domingo, 5 de abril de 2026

Irumugarrieta-Goiko Soroa-Urkiko Gaina-Goiko Gaina ( Circular desde Igoa )

Los montes de la divisoria de aguas cantábrico-mediterránea que se extienden entre el Puerto de Belate ( 847 m ) y el Puerto de Azpíroz ( 616 m ) sirven de “ frontera natural “, de Este a Oeste, entre los Valles de Baztán, Malerreka y Leizarán, enclavados bajo su vertiente septentrional, y los valles de Ulzama, Basaburúa y Larráun, que lo hacen bajo la vertiente meridional.

Este largo cordal “ fronterizo “ lo conforman un grupo de oteros de suaves y redondeadas formas que, rondando los 1000 metros de altitud, aparecen cubiertos en su mayor parte por un extenso hayedo.

Aproximadamente a mitad de camino entre el Puerto de Belate ( 847 m ) y el Puerto de Azpíroz ( 616 m ) anteriormente citados, el Puerto de Gorostieta ( 830 m ) atraviesa la divisoria de aguas cantábrico-mediterránea permitiendo comunicar los Valles de Malerreka y Basaburúa.

Son numerosos los cordales que se desprenden desde los montes de la divisoria, destacando en las inmediaciones del mencionado Puerto de Gorostieta ( 830 m ) el que conforma el macizo de Soratxipi, agradable loma que en dirección de Sur a Norte pierde altura paulatinamente para acabar muriendo a orillas del río Ezpelura en las inmediaciones de la pequeña localidad de Oiz ( 194 m ).

Bajo la vertiente septentrional de este macizo de Soratxipi se extienden las localidades de Saldias ( 555 m ) y Beinza-Labaien ( 450 m ), poblaciones que junto a Erasun ( 521 m ) y Ezkurra ( 519 m ) conforman la comarca de Basaburua Menor, que junto a la de Santesteban de Lerín, conforman históricamente el Valle de Malerreka.

Bajo la vertiente opuesta, enclavadas en el bucólico Valle de Basaburúa, las localidades de Oroquieta/Orokieta ( 585 m ), Igoa ( 713 m ), Arrarás/Arrarats ( 670 m ) y Beruete ( 590 m ) son las que aparecen asentadas bajo las boscosas laderas de los montes de la divisoria.

En la vertiente occidental del Puerto de Gorostieta ( 830 m ) se extiende un extenso hayedo que hace “ desaparecer “ prácticamente la silueta de la mayor parte de montañas que conforman la divisoria de aguas.

Su “ recóndita “ situación geográfica, alejado “ relativamente “ de núcleo de población alguno, y sobre todo el estar conformado por un conjunto de suaves y redondeadas cimas de similar altitud que las hace pasar prácticamente desapercibidas ante la mirada de los montañeros que normalmente buscan cumbres más “ airosas “, hace de este “ sector “ de los montes de la divisoria de aguas cantábrico-mediterránea un “ enclave “ habitualmente poco frecuentado.

Situado en el extremo noroccidental del Valle de Basaburúa, no muy distante de su límite con el Valle de Malerreka que se extiende al Norte y del Valle de Larraún que lo hace al Oeste, el monte Ireber ( 1208 m ) es la máxima elevación de la divisoria cantábrico-mediterránea en el tramo comprendido entre los puertos de Belate ( 847 m ) y de Azpíroz ( 616 m ).

El mencionado Ireber ( 1208 m ), su “ vecino “ Ernaitzu ( 1204 m ), así como el también “ cercano “ Launtze ( 1195 m ), conforman una “ trilogía “ de cimas digna de visitar. Ver: “ Launtze-Ireber-Ernaitzu-Seganbe/Seanbe ( Desde Arrarás/Arrarats ) “.

No muy distante de Ireber ( 1208 m ), despunta sobre el bucólico Valle de Otsola la silueta amplia, alomada y totalmente cubierta de hayas del monte Beigañe/Begaña ( 1104 m ), otra de las cumbres más destacadas en este sector de la divisoria. Ver: “ Beigañe y Murgi ( Desde Arrarás/Arrarats ) “.

Además de las cumbres citadas, las más relevantes de este sector de la divisoria, hay innumerables “ montecitos “ que, conformando “ discretos “ macizos, merece la pena visitar.

Uno de estos modestos macizos es el de Lertza o Patatalor, el cual aparece enclavado sobre la vertiente occidental del Puerto de Gorostieta ( 830 m ) y que, conformado por un pequeño “ conjunto “ de cimas, resulta “ fácilmente “ accesible desde este. Ver: “ Lertza/Patatalor-Isasti-Goiko Gaina-Tantadi-OattolakoKaskoa-Artzeleta-Ustartza ( Desde el Puerto de Gorostieta ) “.

El citado macizo de Lertza o Patatalor a pesar de, como he comentado anteriormente, quedar “ relativamente “ alejado de núcleos de población que pudieran servirnos de punto de partida para nuestras rutas, es “ asequible “ en largos itinerarios desde localidades como Saldias ( 555 m ) y Erasun ( 521 m ), en el Valle de Malerreka, o Arrarás/Arrarats ( 670 m ), Igoa ( 713 m ) y Oroquieta/Orokieta ( 585 m ), en el Valle de Basaburua.  

El anteriormente mencionado monte Beigañe/Begaña ( 1104 m ), uno de los más “ relevantes de la zona, conforma otro discreto “ macizo “ que también alberga un conjunto de modestas “ cimitas “. Entre estas podemos destacar por su altura Irumugarrieta ( 1045 m ) y Goiko Soroa ( 1027 m ), cotas que superan los 1000 metros de altura, y Urkiko Gaina ( 964 m ), que los “ roza “ sin llegar a alcanzarlos.

Al igual que ocurre con el “ vecino “ macizo de Lertza o Patatalor, el de Beigañe/Begaña también queda relativamente “ alejado “ de núcleos de población aunque Saldias ( 555 m ) y Erasun ( 521 m ), en el Valle de Malerreka, o Arrarás/Arrarats ( 670 m ), Oroquieta/Orokieta ( 585 m ) e Igoa ( 709 m ), en el Valle de Basaburua, pueden ser los puntos de partida más “ lógicos “ para posibles incursiones hacia este.   

Este macizo de Beigañe/Begaña, y más concretamente las cimas de Irumugarrieta ( 1045 m ), Goiko Soroa ( 1027 m ) y Urkiko Gaina ( 964 m ), van a ser el objetivo para el itinerario que nos ocupa y la localidad de Igoa ( 709 m ) será el punto de partida para nuestra incursión por la zona. Además “ cumplimentaremos “ la ruta con la visita a la cima de Goiko Gaina ( 932 m ), la que a pesar de estar enclavada en el macizo de Lertza o Patatalor queda a escasos metros de nuestro camino. Esta es mi propuesta, espero que la disfrutéis.  

 

Resumen del Itinerario

 

Este itinerario lo iniciaremos en Igoa ( 709 m ), pequeña localidad perteneciente al Valle de Basaburúa que habremos alcanzado por la carretera NA-4351 que le da acceso.

Estacionaremos nuestro vehículo junto a la iglesia, erigida en honor a La Asunción, para tomar la calle que nace al frente ( NE ) dejando a su derecha ( SE ) la posada de la población.

Buscamos alcanzar la parte alta del pueblo para abandonarlo tomando una amplia pista,   la que inicia un paulatino descenso hasta que alcanza el cauce de Artius Erreka ( 664 m ). Un puente nos permite atravesarlo para toparnos con un cruce de caminos, desde el que deberemos tomar el que asciende por la derecha ( N ).

El notorio camino remonta en paulatino ascenso por un precioso bosque de hayas y termina por alcanzar la Senda GR-12 a la altura del paraje de Lintsusti ( 968 m ).

Continuamos por esta hacia la derecha ( NE ) aunque de inmediato la abandonaremos para tomar el camino que, por la izquierda ( N ), alcanza la cima de Irumugarrieta ( 1045 m ).

Iniciamos el descenso por el camino que se dibuja en la ladera SE., el que nos va a permitir retomar rápidamente la Senda GR-12. Seguiremos descendiendo por la izquierda ( E ) y no tardamos en alcanzar el discreto “ cuello “ ( 999 m ) que nos separa de Goiko Soroa ( 1027 m ), nuestro siguiente objetivo.

En este punto ( 999 m ) abandonamos momentáneamente la Senda GR-12 que desciende por la izquierda ( N ) para seguir de frente ( SE ) por la tendida loma de Arrepel. Esta nos permitirá descender paulatinamente hacia el “ colladito “ ( 994 m ) sobre el que destaca la mencionada cumbre de Goiko Soroa ( 1027 m ), la que alcanzaremos tras remontar por el “ incómodo “ tramo de lapiaz que cubre su ladera occidental.

La vertiente utilizada en el ascenso nos servirá para el descenso y por esta retornaremos hasta el desvío ( 999 m ) en el que anteriormente abandonamos la Senda GR-12.

Retomamos el balizado camino para continuar perdiendo altura hacia el collado de Presaundi ( 906 m ). Nada más dejar atrás este, la Senda GR-12 inicia un acusado ascenso, momento en el que la abandonaremos por la izquierda ( NE ) tomando el difuso sendero por el que alcanzaremos la cima de Urkiko Gaina ( 964 m ).

Sin camino definido perderemos altura por la frondosa ladera SE., por la que no nos supondrá dificultad alguna retomar de nuevo el balizado camino.

Continuamos por este hacia la izquierda ( SE ) y en breve alcanzamos el paraje de Isasti ( 900 m ), en el que destaca un poste indicador y punto en el que las balizas “ rojiblancas “ nos invitan a continuar por la derecha ( S ). Apenas caminaremos unos pocos metros por esta ya que de inmediato abandonaremos el camino para tomar el sendero que remonta por la ladera NW. de Goiko Gaina ( 932 m ), en cuya cima desembocaremos tras corto ascenso.

Iniciamos un brutal descenso por la ladera opuesta a la utilizada en la subida, en la que se dibuja el notorio sendero que nos permitirá alcanzar el collado de Isasti ( 865 m ).

Atravesamos esta encrucijada de caminos para continuar por la amplia pista que nace al frente ( S ), la que nos permitirá regresar “ cómodamente “ a Igoa ( 709 m ), inicio y final de este itinerario.

       

Datos del Itinerario

 

Desnivel: 518 m

Tiempo: De 3 h a 5 h

Distancia: 13´52 km

Inicio: Igoa ( Valle de Basaburúa-Navarra )

Fecha de realización: Marzo 2026

Época recomendada: Todo el año 

Cimas: Irumugarrieta ( 1045 m ); Goiko Soroa ( 1027 m ); Urkiko Gaina ( 964 m ); Goiko Gaina ( 932 m )    

 

Descripción del Itinerario

 

Iniciamos este itinerario en la pequeña localidad de Igoa ( 709 m ), a la que habremos accedido por la carretera NA-4351 que nace desde la NA-411.  

Al adentrarnos en su reducido casco urbano nos encontraremos al frente ( W ) con la iglesia de la localidad, erigida en honor a La Asunción y junto a la que podremos estacionar unos pocos vehículos.

Dando la espalda a la mencionada iglesia, tomaremos la calle que nace entre las dos casas que tenemos frente a nosotros, la posada de la localidad ( dcha ) y la casa Josepenea ( izda ).

Al atravesar entre estos dos edificios accedemos a una amplia plazuela, lugar en el que obviaremos la calle que continúa al frente ( NE ), por la que posteriormente regresaremos, mientras ascendemos por la izquierda ( N ) dejando a nuestro paso un “ perratoki “ ( lugar en el que antaño se herraba a los animales ).

Alcanzamos rápidamente la parte alta de la población, punto en el que volveremos a hacer caso omiso a una calle que nace por la derecha ( E ) mientras seguimos ascendiendo de frente ( NE ) por la pista cementada que nos va a permitir abandonar la localidad.

La mencionada pista deja atrás rápidamente el casco urbano de Igoa ( 709 m ) para morir en el punto en el que se bifurca para, por la derecha ( NE ), dar acceso a un pabellón ganadero. Obviando el desvío hacia este, continuaremos de frente ( N ), ya por pista de tierra, “ tropezando “ de inmediato con un nuevo cruce ( 733 m ), punto en el que haremos caso omiso al camino que nace por la izquierda ( W ) mientras continuamos de frente ( NE ) en paulatino descenso.

La pista por la que perdemos altura en tendido descenso no tarda en adentrarse bajo un precioso bosque de hayas, por el que discurriremos en plácido caminar. En una cerrada curva atravesaremos sobre el cauce de un pequeño riachuelo que recibimos por nuestra derecha ( E ), salvado el cual iniciamos un suave ascenso.

En la siguiente curva “ cerrada “ obviaremos un camino que nace por nuestra derecha ( N ) mientras seguimos por la pista “ principal “, la que inicia un suave descenso.

En breve alcanzaremos una nueva bifurcación ( 695 m ), en la que haremos caso omiso al camino que nace por la izquierda ( SW ) mientras continuamos de frente ( N ) en suave descenso.

Trazamos de nuevo una cerrada curva hacia la izquierda ( W ) para iniciar un corto y tendido ascenso. En breve alcanzaremos un nuevo cruce ( 684 m ), lugar en el que volveremos a obviar el camino que nace por nuestra derecha ( NE ) mientras seguimos por la pista “ principal “ iniciando un nuevo descenso.

A nuestra izquierda ( W ), bajo la pista, asoma el cauce de la regata Artius y en breve, mientras continuamos en tendido descenso, daremos alcance a un “ estratégico “ cruce ( 674 m ). Es en este punto donde vamos a abandonar la pista “ principal “ para tomar la que nace por la izquierda ( N ), por la que continuaremos perdiendo altura hasta alcanzar rápidamente el puente ( 664 m ) que nos va a permitir salvar el cauce de la regata anteriormente mencionada.

Una vez atravesado el citado puente ( 664 m ) el camino se bifurca, momento en el que deberemos tomar el que asciende por la derecha ( N ). Ganamos altura sobre la margen derecha de la regata Artius mientras nos alejamos paulatinamente de esta, no tardando en dejar a nuestro paso un cruce de pistas ( 664 m ). Haciendo caso omiso a la que nace por la derecha ( NE ), seguimos remontando de frente ( NE ) para, de inmediato, trazar una cerrada curva hacia la izquierda ( SW ).

La pista, amplia y notoria en todo momento, acentúa notablemente su inclinación mientras nos permite un agradable discurrir por el hayedo. Entre las hayas nos sorprenderá una gran edificio que, en estado de abandono, destaca sobre nuestro camino. Superado este, el camino continúa su tendido ascenso mientras va perdiendo entidad paulatinamente, dibujándose nítido en todo momento.

No tardaremos en alcanzar un tramo algo cerrado por las hayas jóvenes que amenazan con “ taparnos “ el paso, lugar en el que dejaremos a nuestro paso un poco perceptible cruce ( 797 m ) y punto en el que obviaremos un inapreciable sendero que nace por la derecha ( SE ) mientras continuamos ascendiendo de frente ( NW ).

Salvado este tramo algo “ cerrado “, el camino vuelve a ganar entidad, lo que nos permitirá continuar en agradable ascenso, en todo momento bajo un frondoso hayedo.

Nuestro camino no tarda en perder inclinación para iniciar un “ flanqueo “ por la ladera mientras busca atravesar el cauce de una pequeña regata que cruza ( 859 m ) perpendicularmente. En este punto trazaremos una cerrada curva hacia la izquierda ( NW ) mientras seguimos en agradable discurrir.

No tardaremos en toparnos con una nueva “ barrancada “ ( 866 m ), la que también atravesaremos para volver a trazar una cerrada curva hacia la izquierda ( W ). El camino mantiene su agradable pendiente mientras atraviesa un tramo de bosque algo más “ clareado “.

En plácido caminar volveremos a adentrarnos bajo el frondoso bosque, “ tropezando “ en breve con otra regata que cruza perpendicularmente ( 883 m, ), la que también atravesaremos. Trazamos de nuevo una cerrada curva para continuar por la izquierda ( SW ) aunque de inmediato abandonaremos el marcado camino por la derecha ( N ) mientras buscamos alcanzar uno más amplio y notorio que discurre paralelamente tan solo unos metros por encima. De inmediato lo alcanzamos y por este seguiremos hacia la derecha ( NE ), en todo momento bajo el tupido hayedo.

Ganamos altura en plácido ascenso y no tardamos en toparnos con una nueva regata, la que también cruzaremos para seguir remontando “ cómodamente “. No tardamos en desembocar en el paraje de Lintsusti ( 968 m ), señalizado con un poste indicador y punto en el que “ tropezamos “ con la Senda GR-12. Continuamos por esta hacia la derecha ( NE ) aunque de inmediato nos topamos con un cruce ( 974 m ), punto en el que la abandonaremos momentáneamente para tomar el notorio camino que nace por la izquierda ( N ).

Amplio y notorio, el camino remonta bajo las hayas amenazando con difuminarse en algunos tramos aunque no supondrá dificultad reseñable desembocar en la parte alta de la loma cimera de Irumugarrieta ( 1045 m ), cuyo punto más elevado alcanzaremos por la derecha ( E ). Un pequeño taco geodésico, una placa con el nombre del monte en cuestión y un mugarri que delimita los términos de Erasun y Basaburúa la señalizan. Nula panorámica debido a que aparece completamente cubierta por las hayas.

Dejando a nuestro paso la citada placa que identifica la cumbre “ conquistada “, tomaremos el camino que nos permitirá iniciar el descenso por la vertiente opuesta a la utilizada a nuestra subida.

No tardaremos en volver a alcanzar el amplio camino que, señalizado con las marcas “ rojiblancas “ de la Senda GR-12, habíamos abandonado al desviarnos hacia la cima que acabamos de visitar.

Continuamos en descenso por la izquierda ( E ) y no tardamos en alcanzar un discreto “ cuello “ ( 994 m ), lugar en el que volveremos a abandonar momentáneamente la balizada Senda GR-12 que desciende por la izquierda ( N ) mientras tomamos el camino que continúa de frente ( SE ) por la loma de Arrepel.

En su inicio discurre sin apenas pendiente aunque paulatinamente pierde inclinación para descender hacia el discreto “ colladito “ ( 989 m ) que se abre bajo la escabrosa vertiente NW. de Goiko Soroa ( 1027 m ), nuestro siguiente objetivo.

Abandonamos el citado collado ( 989 m ) para adentrarnos entre el “ incómodo “ lapiaz que aparece completamente cubierto de musgo y por el que, sin excesivas dificultades, ganaremos altura para terminar alcanzando la anteriormente citada cima de Goiko Soroa ( 1027 m ). Un hito la señaliza. Limitada panorámica debido al arbolado que la “ envuelve “, algo más abierta hacia el Norte.

El descenso lo haremos por la escabrosa ladera utilizada en el ascenso, la que nos devolverá al “ colladito “ ( 989 m ) atravesado anteriormente para, en este, retomar el camino que, por la loma de Arrepel, nos devuelve al “ cuello “ ( 994 m ) en el que anteriormente abandonamos la Senda GR-12.

Volvemos a tomar el balizado camino, el que inicia un acusado descenso para terminar desembocando en el collado de Presaundi ( 906 m ), estratégica encrucijada de caminos que atravesaremos. Continuamos por el camino que, de frente ( E ), busca adentrarse en el bosque aunque nada más alcanzar este volveremos a abandonar la balizada “ senda “ para tomar un difuso sendero que nace por la izquierda ( N ).

Atravesamos un corto tramo de bosque cuyo piso aparece cubierto por vegetación de monte bajo, la que dejaremos atrás rápidamente para continuar remontando entre las hayas que lo cubren todo. Entre estas alcanzaremos un camino más notorio, el que nos va a permitir desembocar en la cumbre de Urkiko Gaina ( 964 m ). Sin señal alguna que la señalice. Al igual que en las cimas anteriormente visitadas, las hayas nos privan de panorámica alguna.

Sin camino definido y entre un limpio hayedo iniciaremos el descenso por la vertiente SE. de la cumbre recién visitada, por la que, sin excesivas dificultades, terminaremos “ tropezando “ con la balizada Senda GR-12.

Tomamos el amplio y notorio camino para seguir hacia la izquierda ( E ), alcanzando en breve el collado de Aztarketa ( 886 m ), el que atravesaremos para continuar en corto aunque acusado ascenso.

La pendiente no tarda en perder inclinación y, en breve, alcanza una señalizada bifurcación ( 900 m ), lugar en el que destaca un poste indicador. En este punto abandonaremos la pista más amplia y notoria que continúa de frente ( E ) mientras continuamos por el balizado camino que nace por nuestra derecha ( S ).

Apenas caminaremos unos pocos metros por este ya que, de inmediato, lo dejaremos para tomamos el sendero que nace por la izquierda ( SE ), el que nos va a permitir, tras corto aunque acusado ascenso bajo las hayas, alcanzar la cima de Goiko Gaina ( 932 m ). Sin señal alguna que la identifique y sin panorámica alguna debido a que el bosque lo cubre todo. El piso aparece cubierto de vegetación de monte bajo.

Atravesamos la amplia cumbre para continuar en dirección opuesta a la utilizada en el ascenso, lo que nos permitirá salir a terreno despejado. Nos encaminamos hacia una cercana palomera, junto a la que tomaremos el estrecho pero notorio sendero que desciende en brutal pendiente y por el que terminaremos desembocando, una vez más, en la Senda GR-12 que abandonamos al desviarnos hacia esta última cumbre visitada.

Obviando el camino que nace por nuestra izquierda ( N ), continuaremos de frente ( S ) para alcanzar de inmediato el collado de Isasti ( 865 m ), estratégica encrucijada de caminos. Un poste indicador destaca en el lugar, en la que también encontramos una chabola de cazadores.

Abandonamos definitivamente las balizas “ rojiblancas “ para atravesar el mencionado collado ( 865 m ) y, por debajo de la citada chabola de cazadores, tomar la amplia pista que continúa al frente ( S ). Esta nos va a permitir un agradable descenso, discurriendo en todo momento bajo un precioso bosque de hayas.

No tardaremos en alcanzar un amplio prado, junto al que continuaremos ascendiendo dejándolo a nuestra derecha ( W ). Una vez superado este nos topamos con un cruce ( 805 m ), lugar en el que haremos caso omiso al que nace por nuestra izquierda ( N ) mientras seguimos de frente ( SE ).

Nos adentramos de nuevo en el bosque aunque no tardaremos en salir a terreno despejado, discurriendo entonces entre verdes y extensos prados. En breve alcanzaremos un cruce de pistas, lugar en el que deberemos continuar por la izquierda ( S ) dejando a nuestro paso, y sirva como referencia, un abrevadero.

La pista tomada continúa abriéndose paso entre prados y tramos de bosque para terminar transformándose en vial cementado en las inmediaciones de Irizabal Borda ( 768 m ).

Junto a esta, obviando el camino que recibimos por la izquierda ( E ) procedente de Ola ( 630 m ), continuaremos de frente ( S ) por la pista hormigonada, la que nos devolverá “ plácidamente “ a Igoa ( 709 m ), inicio y final de este itinerario.


Track del Itinerario


Fotos del Itinerario


Accedemos a Igoa y nos topamos con la iglesia de la localidad, erigida en honor a La Asunción. Junto a esta podremos estacionar unos pocos vehículos mientras que a su derecha destaca un pequeño " parque infantil " y el frontón

Pórtico de entrada a la iglesia de Igoa

Parque infantil y frontón en Igoa

Frontón de Igoa

Frontón de Igoa

Frente a la iglesia de Igoa destaca la posada de la localidad, desde la que tomaremos la calle que nace por su izquierda para iniciar este itinerario

Desde la posada de Igoa ( derecha fuera de foto ), frente a la que llama nuestra atención la casa Josepenea ( centro ), tomaremos la calle que nace por la derecha

Mientras atravesamos el casco urbano de Igoa nos topamos con un cruce, en el que obviaremos la calle que continúa por la derecha, por la que posteriormente regresaremos, mientras ascendemos por la izquierda dejando a nuestro paso un " perratoki " ( izda )

" Perratoki "en Igoa, lugar en el que antaño se " herraba " a los animales  

Talla de madera que identifica el antiguo " perratoki " de Igoa

Sobre la calle por la que buscaremos alcanzar la parte alta de Igoa asoma el depósito de agua que abastece a la localidad 

En la parte alta de Igoa nos topamos con un nuevo cruce de calles, lugar en el que haremos caso omiso de la que continúa por la derecha mientras seguimos ascendiendo de frente ( izda ) 

Una pista hormigonada nos permite abandonar el casco urbano de Igoa, en cuya parte alta dejaremos a nuestro paso un pabellón ganadero

La pista que nos permite abandonar Igoa se bifurca nada más salir de la localidad, punto en el que obviaremos la que nace por la izquierda mientras continuamos de frente ( dcha ) en tendido descenso

Bajo la pista por la que hemos abandonado Igoa asoma Joxeperen Borda mientras que el " arbolado " Beigañe/Begaña ( dcha ) despunta cercano 

La pista por la que discurrimos en " cómodo " descenso se adentra en el hayedo, entre el que se " cuelan " tímidamente los rayos de sol

Caminamos bajo las hayas

Los rayos de sol se " cuelan " entre las hayas

La amplia pista se abre paso entre las hayas

Nuestra pista traza una cerrada curva hacia la izquierda, punto en el que salva el cauce de una pequeña regata  

Mirada hacia la pequeña regata que atraviesa bajo la pista por la que venimos discurriendo 

Nuestra pista continúa su plácido discurrir

En nuestro discurrir por la amplia pista obviaremos el camino que, a la altura de una cerrada curva, nace por la derecha mientras seguimos de frente por esta 

La inapreciable pendiente de la pista por la que caminamos nos permite un " plácido " discurrir

La pista vuelve a iniciar un tendido descenso mientras deja a su paso una nueva bifurcación, lugar en el que obviaremos el camino que nace por la izquierda para continuar perdiendo altura de frente ( centro ) 

Nos abrimos paso entre un bonito y, en esta época, " desnudo " hayedo

La pista vuelve a trazar una " cerrada " curva, punto en el que obviaremos nuevamente un camino que nace por nuestra derecha mientras seguimos por esta

Bajo la pista por la que caminamos, entre las hayas, vemos discurrir Artius erreka

Nuestra pista vuelve a bifurcarse, punto en el que abandonaremos la que continúa de frente ( centro ) mientras tomamos el camino que desciende por la izquierda

El camino tomado continúa en tendido descenso

En breve alcanzaremos el puente que salva el cauce de Artius erreka, tras el que nuestro camino se bifurca. Obviando el que nace por la izquierda continuaremos por la derecha

Artius erreka

El camino tomado remonta paralelo a la margen derecha de Artius erreka

Nuestro camino se vuelve a bifurcar en breve, lugar en el que obviaremos el que continúa de frente ( centro ) sin apenas pendiente mientras seguimos ascendiendo por la izquierda

El camino por el que ascendemos alcanza de inmediato un nuevo cruce, punto en el que haremos caso omiso al que sigue de frente ( centro ) mientras trazamos una cerrada curva para continuar remontando por la izquierda

Nuestro camino acentúa paulatinamente su pendiente

En nuestro discurrir por el hayedo atravesaremos esporádicos claros, lo que nos permite dar vista a Beigañe/Begaña ( izda )

Nuevamente nos adentramos en el hayedo

A nuestro paso, sobre el camino, aparece un viejo edificio

Viejo edificio que asoma sobre nuestro camino

Nuestro camino gana altura en tendido ascenso

El camino parece ir perdiendo entidad paulatinamente 

Desde nuestro camino ( dcha ), en un tramo algo " cerrado " por las " jóvenes " hayas, echamos una mirada atrás hacia una poco perceptible bifurcación. En este punto obviaremos el difuso sendero que nace por nuestra derecha ( izquierda en la foto ) entre la hayas jóvenes mientras continuamos al frente ( desde donde saco la foto ) 

Obviamos el difuso sendero que apenas se aprecia entre las " jóvenes " hayas

El camino continúa abriéndose paso entre las hayas mientras vuelve a ganar notoriedad y acentúa su pendiente

La inclinación del camino vuelve a permitirnos un agradable ascenso

El camino amenaza con desaparecer bajo la hojarasca aunque en todo momento resulta obvio

El difuso camino, desaparecido bajo las hojas, traza una cerrada curva hacia la izquierda en el punto en el que atravesamos una pequeña " barrancada "

Mirada hacia la " barrancada " que atravesamos. La pequeña regata que desciende por esta " desaparece " bajo las hojas

Miramos bajo la " barrancada " atravesada

Nuestro camino vuelve a asomar bajo la hojarasca mientras continúa ganando altura entre las hayas

De inmediato alcanzamos una nueva " barrancada ", la que también atravesaremos para posteriormente trazar una cerrada curva hacia la izquierda

Mirada hacia la regata que desciende por la " barrancada " atravesada

También miramos bajo la " barrancada " que estamos atravesando 

Superada la " barrancada " el notorio camino se transforma en estrecha senda para atravesar un tramo de hayedo algo más " clareado "

Nuestro camino vuelve a ganar notoriedad para adentrarse nuevamente en el " desnudo " hayedo

Un nuevo riachuelo atraviesa nuestro camino

Unas piedras y un par de pequeños troncos facilitan la labor de cruzar el pequeño riachuelo

Atravesamos riachuelo

Riachuelo

Salvado el riachuelo el camino se transforma en notorio sendero, el que abandonaremos de inmediato para ascender por la derecha

De inmediato desembocamos en un camino más notorio que cruza perpendicularmente, por el que continuaremos hacia la derecha

El camino acentúa su inclinación en un corto tramo

Nuestro camino, muy notorio en todo momento, se abre paso en un hayedo cada más más " clareado "

La pendiente del camino vuelve a acentuarse paulatinamente

Nuestro camino atraviesa una nueva regata para trazar una cerrada curva hacia la izquierda

De nuevo la hojarasca cubre casi por completo la regata que estamos atravesando

Continuamos abriéndonos paso entre las hayas

El camino parece difuminarse al alcanzar un tramo de " jóvenes " hayas, entre las que atraviesa sin apenas pendiente

Desembocamos en el paraje de Lintsusti, en el que destaca un poste indicador y donde la Senda GR-12 atraviesa perpendicularmente. La tomaremos para continuar hacia la derecha 

Detalle del poste indicador enclavado en el paraje de Lintsusti

Desde el poste indicador enclavado en el paraje de Lintsusti tomaremos el camino que, balizado con las marcas " rojiblancas " de la Senda GR-12, continúa por la derecha ( centro en la foto )

El balizado camino vuelve a acentuar su pendiente mientras se abre paso entre las hayas

No tardaremos en toparnos con una bifurcación, lugar en el que abandonamos la Senda GR-12 que sigue de frente ( centro ) mientras tomamos el camino que asciende por la izquierda hacia la cima de Irumugarrieta

Nuestro camino, en todo momento abriéndose paso entre las hayas, gana altura en paulatino ascenso

El camino amenaza con difuminarse entre las hayas 

En cómodo ascenso buscaremos alcanzar la parte alta de la loma cimera de Irumugarrieta

Salida a la loma cimera de Irumugarrieta 

Alcanzada la loma cimera de Irumugarrieta continuaremos por esta hacia la derecha ( centro en la foto )

De inmediato alcanzaremos la cima de Irumugarrieta. Un pequeño taco geodésico ( izda ) y un " mugarri " destacan en esta mientras que, unos pocos metros más adelante, una pequeña placa ( dcha ) la identifica

Taco geodésico y " mugarri " en la cima de Irumugarrieta

" Mugarri " en la cima de Irumugarrieta. En este punto confluyen los término de Erasun y Basaburúa

Un notorio camino nos permite abandonar la cima de Irumugarrieta dejando a nuestro paso la placa ( dcha ) que la identifica

Placa en la cima de Irumugarrieta

El camino por el que descendemos de la cima de Irumugarrieta amenaza con difuminarse entre las hayas que cubren sus laderas

No tardamos en alcanzar el amplio y notorio camino que aparece balizado con las marcas " rojiblancas " de la Senda GR-12, por el que continuaremos hacia la izquierda

El camino en el que hemos desembocado continúa en paulatino descenso 

Unos pocos metros antes de alcanzar el discreto collado que nos separa de la cima de Goiko Soroa, nuestro próximo objetivo que apenas se aprecia al frente, una baliza nos " invita " a obviarla para continuar por la izquierda

Desde el " colladito " que se abre entre las cimas de Irumugarrieta ( izquierda fuera de foto ) y Goiko Soroa ( derecha fuera de foto ), desde el que damos vista a Mendaur ( dcha ), obviaremos momentáneamente la balizada pista ( centro ) por la que posteriormente continuaremos. Nos desviamos por la derecha hacia la mencionada cumbre de Goiko Soroa

Abandonamos el " colladito " para tomar el camino que se dibuja notorio en la loma de Arrepel 

Esporádicos claros abiertos en la loma de Arrepel nos permiten dar vista a Beigañe/Begaña ( centro ) 

El amplio camino se abre paso por la parte alta de la loma

Nuestro camino abandona la parte alta de la loma de Arrepel para descender hacia el discreto " cuello " que se abre bajo la vertiente occidental de nuestro siguiente objetivo, Goiko Soroa

Rápidamente desembocaremos, tras salvar una " inexistente " alambrada, en el amplio " cuello " abierto bajo la cima de Goiko Soroa, intuible entre el arbolado  

Desde el " cuello " abierto bajo la vertiente occidental de Goiko Soroa damos vista al escabroso lapiaz que la cubre, por el que deberemos remontar hacia su cima

Remontamos por el " incómodo " lapiaz que cubre la ladera occidental de Goiko Soroa  

Mientras ascendemos hacia la cima de Goiko Soroa, entre el arbolado, damos vista a Mendaur ( centro )

Entre el lapiaz alcanzaremos la loma desprendida desde la cima, por la que continuaremos ascendiendo con paciencia 

Cima de Goiko Soroa

Hito en la cima de Goiko Soroa, en una de cuyas piedras se aprecia a duras penas el nombre del monte en cuestión y su altura

Desde el hito cimero de Goiko Soroa divisamos la inconfundible silueta de Mendaur ( izda )

Cima de Goiko Soroa, la abandonamos 

Desde la cima de Goiko Soroa iniciaremos el descenso por la " incómoda " loma por la que hemos ascendido anteriormente 

Volvemos atravesar el lapiaz que cubre la ladera occidental de Goiko Soroa

Mientras descendemos de la cima de Goiko Soroa por el " incómodo " lapiaz que cubre sus laderas echamos una mirada atrás hacia esta

No tardaremos en alcanzar el " cuello " abierto bajo la vertiente occidental de Goiko Soroa, el que deberemos atravesar de nuevo buscando retomar el camino por el que lo alcanzamos anteriormente

Desde el " cuello " abierto bajo la vertiente occidental de Goiko Soroa echamos una última mirada hacia esta

Entre las hayas buscaremos retomar el camino que anteriormente nos ha permitido alcanzar el " cuello " abierto bajo la vertiente occidental de Goiko Soroa, el que venimos abandonando

Una vez alcanzado el notorio camino ( dcha ) buscaremos ganar altura bajo la parte alta de la loma de Arrepel ( izda )

En breve volveremos a alcanzar la parte alta de la loma de Arrepel

Nuestro camino se dibuja notorio en la loma de Arrepel, por la que discurriremos en plácido caminar

No tardaremos en volver a alcanzar el " balizado " camino desde el que nos hemos desviado hacia la cima de Goiko Soroa, el que retomaremos para continuar descendiendo por la derecha

El camino se abre paso entre jóvenes hayas

Las marcas " rojiblancas " de la Senda GR-12 balizan escrupulosamente nuestro camino

Desde nuestro camino ( izda ) damos vista a Urkiko Gaina ( dcha ), nuestro siguiente objetivo

Volvemos adentrarnos en el bonito y " limpio " hayedo 

Nuestro camino discurre escrupulosamente balizado

Desde nuestro camino, entre las hayas, damos vista a Goiko Soroa ( centro ), cima que acabamos de visitar

El camino termina desembocando en el collado de Presaundi, el que atravesaremos para continuar al frente

Desde el collado de Presaundi damos vista a Goiko Soroa ( dcha ), cima que acabamos de visitar

Desde el collado de Presaundi tomaremos el balizado camino que, en acusado ascenso, bordea por la derecha la discreta " cimita " de Urkiko Gaina. Apenas discurriremos unos pocos metros por este ya que de inmediato lo abandonaremos para, por la izquierda, adentrarnos en la ladera por la que pretendemos ascender hacia la mencionada cima de Urkiko Gaina 

Un discreto sendero se dibuja entre las hayas que cubren las laderas de Urkiko Gaina

La senda por la que ascendemos hacia la cima de Urkiko Gaina amenaza con difuminarse entre las hayas

Alcanzamos un amplio y notorio camino, el cual se abre paso entre las hayas que cubren las laderas de Urkiko Gaina

El camino se torna herboso mientras atraviesa esporádicos claros abiertos en el hayedo que tapiza las laderas de Urkiko Gaina

Salida a la cima de Urkiko Gaina

Cima de Urkiko Gaina

Abandonamos la cima de Urkiko Gaina

Desde la cima de Urkiko Gaina iniciaremos el descenso por la frondosa ladera SE., en la que la hojarasca cubre posibles senderos

En nuestro descenso de la cima de Urkiko Gaina desembocamos en un amplio camino que cruza perpendicularmente, por el que seguiremos hacia la derecha

El camino alcanzado en las laderas de Urkiko Gaina se abre paso entre las hayas

Nos adentramos entre las hayas jóvenes que tapizan las laderas de Urkiko Gaina, donde el sendero se difumina

En nuestro descenso de la cima de Urkiko Gaina terminaremos desembocando de nuevo en la balizada Senda GR-12, amplia pista que cruza perpendicularmente y por la que seguiremos hacia la izquierda (  centro en la foto )

La amplia pista en la que hemos desembocado continúa en suave descenso hacia el collado de Aztarketa

La pista por la que discurrimos atraviesa el discreto collado de Aztarketa

Abandonamos el collado de Aztarketa para iniciar un corto aunque acusado ascenso mientras que al fondo asoma nuestro siguiente objetivo, la arbolada cumbre de Goiko Gaina ( dcha )

Desde la pista por la que caminamos damos vista a Goiko Soroa ( centro )

Miramos atrás hacia la arbolada " cimita " de Urkiko Gaina, la que acabamos de visitar

Mirada hacia Goiko Soroa ( izda ) e Irumugarrieta ( dcha )

La pista vuelve a adentrarse entre las hayas, en alguna de las que cuales llamarán nuestra atención " nidos artificiales " ( izda )

Nido artificial

La pista discurre sin apenas pendiente

En el paraje de Isasti alcanzamos una señalizada bifurcación, lugar en el que abandonaremos la amplia pista que sigue de frente ( centro ) mientras tomamos el camino que nace por la derecha

Un poste indicador destaca en la bifurcación, lugar en el que abandonaremos la amplia pista que sigue de frente ( izda ) mientras tomamos el camino que nace por la derecha

Detalle del poste indicador enclavado en el paraje de Isasti 

En el paraje de Isasti tomaremos el camino que nace por la derecha del poste indicador aunque lo abandonaremos de inmediato para, de frente ( centro ), adentrarnos en el hayedo que cubre las laderas de Goiko Gaina 

Ganamos altura por el camino que se dibuja notorio en a ladera NW. de Goiko Gaina

Conforme ganamos altura hacia la cima de Goiko Gaina nuestro camino pierde inclinación

Sin dificultad reseñable terminamos alcanzando la cima de Goiko Gaina ( izda ), cubierta de vegetación de monte bajo

Cima de Goiko Gaina

Atravesamos la cima de Goiko Gaina para continuar en dirección opuesta a la empleada a nuestra subida

Atrás queda la cima de Goiko Gaina

El camino que atraviesa la cima de Goiko Gaina continúa en dirección a una cercana palomera ( centro ), tras la que asoma Lertza o Patatalor  

Nuestro camino ( dcha ) alcanza de inmediato la palomera enclavada en las inmediaciones de la cima de Goiko Gaina, desde la que damos vista a Lertza o Patatalor

Un notorio sendero nos va a permitir perder altura en brutal pendiente por la ladera SE. de Goiko Gaina en dirección al visible collado de Isasti, abierto bajo la arbolada cumbre de Lertza o Patatalor y en el que se aprecia una borda de cazadores ( centro )

La senda por la que descendemos de la cima de Goiko Gaina deja a su paso varios palomeras

Mirada atrás hacia la senda por la que venimos descendiendo, en brutal pendiente, de la cima de Goiko Gaina

Palomera en la ladera de Goiko Gaina con vista a Intsusa ( dcha  ) y Mendaur ( centro ), cuya inconfundible silueta despunta en el horizonte

Continuamos perdiendo altura por la notoria senda que, dando vista a Lertza o Patatalor, se dibuja en la ladera SE. de Goiko Gaina

Volvemos a mirar atrás hacia la empinada senda por la que venimos descendiendo de la cima de Goiko Gaina

La senda por la que descendemos de la cima de Goiko Gaina termina desembocando en un cruce de pistas, lugar en el que destaca un poste indicador. Obviando las que nacen por la derecha e izquierda continuaremos perdiendo altura de frente ( centro )

Detalle del poste indicador junto al que hemos desembocado

Desde la bifurcación en la que hemos desembocado, en la que destaca un poste indicador ( centro ), echamos una mirada atrás hacia Goiko Gaina, cima de la que acabamos de descender

La amplia pista por la que descendemos busca alcanzar el ya intuible collado de Isasti

Desembocamos en el collado de Isasti, encrucijada de caminos y lugar en el que destaca un poste indicador y una borda de cazadores ( centro )

Detalle del poste indicador enclavado en el collado de Isasti

Atravesamos el collado de Isasti para, obviando la borda de cazadores (i zda ) que destaca en el lugar, tomar el camino que continúa al frente ( dcha )

El camino tomado en el collado de Isasti, Saldiasko Arrobiko bidea, inicia un paulatino descenso mientras vuelve a adentrarse  entre las hayas

El amplio camino, sin apenas pendiente, nos permite un " plácido " discurrir entre las hayas

Desde nuestro camino divisamos Goiko Gaina ( centro ), última de las cimas visitadas en  este itinerario

Saldiasko Arrobiko bidea se abre paso en el hayedo

En nuestro agradable discurrir por la amplia pista dejamos a nuestro paso un discreto cruce, lugar en el que obviaremos el camino que nace por la izquierda mientras continuamos de frente. Ante nosotros despunta Goiko Soroa

La pista por la que descendemos discurre sin apenas pendiente

Goiko Soroa " roba " nuestras miradas

La cima de Goiko Soroa asoma entre las hayas

Continuamos en plácido discurrir por una pista sin apenas pendiente

El " desnudo " hayedo flanquea la pista por la que discurrimos

En el punto en el que nuestra pista traza una cerrada curva atraviesa una pequeña regata

Nuestra pista atraviesa una pequeña regata que desciende por la barrancada que se abre sobre nosotros

La pista por la que caminamos discurre sobre la regata ( dcha ) que acabamos de atravesar

Caminamos por un precioso hayedo

Algunos prados asoman cercanos, lo que " delata " la proximidad de Igoa

Al alcanzar un extenso prado nuestro camino se bifurca, lugar en el que obviaremos el más herboso que nace por la derecha mientras continuamos por el " principal " ( izda ) 

El camino se abre paso entre el pinar que se extiende a nuestra izquierda y el prado que lo hace a la derecha

En el interior del prado que vamos dejando a nuestro paso destaca una borda ( dcha )

Borda en el interior del prado que estamos dejando a nuestro paso

Dejamos atrás el prado que se extiende a nuestra derecha ( fuera de foto ), lugar en el que recibimos por la izquierda ( también fuera de foto ) un camino que deberemos obviar 

En el cruce, desde nuestro camino ( izda ), miramos atrás hacia el que recibimos por nuestra izquierda ( derecha en la foto ), al que haremos caso omiso

Nos adentramos nuevamente entre las hayas

Bajo nuestro camino ya asoman algunos de los prados ( dcha ) enclavados a las afueras de Igoa

Beigañe/Begaña ( centro ) despunta cercano

Desde nuestro camino, sobre los prados que se extienden bajo este, divisamos Beigañe/Begaña ( izda ) y Goiko Soroa ( dcha )

La pista ahora se abre paso por terreno más abierto 

No tardaremos en " tropezar " con un nuevo cruce, lugar en el que obviaremos el camino que nace por la derecha mientras seguimos al frente ( izda )

En el cruce tomaremos el camino que deja a su paso un abrevadero

Nuestro camino continúa dejando a su paso algunos prados

El bosque por el que atravesamos aparece más " abierto "

Nos abrimos paso por un precioso bosque de hayas

Desde nuestro camino damos vista a Goiko Soroa ( izda ), Urkiko Gaina ( centro ) y Goiko Gaina ( dcha ), cimas que acabamos de visitar

Numerosas cabezas de ganado pastan en los prados situados a las afueras de Igoa

La pista por la que caminamos vuelve a dejar a su paso otro abrevadero

Nuestra pista se torna hormigonada

Bajo la pista por la que caminamos asoma Irizabal Borda, caserío que dejaremos a nuestro paso de inmediato 

De inmediato dejaremos a nuestro paso Irizabal Borda ( dcha ) y el pabellón ganadero ( izda ) aledaño

En el lugar en el que alcanzamos Irizabal Borda ( dcha ), caserío sobre el que apenas destaca la discreta cota de Karate ( centro ), recibimos por la izquierda una nueva pista, a la que haremos caso omiso

Frente a Irizabal Borda ( derecha fuera de foto ) nuestra pista deja a su paso un cruce, lugar en el que obviaremos la que recibimos por nuestra izquierda procedente de Ola mientras continuamos de frente ( centro )

 Irizabal Borda

 Dejada atrás Irizabal Borda la pista hace lo propio con un pabellón ganadero

La pista cementada por la que descendemos acentúa paulatinamente su pendiente

A nuestro paso queda Iturmendi Borda ( izda ), actualmente en periodo de restauración

Rápidamente alcanzamos Igoa, momento en el que dejaremos a nuestro paso un poste indicador ( izda )

Poste indicador enclavado junto a nuestro camino

Detalle del poste indicador enclavado junto a nuestro camino

Nos adentramos en Igoa

Atravesamos el casco urbano de Igoa

Terminamos desembocando junto a la iglesia de Igoa, inicio y final de este itinerario


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