jueves, 17 de septiembre de 2026

Peña Plata o Arxuria ( Desde Zugarramurdi con regreso por las Cuevas de Sara y el Sendero de la Pottoka/Pottokaren Ibilbidea )

El macizo de Arxuria o Peña Plata se sitúa al norte de Navarra, allá donde confluyen las tierras de Cinco Villas/Bortziriak, Xareta y Baztán, allá donde los Pirineos mueren a orillas del Mar Cantábrico. Este modesto macizo conformado por suaves y redondeadas colinas se eleva discretamente, ejerciendo de frontera natural entre dos países, España y Francia, entre dos territorios, Lapurdi y Navarra. La nimia entidad de las numerosas cumbres que lo conforman hace que habitualmente sus cimas pasen completamente desapercibidas para el montañero, siendo el emblemático Arxuria o Peña Plata ( 758 m ), cima que da nombre al macizo, su cumbre señera.

Atxuria, Arxuria, Aitxuria, Artxuria, Atchuria o Peña Plata ( 758 m ), son numerosos los topónimos utilizados para referirnos a esta destacada cumbre que junto al vecino monte Larhun ( 900 m ), el cercano Alkurrunz ( 934 m ) y las algo más distantes Peñas de Aia, son las elevaciones más “ señaladas “ de entre las montañas situadas a “ orillas del Cantábrico “. Según parece el nombre de Peña Plata se debe al color blanquecino o grisáceo que desde lejos ofrece su rocosa cresta.

Este paraje fue escenario de una de las últimas derrotas del ejército de Carlos VII en la última Guerra Carlista ( 1872-1876 ).

Como accesos montañeros más habituales cabe reseñar el Puerto de Lizarieta ( 442 m ), fronterizo paso de montaña atravesado por la NA-4400, carreterita que enlaza las localidades de Echalar/Etxalar ( 100 m ) en la vertiente sur y Sara/Sare ( 63 m ) en la vertiente norte. Esta opción aunque pueda parecer algo distante resulta muy gratificante, pudiendo visitar, aprovechando la oportunidad, las sobradamente conocidas “ palomeras “ de Echalar/Etxalar. Ver: " Peña Plata-Zentinela-Gaztañarriko Gaina-Lakain-Eguzkietako Gaina-Bagobilleta-Madariko Gaina-Idoietako Gaina ( Desde Lizarieta ) ".

Algo más distantes, pero no por ello descabellados, resultan los itinerarios que parten desde Echalar/Etxalar ( 100 m ), localidad perteneciente al Valle de Cinco Villas y situada bajo la vertiente sudoccidental del macizo, o Urdax ( 95 m ), localidad perteneciente al Valle de Xareta y situada bajo la vertiente oriental del macizo. Esta última localidad fue en su día la opción elegida para realizar un completo itinerario que ya publiqué, Peña Plata/Arxuria-Azkar ( Todas las cimas ) Desde Urdax, y en el que procuré, además de alcanzar la emblemática cumbre de Peña Plata/Arxuria ( 758 m ), pisar todas las cimas que conforman la vertiente oriental del macizo al que da nombre.

Sin embargo, el punto de partida más cómodo y cercano resulta ser el collado de Urbia o Urbiako lepoa ( 433 m ), paso que está atravesado por un estrecho carretil asfaltado poco transitado que comunica la localidad de Zugarramurdi ( 206 m ) con Echalar/Etxalar ( 100 m ) y con el paraje de Orabidea, este último ya en tierras baztanesas. Es, sin lugar a dudas, el acceso recomendado para los menos “ andarines “ o para realizar la ruta con niños. Ver: " Peña Plata/Arxuria-Mendibil-Airagarri ( Desde el collado de Urbía ) " 

Como localidad más cercana que pueda ser utilizada como punto de partida habitual hacia esta cima, destacaríamos Zugarramurdi ( 206 m ), población situada bajo la vertiente nororiental del macizo y sobradamente conocida por su histórico pasado ligado a la brujería. Esta localidad ya me sirvió como punto de partida para realizar un par de rutas a esta emblemática cumbre: " Peña Plata o Arxuria ( Desde Zugarramurdi, el " Pueblo de las Brujas " ) " o “ Peña Plata o Arxuria-Mendibil-Airagarri ( Circular desde Zugarramurdi ) “.

A igual que la cercana localidad de Urdax ( 95 m ), el origen de esta población parece girar en torno al monasterio de San Salvador, ya que Zugarramurdi ( 206 m ) inicialmente debió de ser un poblado de caseríos que, antes de adquirir jurisdicción civil, se edificaron al “ amparo “ del originalmente hospital que fue construido por la orden de San Agustín allá por el siglo X.

 

Zugarramurdi, el “ Pueblo de las Brujas “

 

Zugarramurdi ( 206 m ) es una pequeña villa que se sitúa al norte de la Comunidad Foral de Navarra, prácticamente en la muga con Francia y en contra de lo que muchos creen, no pertenece al Valle de Baztán. Enclavada en los Pirineos Atlánticos, Zugarramurdi junto a los municipios de Urdax, Sara y Ainhoa, estos dos últimos en territorio “ galo “, conforman el Valle de Xareta. Con 5¨6 km², Zugarramurdi limita al Norte con Francia, al Este con Urdax y Baztán, Valle este último con el que también linda por el resto de vertientes.

Zugarramurdi es una localidad turística que basa gran parte de su “ atracción “ en las historias y leyendas que surgieron a raíz del proceso inquisitorial del año 1610. Parece ser que el origen de este dantesco episodio de la historia de Zugarramurdi hay que situarlo en el relato de una joven de la localidad acerca de sus sueños en los que aseguraba haber volado y haber visto a varias personas del pueblo participando en “ akelarres “.

Inicialmente el episodio se habría resuelto con la intervención del párroco, quien habría requerido a los culpables que descargasen sus conciencias, pero posteriormente intervino la Santa Inquisición, seguramente avisada por el Abad del Monasterio de Urdax. Como resultado de la intervención de los inquisidores fueron encausadas 53 personas que fueron llevadas a Logroño, de ellas 6 murieron en el camino o en las cárceles. El 6 de Marzo de 1610 se celebró el Auto de Fe y como resultado del mismo 21 arrestados fueron acusados de delitos menores, 21 perdonados y 11 condenados a la hoguera ( 6 en persona y 5 en efigie junto a sus restos mortales ), habiendo sido quemados el Domingo 7 de Marzo de 1610.

Zugarramurdi no fue el único pueblo de Navarra al que afectó la fiebre brujeril. Existen documentos que prueban las vivencias de episodios similares en al menos 64 localidades más. Pero Zugarramurdi, por la dimensión social que tuvo a nivel europeo aquel Auto de Fe de 1610, se ha ganado el popular sobrenombre de “ Pueblo de las Brujas “.

Con la intención de dar a conocer lo que sucedió en Zugarramurdi y su entorno a principios del siglo XVII, esta localidad navarra ha rehabilitado su viejo hospital, situado en el mismo pueblo en la salida hacia las cuevas, para instalar en él, el Museo de las Brujas de Zugarramurdi.

En este espacio museístico inaugurado en Julio de 2007 quiere ser un lugar donde perpetuar la memoria histórica y mostrar al visitante cómo era la vida cotidiana de aquellas gentes. Un homenaje a las personas, hombres y mujeres, que fueron víctimas de una situación social trasnochada, de una ola de pánico brujeril, y de una Inquisición que necesitaba imponer su autoridad. Un espacio de duelo y recuerdo, un lugar donde contar interesantes historias, en su contexto, con sus matices de luces y oscurantismo, de forma rigurosa pero también amena y apasionante. Rompiendo con la imagen folklórica de las brujas, se quiere dar paso a esa otra realidad de unas mujeres y unos hombres acusados de cosas inverosímiles, envueltos en relatos fantasiosos, y finalmente quemados en una hoguera.

Detrás de todo esto, existe también todo un mundo de leyenda y de mitología, con Mari y Aker como protagonistas, en un contexto de fiestas y ritos paganos, con una práctica arraigada de la medicina popular.

Trabajos de investigación como los de Florencio Idoate, aita Barandiarán, Julio Caro Baroja, Gustav Heninngsen, José Duero, J. Paul Arzac y Koro Irazoki entre otros, sirven de base a este proyecto que aúna la necesidad de proteger su patrimonio y la explotación de un atractivo recurso turístico.

 

  * Fuente: Página web del ayuntamiento de Zugarramurdi

 

En esta ocasión, una vez más, vuelvo a Zugarramurdi ( 206 m ) para realizar un itinerario “ circular “ en el que buscaremos alcanzar la cumbre de Peña Plata/Arxuria ( 758 m ) para posteriormente descender hacia las Cuevas de Sara ( 194 m ), donde tomaremos el Sendero de la Pottoka o Pottokaren Ibilbidea para retornar al punto de partida. 

Peña Plata/Arxuria ( 758 m ), la necrópolis del collado de Ibaineta o Ibañeta ( 512 m ), una constante y espectacular panorámica hacia el cercano litoral labortano, además de la “ obligada “ visita a las Cuevas de Sara y Zugarramurdi o al Museo de las Brujas, pueden hacer de este itinerario una interesante “ excusa “ para acercarnos a esta bella localidad fronteriza asentada en el extremo septentrional del territorio navarro y disfrutar de esta, tanto desde el punto de vista histórico, turístico, como montañero. Esta es mi propuesta, espero que la disfrutéis.

 

Resumen del Itinerario

 

Esta ruta da comienzo en el aparcamiento situado a las afueras de Zugarramurdi ( 206 m ), concretamente junto al frontón de la localidad.

Desde este nos encaminaremos hacia la plaza de la población para atravesarla buscando alcanzar el carretil que la abandona ascendiendo en dirección a Echalar/Etxalar ( 100 m ) y que nace junto a la iglesia erigida en honor de La Asunción.

No tardaremos en alcanzar una primera curva muy “ cerrada “, lugar en el que lo abandonaremos para descender hacia el cementerio de la localidad. Dejamos atrás este para, tras salvar un paso canadiense, toparnos con una señalizada bifurcación ( 213 m ), lugar en el que dejamos definitivamente el asfalto para tomar el camino que nace al frente ( S ).

Dicho camino aparece balizado con las “ viejas “ marcas de pintura de color “ amarillo y blanco “ del sendero PR NA-90, bastante difuminadas actualmente y las que seguiremos hasta desembocar en el abierto collado de Ibaineta ( 512 m ), paraje en el que destaca una estación megalítica.

Por detrás del gran panel informativo enclavado en el lugar ( 512 m ), el que hace referencia a la mencionada estación megalítica, nace un estrecho pero notorio sendero, por el que continuaremos remontando hasta desembocar en el discreto collado ( 663 m ) que se abre bajo la rocosa vertiente oriental de nuestro objetivo, Peña Plata ( 758 m ).

Unas marcas  de pintura de color amarillo señalizan el sendero por el que, sin dificultad reseñable, desembocaremos en tan emblemática cumbre.

Buscando realizar una ruta circular, el descenso hacia Zugarramurdi ( 206 m ) lo realizaremos por la vertiente NW. de la montaña, en la que se dibuja un estrecha pero marcada senda. Esta continúa balizada con las marcas de pintura de color amarillo citadas anteriormente.

En acusada pendiente, aunque sin dificultad reseñable, el citado sendero termina por transformarse en camino y este posteriormente en pista, la que nos permitirá alcanzar las Cuevas de Sara ( 194 m ).

En este “ turístico “ enclave, muy concurrido habitualmente, enlazamos con el balizado Sendero de la Pottoka o Pottokaren Ibilbidea, el que escrupulosamente señalizado nos devolverá al punto de partida, la localidad de Zugarramurdi ( 206 m ).

       

Datos del Itinerario

 

Desnivel: 635 m

Tiempo: De 3 h a 5 h

Distancia: 10´58 km

Inicio: Zugarramurdi ( Navarra )

Fecha de realización: Septiembre 2026

Época recomendada: Todo el año 

Cimas: Peña Plata o Arxuria ( 758 m )   

 

Descripción del Itinerario

 

Comenzamos a caminar desde el amplio aparcamiento ( 196 m ) situado junto al frontón de Zugarramurdi, enclavado a las afueras de su casco urbano y al que da acceso Sarako bidea, la estrecha carreterita que comunica con la “ vecina “ localidad labortana de Sara.

Abandonamos el mencionado aparcamiento ( 196 m ) para tomar el citado vial por la izquierda ( S ), el que nos permitirá adentrarnos en el casco urbano de Zugarramurdi ( 206 m ) para desembocar rápidamente en su plaza. Atravesamos esta en dirección a la iglesia, erigida en honor a Nª Sª de La Asunción y desde la que nace una carreterita cementada, Urbiako bidea, que remonta en acusado ascenso dejando a su paso la fuente de Mucurusta.

El mencionado vial abandona la población en dirección a Echalar/Etxalar ( 95 m ) y no tarda en alcanzar una cerrada curva ( 223 m ), lugar en el que la abandonaremos por la derecha ( S ), junto a un panel informativo, para descender por asfalto hacia el cercano cementerio de la localidad. Dejando este a nuestra izquierda ( E ), y tras atravesar un paso canadiense, nos topamos con una marcada bifurcación ( 213 m ), en la que destaca un poste indicador. Este señaliza el sendero PR NA-90 que remonta hacia el collado de Ibaineta ( 512 m ).

En este lugar ( 213 m ) abandonamos el carretil asfaltado para continuar por el citado camino balizado que continúa al frente ( S ). Nada más tomarlo dejaremos por la derecha ( SW ) el que desciende a cruzar Urandiko Erreka mientras continuamos ganando altura de frente ( S ) paralelos a la citada regata, la que discurre por nuestra derecha ( W ).

Caminamos por Ibainetako bidea para, poco más adelante, ver como el riachuelo atraviesa bajo nuestro camino, pasando a discurrir entonces por nuestra izquierda ( E ). No tardaremos en alcanzar una discreta bifurcación ( 257 m ), lugar en el que destaca una ruinosa borda mientras que a nuestra derecha ( N ) y sobre el camino asoman unos pequeños y viejos pabellones.

Dejando la mencionada borda a nuestra izquierda ( S ) continuaremos ascendiendo de frente ( SW ), ahora ya en acusada pendiente. El camino traza sucesivas curvas para discurrir nítidamente hasta salir a terreno despejado a la altura de un amplio “ claro “, punto en el que se abre la panorámica hacia la vertiente labortana.

Las balizas amarillas y blancas de PR nos indican el camino a seguir. Amplio y herboso, este discurre a media ladera y en algunos momentos amenaza con cerrarse entre el matorral.

Superado este corto y cerrado tramo, el camino vuelve a ganar notoriedad para, tras atravesar dos pequeñas regatas, desembocar a la altura de una gran roca en un amplio carretil cementado proveniente de Zugarramurdi ( 206 m ). Un poste indicador destaca en el lugar ( 413 m ).

Dejando el citado poste indicador a nuestro paso continuaremos remontando en acusado ascenso para, de inmediato, alcanzar Gaineko Borda, renovada edificación junto a la que muere el camino cementado. Este, amplio y notorio en todo momento, sigue ganando altura con piso de tierra para penetrar en un bosque de alerces, en el que atravesará en breve el rústico puente de madera construido con troncos que nos va a permitir salvar el cauce de Ibainetako Erreka.

Tras cruzar la mencionada regata nuestro camino se transforma en sendero para trazar una cerrada curva hacia la izquierda ( S ) y seguir ascendiendo. Paulatinamente, mientras atraviesa entre alerces, la pendiente va perdiendo inclinación para permitirnos desembocar plácidamente, y tras abandonar el bosque, en el collado de Ibaineta ( 512 m ).

Este herboso “ cuello “ ( 512 m ) se abre entre la cima de Airagarri ( 594 m ), la que despunta a nuestra izquierda ( E ) y Peña Plata ( 758 m ), cuya alargada loma se alza a la derecha ( W ). Un gran conjunto megalítico, compuesto por un dolmen y numerosos cromlechs, se extiende por el amplio collado ( 512 m ).

Un gran panel informativo, sobre la mencionada estación megalítica, destaca en el lugar mientras que un poste indicador señaliza esta estratégica encrucijada de caminos. Por detrás del mencionado panel informativo nace un herboso y marcado camino, por el que continuaremos ganando altura paulatinamente bajo la vertiente meridional de la rocosa y alargada loma oriental de Peña Plata ( 758 m ).

Dependiendo de la época del año, nuestro camino se encajonará entre helechos transformándose en un estrecho sendero, el que buscará dirigirse hacia un visible y reducido grupo de hayas. Alcanzado este, la senda continúa remontando por la derecha ( NW ) en dirección a la rocosa loma que asoma sobre nuestras cabezas, en la que se intuye un discreto “ colladito “ ( 682 m ).

El notorio sendero deja a su paso un primer cruce ( 561 m ), en el que obviaremos el menos notorio que nace por la izquierda ( SE ) mientras seguimos remontando hacia la derecha ( NW ) por Arxuriko bidea.

La senda tomada acentúa notablemente su pendiente mientras gana notoriedad, no tardando en “ tropezar “ con una segunda bifurcación ( 647 m ). En esta nos topamos con las marcas amarillas que balizan un sendero de mayor entidad y más “ pedregoso “ que cruza perpendicularmente, punto en el que obviaremos el que desciende por la izquierda ( S ) mientras continuamos ganando altura de frente ( NW ).

En fuerte pendiente la senda continúa abriéndose paso entre rocas para desembocar, sin dificultad reseñable, en el “ colladito “ ( 682 m ) mencionado anteriormente que se abre bajo la vertiente oriental de nuestro objetivo, Peña Plata ( 758 m ). En este ( 682 m ), sirva como referencia, destacan una gran borda en ruinas y, junto a esta, un gran hito construido con piedras. Además, otro de menor tamaño y en caso de querer descender, señaliza el sendero que hemos utilizado para alcanzar el lugar.

Las marcas de pintura de color amarillo señalizan escrupulosamente el notorio sendero que nace hacia la izquierda ( W ), el que nos va a permitir discurrir bajo la rocosa loma cimera para, sin dificultad reseñable, desembocar en la cumbre de  Peña Plata/Arxuria ( 758 m ). Un gran hito de piedras, en cuya base destaca una placa con el nombre y la altura del monte en cuestión, la señalizan.

Desde el citado hito continuaremos por lo alto de la loma cimera en dirección opuesta a la utilizada a nuestra subida, alcanzando de inmediato un pequeño taco geodésico y un discreto buzón montañero. La panorámica es espectacular aunque hoy el ligero banco de niebla que nos “ envuelve “ nos va a impedir disfrutar de ella.

Dejamos atrás el mencionado taco geodésico y el buzón montañero para iniciar el descenso tomado el notorio sendero que, balizado con marcas de pintura de color amarillo, pierde altura por la acusada ladera septentrional.

La senda se dibuja perfectamente en la herbosa ladera mientras pierde altura en fuerte pendiente, en todo momento escrupulosamente balizada con las citadas marcas de pintura. Sin dificultad reseñable el sendero terminará desembocando en un amplio camino, por el que continuaremos descendiendo más “ cómodamente “.

El citado camino, a la altura de un gran hito, desemboca en una amplia y pedregosa pista que cruza perpendicularmente, por la que seguiremos perdiendo altura hacia la izquierda ( N ). Descendemos en fuerte pendiente trazando sucesivas curvas, en una de las cuales dejaremos a nuestro paso un redil para el ganado ( 502 m ).

Posteriormente la pista por la que venimos descendiendo se bifurca ( 404 m ), lugar en el que haremos caso omiso a la que continúa por la izquierda ( SW ) mientras optamos por seguir perdiendo altura hacia la derecha ( NE ).

La pista por la que continuamos en descenso sigue siendo bastante “ pedregosa “ y en breve vuelve a alcanzar un nuevo cruce ( 356 m ), en el que volveremos a obviar la que nace por nuestra izquierda ( NW ) mientras seguimos perdiendo altura de frente ( NE ).

Continuamos en acusado descenso aunque la pista no tardará en ir perdiendo inclinación, momento en el que “ tropezamos “ con una nueva bifurcación ( 239 m ). En esta haremos caso omiso a la pista que asciende por la derecha ( SE ) mientras seguimos al frente ( E ).

Nos adentramos bajo el frondoso arbolado y no tardamos en desembocar, tras salvar un paso canadiense, en un pequeño aparcamiento ( 213 m ), uno de los que da servicio a las Cuevas de Sara ( 194 m ).

Abandonamos este por la izquierda ( N ) tomando la carreterita asfaltada que le da acceso, la que poco más adelante dejará otro aparcamiento ( 207 m ) a la derecha ( E ) para, de inmediato, desembocar en la entrada a las mencionadas Cuevas de Sara ( 194 m ). Otro parking destaca en el lugar.

Obviando la carretera que da acceso a las Cuevas de Sara ( 194 m ), tomaremos por la derecha ( NE ) la que asciende hacia una cercana cantera ( 200 m ), en la que ya se aprecian las balizas que señalizan el Sendero de la Pottoka o Pottokaren Ibilbidea.

La carreterita tomada alcanza en breve una amplia explanada ( 202 m ), lugar en el que la abandonaremos para tomar el balizado y “ enlosado “ camino que nace por su derecha ( S ).

Dicho camino discurre sin apenas pendiente paralelo al estrecho vial que acabamos de abandonar mientras a su orilla van apareciendo pequeños postes que señalizan las diferentes especies arbóreas que iremos dejando a nuestro paso. A nuestra derecha ( S ) se extiende, a pesar de que no la vemos, la Cantera de Sara y unos carteles nos informan de que está en “ explotación “.

Paulatinamente nuestro camino comienza a perder altura para, tras salvar un “ paso “ ( 175 m ) abierto en el “ vallado “ que lo atraviesa, volver a desembocar de nuevo en el estrecho carretil asfaltado ( 167 m ), justo metros antes de dar alcance a un cruce ( 166 m ).

Alcanzamos dicho cruce ( 166 m), el que es punto “ fronterizo “, para abandonar el vial que continúa de frente ( E ) mientras tomamos el que asciende por la derecha ( S ). Remontamos en acusado ascenso para, de inmediato, alcanzar la baliza ( 172 m ) que nos “ invita “ a abandonar el asfalto por la izquierda ( E ) tomando un notorio camino que vuelve a aparecer “ enlosado “·.

Atravesamos bajo un frondoso entorno y no tardamos en alcanzar una pista que atraviesa perpendicularmente ( 177 m ), por la que seguiremos hacia la derecha ( E ). Esta se abre paso entre enormes pinos para dar acceso a unas cuevas en las que se sirven comidas.

Desde estas continuaremos por la derecha ( SE ) retomando el camino “ enlosado “ que, en un corto tramo, se adentra entre rocas para posteriormente remontar de forma “ escalonada “.

Atravesamos de nuevo entre la frondosidad del entorno para, tras dejar a nuestro paso la cavidad de Haitzuloa ( 210 m ), salir a terreno despejado. Aquí vuelve a aparecer un corto tramo de camino “ enlosado “, el que discurre junto a una serie de piedras que parecen tener “ sistemas de audio “ aunque actualmente no funcionan.

Superadas esta serie de piedras desembocamos en el estrecho carretil asfaltado ( 217 m ), Istilarteko Bordako bidea, que discurre por nuestra derecha ( S ), por el que continuaremos al frente ( E ). De inmediato dejaremos a nuestro paso un viejo banco de madera enclavado a nuestra izquierda ( N ) y, apenas unos metros más adelante, una fuente ( 210 m ) que destaca a nuestra derecha ( S ).

En breve la carreterita se adentrará bajo un frondoso arbolado, donde volverá a bifurcarse ( 210 m ) y lugar en el que abandonaremos.la que continúa al frente ( E ) mientras tomamos la que desciende por la izquierda ( S ) para dar acceso a la cercana Nabarkoneko Borda ( 208 m ). Junto a esta abandonaremos el asfalto para tomar el camino que nace por la derecha ( E ), el que se encajona entre prados iniciando un tendido descenso.

No tardaremos en toparnos con un nuevo cruce ( 197 m ), punto en el que haremos caso omiso a la pista que asciende de frente ( NE ) para dar acceso a la casa Askoa que asoma cercana mientras seguimos descendiendo por la izquierda ( NE ).

El camino tomado continúa en todo momento discurriendo entre un frondoso entorno y termina por alcanzar el puente de madera ( 132 m ) que salva el cauce de Arotzarena Erreka, el que cruzaremos.

Seguimos de frente ( NE ) y en breve atravesaremos el “ paso “ que nos permitirá cruzar con “ comodidad “ la alambrada que cierra nuestro camino. Tras esta el camino se transforma en un corto tramo en un estrecho sendero, el que remonta en paulatino ascenso junto a la alambrada que delimita el prado que se extiende a nuestra izquierda ( W ).

No tardaremos en alcanzar el portillo que da acceso al mencionado prado, lugar a partir del cual nuestro camino vuelve a ganar entidad para, en breve, salir a terreno despejado adentrándose entre prados. El camino termina desembocando en un carretil cementado ( 156 m ), Errota bidea, que cruza perpendicularmente, por el que continuaremos ascendiendo hacia la derecha ( SE ).

Ganamos altura por pista cementada y apenas unos pocos metros más adelante dejaremos a nuestro paso un nuevo cruce ( 159 m ), lugar en el que haremos caso omiso a la pista que nace por nuestra izquierda ( N ) mientras seguimos remontando de frente ( SE ).

Discurrimos entre prados dejando a nuestro paso alguna diseminada vivienda de reciente construcción para desembocar en breve en una nueva bifurcación ( 177 m ), en la que haremos caso omiso al camino que nace por la derecha ( W ) mientras seguimos hacia la izquierda ( E ).

El vial por el que caminamos no tardará en transformarse en una calle adoquinada, la que nos permitirá dejar a nuestro paso la entrada a las Cuevas de Zugarramurdi ( 181 m ) mientras, en paulatino ascenso, nos adentra en el casco urbano de la localidad.

Remontamos “ cómodamente “ por la amplia y abierta calle, en la que también dejaremos a nuestro paso el antiguo “ hospital “, edificio que hoy alberga el “ Museo de las Brujas “.

Entre grandes y viejos caserones terminaremos desembocando en la carretera, Sarako bidea, por la que iniciamos este itinerario. Por esta descenderemos hacia la izquierda ( N ) encaminándonos hacia el cercano aparcamiento ( 196 m ) en el que tenemos estacionado nuestro vehículo, inicio y final de esta corta ruta. 


Track del Itinerario


Fotos del Itinerario


Aparcamiento enclavado junto al frontón de Zugarramurdi, lugar en el que estacionaremos nuestro vehículo y desde donde iniciaremos este itinerario

Desde el aparcamiento aledaño al frontón de Zugarramurdi ( izquierda fuera de foto ) damos vista a nuestro objetivo " principal " para este itinerario, Peña Plata ( dcha ), cubierta por la niebla a estas horas de la mañana 

Sobre el casco urbano de Zugarramurdi destacan la Peñas de Ainara ( izda ), sobre la que despunta Malkor ( izda ) mientras que la niebla cubre la parte alta de Peña Plata ( dcha )

Comenzamos a caminar abandonando el aparcamiento en el que hemos estacionado nuestro vehículo para alcanzar la carretera proveniente del casco urbano de Zugarramurdi, hacia el que remontaremos por la izquierda

Nos adentramos en el casco urbano de Zugarramurdi, momento en el que haremos caso omiso a la calle que desciende por la derecha, por la que posteriormente regresaremos, mientras seguimos ascendiendo de frente ( izda ) 

Alcanzamos la pequeña plaza de Zugarramurdi, en la que destaca su iglesia, erigida en honor a Nª Sª de la Asunción

Desde la plaza de Zugarramurdi tomaremos la calle que asciende por su derecha 

Abandonamos la plaza de Zugarramurdi tomando la calle que, dejando la iglesia a su izquierda ( fuera de foto ), se dirige a Echalar/Etxalar

Pórtico de entrada a la iglesia de Zugarramurdi

En la calle por la que remontamos en acusado ascenso destaca un indicador ( dcha ) que señaliza la carretera hacia Echalar/Etxalar

Callejeamos por Zugarramurdi dejando a nuestro paso la Fuente de Mucurusta ( izda )

Detalle de la placa colocada en la fuente de Mucurusta

La calle por la que ascendemos busca alcanzar la parte alta de Zugarramurdi

La calle por la que abandonamos el casco urbano de Zugarramurdi traza una cerrada curva. En este lugar abandonaremos la carreterita, Urbiako bidea, que continúa por la izquierda hacia Echalar/Etxalar señalizada por un indicador ( centro ) mientras tomamos por la derecha la que desciende hacia el cementerio de la localidad

En la bifurcación alcanzada abandonaremos la carreterita que continúa en dirección a Echalar/Etxalar

La carretera que tomamos en la bifurcación inicia un tendido descenso mientras deja a su paso un par de paneles informativos

Desde la bifurcación alcanzada echaremos una mirada atrás hacia el casco urbano de Zugarramurdi, en el que destaca su iglesia

Detalle del panel informativo que dejaremos a nuestro paso

La carreterita por la que descendemos pierde altura entre prados

A la altura del cementerio de Zugarramurdi ( centro ) nos topamos con una bifurcación, lugar en el que haremos caso omiso al camino que nace por la izquierda mientras continuamos por la carreterita que sigue por la derecha

En la carreterita por la que continuamos atravesaremos un paso canadiense 

Nuestra carreterita alcanza una marcada bifurcación, lugar en el que destaca un poste indicador ( dcha ) y punto en el que la abandonaremos para tomar el amplio camino, Ibainetako bidea, que nace al frente 

Detalle del poste indicador enclavado en la bifurcación, el que señaliza el camino que deberemos tomar

El camino tomado se bifurca de inmediato, punto en el que obviaremos el que nace por la derecha mientras continuamos de frente ( izda ) 

El camino, Ibainetako bidea, se adentra en un frondoso entorno mientras remonta en paulatino ascenso perdiendo algo de entidad

Ibainetako bidea vuelve a ganar anchura

En algún corto tramo nuestro camino se torna algo pedregoso

El camino se abre paso bajo la frondosidad del bosque

El camino atraviesa esporádicos claros abiertos en el bosque

Sobre nuestro camino asoman viejos barracones

A la altura de una borda en ruinas nuestro camino se bifurca, lugar en el que deberemos continuar ascendiendo por la derecha 

Desde la ruinosa borda ( izda ) tomaremos el estrecho camino que remonta por la derecha 

El camino continúa su paulatino ascenso mientras vuelve a adentrarse bajo el frondoso bosque

Nuestro camino alcanza un nuevo cruce, lugar en el que haremos caso omiso al que nace por la derecha mientras seguimos de frente 

La pendiente del camino parece perder inclinación, lo que nos permite un plácido discurrir

El camino atraviesa bajo un " túnel " de vegetación

Vegetación de monte bajo " envuelve " nuestro camino

El camino alcanza un pequeño claro  

Desde el claro alcanzado en el bosque deberíamos divisar Larhun ( centro ) aunque hoy la niebla que lo " envuelve " nos lo impide  

Una marca de pintura ( izda ) prácticamente " borrada " se aprecia a duras penas en el tronco del árbol. Continuamos por la senda que nace al frente ( centro ) adentrándose entre los helechos

La senda tomada gana notoriedad de inmediato

El estrecho sendero se torna pedregoso mientras se abre paso entre helechos 

El pedregoso sendero busca adentrarse nuevamente bajo el frondoso bosque

Nuestro camino vuelve a penetrar en el tupido bosque

De nuevo nuestro camino se transforma en estrecho sendero

Una pequeña regata atraviesa nuestro sendero

La senda se torna pedregosa mientras busca salir a terreno abierto

Nuestro sendero continúa abriéndose paso entre helechos 

La senda parece volver a ganar entidad aunque continúa siendo pedregosa

A la altura de una gran roca nos topamos con una pista cementada que cruza perpendicularmente, en la que destaca un poste indicador ( izda ) y por la que continuaremos ascendiendo hacia la izquierda

Continuamos ascendiendo por la estrecha pista cementada mientras dejamos a nuestro paso un poste indicador ( dcha )

Detalle del poste indicador enclavado a la orilla de la pista cementada 

La pista por la que discurrimos gana altura en acusado ascenso mientras busca dar acceso a Gaineko Borda

Gaineko Borda queda a nuestro paso 

Piedra esculpida enclavada en el jardín de Gaineko Borda

La pista cementada muere junto a Gaineko Borda ( izquierda fuera de foto ), punto a partir del cual se transforma en camino 

El camino, amplio y pedregoso, se abre paso entre los helechos mientras continúa ganando altura

Nuestro camino se adentra en un bosque de alerces, lugar en el que obviaremos la senda que nace por la izquierda mientras seguimos de frente ( dcha )

De inmediato alcanzaremos un rústico puente de troncos, el que nos permitirá salvar Ibainetako Erreka para continuar por el sendero que nace de frente trazando una cerrada curva hacia la izquierda

La notoria senda continúa ganando altura por el bosque de alerces

Nuestro camino parece difuminarse al alcanzar la parte alta del bosque de alerces, en el que ya se intuye la salida al collado de Ibaineta

En la salida del bosque de alerces al collado de Ibaineta nuestro camino vuelve a ganar entidad

Salimos al collado de Ibaineta, abierto " cuello " en el que destacan varias palomeras ( izda ), un poste indicador y un panel informativo ( dcha )

En el collado de Ibaineta llamarán nuestra atención numerosas placas que señalizan los diferentes monumentos megalíticos desperdigados por el lugar

Una placa señaliza un cercano cromlech, sobre el que despunta Airagarri

Detalle de una de las placas enclavadas en el collado de Ibaineta, la que señaliza un cromlech

Otra placa señaliza el " escondido " dolmen de Ibaineta

Dolmen de Ibaineta

Detalle de la placa que señaliza el dolmen de Ibaineta

Atravesamos el collado de Ibaineta dejando a nuestro paso el poste indicador enclavado en el lugar mientras continuamos en dirección al panel informativo que asoma al fondo

Detalle del poste indicador enclavado en el collado de Ibaineta

Camino del panel informativo que asoma al fondo dejaremos a nuestro paso otra placa que identifica un nuevo cromlech

Detalle de otra de las placas enclavadas en el collado de Ibaineta

Desde el panel informativo enclavado en el collado de Ibaineta tomaremos el herboso camino que nace por su derecha

Detalle del panel informativo enclavado en el collado de Ibaineta

El amplio y herboso camino tomado en el collado de Ibaineta gana altura en acusado ascenso mientras continúa abriéndose paso entre los helechos

El collado de Ibaineta, sobre el que despunta Airagarri ( dcha ), queda rápidamente atrás

El camino tomado en el collado de Ibaineta se transforma en estrecho sendero, el que continuará abriéndose paso entre los helechos

Desde el sendero por el que caminamos echaremos una mirada atrás hacia Airagarri ( centro ), tras el que asoma Mendibil ( dcha )

Nuestra senda parece ganar entidad paulatinamente

La senda por la que caminamos busca remontar hacia la cima de Peña Plata, " intuible " al fondo entre el tupido banco de niebla que la " esconde "

Esporádicos claros se abren entre las nubes que cubren la parte alta de Peña Plata

El notorio sendero pierde inclinación mientras, dejando una ruinosa borda ( izda ) a su paso, se encamina hacia un pequeño grupo de árboles ( centro )

La marcada senda alcanza un pequeño " bosquete " ( izda ) mientras que, sobre nuestras cabezas, asoma la rocosa loma de Peña Plata

El sendero gana notoriedad dejando a su paso un discreto y poco perceptible cruce, lugar en el que obviaremos el que nace por la izquierda mientras remontamos de frente ( dcha )

El marcado sendero comienza a ganar altura hacia lo alto de la loma

Mientras ascendemos hacia la loma de Peña Plata echamos una mirada atrás hacia la zona del Valle de Baztán, también cubierto por las nubes 

El nítido sendero se dibuja en la ladera mientras asciende hacia la cercana loma

Volvemos a mirar hacia Airagarri, " cimita " tras la que asoma Mendibil ( centro )

En nuestro ascenso hacia la rocosa loma que asoma sobre nuestras cabezas dejaremos a nuestro paso una pequeña explanada herbosa, en la que destaca un pequeño arbusto

La senda, muy notoria en todo momento, gana altura en acusado ascenso dejando a su paso una nueva bifurcación, punto en el que volveremos a obviar la que nace por la izquierda mientras remontamos de frente ( dcha )

En la bifurcación que dejamos a nuestro paso obviaremos la senda que desciende por nuestra izquierda ( centro en la foto), la que aparece señalizada con marcas de pintura de color amarillo

El sendero se torna extremadamente pedregoso en su salida al collado que intuimos sobre nuestras cabezas 

Marcas de pintura ( izda ) señalizan la salida al cercano collado

En la salida al collado abierto bajo la vertiente oriental de Peña Plata nos recibe un gran hito de piedras  

Desde el collado alcanzado buscaremos remontar por la ladera oriental de Peña Plata en busca de su cumbre

Un nítido tramo de sendero nos permite continuar remontando hacia la cima de Peña Plata

La notoria senda por la que buscaremos alcanzar la cima de Peña Plata se dibuja muy marcada en su ladera oriental bajo la cresta de roca ( izda ) que asoma sobre nuestras cabezas

El sendero se dibuja en todo momento muy marcado en la ladera

La niebla parece difuminarse, lo que nos permite divisar la parte alta de la rocosa cresta de Peña Plata

Mientras nuestro camino gana altura hacia la cima de Peña Plata abriéndose paso entre rocas y helechos, al fondo llama nuestra atención una oveja encaramada en la loma rocosa

Oveja en la loma rocosa desprendida desde la cima de Peña Plata

La notoria senda busca alcanzar la parte alta de la loma cimera de Peña Plata

El hito que señaliza la cima de Peña Plata asoma cercano

Salida a la cima de Peña Plata

Hito en la cima de Peña Plata

Placa en el hito que señaliza la cima de Peña Plata

Desde el hito cimero de Peña Plata continuaremos por la herbosa loma que asoma por detrás

El hito que señaliza la cima de Peña Plata queda rápidamente atrás

Caminamos por la amplia y herbosa loma cimera de Peña Plata

En el extremo occidental de la loma cimera de Peña Plata destacan un pequeño taco geodésico y un buzón montañero

Taco geodésico y un buzón montañero enclavados en la cima de Peña Plata

Desde el taco geodésico y el buzón montañero enclavados en la cima de peña Plata divisamos el cercano hito de piedras ( centro ) colocado en el punto más elevado

El sol asoma tímidamente entre las nubes

Desde la cima de Peña Plata, aprovechando un tímido claro que se abre entre las nubes, echamos una mirada hacia el collado de Irumugeta ( abajo )

Abandonamos la cima de Peña Plata iniciando el descenso por la vertiente opuesta a la utilizada en el ascenso

Desde la cima de Peña Plata tomaremos un difuso sendero, el que en su inicio no parece muy marcado y por el que perdemos altura hacia el banco de niebla que cubre la ladera

Desde el sendero por el que hemos abandonado la cima de Peña Plata echamos una mirada atrás para ver las marcas de pintura de color amarillo ( centro ) que lo balizan 

La senda por la que descendemos de Peña Plata gana entidad de inmediato

Mientras descendemos de Peña Plata volvemos a mirar atrás hacia su cumbre, todavía cubierta por las nubes

El herboso sendero por el que descendemos de Peña Plata se dibuja muy marcado en la ladera

 Al adentrarnos entre la niebla volvemos a mirar atrás hacia la ya " invisible " cumbre de Peña Plata 

El balizado sendero nos permite descender entre la niebla sin dificultad reseñable

La senda en todo momento se dibuja muy marcada en la herbosa ladera

En la parte baja de la ladera, entre la niebla, asoma la Cantera de Sara

La cantera de Sara asoma tímidamente entre la niebla

La senda por la que descendemos de Peña Plata se torna herbosa mientras amenaza con difuminarse en la ladera

La niebla se difumina paulatinamente y asoma el fondo del valle

Nuestro sendero termina desembocando en un amplio y marcado camino herboso, por el que continuaremos perdiendo altura

Desde nuestro descenso de Peña Plata echamos una mirada hacia su cumbre, en la que parece haber desaparecido la niebla

Nuestro camino continúa perdiendo altura mientras traza cerradas curvas

La niebla, aunque no nos envuelve, cubre el horizonte

Una marca de pintura ( izda ) nos " invita " a abandonar la senda que nace de frente para seguir perdiendo altura por la derecha 

Mirada atrás hacia el camino ( dcha ) por el que venimos descendiendo, el que traza una cerrada curva de 180º para seguir perdiendo altura por nuestra derecha ( izquierda en la foto )

Miramos hacia la cima de Peña Plata, en la que la niebla parece haberse difuminado

El amplio y herboso camino por el que descendemos se abre paso entre los helechos que cubren la ladera

A la altura de un hito nuestro camino desemboca en un pista que atraviesa perpendicularmente, por la que continuaremos descendiendo hacia la izquierda 

Punto en el que nuestro camino ( izda ) desemboca en la pista, por la que continuaremos descendiendo

Desde la pista por la que perdemos altura volveremos a mirar atrás hacia la cima de Peña Plata, sobre la que ya se abre un amplio claro

La niebla todavía no nos permite divisar el fondo del valle

A la altura de un redil la pista vuelve a trazar una cerrada curva, esta vez hacia la derecha 

Redil enclavado a la orilla de la pista, el que dejaremos a nuestro paso

La amplia pista vuelve a tornarse herbosa en algunos tramos

La pista alcanza un pinar, momento en el que vuelve a trazar una cerrada curva

Dejando el pinar a nuestra derecha, la pista acentúa su pendiente para continuar perdiendo altura

Volvemos a mirar hacia Peña Plata, cima de la que venimos descendiendo

Desde la pista por la que descendemos damos vista a la modesta " cimita " de Saiberri ( centro )

La niebla parece volver a cubrir la cima de Peña Plata

La amplia pista gana entidad mientras pierde inclinación paulatinamente

Desde la pista por la que descendemos de Peña Plata divisamos Larhun ( centro ), cuya cumbre asoma tímidamente entre las nubes que la " engullen "

Larhun asoma entre las nubes

Nuestro camino, en algunos tramos con escasa pendiente, nos permite un " cómodo " discurrir 

Saiberri ( centro ) despunta sobre la pista por la que caminamos

Nuestra pista se bifurca, lugar en el que haremos caso omiso a la que continúa por la izquierda mientras seguimos descendiendo por la derecha

En la bifurcación alcanzada haremos caso omiso a la pista que continúa por nuestra izquierda ( centro en la foto ), la que nos permitiría alcanzar la " Venta Loretxoa ". Una flor ( izda ) sirve de " indicador " hacia esta

Desde la bifurcación continuaremos perdiendo altura por una amplia pista

La niebla que cubría Larhun se va difuminando paulatinamente

Larhun

Ibantelli ( izda ) y Larhun ( dcha ) buscan deshacerse de la niebla que los envuelve

La amplia pista por la que descendemos acentúa su pendiente notablemente

En nuestro descenso por la amplia pista nos topamos con una nueva bifurcación, en la que obviaremos la que nace por la izquierda mientras seguimos perdiendo altura de frente ( centro )

Larhun ( centro ) despunta sobre la pista por la que descendemos

Nuestra pista vuelve a bifurcarse, lugar en el que haremos caso omiso al camino que nace por la izquierda mientras seguimos por la derecha trazando una cerrada curva

Mientras descendemos por la amplia pista damos vista a Zugarramurdi ( izda ), localidad sobre la que despunta Arleun ( dcha )

Zugarramurdi asoma en el fondo del valle

Nuestra pista vuelve a alcanzar un nuevo cruce, punto en el que haremos caso omiso a la que asciende por la derecha mientras continuamos de frente ( izda )

Nuestra pista vuelve a perder inclinación, lo que nos permite un " placentero " caminar

Un portillo, que hoy aparece abierto, nos permite alcanzar un paso canadiense

Salvaremos un paso canadiense para desembocar en un pequeño aparcamiento, desde el que continuaremos descendiendo por la izquierda

Abandonamos el pequeño aparcamiento descendiendo hacia la izquierda ( centro en la foto ) por la carreterita que le da acceso

La carreterita que da acceso al aparcamiento en el que hemos desembocado deja a su paso otro pequeño parking ( dcha ). Lo obviaremos para seguir descendiendo de frente ( izda ) 

Terminamos desembocando en el aparcamiento que da servicio a las Cuevas de Sara

Recepción y taquilla para acceder al interior de las Cuevas de Sara

Cuevas de Sara

Desde el aparcamiento que da servicio a las Cuevas de Sara continuaremos ascendiendo por la derecha

La carreterita que hemos tomado desde el aparcamiento de las Cuevas de Sara da acceso a la Cantera de Sara. Aquí nos topamos con las balizas que señalizan el Sendero de la Pottoka/Pottokaren Ibilbidea, por el que continuaremos hacia la derecha

Balizas que señalizan el Sendero de la Pottoka/Pottokaren Ibilbidea

Desde las inmediaciones de las Cuevas de Sara volvemos a mirar hacia Peña Plata, cuya cima asoma todavía tímidamente cubierta por la niebla

La carretera que da acceso a la Cantera de Sara la abandonaremos por la izquierda, como señalizan las balizas

Las balizas ( dcha ) señalizan el camino que, en un corto tramo, evita la carretera que da acceso a la Cantera de Sara

Atravesamos de nuevo la carretera que da acceso a la Cantera de Sara para tomar el balizado sendero que continúa por la derecha 

Las balizas señalizan un estrecho pero notorio camino  

El " enlosado " camino discurre sin apenas pendiente permitiéndonos evitar la carreterita ( izda ), Harrobiko bidea, que discurre paralela

Nuestro camino ( dcha ) discurre en todo momento paralelo al estrecho carretil asfaltado ( izda )

A la izquierda de nuestro camino ( centro en la foto ), bajo el carretil asfaltado que discurre paralelo, se extienden verdes prados

Larhun ( izda ) vuelve a desaparecer entre las nubes

Nuestro camino se dibuja notorio paralelo a Harrobiko bidea ( izda )

La carreterita asfaltada junto a la que discurrimos recibe otra por la izquierda ( derecha en la foto ), la que da acceso a prados y diseminadas casas de campo y sobre la que despunta Larhun ( izda ) en el horizonte

A la orilla de nuestro camino aparecen varios paneles informativos ( izda ) sobre algunas de las especies arbóreas que iremos dejando a nuestro paso

Detalle de uno de los paneles informativos que dejaremos a nuestro paso

Detalle del " símbolo " que baliza nuestro camino

Detalle de otro de los paneles informativos que dejaremos a nuestro paso

Nuestro camino también discurre junto a los límites de la Cantera de Sara. Un cartel ( dcha ) lo señaliza

Cartel que señaliza los límites de la Cantera de Sara

Un " paso " atraviesa nuestro " enlosado " camino 

Nuestro camino inicia un paulatino descenso

El camino por el que discurrimos termina desembocando en Harrobiko bidea, estrecha carrterita por la que continuaremos al frente 

Harrobiko bidea se bifurca de inmediato, lugar en el que la abandonaremos para tomar la que asciende por la derecha  

El vial asfaltado por el que ascendemos gana altura en acusado ascenso

La baliza situada a la izquierda de la estrecha carreterita nos " invita " a abandonar el asfalto para tomar el sendero que nace por la izquierda

Varias balizas ( izquierda y derecha ) señalizan el sendero por el que deberemos continuar

Nuestro camino continúa estando " enlosado "

El camino se irá adentrando paulatinamente en un frondoso entorno

Nuestro camino deja de estar " enlosado " para tornarse algo más pedregoso

El camino atraviesa bajo un " túnel " de vegetación

Nuestro camino termina desembocando en una pista que atraviesa perpendicularmente, por la que continuaremos hacia la derecha 

La pista, ancha y notoria, discurre entre grandes pinos

La pista da acceso a unas cuevas ( izda ) en las que, dependiendo de la época del año, sirven comidas. Continuaremos por la  derecha

El camino inicia un paulatino ascenso mientras vuelve a aparecer " enlosado " 

En este tramo de camino las balizas aparecen algo difuminadas

Un tramo " escalonado " nos permite continuar ganando altura con " comodidad "

Las balizas ( dcha ) balizan escrupulosamente nuestro camino

Un " viejo " panel informativo aparece enclavado a la orilla de nuestro camino

Detalle del " viejo " panel informativo que aparece enclavado a la orilla de nuestro camino

Discurrimos bajo un frondoso entorno

El camino deja a su paso un discreto cruce, lugar en el que obviaremos la senda que nace por la derecha mientras continuamos al frente

Nuestro camino deja a su paso una pequeña " cavidad " abierta bajo una gran roca. Es Haitzuloa

Ante nosotros asoma un nuevo tramo de camino " enlosado "

El camino deja a su paso otro de los paneles informativos ( izda ) sobre algunas de las especies arbóreas que iremos dejando a nuestro paso 

El camino vuelve a salir a terreno abierto

Al salir a terreno abierto, nuestro camino deja a su paso algunas " piedras " que parecen contar con " sistemas de audio ". Actualmente " no funcionan "

Detalle de una de las piedras que dejaremos a nuestro paso

El camino enlosado deja a su paso otra " piedra " con " sistema de audio ", junto a la que destacan una baliza ( izda ) y un banco que " invita " al descanso ( dcha )

Detalle de otra de las piedras que dejaremos a nuestro paso

El camino " enlosado " alcanza un estrecho carretil asfaltado ( dcha ), junto al que discurriremos en un corto tramo buscando desembocar en este 

Detalle de otra de las piedras que dejaremos a nuestro paso

Peña Plata ( centro ), cubierta tímidamente por un ligero manto de niebla, asoma sobre la carretera en la que hemos desembocado

El camino " enlosado muere junto a la última de las piedras que cuenta con " sistema de audio ", momento en el que deberemos continuar por la estrecha carreterita ( dcha ). Es Istilarteko Bordako bidea

Detalle de otra de las piedras que dejaremos a nuestro paso

Continuamos discurriendo por Istilarteko Bordako bidea

El estrecho carretil asfaltado deja a su paso un " viejo " banco de madera

En breve también dejaremos a nuestro paso una " socorrida " fuente ( dcha )

Fuente que dejaremos a nuestro paso y que aparece enclavada a orillas de Istilarteko Bordako bidea

La estrecha carreterita continúa dejando a su paso algunos bancos que " invitan " al descanso

Istilarteko Bordako bidea se bifurca en breve, lugar en el que, como indica la baliza, lo abandonaremos para tomar la carreterita que nace por la izquierda. Es Mugako errepidea

Mugako errepidea, a cuya orilla destaca una baliza, inicia un tendido descenso

La estrecha carreterita, Mugako errepidea, se bifurca al alcanzar Nabarkoneko Borda. En este punto la abandonaremos para tomar el camino que nace por la derecha, como indica la baliza ( centro )

El camino tomado, amplio y notorio, se encajona entre prados

Nuestro camino atraviesa bajo un " túnel " de vegetación

No tardaremos en toparnos con una nueva bifurcación, lugar en el que obviaremos el camino que remonta de frente ( dcha ) mientras continuamos por la izquierda. Unas señales lo indican

Las balizas ( dcha ) continúan señalizando escrupulosamente nuestro camino

Nos adentramos de nuevo bajo un frondoso entorno

Nuestro camino parece perder entidad y pasa a transformarse en sendero

El camino atraviesa entre el frondoso bosque

Desembocamos junto al puente que salva el cauce de Arotzarena Erreka, la que deberemos atravesar

Nuestro camino, una vez salvado el cauce de Arotzarena Erreka, aparece " cerrado " por una alambrada. Un " paso " nos permitirá atravesarla 

El camino se transforma en estrecho sendero, el que remonta junto a la alambrada que delimita el prado que se extiende a nuestra izquierda

Alcanzamos el portillo ( izda ) que da acceso a un prado, punto a partir del cual el camino vuelve a ganar entidad

Nuestro camino continúa ganando altura

El camino se torna herboso al salir a terreno despejado, lugar en el que pasa a " encajonarse " entre las alambradas que delimitan los prados que se extienden a ambos lados

Desde nuestro camino damos vista a Larhun ( izda ), ya sin niebla que lo " oculte "

Nuestro camino termina desembocando en Errota bidea, pista cementada que atraviesa perpendicularmente y por la que deberemos continuar ascendiendo hacia la derecha 

Continuamos por Errota bidea, pista cementada que remonta en acusado ascenso

Desde Errota bidea damos vista a Peña Plata, cuya cima todavía aparece " semicubierta " por algunas nubes

Errota bidea se bifurca en breve, lugar en el que obviaremos la pista que nace por la izquierda mientras continuamos ascendiendo de frente 

El estrecho vial cementado continúa ganando altura en acusado ascenso

A nuestro paso dejaremos algunas viviendas de reciente construcción

Las balizas ( dcha ) señalizan escrupulosamente nuestro camino

Desde nuestro camino ya divisamos cercana la localidad de Zugarramurdi ( izda )

Zugarramurdi asoma cercano

La iglesia de Zugarramurdi destaca sobre los tejados de la localidad

Errota bidea pierde inclinación permitiéndonos un plácido caminar

La carreterita por la que caminamos se bifurca nuevamente, lugar en el que obviaremos el camino que nace por la derecha mientras continuamos al frente ( izda )

El vial por el que continuamos inicia un paulatino ascenso

En breve daremos alcance a una amplia calle adoquinada, por la que continuaremos ascendiendo mientras que en primer término se adivina la entrada a las Cuevas de Zugarramurdi

A nuestro paso queda la entrada a las Cuevas de Zugarramurdi, cuya visita dejamos para otro día

Detalle de uno de los paneles informativos situados en las inmediaciones de las Cuevas de Zugarramurdi

Detalle de otro de los paneles informativos situados en las inmediaciones de las Cuevas de Zugarramurdi

Dejamos atrás la entrada a las Cuevas de Zugarramurdi para continuar por la calle que busca alcanzar el casco urbano de la localidad 

Ascendemos plácidamente hacia Zugarramurdi

Desde las inmediaciones de Zugarramurdi echamos una mirada atrás hacia Larhun

Mientras nos encaminamos hacia el casco urbano de Zugarramurdi también echamos otra mirada atrás hacia Peña Plata ( izda ), cuya cima no termina de despejarse

Nos adentramos en el casco urbano de Zugarramurdi dejando a nuestro paso el gran caserón que alberga el " Museo de las Brujas ", antiguo hospital 

Entrada al " Museo de las Brujas "

Callejeamos por Zugarramurdi dejando a nuestro paso una fuente ( dcha ) construida con una rueda de molino

Frente a la fuente ( dcha ) que dejaremos a nuestro paso destaca un panel informativo ( izda ) sobre el Sendero de la Pottoka/Pottokaren Ibilbidea

Detalle del panel informativo sobre el Sendero de la Pottoka/Pottokaren Ibilbidea enclavado en Zugarramurdi

Fuente en Zugarramurdi

En Zugarramurdi destaca su " viejo " pero cuidado caserío

Sobre los tejados de Zugarramurdi destaca la torre de su iglesia

Continuamos adentrándonos en el casco urbano de Zugarramurdi

Grandes caserones conforman el casco urbano de Zugarramurdi

Terminamos desembocando en la carretera por la que hemos iniciado este itinerario, por la que continuaremos descendiendo hacia la izquierda ( centro en la foto )

La calle en la que hemos desembocado nos permite alcanzar rápidamente el aparcamiento enclavado a las afueras de Zugarramurdi, en el que tenemos estacionado nuestro vehículo

Desde el aparcamiento en el que tenemos estacionado nuestro vehículo, inicio y final de este itinerario, damos vista a la cima de Peña Plata ( dcha ), por fin sin niebla

Nos despedimos de Zugarramurdi dando vista a Ibantelli ( izda ) y Larhun ( dcha )


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