domingo, 24 de mayo de 2026

Guratz-Añalde-Axuste-Okabio-Hirupagoeta ( Desde Gorriti con regreso por Areso y la Cascada Matxain )

Enclavado en el extremo noroccidental de la provincia de Navarra, no muy lejos de la muga con Guipuzcoa, se alza un pequeño macizo que debido a su suave relieve apenas llama la atención del montañero.

Elevándose sobre las localidades de Areso ( 465 m ), Leiza/Leitza ( 465 m ), Gorriti ( 687 m ) y Huici/Uitzi ( 690 m ), el macizo de Guratz se erige en “ frontera natural “ entre dichos términos.

Conformado por numerosas “ cimitas “ de más que discreta relevancia, la mayoría de las cuales aparecen completamente cubiertas de arbolado, este macizo toma nombre de la cumbre más elevada del mismo, el monte Guratz ( 955 m ), en cuya cima confluyen los términos de Leiza/Leitza, Areso y el Valle de Larráun.

A pesar de su discreta altitud, la cima de Guratz ( 955 m ), monte “ centenario “ y que como tal aparece en el Catálogo de Cimas de Euskal Herria, acostumbra a ser objetivo habitual de numerosas incursiones montañeras.

Como no podía ser de otra manera, los puntos de partida más utilizados para las excursiones que buscan alcanzar el punto más elevado del macizo de Guratz son las localidades anteriormente citadas que aparecen asentadas bajo sus “ faldas “: Areso ( 465 m ), pequeña población enclavada al NW. del “ cordal “, Leiza/Leitza ( 465 m ), “ capital “ del valle al que da nombre y que se extiende al NE. del macizo, Huici/Uitzi ( 690 m ), localidad situada al SE. y en la que destacan varios edificios “ señoriales “, y Gorriti ( 687 m ), bello enclave rural ubicado al SW.

Son numerosas las ocasiones en las que hemos visitado la cima de Guratz ( 955 m ) desde esta última localidad de Gorriti ( 687 m ). Entre esta destacaríamos: Ver: “ Guratz-Añalde-Akordetagaña ( Circular desde Gorriti con regreso por Huici/Uitzi) “ o “ Elosta-Igota-Ubaategaña-Malkorraundi o Santa Bárbara-Guratz ( Circular desde Gorriti ) “.

Para los que buscan ascensiones más “ cómodas “ cabe la posibilidad de iniciar las rutas en los puertos de Huici ( 809 m ) o Arrite ( 836 m ), cortos itinerarios que resultan recomendables para los menos “ andarines “ o para realizarlos con los más pequeños. Ver: “ Guratz ( Desde el Puerto de Huici/Uitzi ) “.

Los itinerarios que nacen en las cuatro poblaciones mencionadas son variados y nos ofrecen desde sencillas “ mañaneras “ hasta rutas más largas y “ completas “ en las que podremos aprovechar para “ coronar “ algunas de las diferentes cumbres que conforman el macizo.

Entre el conjunto de cimas que conforman el citado macizo de Guratz destacaríamos las que, desde su cima, se desprenden bajo su vertiente septentrional. Estas son: Axuste ( 850 m ), Okabio ( 864 m ), Hirupagoeta ( 841 m ) y Urtezar ( 700 m ).

Otra de las modestas cotas que apenas destaca entre las que conforman el macizo de Guratz es Añalde ( 852 m ), arbolada “ cimita “ enclavada bajo la vertiente occidental de la cumbre “ principal “, es decir, Guratz ( 955 m ).

La cercanía de estas cumbres que acabamos de mencionar a la de Guratz ( 955 m ) hace que podamos visitarlas “ todas “ en un corto y sencillo itinerario.  

 

Tomando, una vez más, como punto de partida para nuestra incursión por la zona la localidad de Gorriti ( 687 m ), población perteneciente al Valle de Larráun que aparece enclavada bajo la vertiente sudoccidental del macizo, pretendemos realizar una ruta “ circular “ en la que aprovecharemos para “ coronar “ el citado conjunto de “ cimitas “ que conforman el macizo de Guratz para posteriormente descender a Areso ( 465 m ), municipio desde el que retornaremos al punto de partida visitando la Cascada Matxain o “ Matxaingo Ur Saltoa “ ( 529 m ). Esta es mi propuesta, espero que la disfrutéis.

  

Resumen del Itinerario

 

Estacionando nuestro vehículo en las inmediaciones del frontón de Gorriti ( 687 m ), nos adentramos en la localidad para tomar el camino que da acceso al cementerio ( 674 m ) de la población.

Obviando el desvío hacia este, continuamos por la izquierda ( NW ) buscando alcanzar un cercano caserío, lugar en el que nuestro camino se bifurca. Tomamos el que sigue por la derecha ( NE ) dando acceso a una “ vivienda turística “, punto a partir del cual se transforma en herboso camino.  

Este desembocará poco más adelante en una pista cementada, por la que continuaremos hacia la izquierda ( N ). No tardaremos en “ tropezar “ nuevamente con otra que atraviesa perpendicularmente, por la que ahora seguiremos ascendiendo hacia la derecha ( NE ).

Numerosas piedras jalonan la Cañada Real de las Provincias, notorio camino que termina por convertirse en Añaldeko bidea. Este gana altura por la despejada loma para, tras corto descenso, alcanzar Añaldeatze ( 786 m ), discreto cuello en el que obviaremos Amalurbide, camino que bordea la cima de Añalde ( 852 m ) bajo su vertiente meridional, mientras optamos por tomar el que, de frente ( E ), alcanza la citada cumbre ( 852 m ).

Descendemos en dirección opuesta a la de ascenso para atravesar el discreto colladito ( 826 m ) que se abre en la vertiente oriental de la cima recién visitada, en el que volvemos a dar alcance al camino abandonado anteriormente, Amalurbide. Dicho camino termina desembocando en el proveniente del Alto de Arrite ( 836 m ), por el que continuaremos ascendiendo hasta alcanzar la cima de Guratz ( 855 m ).

Apenas unos pocos metros por debajo del vértice geodésico que la señaliza, en la ladera opuesta a la empleada a nuestra subida, destaca un pequeño portillo que nos va a permitir atravesar la alambrada que delimita los términos de Leiza y Areso.

Descenderemos llevando esta a nuestra derecha ( E ) aunque en breve la atravesaremos por uno de los “ pasos “ construidos para tal efecto. Teniendo esta ahora a nuestra izquierda ( W ), atravesaremos el collado ( 761 m ) que nos separa de la cima de Axuste ( 850 m ), en la que desembocaremos tras un corto aunque acusado ascenso.

Perdemos altura por la arbolada vertiente contraria a la utilizada en nuestra subida, en la que cruzaremos en breve el discreto “ cuello “ ( 822 m ) que se abre bajo nuestro siguiente objetivo, Okabio ( 864 m ). Un corto ascenso nos permitirá alcanzar su cima rápidamente.

Una vez más continuaremos descendiendo por la ladera opuesta a la empleada a nuestro ascenso, en la que cruzaremos el “ colladito “ ( 807 m ) que nos va a permitir ganar altura para terminar desembocando en la cima de Hirupagoeta ( 841 m ).

En dirección opuesta a la empleada a nuestro ascenso, iniciaremos un brutal descenso, en el que buscaremos alcanzar un amplio camino que atraviesa perpendicularmente por la arbolada ladera. Este nos permitirá perder altura “ plácidamente “ para terminar alcanzando la pequeña localidad de Areso ( 465 m ).

Atravesamos su casco urbano para tomar el estrecho carretil, Merkuko bidea, que discurre junto al cauce de Astamelako Erreka, riachuelo en el que posteriormente nos desviaremos a visitar la Cascada Matxain o “ Matxaingo Ur Saltoa “ ( 529 m ).

Posteriormente retomaremos nuestro camino para continuar ascendiendo hasta situarnos por encima del área de servicio de Pagozelai ( 685 m ), punto a partir del cual iniciaremos un paulatino descenso para terminar desembocando en Gorriti ( 687 m ) inicio y final de este itinerario.         

       

Datos del Itinerario

 

Desnivel: 693 m

Tiempo: De 4 h a 6 h

Distancia: 13´94 km

Inicio: Gorriti ( Navarra )

Fecha de realización: Abril 2026

Época recomendada: Todo el año 

Cimas: Añalde ( 852 m ); Guratz ( 955 m ); Axuste ( 850 m ); Okabio ( 864 m ); Hirupagoeta ( 841 m )

 

Descripción del Itinerario

 

Estacionaremos nuestro vehículo en la pequeña “ plazuela “ que nos recibe a la entrada de Gorriti ( 687 m ), localidad perteneciente al Valle de Larráun que normalmente habremos alcanzado por la A-15.

Comenzaremos a caminar en dirección al casco urbano de la población, por el que callejearemos buscando acercarnos a la iglesia erigida en honor a San Bartolomé. Una vez dejado atrás el edificio religioso, desde su parte baja y haciendo caso omiso a la calle que desciende por la izquierda ( SW ), tomaremos la que lo hace hacia la derecha ( N ) adentrándose entre las casas aledañas a la citada iglesia.

Iniciamos un corto descenso para desembocar en una pista cementada que cruza perpendicularmente, por la que continuaremos de frente ( N ) para abandonar definitivamente la localidad.

De inmediato alcanzamos el antiguo lavadero de Gorriti ( 666 m ), en cuyo interior hay una fuente. Dejaremos atrás este para, apenas unos pocos metros más adelante, tropezar con un notorio cruce, lugar en el que haremos caso omiso al camino que nace por la derecha ( NE ), dando acceso al cementerio de la localidad, mientras optamos por continuar hacia la izquierda ( NW ).

Rápidamente daremos alcance a un gran caserón ( 674 m ) enclavado a la orilla de nuestro camino, junto al que abandonaremos el vial cementado que sigue de frente ( NW ), por el que posteriormente regresaremos, mientras tomamos el que continúa por la derecha ( NE ).

Este vuelve a bifurcarse de inmediato ( 676 m ), momento en el que abandonaremos el que sigue de frente ( NE ) mientras ascendemos por la izquierda ( N ) junto a la fachada lateral del mencionado caserón.

Sin abandonar el carretil hormigonado alcanzaremos en breve la casa Arrigurutzaga ( 687 m ), junto a la que “ muere “ para transformarse en un amplio y notorio camino. Por este continuaremos para, a los pocos metros, atravesar un portillo que nos cierra el paso.

El camino discurre junto a la alambrada que cierra el prado que tenemos a nuestra izquierda ( W ) mientras continúa en paulatino ascenso. Obviaremos en un par de cruces, un sendero primero y posteriormente otro camino que nacen por nuestra derecha ( E ).

No tardaremos en desembocar en un carretil cementado que cruza perpendicularmente, por el que continuaremos ascendiendo al frente ( N ) hasta que “ tropezamos “ con un rústico portillo que nos cierra el paso. Lo atravesaremos para alcanzar Añaldeko bidea, amplia pista por la que discurre la Cañada Real de las Provincias que también cruza perpendicularmente y por la que continuaremos hacia la derecha ( NE ).

La citada “ cañada “ atraviesa de inmediato un nuevo portillo, junto al que destaca un abrevadero y desde el que seguiremos en paulatino ascenso. De inmediato “ tropezaremos “ con una nueva bifurcación ( 741 m ), lugar en el que haremos caso omiso al camino que nace al frente ( NE ), y a cuyo inicio destaca una piedra de las que señaliza la Cañada Real de las Provincias, mientras optamos por continuar por la amplia pista.

Esta no tarda en salir a terreno abierto para continuar ascendiendo por herbosas campas, en las que iremos dejando a nuestro paso varias palomeras y alguna que otra de las piedras que señalizan la mencionada “ cañada “.

Aunque continuamos ganando altura, la pista pierde inclinación paulatinamente mientras se adentra entre los helechos. Tras alcanzar lo alto de una discreta colina iniciamos un corto descenso, desembocando de inmediato en Añaldeatze ( 786 m ), discreto collado en el que tropezamos con una estratégica bifurcación.

Haciendo caso omiso del camino, Amalurbide, que continúa por la derecha ( SE ) para discurrir bajo la vertiente meridional de la arbolada cumbre de Añalde ( 852 m ) y del que nace por la izquierda ( NE ), remontaremos de frente ( E ) buscando ganar altura por la frondosa ladera.  

Un notorio camino que en algunos tramos amenaza con difuminarse entre las hayas nos permitirá ganar altura en acusado ascenso por la tupida ladera occidental de Añalde ( 852 m ), en cuya cumbre desembocaremos sin dificultad reseñable. Añalde ( 852 m ), amplia y arbolada cima en la que nos recibe un pequeño hito que aparece colocado sobre el “ tocón “ de un árbol, en el que se puede leer el nombre del monte en cuestión. Nula panorámica.

Abandonamos la frondosa cumbre de Añalde ( 852 m ) en dirección opuesta a la utilizada en el ascenso mientras buscamos el “ pasillo “ que nos permitirá salir a terreno despejado, en el que una notoria senda atraviesa entre helechos. En plácido descenso no tardaremos en volver a adentrarnos bajo la frondosidad del bosque, alcanzando de inmediato el discreto collado ( 826 m ) abierto bajo su vertiente oriental, en el que nuevamente “ tropezamos “ con Amalurbide, camino abandonado anteriormente en nuestro ascenso a Añalde ( 852 m ).

Continuamos de frente ( E ) por el citado Amalurbide discurriendo bajo la frondosidad del hayedo para, en breve, dar alcance a una encrucijada de caminos ( 866 m ), lugar en el que haremos caso omiso del que atraviesa perpendicularmente mientras optamos por seguir ascendiendo en la misma dirección ( E ).

Nuestro camino gana altura entre hayas y termina dando alcance a una alambrada, junto a la que discurriremos hasta que esta traza un ángulo de 90º hacia la izquierda ( N ), lugar en el que la abandonamos definitivamente para descender de frente ( E ). De inmediato desembocamos en un camino más notorio que atraviesa perpendicularmente, por el que continuaremos hacia la izquierda ( NE ), discurriendo en todo momento bajo un frondoso hayedo.

El camino tomado se bifurca poco más adelante, momento en el que abandonaremos el que continúa por la derecha ( E ) para tomar el que asciende de frente ( NE ) buscando alcanzar la parte alta del hayedo. Una vez alcanzada esta, saldremos a terreno abierto para seguir ascendiendo por el amplio y herboso camino que se abre paso entre los helechos, terminando por desembocar en la cumbre de Guratz ( 955 m ). Amplia cima en la que destaca un vértice geodésico, dos buzones y alguna piedra con el nombre del monte en cuestión. Aquí confluyen los términos de Leiza, Areso y el Valle de Larráun. Además, dentro del término de Larráun, en esta cumbre también coinciden los territorios de Gorriti y Huici/Uitzi por lo que tambien es conocida como Laumugarrieta.

Bajo el citado vértice geodésico que “ corona “ la cima de Guratz ( 955 m ), en el interior del pinar que se extiende en la ladera opuesta a la utilizada a nuestra subida, asoma cercano un pequeño portillo. Hacia este descenderemos para atravesarlo y así continuar descendiendo teniendo como referencia la alambrada que se extiende a nuestra derecha ( E ).

En la citada alambrada alcanzaremos un “ paso “ ( 827 m ) que nos permitirá atravesarla, por lo que sería mejor no haberla atravesado a la altura del pequeño portillo y haber continuado descendiendo junto a esta pero llevándola a nuestra izquierda ( W ).

Una vez salvada la citada alambrada continuaremos descendiendo junto a esta y no tardaremos en atravesar un pequeño collado ( 761 m ), en el que obviaremos la senda que nace por nuestra derecha ( E ) mientras ascendemos de frente ( N ).

En todo momento teniendo la alambrada a nuestra izquierda ( W ), ganamos altura mientras vamos dejando a nuestro paso diferentes “ pasos “ y mugas de las que delimitan los términos de Areso y Leiza.

Alcanzamos un “ paso tumbado “ ( 770 m ) y aunque podemos seguir remontando llevando la alambrada a nuestra izquierda ( W ) optamos por atravesarla. Seguimos ascendiendo con esta a nuestra derecha ( E ) y de inmediato superamos un nuevo “ paso “ que nos permitirá salvar otra alambrada que cruza perpendicularmente.

En acusado ascenso y sin camino continuaremos remontando por un terreno algo “ escabroso “, en el que numerosas piedras afloran en la herbosa y “ semidespejada “ ladera. Un “ tropezón “ con una de estas piedras hace que me golpee con otra en la rodilla y me abra una pequeña “ brecha “, la que posteriormente me supusieron 5 puntos de sutura.

Sin más contratiempos, y teniendo como referencia la alambrada que se extiende a nuestra derecha ( E ), alcanzaremos la parte alta de la loma cimera de Axuste ( 850 m ). Un “ paso “ en la citada alambrada, bajo el que destaca una nueva muga, nos permitirá salvarla “ cómodamente “ para, ya sin dificultad reseñable, alcanzar la citada loma, en la que un hito señaliza la pedregosa cima de Axuste ( 850 m ). Nula panorámica debido a que las hayas lo cubren todo.

Iniciamos el descenso por la vertiente opuesta a la empleada a nuestra subida, en la que buscaremos nuevamente la compañía de la alambrada “ fronteriza “. Esta se extiende a nuestra izquierda ( W ) y junto a ella seguiremos perdiendo altura hasta que alcanzamos el collado ( 822 m ) que nos separa de nuestro siguiente objetivo, Okabio ( 864 m ).

Nos alejamos momentáneamente de la citada alambrada para salvar el mencionado “ cuello “ ( 822 m ), en el que dejaremos a nuestro paso una palomera “ de suelo “.

Siguiendo en la misma dirección ( N ) buscaremos alcanzar la estrecha pero notoria senda que nos va a permitir remontar “ plácidamente “ para terminar alcanzado una palomera de piedra que aparece enclavada en el extremo oriental de la loma cimera del citado Okabio ( 864 m ). Desde esta continuaremos ascendiendo, ya con menos pendiente aunque por terreno extremadamente pedregoso, para terminar alcanzando en breve la cima de Okabio ( 864 m ). Un hito la señaliza. Nula panorámica, ya que al igual que la cumbre anteriormente visitada, las hayas lo cubren todo.

Perdemos altura por la ladera contraria a la utilizada a nuestro ascenso, en la que volveremos a buscar la alambrada que en todo momento nos sirve de referencia. Junto a esta y en acusada pendiente alcanzaremos rápidamente el inapreciable collado ( 807 m ) que se abre bajo la vertiente meridional de Hirupagoeta ( 841 m ), siguiente objetivo.

Atravesamos el mencionado “ colladito “ ( 807 m ) para, en todo momento junto a la alambrada, iniciar un corto ascenso y así alcanzar en breve la loma cimera del monte en cuestión. En este punto la atravesaremos para alejarnos momentáneamente de esta y así desembocar junto al hito cimero que señaliza la arbolada cumbre de  Hirupagoeta ( 841 m ). Al igual que en las anteriormente visitadas, la panorámica es nula.

Una vez más iniciaremos el descenso por la vertiente opuesta a la empleada a nuestra subida, en la que volveremos a buscar la “ compañía “ de la alambrada que se extiende a nuestra derecha ( E ).

Sin camino definido y en brutal inclinación perderemos altura hasta alcanzar la parte baja de la citada alambrada, momento en el que la abandonaremos mientras buscamos continuar descendiendo hacia el amplio camino que asoma unos metros por debajo.

En principio mi intención era continuar hacia Urtezar ( 700 m ) pero el golpe y la herida en la rodilla hacen que opte por evitarla y descender ya hacia Areso ( 465 m ).

Una vez alcanzado el mencionado camino continuaremos por este hacia la izquierda ( W ), sin apenas pendiente y en “ cómodo “ discurrir.

Paulatinamente la pendiente se acentúa y en tendido descenso terminaremos por alcanzar un nuevo camino que cruza perpendicularmente ( 727 m ), por el que continuaremos de frente ( W ) atravesando un claro en el bosque.

Nos adentramos en un bonito pinar, el que nuestro herboso camino atravesará para desembocar en otro que también vuelve a cruzar perpendicularmente. Continuaremos por este hacia la derecha ( 728 m ), en principio por terreno herboso aunque en breve acentuará notablemente su inclinación y pasará a ser cementado.

Superado el tramo de fuerte pendiente nuestro camino continúa su “ plácido “ descenso hasta que, a la altura de una cerrada curva, se bifurca ( 597 m ). En este punto obviaremos el camino que asciende por la izquierda ( SW ) mientras continuamos perdiendo altura hacia la derecha ( NE ), volviendo a adentrarnos bajo las hayas.

En breve, a la altura de una borda ( 568 m ), el camino traza una cerrada curva, ahora hacia la izquierda ( NW ), para continuar su acusado descenso.

En todo momento amplio y notorio, obviando algún que otro cruce en el que haremos caso a otros posibles caminos que nacen desde el “ principal “, alcanzaremos el “ paso “ ( 526 m ) que atraviesa bajo la A-15.

Dejado atrás este, nuestro camino aparece cerrado por un portillo, el que atravesaremos para continuar perdiendo altura. No tardaremos en toparnos con una nuevo cruce ( 493 m ), lugar en el que haremos caso omiso al que nace por la derecha ( E ) mientras seguimos descendiendo de frente ( N ).

Rápidamente desembocaremos en la carretera NA-4014 a la entrada de Areso ( 465 m ), hacia cuyo casco urbano continuaremos por la izquierda ( SW ) y en el que nos adentraremos tras cruzar el puente que atraviesa sobre el cauce de Astamelako Erreka.

Callejeamos por Areso ( 465 m ) buscando abandonar la localidad por la vertiente contraria a la que nos ha permitido alcanzarla, en la que un estrecho carretil da acceso a diferentes caseríos.

La citada carreterita se bifurca ( 462 m ) al poco de abandonar el casco urbano de Areso ( 465 m ), lugar en el que obviaremos la que nace por la izquierda ( SE ) mientras seguimos de frente ( S ), discurriendo junto a la margen izquierda de Astamelako Erreka.

Sin apenas pendiente caminaremos por asfalto para, en breve, toparnos con un nuevo cruce ( 473 m ), lugar en el que haremos caso omiso a la pista que asciende por la derecha ( SW ) mientras continuamos al frente ( S ).

De inmediato atravesaremos el puente que salva el cauce de Astamelako Erreka para seguir de frente ( S ) mientras que sobre nuestras cabezas asoma Juantoneko Borda. Dejado atrás el citado caserío, el carretil se transforma en pista y alcanza un estratégico cruce ( 491 m ), lugar en el que obviaremos el camino que desciende por la derecha ( SW ) y el que asciende por la izquierda ( S ) mientras tomamos el que sigue entre ambos.

Sin apenas pendiente, lo que nos permite un agradable discurrir, alcanzaremos un pabellón ( 497 m ), el que dejaremos atrás para encaminarnos hacia el puente que salva el cauce de Astamelako Erreka.

Superado este, la pista inicia un paulatino ascenso y por esta continuaremos ganando altura hasta que un discreto panel colocado en un árbol asentado a la orilla de la misma nos “ invita “ a desviarnos hacia la cercana Cascada Matxain o “ Matxaingo Ur Saltoa “ ( 529 m ).

Un estrecho sendero nace por la izquierda ( SE ) de la pista y por este alcanzaremos en breve el citado “ salto de agua “ ( 529 m ). Merece la pena visitarlo tras época de lluvias.

La senda que nos ha permitido alcanzar la Cascada Matxain o “ Matxaingo Ur Saltoa “ ( 529 m ) nos devolverá a la pista nuevamente y por esta seguiremos remontando mientras el cauce de Astamelako Erreka va quedando por debajo a nuestra izquierda ( E ).

La pendiente de la pista se va acentuando y en breve alcanzamos un nuevo cruce ( 568 m ), lugar en el que nace un camino por la izquierda ( SE ) para dar acceso al cauce de la mencionada regata. Si vemos conveniente podemos desviarnos hacia esta ya que apenas nos separan unos pocos metros de ella.

Seguimos remontando por la amplia pista, por la que nos iremos adentrando en el frondoso bosque. Atravesaremos algunas regatas que atraviesan en el punto en el que la pista traza cerradas curvas y en breve “ tropezaremos “ con una nueva bifurcación ( 677 m ), punto en el que haremos caso omiso de la que desciende por la izquierda ( SE ) mientras seguimos ascendiendo de frente ( S ).

Abandonaremos el bosque para salir a terreno despejado, donde volvemos a toparnos con un nuevo cruce ( 713 m ). Obviando la pista que asciende por la derecha ( W ) descenderemos de frente ( S ) mientras a nuestra izquierda ( E ) y por debajo asoma el área de servicio de Pagozelai ( 685 m ).

Iniciamos un acusado descenso  y en breve alcanzamos una nueva bifurcación ( 700 m ), punto en el que abandonaremos la pista que continúa por la izquierda ( E ) mientras seguimos descendiendo por la derecha ( S ).

Entre prados alcanzaremos un estrecho carretil asfaltado que cruza perpendicularmente ( 679 m ), lugar en el que obviaremos la pista que asciende al frente ( S ) mientras seguimos hacia la izquierda ( SE ) para atravesar el “ paso “ que cruza bajo la A-15.

Salvado este, continuaremos por el estrecho carretil asfaltado para, en breve y tras dejar a nuestro paso una pequeña borda y un paso canadiense, alcanzar el gran caserón ( 674 m ) junto al que ya pasamos al inicio del itinerario. Desde aquí seguiremos ya por terreno conocido para, sin dificultad reseñable, desembocar en Gorriti ( 687 m ), inicio y final de este itinerario.


 Track del Itinerario


Fotos del Itinerario


Amanece  en Gorriti

Panel informativo enclavado a la entrada del frontón de Gorriti

Estacionamos nuestro vehículo a la entrada de Gorriti, localidad sobre cuyos tejados despunta la ermita de Santa Bárbara que aparece enclavada en la cima de Malkorraundi ( centro )

Un bello caserón destaca frente al lugar en el que hemos estacionado nuestro vehículo. Comenzaremos a caminar por la calle que nace por su izquierda  

Escudo en la fachada de una de las casas que conforma el casco urbano de Gorriti

La calle por la que hemos comenzado a caminar da acceso a la iglesia de Gorriti mientras va dejando a su paso bellos caserones

Malkorraundi despunta sobre Gorriti

Iglesia de Gorriti, erigida en honor a San Bartolomé

Pórtico de entrada a la iglesia de Gorriti

Iglesia de Gorriti. En la fachada de la casa aledaña destaca un reloj de sol

Reloj de sol en la fachada de la casa aledaña a la iglesia de Gorriti

Desde la iglesia de Gorriti, obviando la calle cementada que desciende por la izquierda, tomaremos la que lo hace hacia la derecha 

 Sobre la calle que hemos obviado despunta la Sierra de Aralar ( centro )

La calle ( dcha ) por la que continuamos se abre paso entre la casa aledaña a la iglesia de Gorriti ( dcha ) y la que está frente a ella ( centro )

Abandonamos el casco urbano de Gorriti descendiendo por una estrecha calle cementada 

La estrecha calle cementada ( dcha ) por la que descendemos desde el casco urbano de Gorriti recibe por la izquierda un carretil hormigonado que también proviene de la localidad. Lo obviaremos mientras seguimos al frente 

A la orilla de nuestro camino destaca un antiguo lavadero. Adosado a su fachada lateral hay un abrevadero

Lavadero de Gorriti

En el interior del lavadero de Gorriti, junto a la puerta de acceso, hay una fuente

Fuente en el interior del lavadero de Gorriti

Apenas habremos dejado atrás el lavadero de Gorriti nuestro camino se bifurca. Haciendo caso omiso al camino que, por la derecha, da acceso al cercano cementerio de la localidad, nosotros optamos por continuar de frente ( izda ) hacia un visible caserón

Una vez alcanzado el gran caserón, junto a este nuestro camino vuelve a bifurcarse, momento en el que optamos por continuar por la derecha 

Una vez dejado atrás el gran caserón, el camino cementado vuelve a alcanzar un notorio cruce, lugar en el que haremos caso omiso del que sigue al frente ( dcha ) mientras ascendemos por la izquierda

La pista cementada gana altura junto a la pared del caserón que acabamos de dejar atrás

La pista cementada por la que ascendemos deja a su paso una nueva bifurcación, lugar en el que haremos caso omiso al camino que nace por la izquierda mientras trazamos una cerrada curva hacia la derecha

El vial cementado pierde inclinación paulatinamente mientras por debajo asoma un gran caserón ( izda )

Caserón que dejaremos bajo nuestro camino

La pista cementada muere al dar acceso a la casa Etxaburu, sobre la que despunta Malkorraundi

A la altura de la casa Etxaburu el vial cementado se transforma en camino de tierra

En breve nos topamos con un portillo que nos cierra el paso. Lo atravesaremos

Después de unos días de lluvias nuestro camino aparece extremadamente embarrado

El amplio acentúa notablemente su inclinación mientras atraviesa entre un frondoso entorno

Nuestro camino termina desembocando en una pista cementada que atraviesa perpendicularmente, por la que continuaremos hacia la izquierda 

A la orilla de la pista llama nuestra atención una " señal " ( izda )

Detalle de la " señal " que dejaremos a nuestro paso a la orilla de la pista

Terminamos desembocando en un amplio y notorio cruce, lugar en el que una pista atraviesa perpendicularmente. Continuaremos por la derecha tras cruzar el rústico portillo que nos cierra el paso

La pista tomada continúa en plácido discurrir

Un portillo, junto al que destaca un abrevadero ( izda ), nos cierra el paso. Lo atravesaremos para continuar ascendiendo por la amplia pista

La pista no tardará en acentuar notablemente su pendiente

La pista por la que remontamos traza una cerrada curva hacia la derecha, lugar en el obviaremos la Cañada Real de las Provincias que, balizada con una piedra, recibimos por la izquierda. Seguimos por pista ( dcha )

Piedra que señaliza la Cañada Real de las Provincias

La pista por la que ascendemos continúa dejando a su paso algunas de las diferentes piedras ( dcha ) que señalizan la Cañada Real de las Provincias 

La pista por la que ascendemos sale a terreno despejado, donde se transforma en un amplio y herboso camino, Añaldeko bidea. Desde este, dejando varias palomeras a nuestro paso, buscaremos encaminarnos hacia la arbolada cumbre de Añalde ( centro ), primer objetivo de la jornada

Mientras ganamos altura por nuestro camino disfrutaremos de una bella y abierta panorámica hacia Malkorraundi ( centro ), cima tras la que se extiende la Sierra de Aralar

Nuestro camino continúa su paulatino ascenso

Conforme ganamos altura la panorámica se abre. Miramos hacia Elosta ( izda ) y Malkorraundi ( dcha ), cimas bajo las que asoma la localidad de Gorriti ( centro ) mientras que en el horizonte se extiende la Sierra de Aralar

Gorriti

Con la arbolada cumbre de Añalde asomando cercana, nuestro camino busca alcanzar un discreto alto en la loma cubierta de helechos

Nuestro camino, Añaldeko bidea, desemboca en Añaldeatze, " embarrado " collado en el que nos topamos con un notorio cruce. El camino se bifurca, momento en el que obviaremos los que continúan por la derecha y hacia la izquierda mientras, de frente ( centro ), nos adentramos en el hayedo que cubre las laderas de Añalde

Nos adentramos entre las hayas que cubren las laderas de Añalde, por la que remontaremos en acusado ascenso

Un notorio sendero se abre paso entre las hayas que cubren las laderas de Añalde

La senda por la que remontamos se dibuja notoria en las laderas de Añalde

Últimos metros hacia la cima de Añalde

Cima de Añalde. Un hito colocado sobre un tronco de un árbol ( centro ) la señaliza

Hito en la cima de Añalde

Abandonamos la cima de Añalde

Desde la cima de Añalde continuaremos en dirección opuesta a la de ascenso buscando alcanzar la " salida " del bosque hacia terreno despejado

Abandonamos el arbolado que cubre la cima de Añalde  

El sendero que nos ha permitido abandonar el arbolado que cubre la cima de Añalde se adentra entre helechos

La senda por la que descendemos de Añalde se transforma en un amplio camino, el cual busca descender hacia el collado que nos separa de Guratz

Tras descender de la cima de Añalde desembocamos en el discreto collado que lo separa de Guratz, encrucijada de caminos en la que deberemos continuar de frente ( centro )

Mirada atrás en el collado en el que hemos desembocado tras descender de la cima de Añalde ( centro ), en la que haremos caso omiso a los caminos que la bordean por la derecha y por la izquierda

Nuestro camino se abre paso entre las hayas en forma de " pasillo "

Rápidamente desembocamos en una nueva encrucijada de caminos. Atravesamos la pista que cruza perpendicularmente mientras, de los dos caminos que nacen al frente, optamos por tomar el que lo hace hacia la izquierda

Nuestro camino remonta en paulatino ascenso

El camino discurre paralelo a la alambrada que se extiende a nuestra izquierda

El camino alcanza el punto el que la alambrada traza un ángulo de 90º, lugar en el que " tropezamos " con otro que atraviesa perpendicularmente. Lo tomaremos para continuar hacia la izquierda

El camino, muy notorio en todo momento, continúa " abriéndose paso " entre las hayas

La pendiente de nuestro camino se acentúa paulatinamente

Nuestro camino alcanza una discreta bifurcación, momento en el que abandonaremos el más notorio que continúa por la derecha mientras seguimos ascendiendo de frente ( centro )

La pendiente de nuestro camino se acentúa paulatinamente

Con lo que parece ser un " mugarri " ( izda ) asomando en primer término, nuestro camino ( centro ) continúa abriéndose paso entre las hayas

Detalle del " posible " mugarri enclavado a la orilla del camino

El notorio camino acentúa su pendiente buscando alcanzar la parte alta del hayedo

El camino, en acusado ascenso, busca alcanzar la parte alta del bosque de hayas

Abandonamos el hayedo para continuar ganando altura por el amplio y herboso camino que discurre paralelo a la alambrada que se extiende a nuestra izquierda

No tardaremos en alcanzar la amplia y herbosa cumbre de Guratz, en la que destaca un vértice geodésico ( centro )

Desde la salida a la cima de Guratz damos vista a Erga ( dcha ) mientras que en el horizonte despuntan Izaga ( izda ) y La Higa ( centro ) 

Antes de acercarnos al vértice geodésico ( dcha ) que señaliza la cima de Guratz, nos acercamos hacia unas " coloridas " piedras ( izda ) enclavadas en sus inmediaciones 

Desde las " piedras " enclavadas en la cima de Guratz damos vista a la Sierra de Aralar que se extiende en el horizonte

Detalle de una de las piedras situadas en la amplia cumbre de Guratz

Vértice geodésico que señaliza la cima de Guratz, enclavado al borde de un frondoso pinar. Bajo este asoma un pequeño portillo ( dcha ), hacia el que descenderemos en breve   

Detalle de uno de los buzones enclavados en la cima de Guratz

Detalle de otro de los buzones enclavados en la cima de Guratz

Detalle de otro de los buzones enclavados en la cima de Guratz

Buzón en la cima de Guratz con vista a la Sierra de Aralar

Abandonamos la cima de Guratz

Abandonada la cima de Guratz buscamos alcanzar el pequeño portillo enclavado bajo esta. Yo lo atravieso para continuar descendiendo junto a la alambrada pero por la izquierda aunque recomiendo no hacerlo y seguir perdiendo altura por su derecha

Talla de madera enclavada junto al pequeño portillo que da acceso a la cima de Guratz desde la vertiente de Areso o Leiza

Salvado el pequeño portillo continuaremos descendiendo por un notorio camino

El camino tomado se abre paso entre los pinos

Perdemos altura teniendo como referencia la alambrada que se extiende a nuestra derecha

Descendemos junto a la alambrada

Un " paso " en la alambrada nos permitirá atravesarla para seguir perdiendo altura por el notorio camino que desciende por el otro lado

Atravesada la alambrada desembocamos en un camino más amplio y notorio que desciende desde la cima de Guratz

Continuamos descendiendo pero ahora llevando la alambrada a nuestra izquierda

Junto a la alambrada nos encaminamos hacia el intuible Axusteko lepoa, collado sobre el que despunta el monte homónimo, Axuste ( centro )

Alcanzamos y atravesamos Axusteko lepoa

En Axusteko lepoa, collado en el que destaca un " paso " en la alambrada ( izda ), recibiremos por la derecha un notorio sendero. Haciendo caso omiso a este continuaremos ascendiendo de frente por la marcada senda que se dibuja junto a la alambrada, por la que remontaremos hacia la cima de Axuste

La marcada senda tomada en Axusteko lepoa continúa remontando junto a la alambrada ( izda )

El notorio sendero gana altura en acusado ascenso

Mientras ascendemos hacia la cima de Axuste dejaremos a nuestro paso alguna de las mugas ( izda ) que delimitan los términos de Areso ( izda ) y Leiza ( dcha )

La estrecha senda atraviesa esporádicos claros abiertos en el bosque de hayas que tapiza las laderas de Axuste

Nos abrimos paso entre un precioso hayedo

Mientras ascendemos junto a la alambrada hacia la cima de Axuste alcanzaremos un cruce de caminos, lugar en el que haremos caso omiso al que nace por la derecha mientras atravesamos el " paso " que nos va a permitir cruzar la mencionada alambrada 

Camino al que haremos caso omiso

Una vez salvada la alambrada continuaremos ascendiendo llevando esta ahora a nuestra derecha, atravesando de inmediato otra que cruza perpendicularmente. Un "nuevo " paso " nos permitirá cruzarla con " comodidad " mientras a la derecha queda otra de las mugas que delimita los términos de Leiza ( dcha ) y Areso ( izda )

Sin camino definido, aunque sin dificultad reseñable, continuaremos ascendiendo por la escabrosa ladera meridional de Axuste

En nuestro ascenso hacia la cima de Axuste atravesaremos esporádicos claros abiertos en su ladera meridional

Ascendemos hacia la cima de Axuste teniendo como referencia la alambrada " fronteriza " que delimita los términos de Leiza y Areso. Desde esta, en el punto en el que atraviesa esporádicos claros, disfrutaremos de una bella panorámica hacia Aritz, cima bajo la que asoma el " museo " de Peru-Harri

" Museo " de Peru-Harri

La Sierra de Aralar despunta sobre las desnudas hayas que cubren la ladera meridional de Axuste

Conforme ganamos altura hacia la cima de Axuste, en todo momento teniendo como referencia la alambrada que se extiende a nuestra derecha, la pendiente irá perdiendo inclinación

En la salida a la cima de Axuste, un " paso " en la alambrada nos permitirá encaminarnos hacia la cercana cumbre

En las inmediaciones de la cima de Axuste, junto al " paso " que nos va a permitir atravesar la alambrada, destaca otra de las mugas que delimita los términos de Areso y Leiza

Una vez salvada la alambrada que delimita los términos de Leiza y Areso continuaremos por terreno " escabroso " hacia la cima de Axuste

Un hito señaliza la cima de Axuste

Hito cimero de Axuste

Cima de Axuste

Abandonamos la cima de Axuste para perder altura por la ladera septentrional, teniendo en todo momento como referencia la alambrada que se extiende a nuestra izquierda

Tras descender de la cima de Axuste alcanzamos rápidamente el collado de Trekubidea o Soromearreta 

En el collado de Trekubidea o Soromearreta, sobre el que se intuye la cima de Okabio, destacan varias palomeras

Dejado atrás el collado de Trekubidea o Soromearreta iniciamos el ascenso hacia la cima de Okabio

Un estrecho pero notorio sendero nos permite un " cómodo " ascenso hacia la cima de Okabio

El sendero por el que remontamos hacia la cima de Okabio se torna herboso mientras nos encamina hacia una palomera

Palomera de piedra en la loma cimera de Okabio. Desde esta continuaremos ascendiendo por la izquierda

Inscripción en la palomera enclavada en la loma cimera de Okabio

Desde la palomera enclavada en la loma cimera de Okabio ( a nuestra espalda fuera de foto ) continuaremos remontando por el escabroso cresterío

La loma por la que remontamos hacia la cima de Okabio se torna herbosa 

Un hito señaliza la cima de Okabio

Desde la cima de Okabio buscaremos descender por la ladera opuesta a la empleada en la subida

Descendemos de la cima de Okabio teniendo en todo momento como referencia la alambrada que se extiende a nuestra izquierda

Entre hayas alcanzaremos el collado que se abre entre la cima recién visitada de Okabio y nuestro siguiente objetivo, Hirupagoeta

Teniendo en todo momento como referencia la alambrada que se extiende a nuestra izquierda, atravesaremos el collado que se abre entre las cimas de Okabio e Hirupagoeta

Iniciamos el ascenso hacia la cima de Hirupagoeta remontando junto a la alambrada que delimita los términos de Leiza y Areso, junto a la que dejaremos a nuestro paso un nuevo mugarri ( izda )

En todo momento junto a la alambrada, ganaremos altura por terreno " incómodo " hacia la cima de Hirupagoeta

No tardaremos en alcanzar la loma cimera de Hirupagoeta

La loma cimera de Hirupagoeta está atravesada por la alambrada " fronteriza " que delimita los términos de Leiza y Areso. La atravesaremos dejando a nuestro paso otra de las mugas que señaliza los " límites " entre ambos municipios

Atravesada la alambrada " fronteriza " que delimita los términos de Leiza y Areso ( a nuestra espalda fuera de foto ) continuaremos por la alargada loma cimera de Hirupagoeta

Un hito señaliza la cima de Hirupagoeta

Cima de Hirupagoeta

Desde la cima de Hirupagoeta iniciaremos el descenso por la ladera opuesta a la utilizada a nuestra subida

Descendemos de la cima de Hirupagoeta por su frondosa ladera septentrional, completamente cubierta por las hayas 

En la ladera septentrional de Hirupagoeta buscaremos la alambrada que se extiende a nuestra derecha, la que nos vuelve a servir de referencia 

Descendemos por la ladera septentrional de Hirupagoeta junto a la alambrada mientras en el horizonte, entre las hayas desnudas, asoma Ipuliño ( centro )

Rápidamente alcanzaremos el punto en el que la alambrada traza una cerrada curva hacia la derecha, momento en el que la abandonaremos para seguir descendiendo hacia el amplio camino que atraviesa por debajo ( izda)

Desembocamos en un amplio camino, por el que seguiremos hacia la izquierda ( centro en la foto ) 

Un claro en el hayedo nos permite disfrutar de una abierta panorámica hacia Ipuliño ( dcha ) y Larre ( centro )

El camino por el que discurrimos, en todo momento amplio y notorio, se torna herboso

Nuestro camino desemboca en otro que atraviesa perpendicularmente, por el que continuaremos al frente ( izda )

Mirada atrás hacia el punto en el que el camino ( dcha ) por el que veníamos descendiendo ha desembocado en otro que cruza perpendicularmente. Seguimos de frente ( desde donde saco la foto )

El amplio y herboso camino atraviesa un claro en el bosque mientras busca alcanzar un pinar

En un corto tramo nos adentramos entre pinos

El camino no tarda en adentrarse nuevamente entre hayas 

Nuestro camino vuelve a desembocar en otro que cruza perpendicularmente, por el que seguiremos hacia la derecha

El camino en el que hemos desembocado continúa discurriendo en todo momento amplio y notorio mientras en el horizonte despuntan Urkieta ( izda ), Ultxarraundi ( centro ), Ulizar e Hirumugarrieta ( dcha ) 

En los tramos de mayor pendiente nuestro camino se torna cementado

El hormigonado camino pierde altura en fuerte pendiente mientras se adentra bajo los pinos

Areso asoma en el valle bajo Ultxarraundi ( izda ), Ulizar ( centro ) e Hirumugarrieta ( dcha ) 

Areso

La pendiente de nuestro camino pierde inclinación paulatinamente, lo que nos permite un plácido discurrir

Nuestro camino traza una cerrada curva hacia la derecha, momento en el que obviaremos el más herboso que nace por la izquierda mientras seguimos perdiendo altura en todo momento por el " principal "

Mientras descendemos por el amplio camino disfrutamos de unas bonitas vistas hacia Areso

El camino se adentra en el hayedo para dejar a su paso una borda

El camino nos permite continuar perdiendo altura en plácido discurrir

Nuestro camino se bifurca en el punto en el que, bajo este, asoma una borda ( izda ), momento en el que haremos caso omiso al que nace por la derecha mientras continuamos descendiendo al frente ( centro )

El camino, hormigonado en un nuevo tramo, traza una cerrada curva hacia la izquierda mientras deja a su paso otro más herboso que nace hacia la derecha

En un corto tramo discurrimos paralelos a la A-15 ( dcha )

Nuestro camino busca atravesar bajo la A-15

Cruzamos bajo la A-15

Dejado atrás el " paso " que cruza bajo la A-15 no tardaremos en toparnos con un portillo que nos cierra el paso. Lo atravesaremos

El camino vuelve a acentuar paulatinamente su inclinación

Nuestro camino vuelve a bifurcarse, lugar en el que obviaremos el que nace por la derecha mientras seguimos descendiendo al frente

A nuestro paso iremos dejando varios prados mientras que Areso ya asoma cercano

A nuestro paso queda una nueva bifurcación, lugar en el que haremos caso omiso al camino que nace por la izquierda mientras continuamos descendiendo de frente

La iglesia de Areso despunta en la parte alta de la localidad

Poco antes de alcanzar el casco urbano de Areso volveremos a dejar a nuestro paso un nuevo cruce, en el que obviaremos el camino que nace por nuestra derecha mientras continuamos al frente

Mirada atrás en la bifurcación en la que ha desembocado el camino ( dcha ) por el que veníamos descendiendo, lugar en el que haremos caso omiso al que nace por nuestra derecha ( izquierda en la foto )

Nuestro camino termina desembocando en la carretera NA-4014 a la entrada de Areso. Continuamos hacia la izquierda por asfalto

A las afueras de Areso, en el punto en el que alcanzamos la carretera NA-4014, dejaremos a nuestro paso un panel informativo ( izda )

Detalle del panel informativo que dejaremos a nuestro paso

La carretera NA-4014 nos adentra en el casco urbano de Areso atravesando el puente que salva el cauce de Astamelako Erreka

Astamelako Erreka atraviesa el casco urbano de Areso

Callejeamos por Areso dejando a nuestro paso la escuela de la localidad

Detalle en la fachada de la escuela de Areso

Mientras callejeamos por Areso nos topamos con un cruce de calles. Cualquiera de las dos opciones nos permitirán atravesar la localidad aunque optamos por tomar la que sigue hacia la izquierda

La iglesia de Areso despunta en la parte alta de la localidad

Abandonamos Areso tomado el estrecho carretil asfaltado que nace desde el extremo meridional de la localidad

El casco urbano de Areso queda rápidamente atrás

El estrecho carretil asfaltado por el que hemos abandonado el casco urbano de Areso da acceso a un disperso caserío

El carretil por el que hemos abandonado la localidad de Areso se bifurca a la altura de la casa Kortatu ( izquierda fuera de foto ), lugar en el que abandonaremos el vial que nace por la izquierda mientras seguimos al frente ( centro ) por Merkuko bidea

Merkuko bidea discurre sin apenas pendiente paralelo al cauce de Astamelako Erreka

Al otro lado de Astamelako Erreka destacan varios caseríos, sobre los que llama nuestra atención uno de los viaductos de la A-15

Uno de los viaductos de la A-15 atraviesa sobre los prados que van quedando a nuestro paso

Merkuko bidea, estrecho vial hormigonado, nos permite un plácido discurrir  

Nuestro camino no tarda en alcanzar un nuevo cruce, lugar en el que abandonaremos definitivamente Merkuko bidea que asciende por la derecha mientras continuamos de frente ( centro ) por Napoleonen bidea

Merkuko bidea ( dcha ) discurre en todo momento junto a la margen izquierda de Astamelako Erreka 

En el punto en el que sobre nuestro camino asoma Juantoneko Borda atravesaremos el puente que salva el cauce de Astamelako Erreka

Atravesamos sobre Astamelako Erreka

Nuestro camino, Napoleonen bidea, vuelve a bifurcarse, lugar en el que obviaremos el que nace por la derecha y el que asciende por la izquierda mientras continuamos de frente ( centro )

Ahora caminamos junto a la margen derecha de Astamelako Erreka

Nuestro camino atraviesa entre una " leñera " y un gran pabellón ( izda )

 A la altura del pabellón que dejamos a nuestro paso ( izquierda fuera de foto ) atravesaremos el puente que salva el cauce de Astamelako Erreka 

Astamelako Erreka

Napoleonen bidea acentúa paulatinamente su pendiente

En breve alcanzaremos el sendero que, señalizado con un indicador ( izda ), nos " invita " a desviarnos por la izquierda hacia la Cascada Matxain o " Matxaingo Ur Saltoa "

Detalle del indicador enclavado en el desvío hacia la Cascada Matxain o " Matxaingo Ur Saltoa "

El sendero que da acceso a la Cascada Matxain o " Matxaingo Ur Saltoa " se dibuja muy notorio

La senda por la que pretendemos alcanzar la Cascada Matxain o " Matxaingo Ur Saltoa " discurre sobre la margen izquierda de Astamelako Erreka ( izda )

Antes de alcanzar la Cascada Matxain o " Matxaingo Ur Saltoa " atravesaremos una pequeña regata que cruza perpendicularmente nuestro camino

Alcanzamos la Cascada Matxain o " Matxaingo Ur Saltoa ", la que " luce " un bello aspecto debido a las lluvias caídas recientemente 

La senda que nos ha permitido alcanzar la Cascada Matxain o " Matxaingo Ur Saltoa " nos devolverá de nuevo a la pista por la que veníamos remontando

Rápidamente volveremos a desembocar en Napoleonen bidea, amplia pista por la que continuaremos ascendiendo hacia la izquierda

La Cascada Matxain o " Matxaingo Ur Saltoa " queda rápidamente por debajo " intuyéndose " entre el arbolado

Continuamos ascendiendo por Napoleonen bidea

Napoleonen bidea gana altura mientras discurre en todo momento sobre la margen izquierda de Astamelako Erreka

Astamelako Erreka discurre de manera " escalonada "

Astamelako Erreka

Mientras continuamos ascendiendo por Napoleonen bidea nos topamos con un nuevo cruce, lugar en el que nace por la izquierda un posible acceso a Astamelako Erreka. Nos desviamos momentáneamente

Volvemos a alcanzar el cauce de Astamelako Erreka

El camino por el que nos hemos desviado hacia el cauce de Astamelako Erreka nos devolverá nuevamente a Napoleonen bidea

El camino que nos ha permitido visitar el cauce de Astamelako Erreka ( izda ) nos devuelve a Napoleonen bidea ( dcha ), camino por el que continuaremos ganando altura

Napoleonen bidea se adentra entre los pinos mientras continúa ganando altura

La pista por la que venimos remontando traza una cerrada curva hacia la izquierda atravesando sobre un viejo puente. Bajo este " corre " una pequeña regata

En el punto en el que Napoleonen bidea traza una cerrada curva hacia la izquierda atravesaremos sobre una caudalosa regata que cruza perpendicularmente

Napoleonen bidea continúa su tendido ascenso mientras atraviesa entre las hayas

La pendiente de nuestro camino se acentúa paulatinamente mientras ganamos altura por el hayedo

Nuestro camino se bifurca nuevamente, lugar en el que obviaremos el que desciende por la izquierda mientras ascendemos por la derecha

En breve nuestro camino vuelve a trazar otra cerrada curva hacia la izquierda, lugar en el que atraviesa una pequeña regata

Napoleonen bidea abandona el hayedo para continuar ganando altura por terreno despejado

Nuestro camino vuelve a bifurcarse, lugar en el que abandonaremos el que continúa ascendiendo por la derecha mientras seguimos descendiendo de frente ( izda )

Bajo nuestro camino asoma el área de servicio de Pagozelai, atravesada por la A-15 y sobre la que destaca Añalde ( dcha )

Desde nuestro camino, el que inicia un acusado descenso, damos vista a Gorriti ( izda )

En breve " tropezamos " con una nueva bifurcación, lugar en el que abandonamos el camino que sigue de frente hacia la izquierda mientras tomamos el que desciende por la derecha

A nuestro paso dejamos un nuevo cruce, sobre el que despunta Malkorraundi ( centro ) y punto en el que obviaremos el camino que asciende por la derecha mientras continuamos al frente 

El camino discurre sin apenas pendiente, lo que nos permite un " cómodo " discurrir 

Desembocamos en una estrecha carreterita asfaltada que atraviesa perpendicularmente, la que tomaremos para continuar hacia la izquierda buscando atravesar el túnel que salva la A-15

Atravesaremos el " paso " que cruza bajo la A-15

Dejado atrás el " paso " que cruza bajo la A-15 continuaremos por el estrecho carretil asfaltado mientras hacemos caso omiso al camino que nace por la izquierda 

Extensos prados flanquean nuestro camino

Nuestro camino deja a su paso una pequeña borda

Atravesamos un paso canadiense para seguir en descenso por la estrecha carreterita

No tardaremos en alcanzar la bifurcación por la que ya pasamos al comienzo del itinerario, lugar en el que dejaremos a nuestro paso un gran caserón ( izquierda fuera de foto ) mientras seguimos descendiendo de frente  

Gorriti, localidad sobre la que destaca Elosta ( dcha ), asom cercana

Volvemos a dejar a nuestro paso el lavadero de Gorriti

En breve alcanzaremos la estrecha calle cementada ( izda ) por la que descendimos al comienzo del itinerario, la que ahora obviaremos mientras seguimos de frente ( dcha )

La calle tomada busca adentrarse en el casco urbano de Gorriti, sobre el que despunta Elosta ( centro )

Callejeamos por Gorriti

La iglesia de Gorriti destaca entre su cuidado caserío

Callejeamos por Gorriti dejando a nuestro paso grandes caserones

Entre el cuidado caserío que conforma el casco urbano de Gorriti alcanzaremos la pequeña " plazuela " en la que tenemos estacionado nuestro vehículo

  Gorriti, localidad sobre cuyos tejados despunta la ermita de Santa Bárbara que aparece enclavada en la cima de Malkorraundi ( centro ) e inicio y final de este itinerario