sábado, 27 de febrero de 2021

Mortxe-Peñas de Saldise-Itsaskoa-Gaztelu o Castillo de Garaño ( Desde Eguillor/Egillor )

Enclavada en el extremo septentrional de la Sierra de Sarbil y despuntando al Oeste de la capital Navarra, Mortxe ( 1123 m ) es una de las cumbres más destacadas de la Cuenca de Pamplona.

Este extremo septentrional de la Sierra de Sarbil es conocido como Sierra de Saldise y en esta destaca la mencionada cima de Mortxe ( 1123 m ), punto más elevado de la misma, así como un escabroso cresterío que se desprende bajo su cara Norte y que es conocido como Peñas de Saldise. Esta rocosa cresta alcanza su punto álgido en la cima del mismo nombre, es decir, en las Peñas de Saldise ( 1043 m ), discreta elevación de escasa prominencia, también conocida como Txortu, que se alza muy cerca de Mortxe ( 1123 m ), cumbre de la que le separa un discreto “ colladito “ ( 1028 m ).

Enclavas también en este pequeño macizo y desprendidas bajo su vertiente oriental apenas destacan las “ modestas “ cimas de Itsaskoa ( 579 m ) y Gaztelu ( 590 m ), cumbre esta última en la que asoman los restos del Castillo de Garaño.

 

Castillo de Garaño

 

Historia

 

Es una antigua fortaleza medieval, la mayor y más antigua de la Cuenca de Pamplona, con evidencias de su existencia ya en el siglo X, en tiempos del Reino de Pamplona.

El acceso está acondicionado y señalizado. Desde su posición estratégica se disfruta de un paisaje excepcional. Varios paneles ofrecen información “ in situ “ de este legado de nuestra historia.

Los trabajos arqueológicos han descubierto indicios de la que pudo ser la mítica fortaleza llamada por los musulmanes “ Sajrat Qais “, atacada por Abd al Rahman III en el año 924.

En el siglo XI se documenta la tenencia del Valle de Garaño. La proliferación de iglesias, monasterios y poblados junto al castillo hace pensar en la importancia que tuvo este lugar durante las primeras etapas del Reino de Pamplona.

En el año 1276 fue conquistado por las tropas del rey de Francia durante la Guerra de la Navarrería, hecho que quedó inmortalizado en los versos de Guillermo Anelier, donde anotaba que los franceses utilizaron varios trabuquetes para rendir el castillo.

También sirvió de residencia para notables hombres del rey e incluso para el hijo bastardo de Carlos III ( 1361-1425 ) llamado Lancelot ( 1386 ), que vivió en este castillo cuando tenía un año de edad, bajo el cuidado de la nodriza marquesa de Osta.

En el año 1512, durante la conquista del Reino, fue tomado por las tropas castellanas del duque de Alba en su avance hacia Pamplona. Recuperado poco después, se perdió definitivamente en 1521. Fue destruido siguiendo la orden que se aplicó a casi todos los castillos y villas amuralladas del Reino de Navarra durante su conquista por las tropas castellanas.

Desde el año 2010, el Ayuntamiento y vecinos del Valle están llevando a cabo la recuperación de los restos con la colaboración de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona y el apoyo técnico de los arqueólogos de Gestión Cultural Larrate, dirigidos por Iñaki Sagredo Garde.

 

      * Fuente: Gobierno de Navarra, Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, Ayuntamiento del Valle    de Ollo, Gestión Cultural Larrate

  

¿ Cómo era el Castillo ?

 

El castillo de Garaño contaba con tres cercos amurallados. El primero, situado al exterior, tenía un perímetro aproximado de 200 metros y 10 torres semicirculares; el segundo se encontraba a pocos metros del primero, por lo que se creaba un paso entre ambos para facilitar la defensa y, el tercero, era una muralla circular que rodeaba la torre del homenaje.

El torreón, de planta circular, tenía una altura aproximada de 15 metros y contaba con tres niveles o dos pisos. La puerta se situaba en el primer piso, a la que se accedía mediante una escalera exterior. Para su defensa contaba con un voladizo de madera en la parte superior.

El castillo también disponía de varias dependencias y elementos imprescindibles, como un gran aljibe de planta cuadrangular, así como viviendas para los soldados, graneros, establo para 30 caballos, casa de los ingenios, cocina, capilla, bodega y palacio.

Su superficie útil era de 2700 por lo que, comparándolo con otros cercanos como el de Irulegi ( 620 ) o el de Tiebas ( 1100 ), podemos entender su importancia, al ser el mayor y más antiguo de los castillos de la Cuenca de Pamplona, encontrando evidencias de su existencia en el siglo X.

 

     * Fuente: Gobierno de Navarra, Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, Ayuntamiento del Valle    de Ollo, Gestión Cultural Larrate

 

El topónimo “ gaztelu “ ( castillo en euskera ) con el que se denomina a esta discreta cumbre, como en el caso de otras numerosas cimas de Navarra y del vecino País Vasco, hace referencia a la antigua construcción defensiva que aparecía enclavada en su cumbre.

 

La Sierra de Saldise despunta sobre el Valle  de Goñi, cuyas poblaciones se extienden bajo su vertiente occidental ( Goñi ) y sudoccidental ( Aizpún, Azanza, Goñi, Munarriz ), y sobre el Valle de Ollo, cuyas localidades quedan enclavadas bajo su vertiente septentrional ( Ulzurrun, Arteta, Ilzarbe, Ollo, Senosiáin y Anoz ) y oriental ( Saldise, Beasoáin y Eguillor ).

 

Valle de Ollo

 

Ollo es un valle situado entre las suaves tierras cultivadas de la Cuenca pamplonesa y la Sierra de Andía. Tiene un curioso relieve en forma de cráter, ya que es un diapiro, lo que explica la existencia de salinas, canteras de ofita y otros raros minerales.

Sus bosques esconden 15 monasterios y poblados medievales, lo que da idea de la importancia histórica del lugar en los primeros siglos del Reino de Navarra. Desde este punto se controlaba la entrada a Pamplona a través del desfiladero de Oskia ya en tiempos romanos.

Hoy, el Manantial, las Saleras, el Museo Etnográfico o el Castillo de Garaño son puntos de interés que justifican la visita, además del conjunto de pequeños pueblos diseminados en un paisaje espléndido de bosques, ríos y campos. La Vuelta al Valle, itinerario circular señalizado, es una buena forma de conocerlo.

 

      * Fuente: Gobierno de Navarra, Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, Ayuntamiento del Valle    de Ollo, Gestión Cultural Larrate

 

La considerable altitud de Mortxe ( 1123 m ), su cercanía a la capital navarra y el estar incluida en el Catálogo de Montes de Euskal Herria, hacen que esta cumbre sea una de las más conocidas de nuestra geografía. Además, en la actualidad, las balizas de la Senda GR-220 o Vuelta a la Cuenca de Pamplona pasan por su amplia cima, un motivo más para que sea visitada asiduamente por el colectivo montañero.

Son varias las localidades que habitualmente son utilizadas como punto de partida por los que buscan alcanzar la cumbre de Mortxe ( 1123 m ). Destacan sobremanera las rutas que ascienden desde Saldise ( 520 m ) o Eguillor/Egillor ( 440 m ), en el Valle de Ollo, y Azanza ( 835 m ) en el Valle de Goñi.

Con la intención de realizar una ruta “ circular “ en la que pretendemos visitar las cuatro cumbres que conforman este discreto macizo de la Sierra de Saldise, Mortxe ( 1123 m ), Peñas de Saldise ( 1043 m ), Itsaskoa ( 579 m ) y Gaztelu ( 590 m ), vamos a tomar como punto de partida para nuestra ruta la localidad de Eguillor/Egillor ( 440 m ). Esta es mi propuesta, espero la disfrutéis.

 

Resumen del Itinerario

 

En este itinerario vamos a tomar como punto de partida la pequeña localidad de Eguillor/Egillor ( 440 m ), población perteneciente al Valle de Ollo que alcanzaremos tras discurrir apenas 1 kilómetro por la carreterita NA-7063, vial asfaltado que nace desde la NA-7010 Astráin-Irurzun.

Estacionaremos nuestro vehículo a la entrada de la población para tomar la calle San Miguel, carreterita que atraviesa la localidad para continuar en dirección a la Estación de Tratamiento de Agua Potable enclavada a sus afueras.

Poco antes de alcanzar esta, nos topamos con las balizas rojiblancas de la Senda GR-220 o Vuelta a la Cuenca de Pamplona que atraviesan perpendicularmente, momento en el que abandonaremos el asfalto para continuar por el señalizado sendero que nace por nuestra derecha ( SW ).

Ganamos altura acompañados en todo momento de las citadas balizas que no tardan en dejar a su paso la ermita de San Cristóbal ( 640 m ), en ruinoso estado.

Continuaremos ascendiendo por balizado camino hasta desembocar, en el paraje de Txangulundi ( 839 m ), en el Camino de las Bordas. Proveniente de Saldise ( 520 m ) tomamos dicho camino para seguir ganando altura por la izquierda ( NW ) hasta dar alcance a una balsa, momento en el que abandonaremos el balizado sendero para ascender, sin camino definido, hacia la despejada cima de Mortxe ( 1123 m ).

En la citada cumbre volvemos a toparnos con las balizas de la Senda GR-220, marcas que tomaremos en dirección al “ colladito “ ( 1028 m ) que nos separa de las Peñas de Saldise ( 1043 m ). En dicho “ cuello “ ( 1028 m ) volveremos a abandonar las balizas para desviarnos hacia la cercana y rocosa cima.

Desde esta, sin camino definido, perdemos altura por la despejada y herbosa ladera oriental hasta dar alcance al Camino de las Bordas, por el que continuaremos descendiendo hasta desembocar a las afueras de Saldise ( 520 m ). Nos desviamos unos pocos metros para visitar esta pequeña localidad del Valle de Ollo.

Tras corta visita retomamos nuestro camino para, acompañados ahora de las balizas de la Vuelta al Valle de Ollo o PR NA-170, dirigirnos hacia Eguillor/Egillor ( 440 m ) aunque antes nos desviaremos hacia la más que discreta “ cimita “ de Itsaskoa ( 579 m ).

Desde su cumbre, en dirección opuesta a la de ascenso, perdemos altura para alcanzar el collado de Garañaldea ( 512 m ), lugar en el que tomaremos el balizado sendero por el que “ coronaremos “ la cima de Gaztelu ( 590 m ), punto en el que actualmente “ afloran “  las ruinas del Castillo de Garaño.

Regresamos al collado de Garañaldea ( 512 m ) para tomar Saldisebidea, camino por el que plácidamente regresaremos a la población en la que dio comienzo este itinerario, Eguillor/Egillor ( 440 m ).

 

Datos del Itinerario

 

Desnivel: 810 m.  

Tiempo: De 4 h a 6 h

Distancia: 13´2 km aprox.

Inicio: Eguillor/Egillor ( Valle de Ollo )

Fecha de realización: Noviembre 2020

Época recomendada: Todo el año 

Cimas: Mortxe ( 1123 m ); Peñas de Saldise o Txortu ( 1043 m ); Itsaskoa ( 579 m ); Gaztelu o Castillo de Garaño ( 590 m )

 

Descripción del Itinerario

 

Estacionaremos nuestro vehículo a la entrada de Eguillor/Egillor ( 440 m ), población perteneciente al Valle de Ollo en la que da comienzo este itinerario y que alcanzaremos tras discurrir apenas 1 kilómetro por la carreterita NA-7063, vial asfaltado que nace desde la NA-7010 Astráin-Irurzun.

Comenzamos a caminar por la estrecha carreterita que atraviesa esta pequeña localidad y que, tras dejarla atrás, da acceso a la Estación de Tratamiento de Agua Potable que queda enclavada a sus afueras.

En plácido caminar, discurrimos por el estrecho carretil asfaltado que gana altura en agradable ascenso hasta “ tropezar “ con una notoria bifurcación en la que recibiremos por la izquierda ( SE ) una carreterita. En este punto “ enlazamos “ con las balizas rojiblancas de la Senda GR-220 o Vuelta a la Cuenca de Pamplona que atraviesan perpendicularmente.

Abandonamos el asfalto para tomar el balizado sendero que asciende por la derecha ( SW ) y que, de inmediato, vuelve  a desembocar en la carreterita que acabamos de dejar atrás.

Seguimos por el citado vial hacia la derecha ( SW ) pero apenas lo haremos unos metros ya que, a la altura de una cerrada curva, volveremos a abandonarla.

Tomamos un estrecho carretil, también asfaltado, que nace junto a un viejo caserón para comenzar a ascender por la derecha ( SW ). En breve obviaremos el camino que nace por nuestra derecha ( W ) mientras seguimos ganando altura de frente ( SW ).

El carretil acentúa su pendiente para, poco más adelante, volver a bifurcarse. Haremos caso omiso del que continúa por la izquierda ( SE ) para continuar ascendiendo nuevamente al frente ( SW ). No tardaremos en dar alcance a un depósito de agua, lugar en el que nuestro carretil “ muere “.

Metros antes del citado depósito nace por la izquierda ( SW ) un notorio camino que, en todo momento balizado con las marcas rojiblancas de la Senda GR-220, continúa ganando altura.

Además de las citadas balizas, son numerosos los hitos que señalizan el camino a seguir. La senda se adentra en un frondoso bosque y no tarda en dar alcance a la ermita de San Cristóbal, en ruinas.

El sendero continúa tras el “ ruinoso “ edificio para, tras dejar a su paso una pequeña balsa, desembocar en un camino más amplio y notorio. Es el Camino de San Cristóbal, por el cual continuamos hacia la derecha ( SW ) en tendido ascenso.

No tardaremos en volver a dejar a nuestro paso una nueva balsa, tras la cual abandonaremos el amplio y marcado camino para tomar el balizado sendero que nace por la derecha ( SW ).

Un estrecho pero marcado camino continúa ascendiendo bajo un frondoso bosque aunque, en breve, se bifurca. Como señalizan las balizas, tomamos por la derecha ( W ) una notoria senda por la que continuaremos en agradable ascenso dejando a nuestro paso espectaculares ejemplares de robles.

Tras plácido caminar por el tupido bosque iremos dejando este atrás para salir a terreno despejado. Desembocamos en el paraje de Txangulundi ( 839 m ), lugar en el que destaca un poste indicador y en el que un “ paso “ en la alambrada, el cual superaremos, nos da acceso al amplio Camino de las Bordas, el cual asciende por la derecha ( N ) proveniente de Saldise ( 520 m ).

Seguimos ganando altura por la izquierda ( NW ) por el pedregoso camino, en todo momento balizado, que paulatinamente se irá transformando en uno más herboso y que terminará desembocando junto a una balsa.

En este punto, aunque quizás sea más “ recomendable “ continuar junto a las balizas de la senda GR-220, nosotros por no “ repetir “ un tramo de la ruta decidimos abandonarlas para seguir ascendiendo, sin camino definido, en la misma dirección ( SW ) que traíamos. Ganamos altura por difusas sendas de ganado hasta terminar desembocando en la despejada y amplia cima de Mortxe ( 1123 m ). Un vértice geodésico y un buzón montañero la señalizan. Abierta panorámica.

En la cumbre de Mortxe ( 1123 m ) volvemos a “ tropezar “ con las balizas rojiblancas de la senda GR-220 y junto a estas descenderemos en dirección al discreto colladito ( 1028 m ) que nos separa de nuestro próximo objetivo, las Peñas de Saldise ( 1043 m ).

Un marcado y balizado senderito desciende desde la cima alcanzada hasta el pequeño “ cuello “ ( 1028 m ) sobre el que asoma cercana la siguiente cumbre a “ coronar “.

Volvemos a abandonar las balizas rojiblancas para desviarnos hacia la rocosa cima, en la que desembocaremos, sin dificultad reseñable, tras corto ascenso por terreno herboso. Peñas de Saldise ( 1043 m ), pequeña “ cimita “ de abierta panorámica. Sin señal alguna que la identifique.

Sin necesidad de retornar al colladito ( 1028 m ) desde el que hemos ascendido a esta última cumbre decidimos perder altura, sin camino definido, por la herbosa ladera oriental de las Peñas de Saldise ( 1043 m ).

Zigzagueamos por terreno herboso en fuerte pendiente para terminar desembocando en una marcada senda, por la que continuaremos descendiendo por la izquierda ( N ) hasta dar alcance a un amplio camino que atraviesa perpendicularmente, es el Camino de las Bordas.

Continuaremos por este, tambien por la izquierda ( NW ), en agradable descenso hasta toparnos con una nueva bifurcación, lugar en el que tomamos hacia la izquierda ( NW ).

No tardaremos en desembocar en un cruce que, situado a las afueras de Saldise ( 520 m ), aparece perfectamente señalizado. Un poste indicador de la Vuelta al valle de Ollo destaca en el lugar.

Deberemos continuar por la derecha ( SE ) en dirección a Eguillor/Egillor ( 440 m ) pero no dudamos en desviarnos unos pocos metros por la izquierda ( NW ) para visitar la cercana población de Saldise ( 520 m ).

Tras corta visita a esta pequeña localidad regresamos al mencionado cruce para, ahora sí, tomar el Camino de Abajo, amplia pista perfectamente balizada por la que continuamos en plácido discurrir.

Dejamos a nuestro paso el cementerio de Saldise, al cual aparece adosada la ermita de San Gregorio, para continuar caminando bajo un frondoso bosque.

Nuestro camino, en todo momento perfectamente balizado, se bifurca, momento en el que un poste indicador de la Vuelta al Valle de Ollo o PR NA-170 nos invita a continuar por la izquierda ( N ). Nosotros obviaremos esta “ invitación “ para seguir de frente ( SE ) con la intención de visitar la discreta “ cimita “ de Itsaskoa ( 579 m ). Para los que no quieran ascender a esta pequeña cumbre recomiendo que sigan las citadas balizas que les conducirán hasta el collado de Garañaldea ( 512 m ), en el que posteriormente desembocaremos.

Nosotros, como digo, abandonamos el balizado camino para seguir de frente ( SE ) y en breve damos alcance a un rústico portillo. Un “ paso “ situado a la derecha del mismo nos facilita la labor de atravesarlo.

Nada más salvar el citado portillo nuestro camino vuelve a bifurcarse. Hacemos caso omiso del que continúa por la izquierda ( NE ) mientras nosotros seguimos de frente ( E ).

Salvamos una alambrada por un nuevo “ paso “ habilitado para ello e iniciamos un acusado ascenso para, sin camino definido, alcanzar la parte alta de la loma cimera, lugar en el que “ saltaremos “ la alambrada nuevamente para desembocar en la frondosa cima de Itsaskoa ( 579 m ). Sin elemento alguno que la señalice. Nula panorámica.

Continuamos por el pinar en dirección opuesta a la de ascenso teniendo en todo momento como referencia la alambrada a nuestra derecha ( S ). Superamos la cota más septentrional de Itsaskoa ( 563 m ) para desde esta seguir caminando por la loma del monte que paulatinamente tuerce hacia la izquierda ( NW ) para salir a terreno despejado.

Entre vegetación de monte bajo, las diferentes sendas de ganado nos harán perder altura para terminar desembocando en las inmediaciones del collado de Garañaldea ( 512 m ), lugar en el que destaca un portillo, un poste indicador y un pequeño panel informativo.

En este discreto collado ( 512 m ) retomamos las balizas de la Vuelta al Valle de Ollo y continuamos por el notorio camino en dirección a Saldise ( 520 m ). No tardamos en alcanzar un poste indicador que nos “ invita “ a abandonarlo por la derecha ( N ) para desviarnos hacia nuestro objetivo, el Castillo de Garaño.

Desde el citado poste indicador nace una notoria a la vez que balizada senda que, discurriendo bajo la vertiente SW. de Gaztelu ( 590 m ) y tras atravesar un par de “ pasos “ en sendas alambradas, termina por desembocar en una señalizada bifurcación. Un nuevo poste indicador destaca en ella.

El sendero continúa al frente en dirección al Puente de Anoz ( 417 m ) aunque nosotros lo abandonaremos para tomar el que, por la derecha ( SE ), busca alcanzar la cima de Gaztelu ( 590 m ).

La notoria senda gana altura en paulatino ascenso hasta toparse con un nuevo poste indicador que nos “ invita “ a torcer a la izquierda ( N ), momento en el que la pendiente se acentúa.

Dejamos un gran panel informativo a nuestro paso y poco más adelante un “ paso “ nos da acceso a la escalera que nos permite un “ cómodo “ ascenso hacia la amplia y herbosa cumbre de Gaztelu ( 590 m ), en la que, tras superar un nuevo “ paso “, desembocaremos de inmediato. Los restos del antiguo Castillo de Garaño asoman actualmente en lo alto de la cima, donde destaca un pequeño recinto circular en cuyo interior asoma el torreón o torre del homenaje. Amplia, abierta y bella panorámica.

El camino utilizado en el ascenso, tras dejar a nuestro paso nuevamente el panel informativo citado anteriormente, nos devuelve al último poste indicador que encontramos a la subida. Mi recomendación es volver al collado de Garañaldea ( 512 m ) por el mismo camino utilizado en el ascenso pero nosotros, por no “ repetirlo “, decidimos saltar la alambrada que nos da acceso al campo que se extiende entre el citado poste indicador y el mencionado collado ( 512 m ).

Si alguien se decide a hacer lo mismo que nosotros, la mejor opción es atravesar el citado campo en línea recta junto a la alambrada que lo cierra por la derecha ( W ) aunque nosotros ( consejos vendo y para mí no tengo ), viendo el camino que por la izquierda ( SE ) da acceso a la chabola que aparece en la parte baja del prado, decidimos descender hacia este. En principio la idea parecía buena pero al tomar el camino que nos lleva a la entrada que da acceso a la finca, al llegar a esta nos topamos con un puerta prácticamente “ infranqueable “. No voy a decir como la pasamos, solamente vuelvo a incidir en que es mejor retornar al Collado de Garañaldea ( 512 m ) utilizando el camino utilizado en el ascenso al Castillo de Garaño.

En nuestro caso, una vez “ atravesada “ la puerta que da acceso a la finca y ya en el amplio camino-pista, Saldisebidea, que desde Eguillor/Egillor ( 440 m ) asciende hacia el collado de Garañaldea ( 512 m ), continuaremos por este en descenso por la izquierda ( SE ) para plácidamente desembocar en la citada localidad, lugar en el que dio comienzo este itinerario. 


Track del Itinerario


Fotos del Itinerario


Amanece en Eguillor bajo negros nubarrones con Izaga ( centro ) y La Higa ( dcha ) asomando en el horizonte

Estacionamos nuestro vehículo a la entrada de la localidad y comenzamos a caminar por la carretera que le da acceso. Es la calle San Miguel

Caminamos por la carretera obviando la calle ( dcha ) que da acceso al casco urbano de la localidad

La calle San Miguel atraviesa la localidad dejando a su paso una la Casa Beracochea ( S.XVIII ) bonito caserón de estilo palaciego

Escudo en la fachada de la Casa Beracochea en Eguillor

Escudo en la fachada de la Casa Beracochea en Eguillor

Bajo la carretera por la que caminamos aparece la Casa Beticochecua, también de estilo palaciego

Desde la calle San Miguel unas escaleras dan acceso al viejo lavadero de Eguillor

Lavadero en Eguillor

Abandonamos Eguillor por la calle San Miguel  

El estrecho carretil asfaltado por el que caminamos da acceso a la Estación de Tratamiento de Agua Potable

Por la derecha de la estrecha carreterita nace un amplio camino al que haremos caso omiso. Continuamos por asfalto

La carretera por la que caminamos inicia un paulatino ascenso

Eguillor, localidad desde la que hemos partido queda rápidamente atrás mientras sobre sus tejados despuntan Txurregi ( izda ), Gaztelu ( centro ) y Bizkai ( dcha )

Sobre los tejados de Eguillor despunta el Castillo de Garaño ( centro ), el cual visitaremos a nuestro regreso, " escoltado " por Txurregi ( izda ) y Gaztelu ( dcha ) 

Bifurcación. Nuestra carreterita recibe por la izquierda un amplio carretil cementado, al que haremos caso omiso y por el que ascienden las balizas rojiblancas de la Vuelta a la Cuenca de Pamplona o GR-220. Abandonamos el asfalto por la derecha tomando el sendero que aparece señalizado con las citadas marcas de pintura

Inicio del balizado sendero que nace desde la carreterita por la que ascendíamos desde Eguillor

La balizada senda desemboca nuevamente en la carretera asfaltada que da acceso a la Estación de Tratamiento de Agua Potable. Continuamos por esta hacia la derecha

De inmediato, abandonaremos nuevamente el asfalto para tomar el estrecho carretil que, a la altura de una borda, nace por la derecha. Las balizas rojiblancas señalizan el camino a seguir

El carretil gana altura en acusado ascenso y no tarda en bifurcarse. Obviamos el camino que nace por la derecha mientras continuamos de frente 

Nuevo cruce. Haremos caso omiso del camino que nace por la izquierda para volver a optar por seguir ganando altura de frente

El carretil por el que venimos ascendiendo da acceso al depósito de agua de Eguillor, lugar en el que, metros antes de alcanzarlo, tomaremos el camino que nace por la izquierda. Las balizas vuelven a señalizar el camino a seguir 

Placa en la fachada del depósito de Eguillor

Ganamos altura en fuerte pendiente por un pedregoso camino

El depósito de agua de Eguillor, sobre el que destaca la alargada cumbre de Bizkai, queda rápidamente por debajo de nuestro camino

Además de las balizas rojiblancas, numerosos hitos señalizan nuestro camino

El estrecho sendero asciende notorio

La senda, balizada en todo momento, se adentra en el frondoso bosque

La senda da alcance a la ermita de San Cristóbal, en ruinoso estado

Baliza en la pared de la ruinosa ermita de San Cristóbal

Ermita de San Cristóbal

Junto a la ermita de San Cristobal aparecen numerosos ejemplares de roble, en uno de los cuales llama nuestra atención una " caja "


Según el dibujo que aparece en la citada " caja ", parece que esta es para la cría de murciélagos

En las inmediaciones de la ermita de San Cristobal, junto al camino, dejaremos a nuestro paso una balsa

Nuestro camino desemboca en uno más notorio, es el Camino de San Cristobal. Como indica la baliza continuaremos por la derecha 

El Camino de San Cristobal continúa ganando altura en acusado, señalizado en todo momento con las balizas rojiblancas de la Senda GR-220

El camino, muy notorio, discurre bajo un frondoso bosque

A la orilla de nuestro camino, en un claro abierto en el bosque, destacan las ruinas de una vieja borda

A la orilla de nuestro camino dejaremos a nuestro paso una nueva balsa

Nada más dejar atrás esta segunda balsa, como indica la baliza, abandonaremos el Camino de San Cristobal tomando el notorio sendero que nace por la derecha

La senda nace por encima de la segunda balsa

Los hitos señalizan el camino a seguir

Bajo el frondoso bosque alcanzaremos una balizada bifurcación, momento en el que continuaremos por el sendero que nace por la derecha   

La senda discurre muy notoria en todo momento

A nuestro paso iremos dejando espectaculares robles

La senda, perfectamente balizada con hitos, atraviesa esporádicos claros en el bosque

Entre el bosque divisamos el Paso de Oskia, abierto entre Gaztelu ( izda ) y Bizkai ( dcha ), cumbre esta última sobre la que despunta Erga

El notorio sendero alcanza terreno despejado, momento en el que, bajo negros nubarrones, empiezan a caer una gotas de lluvia. Al fondo destacan Txurregi y gaztelu 

Nuestro sendero desemboca en el paraje de Txangulundi. Un poste indicador y un paso en la alambrada destacan en el lugar

Poste indicador y paso en la alambrada que nos permiten alcanzar el Camino de las Bordas que, por la derecha, asciende desde Saldise. Nosotros continuaremos en ascenso por la izquierda 

Detalle del poste indicador situado en la bifurcación

Por la derecha asciende el Camino de las Bordas, proveniente de Saldise

Ya en el Camino de las Bordas continuaremos en ascenso por la izquierda junto a la alambrada 

Nuestro camino, en todo momento perfectamente balizado gana notoriedad conforme ascendemos. Mirada atrás hacia la Cuenca de Pamplona, dominada por Izaga y La higa ( centro ) 

Izaga ( izda ) y La Higa ( dcha ) despuntan sobre la Cuenca de Pamplona 

Con Ezkaba en primer término, en el horizonte y despuntando sobre la Cuenca de Pamplona asoma el macizo pirenaico

Nuestro camino continúa su ascenso amplio y notorio

Mirada hacia las localidades que se extienden bajo la vertiente oriental de Mortxe. En primer término destacan Eguillor y Beasoain 

Mirada hacia el Paso de Oskia, sobre el que destaca Bizkai ( dcha ) y Erga al fondo

Mientras continúo ganando altura echo una mirada atrás y veo que mis compañeros se han " entretenido " 

¿ Setas ? 

Bajo nuestro camino llama la atención el monte Gaztelu, en cuya cima destaca el Castillo de Garaño

Castillo de Garaño en la cima del monte Gaztelu. A nuestro regreso lo visitaremos 

Resulta imposible dejar de mirar atrás para disfrutar de la panorámica hacia la Cuenca de Pamplona

Negros nubarrones cubren la Cuenca de Pamplona 

Pamplona se extiende en primer término

Conforme vamos ganando altura nuestro camino vuelve a tornarse más pedregoso

El camino continúa ganado altura aunque la pendiente parece darnos una pequeña tregua

Nuestro camino alcanza una pequeña balsa, punto en el que decidimos abandonar las balizas rojiblancas que siguen por la derecha mientras nosotros continuamos ascendiendo al frente en la misma dirección que traíamos 

Desde la balsa, sin camino definido, continuamos ganando altura 

Desde nuestro ascenso hacia Mortxe, en primer término divisamos las Peñas de Saldise ( izda ) mientras que al fondo asoman Txurregi ( izda ), Gaztelu ( centro ) y Bizkai ( dcha )

Peñas de Saldise con Txurregi al fondo

Por terreno herboso, entre vegetación de monte bajo, continuamos ganando altura en acusado ascenso

Ascendemos por un sendero de ganado atravesando una alambrada

Por terreno despejado, con una baliza de la senda GR-220 asomando al fondo, buscamos alcanzar la loma cimera

Cima de Mortxe, coronada por un vértice geodésico y un buzón montañero


En la cima de Mortxe junto a mis compañeros Joxerra ( izda ) y Txomin ( dcha )

Mirada desde la cima de Mortxe hacia la Cuenca de Pamplona 

Dejamos atrás el vértice geodésico y el buzón montañero que " coronan " la cima de Mortxe dando vista a la cima de Sarbil ( centro ) que asoma al fondo

Dando la espalda al vértice geodésico iniciamos el descenso de la cima de Mortxe por una herbosa ladera en dirección a un visible poste indicador

Baliza de la Senda GR-220 en el paraje de Txortu

Continuamos perdiendo altura acompañados de las balizas de la Senda GR-220

Ante nosotros ya aparecen las Peñas de Saldise, nuestro próximo objetivo, hacia las que nos encaminamos atravesando la alambrada que aparece en primer término 

Desde la alambrada echamos una mirada atrás hacia la cima de Mortxe, de la que venimos descendiendo 

Peñas de Saldise con Gaztelu ( centro ) asomando al fondo y Erga ( dcha ) en el horizonte

Por herboso terreno nos encaminamos hacia las Peñas de Saldise ( izda ) tras las que asoman Txurregi ( izda ), Gaztelu y Bizkai ( centro )

Una vez en el colladito que separa las cimas de Mortxe y las Peñas de Saldise, ascendemos hacia estas 

Ganamos altura junto a una vieja alambrada

Por terreno cómodo nos encaminamos hacia las cercanas Peñas de Saldise

Mirada hacia la Cuenca de Pamplona desde las Peñas de Saldise

Últimos metros hacia las Peñas de Saldise

Mis compañeros Joxerra ( izda ) y Txomin ( dcha ) en la cima de las Peñas de Saldise con Txurregi ( centro ) asomando al fondo 

Mirada desde la cima de las Peñas de Saldise hacia Mortxe. El fuerte viento hace que iniciemos rápidamente el descenso

Sin camino definido iniciamos el descenso por la herbosa ladera oriental de las Peñas de Saldise zigzagueando en dirección a la localidad de Saldise que asoma en primer término

Perdemos altura por las herbosas laderas de las Peñas de Saldise

La pequeña localidad de Saldise asoma entre el arbolado

Descendemos rápidamente en dirección a Saldise ( centro ) dando vista a Ilzarbe ( izda ), localidad enclavada bajo las faldas de Txurregi y Gaztelu. Anoz y Atondo aparecen bajo la alargada loma cimera de Bizkai ( dcha )

Terminamos alcanzando una marcada senda de ganado que atraviesa perpendicularmente. Seguiremos por esta en descenso por la izquierda

Ilzarbe asoma ante nosotros enclavada bajo Txurregi ( izda ) y Gaztelu ( centro ) con Bizkai ( dcha ) y Erga asomando al fondo 

La senda de ganado por la que veníamos descendiendo termina desembocando en el Camino de las Bordas, por el que seguiremos descendiendo hacia la izquierda  

El Camino de las Bordas desciende paulatinamente amplio y notorio. Txurregi ( izda ) y Gaztelu ( dcha ) despuntan sobre Ilzarbe, localidad natal de mi abuelo materno

El Camino de las Bordas se ha transformado en una amplia pista

La pista termina adentrándose en el frondoso bosque

El Camino de las Bordas se bifurca. Continuamos por la izquierda 

Nuestro camino ( dcha ) termina desembocando en un nuevo cruce, lugar en el que destaca un poste indicador de la Vuelta al Valle de Ollo. Deberemos continuar por el Camino de Abajo ( izda ) en dirección a Eguillor pero decidimos desviarnos unos metros para visitar la cercana localidad de Saldise 

Desde el cruce descenderemos unos pocos metros en dirección a la cercana localidad de Saldise. Atravesamos el portillo que aparece ante nosotros 

Atravesado el portillo descendemos hacia Saldise por pista cementada

Camino de Saldise ante nosotros aparecen Txurregi ( centro ) y Gaztelu ( dcha )

Rápidamente entramos en Saldise

Casa a la entrada de Saldise

Caserón en Saldise

Detalle del escudo situado en la fachada de un gran caserón en Saldise

Sobre la puerta de entrada aparece en año labrado en piedra ( 1995 )

Casona en Saldise

Callejeamos por Saldise

Placa en una calle de Saldise

Iglesia de Saldise ( S.XIII ), erigida en honor a San Pedro

Abandonamos Saldise por el mismo camino por el que accedimos a la localidad 

Poste indicador de la Vuelta al Valle de Ollo que encontramos a las afueras de Saldise

El carretil cementado muere a las afueras de la localidad tras corto ascenso y pasa a convertirse en pista. Nuevamente damos alcance al portillo que atravesamos anteriormente. Lo volvemos a cruzar 

Poste indicador y bifurcación en la que anteriormente nos desviamos para visitar Saldise. Ahora sí, tomaremos el camino ( izda ) que continúa hacia Eguillor

Rápidamente dejaremso atrás la localidad de Saldise, pequeña población que asoma entre el arbolado y sobre cuyos tejados despunta Gaztelu  

Discurrimos plácidamente por el Camino de Abajo

A escasos metros, sobre nuestro camino, aparece la ermita de San Gregorio, pequeño edificio al que está adosado el cementerio de Saldise 

Continuamos por el Camino de Abajo, amplio y notorio

Las balizas de la Vuelta al Valle de Ollo lo señalizan

Nuestro camino se bifurca. Obviaremos el camino que nace por la derecha mientras optamos por continuar al frente

Nuevo cruce que aparece señalizado con un poste indicador. Abandonamos el camino que, por la izquierda, continúa hacia Eguillor mientras decidimos desviarnos hacia la cercana cima de Itsaskoa. Seguimos de frente

Txomin siempre de buen humor

Detalle del poste indicador junto al que decidimos abandonar el camino hacia Eguillor para desviarnos hacia la cima de Itxaskoa 

Un portillo cierra nuestro  camino. Un " paso " ( dcha ) nos facilita la labor de atravesarlo

Una vez salvado el " paso " en la alambrada nuestro camino se bifurca. Hacemos caso omiso del que continúa por la izquierda para seguir ascendiendo al frente ( dcha )

Un nuevo " paso " nos ayuda a salvar otra alambrada
 
Un herboso sendero asciende en fuerte pendiente por la derecha de la alambrada

La senda se difumina mientras ascendemos hacia la cercana, a la vez que discreta, cima de Itsaskoa

Ganamos altura junto a la alambrada hasta alcanzar la parte alta de la discreta cota, lugar en el que la volvemos a travesar para acceder a su cima

Mis compañeros Txomin ( izda ) y Joxerra ( dcha ) en la cima de Itsaskoa

En dirección opuesta a la de ascenso perdemos altura por el interior de un pinar que aparece cubierto por los numerosos restos de una tala. En otra época del año pudiera ser que este tramo estuviera bastante " cerrado "

El suelo del pinar aparece cubierto de ramas y entre estas continuaremos ganando altura en dirección a la cota oriental de Itsaskoa, ligeramente más baja

Desde la cota oriental de Itsaskoa salimos a terreno despejado para continuar nuestro descenso hacia el collado que nos separa de Gaztelu, cumbre en la que destacan las ruinas del Castillo de Garaño y última cima a visitar en este itinerario

Desde las inmediaciones de la cota oriental de Itsaskoa divisamos Saldise ( centro ) entre el arbolado y la piramidal silueta de Txurregi, en cuyas laderas queda enclavado Ilzarbe 

Entre vegetación de monte bajo, aprovechando los herbosos " pasillos " que se abren entre esta, continuamos nuestro descenso desde Itsaskoa

Volvemos a dar alcance a la alambrada que ahora la llevaremos a nuestra derecha 

Con Txurregi asomando en el horizonte alcanzaremos un notorio sendero

Descendemos por herboso terreno junto a la alambrada dando vista a nuestro próximo objetivo, el Castillo de Garaño ( dcha ). En el horizonte despuntan Txurregi ( izda ) y Gaztelu ( dcha )

El notorio sendero por el que descendemos pierde altura hacia la el amplio camino proveniente de Saldise que abandonamos en nuestro ascenso hacia Itsaskoa. En todo momento aparecen ante nosotros Txurregi ( izda ), Gaztelu ( centro ) y el Castillo de Garaño ( dcha )

Por herboso terreno desembocamos en el collado de Garañaldea, abierto bajo la vertiente meridional de Gaztelu, cima en la que destacan las ruinas del Castillo de Garaño

Collado de Garañaldea, portillo y " paso " en el que aparecen nuevamente las balizas de la Vuelta al Valle de Ollo. Descenderemos por la izquierda sin atravesar dicho " paso "

Poste indicador en el collado de Garañaldea

Panel informativo en el collado de Garañaldea

Retrocedemos unos pocos metros por el amplio y perfectamente balizado camino en dirección a Saldise

Un poste indicador señaliza el desvío hacia el Castillo de Garaño. Abandonamos el camino hacia Saldise ( izda ) por la derecha

Detalle del poste indicador situado en la bifurcación

Un notorio sendero discurre por terreno herboso camino del Castillo de Garaño

Alcanzamos una amplia explanada herbosa, lugar en el que una baliza nos señaliza el camino a seguir. Gaztelu ( dcha ) y Txurregi ( izda ), bajo cuyas laderas destaca Ilzarbe, despuntan en el horizonte

El herboso sendero discurre bajo la vertiente SW. del Castillo de Garaño camino de un " paso " en la alambrada

Salvamos el " paso " en la alambrada con el Castillo de Garaño despuntando sobre nuestras cabezas

El notorio sendero discurre junto a la alambrada que se extiende bajo la vertiente SW. del Castillo de Garaño

Con Gaztelu asomando ante nosotros, la marcada senda amenaza con difuminarse entre la vegetación

Atravesamos otro " paso " en la alambrada

Con Gaztelu ( izda ) y Bizkai ( dcha ) asomando al fondo damos alcance a una pequeña explanada herbosa, lugar en el que destaca un poste indicador. Abandonamos el camino que sigue al frente para desviarnos por la derecha hacia el Castillo de Garaño

Detalle del poste indicador enclavado en la bifurcación

Poste indicador y bifurcación. Tomamos el camino que asciende por nuestra derecha ( izquierda en la foto )

Desde el camino de ascenso hacia el Castillo de Garaño damos vista a Saldise, localidad que acabamos de visitar y sobre la que despuntan Mortxe y las Peñas de Saldise

Ganamos altura por un notorio sendero

Bifurcación y poste indicador. Continuaremos ascendiendo por la izquierda 

La senda acentúa su inclinación mientras que sobre nuestras cabezas asoma ya cercano el Castillo de Garaño

Mirada hacia la localidad de Saldise ( izda ) y Txurregi ( dcha ) desde la subida al Castillo de Garaño

Saldise

La senda acentúa su pendiente camino de la cima del Castillo de Garaño

A nuestro paso dejaremos un panel informativo sobre la historia del Castillo de Garaño

Detalle del panel que encontramos junto a nuestro camino

Detalle del panel informativo

Detalle del panel informativo

Detalle del panel informativo

El notorio sendero gana altura camino del " paso " que da acceso a las escaleras que ascienden hacia el Castillo de Garaño

" Paso " que da acceso a las escaleras que ascienden hacia el Castillo de Garaño 

Escaleras de acceso a la cima de Gaztelu, en la que queda enclavado el Castillo de Garaño

Ascendemos plácidamente por las escaleras que dan acceso al Castillo de Garaño

Por un herboso sendero ascendemos hacia el torreón que " corona " la cima de Gaztelu

En las inmediaciones del torreón que " corona " la cima de Gaztelu destaca un panel informativo, lugar desde el que disfrutamos de una bella panorámica hacia Txurregi ( izda ), Gaztelu ( centro ) y Bizkai ( dcha )

Panel informativo situado en las inmediaciones de la torre del Castillo de Garaño

Una escalera de madera da acceso al torreón del Castillo de Garaño
 
El tren discurre por el valle 

La localidad de Anoz destaca en primer término mientras que el Paso de Oskia se abre detrás entre Gaztelu ( izda ) y Bizkai ( dcha ). Irurzun asoma tímidamente al fondo

Irurzun asoma bajo la Hermana Mayor

Visitamos el torreón del Castillo de Garaño

Escalera de acceso al torreón del Castillo de Garaño

Foso del torreón del Castillo de Garaño

Mis compañeros Joxerra ( izda ) y Txomin ( dcha ) en el torreón del Castillo de Garaño con vista hacia la Cuenca de Pamplona

Beasoain ( izda ) y Eguillor ( dcha ) asoman tímidamente en primer término mientras la Cuenca de Pamplona se extiende en el horizonte

Mi compañero Joxerra en el torreón del Castillo de Garaño con vista hacia Txurregi ( centro ) y Gaztelu ( dcha )

Mirada desde el torreón del Castillo de Garaño hacia Txurregi ( izda ), Gaztelu ( centro ) y Bizkai ( dcha ). El Paso de Oskia se abre entre estas dos últimas cumbres 

Mirada hacia Saldise ( izda ), Senosiain y Ollo ( centro ) e Ilzarbe ( dcha ), este último bajo Txurregi ( dcha )

Saldise
 
Otro panel informativo destaca en la parte trasera de la torre del Castillo de Garaño

Panel informativo en la parte trasera de la torre del Castillo de Garaño

Tras la visita nos despedimos de la cima de Gaztelu

Descendemos nuevamente hacia el paso que da acceso a las escaleras por las que hemos ascendido. La localidad de Eguillor asoma cercana

Descendemos por las escaleras mientras disfrutamos de una abierta panorámica hacia Beasoain ( izda ) y Eguillor ( dcha )

Desde las escaleras que dan acceso al Castillo de Garaño divisamos el collado de Garañaldea ( centro ), por el que hemos pasado anteriormente y sobre el que apenas destaca la " cimita " de Itsaskoa

Junto al camino volveremos a dejar a nuestro paso un gran panel informativo junto al que ya pasamos a nuestro ascenso

Nuevamente volveremos a alcanzar el último poste indicador junto al que pasamos anteriormente y desde el que ahora, evitando regresar por el camino de subida ( lo más recomendable ), decidimos continuar por la izquierda 

Por herboso terreno y sin camino definido nos dirigimos hacia la alambrada que cierra uno de los campos que aparece ante nosotros

Con Mortxe despuntando sobre nuestras cabezas nos toca salvar la alambrada. Un murete de piedra nos lo facilita

Itsaskoa, cima anteriormente visitada, despunta sobre nuestras cabezas mientras atravesamos un extenso campo. Lo recomendable es cruzarlo de frente en dirección al collado de Garañaldea que se abre al frente

Nosotros, viendo un camino que da acceso a la chabola que destaca en la parte baja del campo, en lugar de atravesarlo de frente en dirección al collado de Garañaldea decidimos descender hacia el pequeño edificio. ¡¡¡ Error !!! 

Gaztelu despunta sobre el campo por el que venimos descendiendo

Alcanzamos el camino que da acceso a la chabola mientras que sobre esta despunta Gaztelu

El amplio camino se dirige hacia la puerta de acceso a la finca

Bajo el camino se extiende otro campo en el que pasta plácidamente un rebaño de cabras. Una balsa destaca al fondo

Tras salvar, como podemos, la puerta de acceso a la finca desembocamos en Saldisebidea, camino proveniente del collado de Garañaldea. No resulta sencillo salvar esta puerta por lo que, como he citado anteriormente, recomiendo atravesar la finca en dirección al collado de Garañaldea. Resulta más sencillo saltar la alambrada que la puerta    

Ya en Saldisebidea, camino perfectamente balizado ( izda ), continuamos en suave descenso por la izquierda en dirección a Eguillor

La cima de Gaztelu ( dcha ) queda rápidamente atrás

Desde Saldisebidea divisamos cercana la localidad de Beasoain

Caminamos plácidamente por Saldisebidea

La cota oriental de Itsaskoa despunta sobre los campos que vamos dejando a nuestro paso  

Entramos en Eguillor por la parte alta de la localidad

Beasoain asoma cercano mientras que al fondo destaca la alargada loma de Bizkai

Accedemos a Eguillor por Saldisebidea  

Saldisebidea, calle por la que accedemos a Eguillor

Bifurcación en Eguillor, descendemos por la izquierda 

Sobre nuestro camino destaca la iglesia de Eguillor, erigida en honor a San Miguel

Panel informativo en Eguillor sobre la Vuelta del Valle de Ollo

Saldisebidea deja a su paso la casa del concejo Beasoain-Eguillor

Indicadores en Saldisebidea

Detalle de los indicadores

Saldisebidea desemboca en la calle San Miguel, carretera que atraviesa la localidad y que tomaremos hacia la izquierda para alcanzar el lugar en el que tenemos estacionado nuestro vehículo