs ( centro ) que aparecen perfectamente señalizados

El herboso camino no tarda en alcanzar la " mesa de orientación " enclavada en el paraje de Igaratza

  " Mesa de orientación " enclavada en Igaratza

Detalle de la " mesa de orientación " enclavada en Igaratza

Dejamos atrás la " mesa de orientación " enclavada en Igaratza para continuar por el herboso camino que se dirige a los Refugios de Errenaga, sobre el que destacan Pagota ( izda ) y Beaskin ( dcha )

A la altura de una baliza ( dcha ) abandonaremos definitivamente el camino que atraviesa el paraje de Igaratza para desviarnos por la izquierda ( centro en la foto ) en dirección al enorme menhir ( centro ) que vemos asomar en el horizonte

Por terreno herboso y sin apenas pendiente buscaremos encaminarnos hacia el menhir de Igaratza ( centro )

Alcanzamos el menhir de Igaratza

Una placa identifica el menhir de Igaratza

Menhir de Igaratza

Desde el menhir de Igaratza echamos una mirada atrás hacia Pardarri ( centro ), cima que acabamos de visitar

Dejamos atrás el menhir de Igaratza para continuar remontando en tendido ascenso por un marcado camino, el que nos va a permitir alcanzar en breve Trikuarriko lepoa ( centro ), collado que se extiende en primer término

Desembocamos en Trikuarriko lepoa, collado en el que destacan un poste indicador y una muga

Desde Trikuarriko lepoa echamos una mirada hacia Beloki ( izda ), última de las cimas a visitar en este itinerario

Detalle del poste indicador enclavado en Trikuarriko lepoa

Detalle del poste indicador enclavado en Trikuarriko lepoa, junto al que tomaremos el camino que nos va a permitir continuar hacia Irumugarrieta

En Trikuarriko lepoa, dando vista al vértice geodésico que señaliza la cima de Irumugarrieta ( izda ), será donde abandonaremos el camino " principal " ( dcha ) que atraviesa perpendicularmente para tomar el más herboso que nace por nuestra izquierda

El camino tomado, balizado como PR, se dibuja notorio en la herbosa pradera mientras que al fondo despunta Irumugarrieta ( centro )

Junto a nuestro camino no tardará en asomar un gran dolmen ( dcha )

Dolmen de Trikuarri con vista hacia Beloki ( dcha ) y Mendiaundi ( izda )

Detalle de la placa que señaliza el dolmen que queda a nuestro paso

Nuestro herboso camino, en todo momento balizado escrupulosamente, continúa en paulatino ascenso en dirección a la visible cumbre de Irumugarrieta ( centro )

El notorio camino no tarda en transformarse en marcado sendero

Las balizas de PR ( izda ) señalizan el herboso sendero

La senda por la que remontamos hacia Irumugarrieta se dibuja notoria en la herbosa ladera

El sendero, en todo momento escrupulosamente balizado, discurre junto a la línea de mugas

La marcada senda gana altura en " cómodo " ascenso en dirección a una nueva muga ( centro ) que asoma cercana

Nuestro sendero continúa dejando a su paso diferentes mugas

Son numerosas las cabezas de ganado que, en esta época del año, pastan en la sierra

La balizada senda se adentra en el lapiaz

Camino de Irumugarrieta atravesamos extensos tramos herbosos, en los que la senda " amenaza " con difuminarse 

Nuestro sendero busca alcanzar un poste indicador que asoma cercano

Alcanzamos un poste indicador, lugar en el que nos topamos con un discreto cruce y punto en el que deberemos ascender de frente ( centro ) en dirección a la alambrada que asoma cercana

Detalle del poste indicador enclavado en el cruce de senderos

Detalle del poste indicador enclavado en el cruce de senderos

Desde el poste indicador que acabamos de dejar atrás remontaremos en corto aunque acusado ascenso en dirección a la cercana alambrada

No tardaremos en alcanzar la alambrada " fronteriza ", junto a la que destacan dos mugas. La atravesaremos

Una vez salvada la alambrada continuaremos ascendiendo por un herboso " pasillo "

La senda ( izda ) vuelve a ganar entidad paulatinamente mientras vuelve a adentrarse entre rocas

El herboso sendero remonta en acusado ascenso hacia el vértice geodésico que señaliza la cima de Irumugarrieta 

Últimos metros hacia la cima de Irumugarrieta

Alcanzamos la cima de Irumugarrieta, en la que destaca un gran vértice geodésico y varios buzones montañeros ( izda )

Buzón montañero ( izda ) y muga ( dcha ) en la cima de Irumugarrieta, desde la que divisamos Lecumberri/Lekunberri en el fondo del valle mientras que Mendaur ( izda ) y Auza ( centro ) despuntan en el horizonte

Buzón montañero en la cima de Irumugarrieta

Detalle de la placa colocada junto a uno de los buzones montañeros enclavados en la cima de Irumugarrieta

Buzones montañeros y muga en la cima de Irumugarrieta

Desde la cima de Irumugarrieta disfrutamos de una bella panorámica hacia el Valle de Araiz que se extiende a nuestros pies

Gainza/Gaintza ( centro ) y Uztegui/Uztegi ( arriba ) vistos desde la cima de Irumugarrieta

Azcárate/Azkarate visto desde la cima de Irumugarrieta

Un diseminado caserío conforma la localidad de Inza/Intza

Betelu se extiende en lo más profundo del valle

Arriba/Arribe 

Desde el buzón montañero enclavado en la cima de Irumugarrieta disfrutamos de una bonita panorámica hacia el cresterío de las Malloas ( dcha )

Abandonamos la cima de Irumugarrieta, en la que dejaremos atrás el vértice geodésico que la señaliza y tras el que asoman Putxerri ( dcha ) y Beriain ( izda )

Desde la cima de Irumugarrieta nace un notorio sendero y por este iniciaremos el descenso

El sendero por el que abandonamos la cima de Irumugarrieta nos permite dejar esta atrás rápidamente

La senda se dibuja muy marcada en la herbosa ladera por la que descendemos de la cima de Irumugarrieta

Con la cima de Beldarregi ( centro ) despuntando en primer término nuestro sendero da alcance a una vieja alambrada para discurrir junto a esta

En breve alcanzaremos el punto en el que la senda busca atravesar la alambrada

El sendero busca abandonar la zona de lapiaz para alcanzar terreno más herboso

El herboso sendero ( dcha ) busca " bordear " la cercana cima de Beldarregi ( izda ), visitada en numerosas ocasiones y la que hoy obviaremos

La senda por la que continúa nuestro descenso se dibuja notoria en el terreno

Nuestro sendero se abre paso entre el lapiaz

La notoria senda, en algunos tramos sin apenas pendiente, atraviesa la herbosa ladera

Son numerosos los hitos que balizan el sendero a seguir

Los hitos ayudan a no perder el sendero en su discurrir entre el roquedo

Con Kurutzeaga ( izda ) asomando en primer término, la herbosa senda busca encaminarnos hacia la amplia cumbre de Mendiaundi ( centro ) mientras que en el horizonte asoma Beloki ( dcha )

Un montañero alcanza la cima de Kurutzeaga, la que hoy también obviaremos

Con Kurutzeaga ( izda ) asomando en primer término, buscaremos encaminarnos hacia el herboso promontorio ( centro ) que vamos a bordear por la derecha para dirigirnos hacia la amplia cumbre de Mendiaundi ( dcha )

La herbosa senda busca " evitar " la cota ( izda ) que se eleva cercana mientras se encamina hacia Mendiaundi ( centro )

Cruzamos un amplio y herboso collado, sobre el que destaca la amplia cumbre de Mendiaundi ( izda )

La notoria senda remonta en tendido ascenso hacia la cumbre de Mendiaundi ( centro )

Ganamos altura por la herbosa ladera occidental de Mendiaundi

Salida a la cima de Mendiaundi. Un hito de piedras y un buzón montañero la señalizan

Hito de piedras y buzón montañero en la cima de Mendiaundi

Desde la cima de Mendiaundi echamos una mirada atrás hacia Irumugarrieta ( centro ), de cuya cumbre venimos descendiendo  

Abandonamos la cima de Mendiaundi

Con Artxueta ( centro ) despuntando sobre Beloki, iniciaremos el descenso desde la cima de Mendiaundi en dirección a la prácticamente inapreciable cima de Atallorbe ( izda ), amplia colina herbosa que apenas destaca ante nosotros bajo el citado Beloki

Un marcado sendero nos permite descender de la cima de Mendiaundi en fuerte pendiente

Camino del herboso collado ( centro ) que nos separa de la cumbre de Atallorbe ( izquierda fuera de foto ), un poco perceptible sendero ( dcha ) nos permitirá un cómodo aunque acusado descenso desde la cima de Mendiaundi

La amplia cumbre de Atallorbe ( centro ) asoma cercana y hacia esta nos encaminaremos

Miramos atrás hacia la " empinada " ladera por la que acabamos de descender de la cima de Mendiaundi

Una marcada senda nos permite continuar ascendiendo hacia la cima de Atallorbe

En las inmediaciones de la cima de Atallorbe llamará nuestra atención una sima

Sima en las inmediaciones de la cima de Atallorbe

Desembocamos en la amplia cumbre de Atallorbe, en la que aflora un grupo de rocas

Cima de Atallorbe, tras la que asoma Ttutturregi ( izda )

Desde la cima de Atallorbe damos vista a Itturtxuluko Punta ( centro ) y Ttutturregi ( dcha ), cimas entre las que asoma en el horizonte la piramidal silueta de Mendaur

Abandonamos la cima de Atallorbe, sobre la que asoma tímidamente Mendiaundi ( centro ) e Irumugarrieta ( izda ) 

Desde la cima de Atallorbe iniciaremos el descenso por su herbosa ladera meridional, desde la que damos vista al último objetivo de la jornada, Beloki ( izda ). En el horizonte despunta Beriain ( centro )  

Con Beloki ( centro ) asomando ante nosotros descenderemos hacia la herbosa planicie que se extiende a nuestros pies, por la que atraviesa Atallaurreko bidea

Perdemos altura buscando encaminarnos hacia el amplio y herboso valle que se extiende a nuestros pies

Desembocamos en Atallaurreko bidea, camino que cruza perpendicularmente y por el que continuaremos hacia la derecha ( centro en la foto )

Atallaurreko bidea se transforma en notoria senda para discurrir paralela a una regata ( dcha ) que baja con muy poca agua

Nuestro sendero deja atrás la cabecera de la pequeña regata, el único punto en el que mana un poquito de agua

El sendero, sobre el que despuntan Txemiñe/Txameni ( dcha ) y Txorrotxeta ( centro ), se torna herboso mientras continúa su tendido ascenso 

Numerosas cabezas de ganado pacen en las herbosas praderas que vamos dejando a nuestro paso

Txemiñe/Txameni ( dcha ) y Txorrotxeta ( izda ) despuntan sobre nuestras cabezas

Terminamos desembocando en Maantsaoko bidea, amplia pista que cruza perpendicularmente y por la que deberemos continuar hacia la izquierda

Caminamos por Maantsaoko bidea, sobre la que ya vemos asomar Beloki ( centro )

Alcanzamos rápidamente el collado de Urdangoene, sobre el que despunta Beloki, último de los objetivos para este itinerario

En el collado de Urdangoene un pequeño hito ( izda  ) " colocado " a la orilla de la amplia pista señaliza Gersagako bidea, camino que nace por la derecha y al que haremos caso omiso mientras continuamos de frente ( izda ) iniciando el ascenso a Beloki

En el collado de Urdangoene obviaremos Gersagako bidea, herboso camino que nace por nuestra derecha ( centro en la foto ) y el que posteriormente, tras visitar la cima de Beloki, retomaremos  

Desde el collado de Urdangoene remontaremos por la herbosa ladera en dirección a la cumbre de Beloki, a la que buscaremos acceder por la izquierda

Numerosas cabezas de ganado pastan en las herbosas laderas de Beloki

Remontamos en acusado ascenso por la herbosa ladera NW. de Beloki

Desde las laderas de Beloki damos vista a Ttutturre ( izda ), Alborta ( centro ), Uarrain y Arriolatz ( dcha )

Arriolatz ( izda ) despunta en primer término mientras que en el valle asoma Lecumberri/Lekunberri ( centro )

El buzón montañero ( izda ) que señaliza la cima de Beloki asoma ya cercano y hacia este nos encaminamos

Desembocamos bajo el " zócalo " que defiende la cima de Beloki, en el que destaca el buzón montañero que la señaliza. Una corta y sencilla " trepada " nos permitirá alcanzarlo sin dificultad reseñable

Alcanzamos la cima de Beloki, desde la que, con la borda de Belokiko Uxaldaren ( izda-abajo ) asomando en primer término bajo la cima de Arriolatz ( izda ) y Lecumberri/Lekunberri ( centro ) extendiéndose en el valle, damos vista a los prados de Etzantza ( izda ), atravesados por Etzantzelorriko Mandabidea

Desde el buzón montañero enclavado en al cima de Beloki damos vista a Irumugarrieta ( izda ), bajo cuya cima apenas se aprecian Mendiaundi y Atallorbe ( centro ) mientras que Aitzear ( dcha ) asoma en primer término

Desde la cima de Beloki deberemos continuar por la alargada y herbosa loma ( centro ) que se extiende por su vertiente occidental

Los caballos disfrutan del poco aire que corre en la parte alta de la loma cimera de Beloki

La cima de Beloki queda rápidamente atrás

Mientras caminamos por la amplia loma cimera de Beloki disfrutamos de una bella panorámica hacia Artxueta ( izda ) y Beriain ( dcha )

Descendemos por la ladera occidental de Beloki en dirección al vallecito ( dcha ) que se abre por debajo

Bajo la ladera por la que venimos descendiendo asoma la chabola de Gaztelueta ( izda ) 

Chabola de Gaztelueta

Descendemos en fuerte pendiente hacia una discreta terraza herbosa ( centro )

Bajo lo que aparenta ser un hito quedará a nuestro paso un manantial

Atravesamos el herboso y poco perceptible camino que cruza perpendicularmente proveniente del collado de Urdangoene para encaminarnos hacia una pequeña terraza herbosa ( izda ), en la que destacan una baliza y una piedra

De inmediato alcanzaremos la amplia terraza herbosa en la que destaca una pequeña piedra ( centro ) y, junto a esta, una baliza ( izda )

Con Txorrotxeta ( centro ) despuntando en primer término alcanzamos rápidamente la pequeña piedra ( centro ) conocida como Ilbetarria o " La roca del Plenilunio "

Desde la pequeña terraza herbosa echamos una mirada atrás hacia Beloki, de cuya cima acabamos de descender

Desde la piedra conocida como Ilbetarria o " La roca del Plenilunio " descenderemos en dirección al marcado camino que vemos discurre por el fondo del vallecito

Descendemos por una notoria senda

El estrecho pero marcado sendero se abre paso entre vegetación de monte bajo buscando alcanzar el vallecito que se abre al fondo

En la parte baja del vallecito damos alcance a Gersagako Erreka, tras la que buscaremos tomar el notorio sendero que atraviesa perpendicularmente y por el que continuaremos de frente ( centro ) 

Una vez salvado el cauce de Gersagako Erreka echamos una mirada atrás hacia Beloki ( centro ) y la herbosa ladera por la que hemos descendido

Tomamos el herboso sendero que busca encaminarse hacia el frondoso bosque

El sendero se torna pedregoso mientras discurre junto a la margen derecha de Gersagako Erreka ( izda )

La senda, muy pedregosa en un corto tramo, es muy notoria

El sendero por el que caminamos sale en breve a terreno despejado y alcanza de inmediato la Borda de Bustintza

Nuestra senda, muy notoria en todo momento, atraviesa amplias y herbosas campas

Artxueta ( centro ) despunta en el horizonte

Nuestra senda, muy notoria en todo momento, atraviesa amplias y herbosas campas

Nuestro camino busca adentrarse en el hayedo

El notorio camino se abre paso entre rocas

Atravesamos bajo un " túnel " de vegetación

No tardamos en volver a salir a terreno abierto, lugar en el que nuestro camino deja a su paso un pinar " arrasado "

A nuestro paso, a la derecha del camino ( izquierda en la foto ), dejaremos a nuestro paso un obituario

Detalle de la estela que dejaremos a nuestro paso a la orilla del camino

La marcada senda busca encaminarnos nuevamente hacia el frondoso hayedo

De nuevo nos adentramos en el tupido bosque de hayas

El marcado camino atraviesa pequeños claros abiertos en el bosque 

El camino se abre paso entre las hayas

Junto a nuestro camino, a la derecha y bajo las hayas, asoma un rústico " refugio "

Refugio en el hayedo

Detalle del refugio que dejaremos a nuestro paso junto al camino

Retomamos nuestro amplio camino, el que nos permite continuar atravesando el bosque

Arboles de gran porte flanquean el camino por el que discurrimos. Es Mugardiko bidea

Nuestro camino, Mugardiko bidea, discurre muy notorio en todo momento

A la izquierda del camino, entre las hayas, asoma la Borda de Miguel

El camino deja a su paso una bifurcación, lugar en el que haremos caso omiso del camino que recibimos por la derecha mientras seguimos de frente ( izda )

Mugardiko bidea se abre paso en el hayedo

Nuevo cruce, lugar en el que volveremos a obviar el camino que recibimos por la derecha. Seguimos al frente ( izda )

De inmediato nos topamos con una nueva bifurcación, encrucijada de caminos en la que, ahora si, abandonaremos el " principal " ( izda ) para tomar el que nace por la derecha

El camino tomado busca adentrarse nuevamente entre las hayas

Nuestro camino se abre paso en el frondoso hayedo

Paulatinamente el camino se transforma en senda e inicia un paulatino descenso

Esporádicos hitos ( dcha ) balizan nuestro camino

El herboso camino pasa a ascender entre pinos

El camino vuelve a adentrase en el frondoso hayedo, donde acentúa paulatinamente su inclinación

Nuestro camino alcanza una alambrada ( izda ) y continúa discurriendo junto a esta

Junto a la alambrada ( izda ) alcanzaremos el punto en el que esta traza una ángulo de 90º hacia la izquierda. Abandonando el camino que sigue de frente ( centro ) continuamos por la izquierda junto al cercado

Continuamos junto a la alambrada buscando abandonar el hayedo

Junto a la alambrada atravesaremos una herbosa campa mientras ya divisamos el amplio aparcamiento en el que ha dado comienzo este itinerario

No tardamos en desembocar en el amplio aparcamiento situado en las inmediaciones de la antigua Casa Forestal de Aralar o Guardetxe, lugar en el que dio comienzo, y por lo tanto también finaliza, este itinerario