domingo, 29 de marzo de 2026

Arburu-Esnarte-Sastrain ( Desde Elzaburu/Eltzaburu )

El Valle de Ulzama es un municipio navarro enclavado en la vertiente septentrional de la Comunidad Foral, quedando situado ligeramente al Norte de la capital, Pamplona, de la que apenas lo separan 22 kilómetros.

El Valle de Ulzama linda al Norte con Urroz de Santesteban, Beinza-Labayen, Oiz, Donamaría y el Valle de Baztán, por el Sur con el Valle de Basaburua Mayor, al Este con Lanz y el Valle de Anué y al Oeste con los Valles de Atez y Odieta. Queda enclavado bajo la vertiente meridional de la “ divisoria de aguas “, cadena montañosa que lo separa del Valle de Basaburúa Menor, históricamente conocido como Valle de Basaburua de Suso o de Lerín, que está integrado por los municipios de Erasun/Eratsun, Ezkurra, Saldias y Beinza-Labayen/Beintza-Labaien. Basaburua Menor junto al Valle de Santesteban, históricamente denominado Valle de San Esteban o Santesteban de Lerín, integrado por las localidades de Donamaría, Elgorriaga, Ituren, Oiz, Sumbilla, Urroz de Santesteban, Zubieta además del propio Santesteban, conforman el Valle de Malerreka.

Con una superficie de 96´7 km², el Valle de Ulzama está conformado por 14 localidades: Lizaso, Gorronz-Olano, Urrizola-Galain, Elso, Guerendiain, Cenoz, Iraizoz, Arraiz-Orquín, Alcoz, Elzaburu, Ilarregui, Juarbe, Auza y Larrainzar, su capital, donde encontraremos el ayuntamiento, centro de salud, frontón, piscinas y la escuela.

En el extremo NW. del Valle de Ulzama, desprendido bajo la vertiente meridional de la divisoria de aguas cantábrico-mediterránea a la altura de los Montes de Belate, se alza un modesto “ conjunto “ de numerosas “ cimitas “ que, al estar cubiertas por un frondoso bosque de hayas, habitualmente apenas llama la atención del montañero.

Algunas de estas modestas cumbres, las más cercanas al “ cordal “ de los Montes de Belate mencionados anteriormente, cuentan con una considerable altura ya que rondan los mil metros de altitud. Conforme nos desplazamos hacia el Sur la altura de las diferentes cotas va “ menguando “ considerablemente mientras que las frondosas laderas pierden inclinación de manera paulatina y se transforman en extensos prados, los que “ delatan “ la proximidad de los núcleos de población más septentrionales de entre los que conforman el Valle de Ulzama.

Arraiz/Arraitz ( 563 m ), Alcoz/Alkotz ( 560 m ) o Elzaburu/Eltzaburu ( 588 m ) son las poblaciones más septentrionales del Valle de Ulzama y por lo tanto las que pudiéramos tomar como punto de partida para posibles itinerarios por la zona.

Teniendo en cuenta que el “ principal “ objetivo para este itinerario es “ conquistar “ la cima de Arburu ( 934 m ), será la última de las localidades mencionadas, Elzaburu/Eltzaburu ( 588 m ), la que tomaremos como lugar de inicio para nuestra incursión por la zona.

Aprovecharemos la “ visita “ a la citada cumbre de Arburu ( 934 m ) para, a nuestro regreso, “ coronar “ las modestas cotas de Esnarte ( 708 m ) y Sastrain ( 721 m ), una “ trilogía “ de cimas de entre las que apenas destacan sobre la vertiente septentrional de Elzaburu/Eltzaburu ( 588 m ). Esta es mi propuesta, espero que la disfrutéis.

 

Resumen del Itinerario

 

Este itinerario lo iniciaremos en Elzaburu/Eltzaburu ( 588 m ), pequeña localidad perteneciente al Valle de Ulzama que habremos alcanzado por la carretera NA-4116 que le da acceso.

Comenzaremos a caminar por la calle por la que nos hemos adentrado en su “ alargado “ casco urbano, la que lo atraviesa para “ morir “ en su parte alta ( 601 m ). Aquí se transforma en una amplia pista, la que nos permitirá ganar altura “ placidamente “ entre prados primeramente y posteriormente bajo un frondoso hayedo.

Bordeamos la discreta y arbolada cumbre de Sastrain ( 721 m ) discurriendo bajo su vertiente occidental para posteriormente salir de nuevo a zona a” abierta “, donde volveremos a caminar entre prados.

Dejando algunas bordas a nuestro paso, la pista acentúa su inclinación para terminar desembocando bajo la vertiente meridional de Arburu ( 934m ), lugar en el que la abandonaremos para tomar el notorio camino que nos permitirá alcanzar la mencionada cumbre. Un buzón montañero la señaliza.

Perdemos altura por la ladera opuesta a la empleada a nuestra subida, en la que buscaremos el camino que, entre hayas, desciende hasta alcanzar el cauce de Mugako Soroko Erreka. Atravesaremos este para tomar la amplia pista, Zazpiturrietako Basabidea, que discurre paralela al mencionado riachuelo, junto al que caminaremos nuevamente bajo el tupido hayedo.

En el punto en el que abandonamos el bosque y salimos a terreno de prados será donde abandonaremos la citada pista por la derecha ( NW ) para tomar la senda que nos va a permitir “ coronar “ las modestas “ cimitas “ de Esnarte ( 708 m ) primero y posteriormente la de Sastrain ( 721 m ).

Tras pasar por esta última cota ( 721 m ) descenderemos por la vertiente contraria a la utilizada en el ascenso, por la que terminaremos desembocando en la amplia pista por la que dio comienzo este itinerario.

Esta, ya por terreno conocido, nos devolverá a Elzaburu/Eltzaburu ( 588 m ), inicio y final de este itinerario.  

       

Datos del Itinerario

 

Desnivel: 505 m

Tiempo: De 3 h a 4 h

Distancia: 11´73 km

Inicio: Elzaburu/Eltzaburu ( Valle de Ulzama-Navarra )

Fecha de realización: Marzo 2026

Época recomendada: Todo el año 

Cimas: Arburu ( 934 m ); Esnarte ( 708 m ); Sastrain ( 721 m )    

 

Descripción del Itinerario

 

Iniciamos este itinerario en la pequeña localidad de Elzaburu/Eltzaburu ( 588 m ), a la que habremos accedido por la carretera NA-4116 que nace desde la NA-411 al atravesar el casco urbano de Auza ( 551 m ).

Estacionaremos nuestro vehículo en las inmediaciones del frontón de la localidad, en todo momento procurando no molestar.

Comenzamos a caminar por la calle que nos ha permitido adentrarnos en el recogido casco urbano de esta pequeña localidad del Valle de Ulzama, por la que remontaremos en “ cómodo “ ascenso mientras vamos dejando a nuestro paso los bellos y cuidados caserones que lo conforman.

Sin tomar posibles calles que puedan nacer desde la “ principal “ alcanzaremos la parte alta de la población ( 601 m ), lugar en el que el piso “ cementado “ se transforma en pista de tierra. Es Azkonaren Bordako bidea y por esta continuaremos en plácido ascenso para, de inmediato y a la derecha ( E ) del camino, dejar a nuestro paso el depósito de agua que abastece a la localidad.  

La pista se abre paso entre prados y gana altura sin apenas pendiente hasta que alcanza un primer cruce ( 619 m ), lugar en el que la abandonaremos para remontar por la derecha ( N ) tomando Etxolazaingo bidea.

La pendiente se acentúa paulatinamente aunque seguimos ganando altura sin excesivo esfuerzo, no tardando en dejar a nuestro paso una segunda bifurcación ( 641 m ). En esta obviaremos el camino que nace por nuestra derecha ( SE ) mientras continuamos de frente ( N ), en todo momento en “ cómodo “ ascenso y buscando adentrarnos en el frondoso hayedo.

La pista, Etxolazaingo bidea, alcanza su punto más elevado ( 654 m ), lugar en el que obviaremos la poco perceptible senda que nace por la derecha ( E ), por la que posteriormente regresaremos.

Desde este punto ( 654 m ) iniciamos un paulatino descenso mientras discurrimos en todo momento bajo un tupido hayedo. En breve abandonaremos el bosque, lugar en el que haremos caso omiso del camino que nace por la derecha ( E ) mientras seguimos de frente ( NE ), en todo momento por la amplia pista.

Nos adentramos entre prados y en uno de estos, concretamente en el que queda a nuestra derecha ( E ), dejaremos a nuestro paso Martiñeneko Borda. En tendido ascenso alcanzamos un nuevo cruce ( 680 m ), lugar en el que obviaremos el camino que nace por la derecha ( E ) mientras remontamos hacia la izquierda ( NW ), no tardando en alcanzar Biurrin Borda ( 693 m ).

Junto a esta la pista se bifurca, lugar en el que haremos caso omiso del camino que desciende de frente ( W ) mientras continuamos por la derecha ( N ), en todo momento por la pista “ principal “. Iniciamos un acusado ascenso buscando adentrarnos en el hayedo, donde la pendiente nos dará una pequeña tregua.

En nuestro caminar entre hayas dejaremos a nuestro paso una nueva bifurcación ( 759 m ), en la que obviaremos el camino que desciende por la derecha ( E ) mientras seguimos ascendiendo de frente ( NE ).

En breve saldremos del hayedo para alcanzar un amplio claro ( 779 m ), lugar en el que dejaremos a nuestro paso una ruinosa borda y punto en el que, a la altura de un registro de agua, abandonaremos el camino que sigue al frente ( N ) para, por la derecha ( NE ), buscar adentrarnos entre las hayas.

Un discreto sendero termina de atravesar el amplio y herboso claro ( 779 m ) mientras penetra en el hayedo, donde gana notoriedad e inicia un brutal ascenso. Tras un tramo de fuerte subida el camino irá perdiendo inclinación para terminar desembocando en otro pequeño claro abierto en el bosque, el que cruzaremos para adentrarnos de nuevo entre las hayas.

Son numerosos los hitos que señalizan el camino, el que en algunos tramos se transforma en sendero mientras amenaza con difuminarse entre las hayas. Sin dificultad reseñable, acompañado en todo momento por los mencionados hitos y en “ plácido “ discurrir terminaremos desembocando en la frondosa cima de Arburu ( 934 m ). Un gran hito de piedras, sobre el que destaca un bonito buzón montañero, la señaliza. Al estar cubierta por las hayas, la panorámica es nula.

Iniciamos el descenso por la ladera opuesta a la empleada en la subida, en la que apenas se aprecia una difusa senda. Paulatinamente esta irá ganando notoriedad para abrirse paso entre las hayas y, en breve, alcanzar un poco perceptible “ colladito “ ( 900 m ), lugar en el que haremos caso omiso al camino que desciende por nuestra izquierda ( SW ) mientras seguimos al frente ( N ).

El sendero vuelve a amenazar con difuminarse en el hayedo y alcanza un poco perceptible cruce ( 897 m ), lugar en el que abandonaremos el que sigue de frente ( N ) mientras tomamos el que desciende por la derecha ( NE ).

La  senda, cubierta de hojas dependiendo de la época del año, no tarda en alcanzar un amplio y notorio camino, por el que continuaremos descendiendo hacia la derecha ( SE ).

Discurrimos bajo la vertiente oriental de la cima recién visitada de Arburu ( 934 m ), en todo momento por un camino que se dibuja perfectamente marcado en la ladera. Obviando posibles pistas que desciende por nuestra izquierda ( N ), posiblemente abiertas para la saca de madera, seguiremos en todo momento de frente ( SE ) por el camino “ principal “.

En cortos tramos el camino aparece “ cerrado “ por árboles caídos, los que tampoco nos supondrá dificultad reseñable superar. Conforme perdemos altura la pendiente irá ganando inclinación y nuestro camino termina por desembocar junto al cauce de Mugako Soroko Erreka ( 673 m ).

Salvamos el citado riachuelo sin excesivas dificultades aunque deberemos tener en cuenta este “ escollo “ tras época de lluvias.

Ya en la otra orilla, sobre el mencionado cauce, alcanzaremos una amplia pista ( 678 m ). Es Zazpiturrietako Basabidea y por esta continuaremos hacia la derecha ( SE ) mientras caminamos junto a la margen izquierda de Mugako Soroko Erreka.

En breve la pista atraviesa el puente ( 668 m ) que cruza sobre el mencionado riachuelo, junto a cuya margen derecha pasaremos a caminar. Zazpiturrietako Basabidea, en todo momento amplia y notoria pista, discurre sin apenas pendiente, lo que nos permite un plácido caminar.

No tardaremos en cruzar un nuevo puente ( 620 m ), el que vuelve a atravesar sobre Mugako Soroko Erreka haciendo que vuelva discurrir a nuestra derecha ( W ). En breve dejaremos a nuestro paso, al otro lado del mencionado riachuelo, un grupo de pequeñas casetas ( 616 m ), las que llaman nuestra atención.

Continuamos por la amplia pista y no tardamos en alcanzar un cruce ( 616 m ), punto en el que haremos caso omiso de la que nace por la izquierda ( NE ) mientras continuamos de frente ( S ), en todo momento por la “ principal “.

Apenas unos pocos metros más adelante dejaremos a nuestro paso una “ zona de descanso “ ( 613 m ), a partir de la cual seguiremos, sin apenas pendiente, nuestro plácido discurrir.

Caminamos junto a la margen izquierda de Mugako Soroko Erreka y, sobre esta y la derecha ( W ) de la pista, no tardaremos en dejar a nuestro paso un puente ( 589 m ), el que visitaremos pero no cruzaremos.

La pista, sin apenas pendiente, nos permite continuar en plácido discurrir para, en breve, alcanzar una señalizada bifurcación ( 582 m ), en la que destaca un poste indicador y punto en el que obviaremos la que asciende por nuestra izquierda ( NE ) mientras seguimos de frente ( S ).

Apenas unos pocos metros más adelante dejaremos a nuestro paso otro pequeño poste indicador, este un poco más “ rústico “, mientras continuamos por la amplia pista. No tardaremos en cruzar un nuevo puente ( 580 m ), el que vuelve a atravesar sobre el cauce de Mugako Soroko Erreka, riachuelo que ahora llevaremos a nuestra izquierda ( E ).

Bajo la pista por la que caminamos, a la izquierda ( E ) y sobre el cauce del citado riachuelo, dejaremos a nuestro paso un viejo puente, al que haremos caso omiso mientras seguimos nuestro “ cómodo “ discurrir.

Paulatinamente nos vamos alejando del cauce de Mugako Soroko Erreka y no tardamos en abandonar el hayedo para salir a terreno despejado. En este lugar, en el punto en el que alcanzamos un prado que se extiende a nuestra derecha ( W ), “ tropezaremos “ con un poco perceptible cruce ( 581 m ), lugar en el que abandonaremos la amplia pista para tomar el discreto sendero que asciende por la derecha ( NW ).

No tardaremos en alcanzar la alambra que delimita el prado anteriormente citado, junto a la que el camino gana entidad. Continuaremos por este dejando a de inmediato nuestro paso Aldategiko Borda ( 617 m ) mientras nos adentramos de nuevo bajo las hayas.

Un corto ascenso nos permite dejar a nuestro paso una pequeña cota ( 641 m ), a partir de la cual volveremos a perder altura en dirección a un discreto “ colladito “ ( 637 m ). En este haremos caso omiso a los caminos que recibimos por la izquierda ( W ) y por la derecha ( NE ) mientras tomamos el que sigue al frente ( N ), el que abandonaremos de inmediato para tomar la senda que asciende por la izquierda ( NW ).

Esta gana entidad paulatinamente mientras remonta en acusado ascenso por la arbolada ladera SE. de Esnarte ( 708 m ), en la que buscaremos alcanzar la parte alta de la loma mientras dejamos a nuestro paso alguna esporádica palomera.

El camino, muy notorio en todo momento, alcanza el punto más elevado de la alargada loma y tan solamente nos tenderemos que separar unos pocos metros de este para, por la derecha ( NE ), alcanzar la cima de Esnarte ( 708 m ). Los restos de lo que parece ser una vieja “ choza “ destaca bajo las hayas, las que nos privan de panorámica alguna.

Iniciamos el descenso por la ladera contraria a la utilizada en el ascenso, en la que buscaremos retomar el cercano camino que discurre ligeramente a nuestra izquierda ( SW ).

Una vez alcanzado el mencionado  camino, este nos permitirá seguir perdiendo altura en dirección a un pequeño “ cuello “ ( 686 m ), encrucijada de caminos en el que volveremos a hacer caso omiso a los que recibimos por la izquierda ( S ) y por la derecha ( NE ).

Tomamos el que sigue de frente ( NW ) para abandonarlo de inmediato mientras remontamos por la frondosa ladera que se extiende a nuestra izquierda ( W ), en la que un difuso sendero se abre paso entre las hayas permitiéndonos desembocar en la cima de Sastrain ( 721 m ). Pequeña cota que aparece completamente cubierta por las hayas, lo que nos priva nuevamente de panorámica alguna. Un pequeño hito la señaliza.

Una vez más iniciaremos el descenso por la vertiente opuesta a la empleada a la subida, en la que un difuso sendero irá ganando entidad hasta transformarse en camino. Este se bifurca en breve, lugar ( 686 m ) en el que haremos caso omiso al que asciende por la izquierda ( SW ) mientras tomamos el que sigue de frente ( W ).

El camino tomado no tarda en “ cerrarse “ con matorral, lo que hará que nos desviemos por la derecha ( NW ), sin camino definido pero sin dificultad reseñable, para alcanzar en breva la amplia pista, Etxolazaingo bidea, por la que dio comienzo este itinerario.

Una vez en la pista continuaremos hacia la izquierda ( S ) para, ya por terreno conocido, alcanzar Elzaburu/Eltzaburu ( 588 m ).

Mientras atravesamos su “ alargado “ casco urbano, ahora sí, nos desviaremos por la izquierda ( SE ) para, tras dejar a nuestro paso la ermita de San Isidro ( 601 m ), alcanzar la iglesia de la localidad. Enclavada en la parte alta de la población ( 605 m ) y erigida  en honor a San Marcelo nos permite disfrutar de una bella y abierta panorámica hacia la vertiente occidental de la localidad, tapizada por verdes y extensos prados.

Desde la iglesia iniciamos el descenso por la calle que le da acceso desde la vertiente contraria a la empleada a nuestra subida, la que nos permitirá alcanzar rápidamente el recogido casco urbano de Elzaburu/Eltzaburu ( 588 m ), inicio y final de este itinerario.


Track del Itinerario


Fotos del Itinerario


Elzaburu, localidad del Valle de Ulzama en la que da comienzo este itinerario y a la que habremos accedido por la calle ( centro ) que se adentra entre dos grandes casonas. Estacionamos nuestro vehículo junto al frontón ( dcha ) de la población

Frontón de Elzaburu, localidad del Valle de Ulzama en la que iniciamos este itinerario

Desde el frontón de Elzaburu ( a nuestra espalda fuera de foto ), con la posada de la localidad ( izda ) asomando cercana, saldremos a la calle " principal " que atraviesa la localidad, por la que comenzaremos a caminar hacia la izquierda

Desde el frontón de Elzaburu ( izquierda fuera de foto ) alcanzamos la calle principal de la población, sobre la que asoma la iglesia de la localidad y por la que comenzaremos a caminar 

Iniciamos este itinerario por la calle ( izda ) que atraviesa Elzaburu dejando a su paso la fuente de la localidad

Un indicador ( dcha ) queda a la orilla de la calle por la que atravesamos Elzaburu

Detalle del indicador que dejaremos a la orilla de la calle por la que atravesamos Elzaburu

Sobre la calle por la que abandonamos el casco urbano de Elzaburu destaca la iglesia de la localidad, erigida en honor a San Marcelo ( dcha )

La iglesia de Elzaburu, erigida en honor a San Marcelo ( dcha ), destaca sobre la calle por la que caminamos

Atravesamos Elzaburu dejando a nuestro paso extensos prados

A las afueras del casco urbano de Elzaburu dejaremos a nuestro paso un disperso caserío

Mientras abandonamos el casco urbano de Elzaburu dejamos a nuestro paso la calle que, por la derecha, da acceso a la iglesia de la localidad. La visitaremos a nuestro regreso

A la altura de una Casa Rural dejaremos a nuestro paso un discreto cruce, lugar en el que obviaremos el carretil que nace por la izquierda mientras continuamos de frente ( dcha )

Atravesamos el puente que salva el cauce de la Antzubilko Erreka

Salvamos el cauce de Antzubilko Erreka ( izda ), riachuelo que discurre paralelo al carretil ( dcha ) por el que caminamos

La calle por la que atravesamos el " alargado " casco urbano de Elzaburu va dejando a su paso bellos y cuidados caserones

Un antiguo pero renovado lavadero ( izda ) queda a nuestro paso

Lavadero en Elzaburu

Una fuente con un pequeño abrevadero también queda a nuestro paso

Desde la calle ( izda ) por la que atravesamos el " alargado " casco urbano de Elzaburu nace por la derecha otra que se adentra entre grandes caserones, a la que haremos caso omiso

A la altura de la última casa de Elzaburu la calle cementada se transforma en pista de tierra. Es Azkonaren Bordako bidea 

La pista, Azkonaren Bordako bidea, por la que abandonamos Elzaburu atraviesa entre prados

Sobre la pista por la que abandonamos Elzaburu asoma el depósito de agua que abastece a la localidad

Azkonaren Bordako bidea gana altura en " cómodo " ascenso

La pista por la que vamos ganando altura se bifurca en breve, lugar en el que abandonaremos la que continúa por la izquierda mientras seguimos de frente ( dcha ) por Etxolazaingo bidea

La pista, Etxolazaingo bidea, deja atrás los prados que rodean Elzaburu para adentrarse bajo el arbolado 

Etxolazaingo bidea acentúa paulatinamente su pendiente

No tardaremos en dejar a nuestro paso un nuevo cruce, lugar en el que haremos caso omiso al camino que nace por la derecha mientras seguimos al frente

La pista, Etxolazaingo bidea, busca adentrarse en el bosque

La amplia pista deja a su paso una poco perceptible bifurcación, en la que obviaremos la senda que asciende por la derecha, por la que posteriormente regresaremos

Etxolazaingo bidea pierde inclinación mientras atraviesa el hayedo " desnudo "

Los rayos de sol se " cuelan " entre las hayas

La pista se abre paso entre las hayas

En el punto en el que la pista abandona el hayedo, esta se bifurca. En este lugar obviaremos el camino que nace por la derecha mientras seguimos de frente ( izda ) por la " principal ", la que pasa a denominarse Mugarriautsiko bidea  

La pista, Mugarriautsiko bidea, vuelve a adentrase entre prados

La discreta y arbolada " cimita " de Sastrain destaca sobre el prado que dejamos a nuestro paso

Biurrin Borda ( izda ), junto a la que pasaremos en breve, destaca en la parte alta del prado que queda a nuestro paso

Un rebaño de ovejas pasta plácidamente en el interior del prado que dejamos a nuestro paso, sobre el que destaca la arbolada cumbre de Esnarte ( centro )

A la derecha de la pista por la que caminamos, en el interior de un prado, queda Martiñeneko Borda

Mugarriautsiko bidea discurre entre prados sin apenas pendiente

Desde la pista por la que discurrimos echamos una mirada atrás hacia Martiñeneko Borda, sobre la que destaca la arbolada " cimita " de Sastrain

Nuestra pista se bifurca, lugar en el que abandonaremos la sigue de frente ( dcha ) mientras tomamos la que remonta hacia la izquierda

Mirada hacia la bifurcación en la que ha desembocado nuestro camino ( izda ), lugar en el que trazaremos una cerrada curva para continuar ascendiendo por la izquierda ( derecha en la foto )

Alcanzamos Biurrin Borda, sobre la que nuestra pista se bifurca nuevamente, lugar en el que haremos caso omiso del camino que desciende de frente ( centro por detrás de la citada borda ) mientras trazamos una cerrada curva hacia la derecha 

Desde Biurrin Borda echamos una mirada hacia Esnarte ( izda ) y Sastrain ( dcha ), " cimitas " que visitaremos posteriormente

La pista, Arburuko bidea, acentúa notablemente su inclinación

En el interior del prado que queda a nuestro paso destaca Mutuberriaren Bordako Soroa

El camino, Arburuko bidea, va perdiendo inclinación paulatinamente mientras se adentra en el bosque

Nos topamos con una nueva bifurcación, punto en el que obviaremos el camino que desciende por la derecha mientras continuamos ascendiendo de frente ( centro ) 

La pendiente del camino vuelve a acentuarse paulatinamente

Abandonamos el bosque para alcanzar un amplio claro, lugar en el que destaca una " ruinosa " borda ( derecha fuera de foto ) y sobre el que despunta la boscosa cumbre de Arburu ( izda )  

Mientras atravesamos el amplio claro alcanzado, a nuestro paso quedan las ruinas de un borda

El notorio y herboso camino atraviesa el amplio claro, lugar en el que lo abandonaremos para remontar de frente hacia la frondosa cumbre de Arburu 

Abandonando el herboso camino que desciende por la izquierda, a la altura de un registro ( centro ) remontaremos de frente hacia la " arbolada " cumbre de Arburu

Un difuso sendero busca adentrarse entre las hayas

El camino gana notoriedad al adentrarse entre las hayas e inicia un acusado ascenso

Remontamos en brutal pendiente

El camino, balizado con hitos ( dcha ) va perdiendo inclinación paulatinamente mientras se abre paso entre las hayas

El notorio camino alcanza un amplio y herboso claro abierto en el bosque, el que deberemso atravesar 

Transformado en sendero y señalizado con numerosos hitos, el camino se adentra nuevamente en el bosque

En cortos tramos el sendero amenaza con difuminarse en el bosque aunque los hitos ( izda ) nos " guían " entre las hayas

Son numerosos los hitos que balizan nuestro camino

Remontamos por el bosque en plácido ascenso

Conforme ganamos altura hacia la cima de Arburu la pendiente parece ir perdiendo inclinación

En la salida a la cima de Arburu el bosque se torna más " frondoso "

Un gran hito de piedras y. sobre este, un buzón montañero señalizan la cima de Arburu

Hito de piedras y buzón montañero en la cima de Arburu

Detalle del buzón montañero enclavado en la cima de Arburu

Abandonamos la cima de Arburu

Desde la cima de Arburu iniciaremos el descenso por la ladera opuesta a la empleada a la subida

Un intuible " pasillo " se abre entre las hayas

Mientras descendemos de la cima de Arburu echamos una mirada atrás hacia esta

El intuible camino por el que descendemos de la cima de Arburu pierde inclinación paulatinamente, momento en el que atravesamos un discreto " colladito ". En este recibimos por la izquierda ( fuera de  foto ) un camino más notorio, al que haremos caso omiso

En nuestro descenso de la cima de Arburu recibimos por la izquierda ( centro en la foto ) un camino más notorio, el que obviaremos

El  camino por el que descendemos de la cima de Arburu se dibuja tímidamente entre las hayas

Mientras descendemos de la cima de Arburu por un poco perceptible camino, este parece bifurcarse. Abandonamos el que continúa de frente ( izda ) mientras tomamos el que se dibuja tímidamente a la derecha

La difusa senda por la que descendemos apenas se aprecia en el hayedo

No tardamos en desembocar en un notorio camino, por el que continuaremos hacia la derecha (  centro en la foto )

Esporádicos claros en el hayedo nos permiten disfrutar de una limitada panorámica 

El amplio y notorio camino nos permite un " plácido " descenso

En cortos tramos el camino amenaza con difuminarse

Son numerosos los árboles que encontraremos caídos sobre nuestro camino

Algunos árboles caídos amenazan con " cerrarnos " el paso en el punto en el que el camino se bifurca, lugar en el que obviaremos el que nace por la izquierda mientras continuamos al frente

La pendiente del camino nos permite un plácido descenso

La pendiente del camino se acentúa paulatinamente

En el punto en el que el camino busca alcanzar la pista que cruza perpendicularmente asomando entre las ramas, son numerosos los árboles caídos que nos cierran el paso

Mugako Soroko Erreka cruza bajo la pista que buscamos alcanzar. Salvamos su cauce sin complicaciones

Mugako Soroko Erreka

Salvado el  cauce de Mugako Soroko Erreka ( dcha ) desembocamos en la amplia pista, Zazpiturrietako Basabidea, por la que continuaremos descendiendo junto a la margen izquierda del mencionado riachuelo 

La amplia pista, Zazpiturrietako Basabidea, cruza de inmediato sobre el cauce de Mugako Soroko Erreka

Bajo la pista " corre " Mugako Soroko Erreka dejando a su paso un registro ( dcha )

La pista pasa a discurrir junto a la margen derecha de Mugako Soroko Erreka mientras va dejando a su paso esporádicos registros ( centro )

Caminamos junto a la margen derecha de Mugako Soroko Erreka

Mugako Soroko Erreka

La pista, Zazpiturrietako Basabidea, se abre paso entre un " desnudo " hayedo

Nuestra pista vuelve a atravesar sobre el cauce de Mugako Soroko Erreka, riachuelo que ahora pasará a discurrir a nuestra derecha. A partir de este punto la pista pasa a denominarse Zazpiturrietako Bidea

A la derecha de la pista por la que discurrimos, al otro lado de Mugako Soroko Erreka, asoman unas viejas construcciones

 La pista, Zazpiturrietako Bidea, deja a su paso un cruce, lugar  en el que obviaremos el camino que nace por nuestra izquierda mientras seguimos de frente 

Atravesamos una pequeña " zona de descanso "

Un panel señaliza la " zona de descanso " que acabamos de atravesar

Detalle del panel que señaliza la " zona de descanso " que dejamos a nuestro paso

Zazpiturrietako Bidea discurre sin apenas inclinación, lo que nos permite un plácido caminar

La pista se abre paso entre el bosque " desnudo "

A la derecha de la pista por la que discurrimos ( centro en la foto ) llama nuestra atención un puente que atraviesa sobre el cauce de Mugako Soroko Erreka. Nos desviamos a visitarlo

Mugako Soroko Erreka

Zazpiturrietako Bidea continúa discurriendo sin apenas pendiente

En nuestro " cómodo " discurrir por Zazpiturrietako Bidea nos topamos con un señalizado cruce, lugar en el que destaca un poste indicador ( dcha ) y punto en el que obviaremos la pista que asciende por la izquierda mientras seguimos de frente

Detalle del poste indicador enclavado en el cruce alcanzado

Dejamos atrás la señalizada bifurcación para continuar por la amplia pista, junto a la que destaca otro " rústico " indicador

Detalle del " rústico " indicador que dejaremos a nuestro paso

La pista, una vez más, atraviesa sobre el cauce de Mugako Soroko Erreka, riachuelo que pasa a discurrir a nuestra izquierda

Atravesamos sobre Mugako Soroko Erreka

Bajo la pista, a la izquierda, dejaremos un viejo puente que salva sobre el cauce de Mugako Soroko Erreka

Hacemos caso omiso al viejo puente que, bajo la pista, atraviesa sobre el cauce de Mugako Soroko Erreka

La amplia pista continúa su plácido discurrir

Dejamos atrás el hayedo para salir a terreno abierto, lugar en el que, teniendo como referencia el prado que se extiende a nuestra derecha, abandonaremos la pista para tomar el poco perceptible camino que nace por la derecha

El camino tomado al abandonar la pista es una discreta senda que remonta en corto aunque acusado ascenso

El camino gana altura rápidamente

En un corto tramo el camino se transforma en un estrecho sendero, por el que remontaremos en fuerte pendiente

No tardaremos en alcanzar el borde de un extenso prado, junto al que nuestro sendero continúa discurriendo muy notorio

Desde el prado alcanzado damos vista a Elzaburu y su disperso caserío

A nuestro paso, enclavada en el interior del prado junto al que discurrimos, dejaremos Aldategiko Borda

Dejada atrás Aldategiko Borda, nuestro camino gana notoriedad mientras continúa en paulatino ascenso

Nuestro camino pierde inclinación paulatinamente mientras se adentra de nuevo entre hayas 

El amplio camino inicia un corto descenso

Alcanzamos un discreto " colladito ", en el que confluyen varios caminos y el que atravesaremos para seguir de frente mientras obviamos los que nacen a derecha e izquierda

En el discreto " colladito " hacemos caso omiso al camino que recibimos por la derecha para tomar el que sigue de frente ( izda )

El camino tomado en el pequeño " colladito " lo abandonaremos de inmediato para tomar la discreta senda que remonta por la izquierda

La senda tomada remonta en acusado ascenso buscando alcanzar la cima de Esnarte

La marcada senda se abre paso entre las hayas que cubren las laderas de Esnarte

Atravesamos entre hayas superando una primera cota

Desde la discreta cota que acabamos de superar iniciaremos un corto descenso dejando a nuestro paso una palomera

Últimos metros hacia la cima de Esnarte

Salida a la cima de Esnarte, lugar en el que abandonaremos momentáneamente el camino ( izda ) para adentrarnos por la derecha entre las hayas que cubren el punto más elevado 

Cima de Esnarte, en la que se precian los restos de lo que parece ser una vieja " choza "

Atravesamos la pequeña cima de Esnarte para iniciar el descenso por la ladera opuesta a la empleada en la subida

Entre hayas descenderemos de la cima de Esnarte mientras buscamos retomar nuestro camino, el que discurre a escasos metros por la izquierda 

Dejada atrás la cima de Esnarte no tardaremos en retomar nuestro camino

El camino pierde altura mientras continúa abriéndose paso entre las hayas

Mientras descendemos de la cima de Esnarte echaremos una mirada atrás hacia esta

No tardamos en alcanzar el pequeño collado que se abre entre las cimas de Esnarte, recién visitada, y la de Sastrain, nuestro siguiente objetivo. Obviamos los numerosos caminos que confluyen en el lugar para ascender de frente por la frondosa ladera

En el collado abandonamos el camino que sigue de frente ( dcha ) mientras remontamos de frente ( izda ) entre hayas 

Ganamos altura por el amplio " pasillo " que se abre en el hayedo

El limpio hayedo nos permite ganar altura, sin dificultad reseñable, mientras buscamos alcanzar la parte alta de la loma

Cima de Sastrain, un pequeño hito la señaliza

Abandonamos la cima de Sastrain por el estrecho sendero que se adentra entre las hayas que cubren la ladera opuesta a la empleada a la subida

Atrás queda la cima de Sastrain

La senda por la que descendemos de la cima de Sastrain amenaza con difuminarse en el hayedo

Perdemos altura entre las hayas que cubren las laderas de Sastrain 

La " desnudez " del hayedo en esta época del año nos permite tomar como referencia para el descenso de la cima de Sastrain el prado que se extiende a nuestra derecha ( centro en la foto ), el que dejamos a nuestro paso al comienzo del itinerario y en el que se aprecian tímidamente Martiñeneko Borda ( dcha ) y Biurrin Borda ( centro )

El  camino por el  que descendemos de la cima  de Sastrain paulatinamente vuelve a ganar entidad

En un corto tramo el camino se dibuja muy notorio

Nuestro camino termina bifurcándose, lugar en el que obviaremos el que asciende por nuestra izquierda mientras seguimos al frente ( dcha )

El camino por el que discurrimos alcanza un tramo más " cerrado ", lugar en el que lo abandonaremos para continuar descendiendo por la derecha

Sin camino definido, perderemos altura por el " limpio " hayedo 

En breve desembocaremos en Etxolazaingo bidea, pista por la que iniciamos este itinerario y por la que ahora continuaremos hacia la izquierda

Desde Etxolazaingo bidea echamos una mirada atrás hacia el punto en el que la senda ( dcha ) por la que hemos descendido de la cima de Sastrain ha desembocado en este

Descendemos " cómodamente " por Etxolazaingo bidea

Etxolazaingo bidea pierde altura paulatinamente, lo que nos permite un " plácido " descenso 

En nuestro discurrir por Etxolazaingo bidea dejaremos el cruce por el que ya pasamos al comienzo del itinerario, en el que haremos caso omiso del camino que nace por la izquierda mientras seguimos de frente por la pista " principal " 

No tardamos en alcanzar una nueva bifurcación, por la que también pasamos al comienzo de la ruta y en la que volveremos a obviar el camino que nace por la derecha mientras continuamos de frente ( izda ) 

Sobre el prado que queda a nuestro paso asoma ya cercano el casco urbano de Elzaburu

Elzaburu

Desde la pista por la que caminamos ya divisamos las primeras casas de Elzaburu

En breve alcanzaremos Elzaburu 

A la entrada de Elzaburu, sobre el camino, dejaremos a nuestro paso el depósito de agua que abastece a la localidad  

Entramos en Elzaburu y volvemos a dejar a nuestro paso la fuente mencionada al comienzo de la ruta 

Fuente con abrevadero en Elzaburu

También volvemos a dejar a nuestro paso el lavadero de Elzaburu

De nuevo atravesaremos el puente que salva el cauce de Antzubilko Erreka

Una pequeña " compuerta " permite regular el caudal de Antzubilko Erreka

Al adentrarnos en el casco urbano de Elzaburu, ahora sí, nos desviaremos por la izquierda hacia la iglesia de la localidad 

Camino de la iglesia de Elzaburu dejaremos a nuestro paso la ermita de San Isidro

Una pequeña placa identifica la ermita de San Isidro de Elzaburu

Ermita de San Isidro de Elzaburu

Puerta de entrada a la ermita de San Isidro de Elzaburu

Dejamos atrás la ermita de San Isidro de Elzaburu

Alcanzamos la iglesia de Elzaburu, enclavada en la parte alta de la localidad y erigida en honor a San Marcelo ( dcha )

Desde la iglesia de Elzaburu disfrutamos de una bella y abierta panorámica hacia los verdes y extensos prados que la rodean

Dejamos a nuestro paso la iglesia de Elzaburu para continuar por la calle que desciende hacia el casco urbano de la localidad

Nos adentramos en el casco urbano de Elzaburu

Atrás queda la iglesia de Elzaburu

Descendemos por la calle que da acceso a la iglesia de Elzaburu en dirección al casco urbano de la localidad

En breve alcanzamos el casco urbano de Elzaburu

Desembocamos junto a la posada de Elzaburu ( izquierda fuera de foto ) y en las inmediaciones del frontón de la localidad ( dcha ), inicio y final de este itinerario


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