El Parque Natural del
Cañón del Río Lobos queda enclavado al Oeste de la Comunidad autónoma de
Castilla y León. El espacio natural “ protegido “ abarca una superficie de
10176 hectáreas, de las cuales aproximadamente el 30% corresponden al sudeste
de la provincia de Burgos y el 70% al noroeste de la provincia de Soria.
El río Lobos es el eje
del cañón del mismo nombre y el causante de la erosión que le ha dado forma.
Nace en la provincia de Burgos aunque discurre principalmente por la provincia
de Soria, situándose en la separación de la Cordillera Ibérica con la alta
Meseta del Duero.
Las 10176 hectáreas que
comprende el paraje del Cañón del Río Lobos pertenecen a los municipios de
Santa María de las Hoyas, San Leonardo de Yagüe, Casarejos, Herrera de Soria,
Nafría de Ucero y Ucero ( todos estos en el provincia de Soria ) y Hontoria del
Pinar ( provincia de Burgos ). Fue declarado Parque Natural el 10 de Octubre
del año 1985 y posteriormente, en el año 1987, se declaró Zona de Especial
Protección para las Aves ( ZEPA ). Actualmente se está tramitando un nuevo Plan
de Ordenación de los Recursos Naturales que ampliaría la superficie a 12244
hectáreas e incluiría terrenos del municipio de Espeja de San Marcelino ( Soria
).
Los puntos de acceso al
Parque Natural del Cañón del Río Lobos pudieran ser numerosos aunque los
principales por carretera son:
* Hontoria del Pinar ( Burgos ): Se accede desde el Oeste a la parte
alta del Parque.
* El Puente de los Siete Ojos ( Soria ): Está en la carretera SO-934
entre San Leonardo de Yagüe a Santa María de las Hoyas y permite el acceso al
río Lobos aproximadamente a mitad de su recorrido por el Cañón.
* La entrada de La Galiana ( Soria ): En la carretera SO-920 entre
Ucero y Casarejos, muy cerca del Centro de Interpretación de la Casa del Parque
del Cañón del Río Lobos. Es la entrada más utilizada por los “ turistas “.
En todas las entradas
encontraremos aparcamiento y servicios de información. Además existen áreas
recreativas en varios puntos del parque: en el paraje del Puente de los Siete
Ojos, en la entrada de La Galiana, en Hontoria del Pinar, el Área de los
Agualinos y el Área de la Fuente del Pino, estas últimas cerca de Santa María
de las Hoyas.
El Parque Natural
también cuenta con cinco “ miradores “: el Mirador de Costalago, el Mirador de
la Lastrilla, el Mirador del Castillo, el Mirador de La Galiana y el Mirador de
las Gullurías. A los cuatro primeros se puede acceder en coche mientras que al
último sólo se puede acceder a pie.
La zona más visitada
del Parque Natural del Cañón del Río Lobos es el entorno de la ermita “
templaria “ de San Bartolomé ( 985 m ), enclavada a 3´5 kilómetros de la
entrada de La Galiana y en cuyas inmediaciones también encontraremos la Cueva
de San Bartolomé o Cueva Grande ( 1014 m ).
Ermita
“ templaria “ de San Bartolomé
Visitada por más de
10000 personal al año es una construcción románica de principios del primer
cuarto del siglo XIII con alguna influencia del gótico. Formaba parte de un
cenobio del que solo se conserva la capilla.
Se vincula con la Orden
del Temple aunque no existe ninguna referencia documental al respecto más allá
de una mención equivocada de Loperráez que la vincula con San Juan de Otero,
cenobio templario situado en el cerro de San Juan, entre las localidades de
Porterárbol y Portelrubio.
El 24 de Agosto se
celebra la tradicional romería de San Bartolomé en la ermita del cañón,
enclavada en término de Herrera de Soria, Nafría de Ucero y Ucero.
El
Colmenar de los Frailes
Uno de los recursos
tradicionalmente aprovechados en la comarca era la recogida de la miel. Este
paraje conocido como el “ Colmenar de los Frailes “ albergaba colmenas de la
comunidad templaria. Estaban fabricadas con troncos huecos de árboles a los que
se colocaba una losa de piedra en la parte superior, a modo de tapa, dejando
pequeñas zonas de entrada para las abejas. Se alineaban en los resaltes rocosos
del cañón, donde todavía podemos ver algunas colmenas en diferentes
emplazamientos del Parque natural.
* Fuentes: Wikipedia
Parque Natural del Cañón
del Río Lobos
Junta de Castilla y León
La
Senda de las “ Gullurías “ o PRC SO-67
Esta senda permitirá al
visitante percibir múltiples facetas de la riqueza natural del cañón del Río
Lobos: observar las diferentes plantas que viven en los sabinares y pinares de
pudio, distinguir algunos de los habitantes de estos bosques y la avifauna de
los roquedos, contemplar la hoz calcárea de los ríos Lobos y Ucero o adentrase
e n la rivera del río Lobos. En el recorrido tampoco faltan detalles de
carácter cultural, como un colmenar y los restos de una antigua calera situados
en el inicio del sendero.
Se pasará por el Mirador
de las Gullurías, desde donde se podrá perder la vista en la extensa masa de
pinares que, desde el mismo Cañón del Río Lobos se extiende hacia las Sierras
de Urbión y Cebollera, configurándose como una de las extensiones boscosas más
extensas de la Península Ibérica. Además, desde este magnífico balcón se podrá
percibir, en su verdadera magnitud, la profundidad del cañón y hacer un repaso
de las elevaciones y accidentes geográficos próximos.
El
Mirador de las Gullurías
“ Por San Matías cantan
las Gullurías y se igualan las noches y los días “ dicen por aquí refiriéndose
a una pequeña alondra que en las guías de aves se llama totovía. No son
difíciles de ver correteando por entre las sabinas si se presta atención,
aunque si paran, la cosa cambia: El color pardo de su plumaje las esconde de
nuestra vista.
Totovía
( Lullula arbórea )
Longitud 15
centímetros. Para identificarla correctamente conviene fijarse en una mancha
blanca y negra que se ve en el borde del ala cuando está posada. Se alimenta de
insectos y pequeñas semillas.
En el Mirador de las
Gullurías, con un poco de paciencia y unos prismáticos, podremos observar
algunos de los habitantes del cañón.
La
Senda del Río o PR BU-SO-65
Ruta
completa
Lo más espectacular del
espacio protegido es su paisaje, constituido por un cañón de grandes paredes
verticales de roca caliza que discurre a lo largo del sinuoso trazado del río
Lobos. Los 24 kilómetros que separan la localidad burgalesa de Hontoria del Pinar
y el Nacedero del río Ucero ( en tierras sorianas ) se pueden recorrer
siguiendo este sendero habilitado a lo largo del cañón. En su recorrido se
podrá apreciar la riqueza natural y cultural que encierra el Parque Natural,
además de pasar junto a uno de los mayores puntos de interés, la ermita de San
Bartolomé. A lo largo del camino nos acompañarán las distintas especies que
habitan en las repisas y huecos del cortado, en las orillas del río y los
bosques del entorno ( buitres, chovas, alimoches, martín pescador ). Además,
este intrincado relieve, con su variedad de exposiciones y grado de humedad, ha
favorecido la presencia de una variada y rica flora, con presencia incluso de
elementos relictos procedentes de zonas más norteñas.
Tramo
El primer tramo de esta
senda nos llevarás hasta el paraje de Siete Ojos, de una longitud algo superior
a los 9 kilómetros. En la realización del sendero se conocerá primeramente la
ermita templaria de San Bartolomé, recinto mágico rodeado de abundantes
leyendas y símbolos esotéricos, favorecidos por la presencia de Cueva Grande. A
partir de este punto el sendero se interna en una zona del cañón donde cabe muy
poco espacio para la influencia humana, hasta llegar a Siete Ojos. Dentro de
este tramo se atraviesa la Zona de Reserva Castillo Billido, zona de especial
interés para la conservación de las aves presentes en el cañón y en la que se
requiere que se tomen medidas extremas para no alterar la tranquilidad del
paraje.
¡¡¡
Atención !!! En periodo de lluvias intensas, fundamentalmente
desde el principio de invierno hasta la llegada del verano, hay que tener
precaución por la posible existencia de riadas, desaconsejándose la travesía de
la Senda del Río en estos casos.
* Fuente: Junta de
Castilla y León
Para nuestra vista al
Cañón del Río Lobos vamos a optar por realizar un itinerario “ circular “ en el
que, tomando como punto de partida el aparcamiento que da servicio a la Casa
del Parque del Cañón del Río Lobos, nos serviremos de las balizadas Sendas de
las Gullurías o PR SO-67 y la Senda del Río o PR SO-BU-65.
Estos senderos,
escrupulosamente balizados, nos permitirán visitar el Mirador de las Gullurías
( 1100 m ), el “ Ojo del Diablo “ ( 1021 m ), el “ Balcón del Diablo “ ( 1010 m
), la ermita “ templaria “ de San Bartolomé ( 985 m ), la Cueva de San
Bartolomé o Cueva Grande ( 1014 m ) y el Colmenar de los Frailes ( 974 m ),
algunos de los puntos más emblemáticos del Parque Natural del Cañón del Río
Lobos. Esta es mi propuesta, espero que la disfrutéis.
Recomendación: Evitar la visita a este bello y bucólico enclave en época vacacional, puentes, fines de semana, etc. ya que la aglomeración de gente es desmesurada
Resumen
del Itinerario
Estacionaremos nuestro
vehículo en el pequeño aparcamiento ( 958 m ) que da servicio a la Casa del
Parque del Cañón del Río Lobos, enclavado a orillas de la carretera SO-920 a
las afueras de la localidad de Ucero ( 964 m ).
En el mencionado
parking, a la altura de un panel informativo y perfectamente señalizada, nace
la Senda de las Gullurías o PR SO-67, por la que iniciamos este itinerario.
Comenzamos a caminar en
acusado ascenso y no tardaremos en dejar a nuestro paso una calera ( 1053 m ).
Tras esta el sendero perderá inclinación paulatinamente, lo que nos permitirá
un placentero discurrir mientras atravesamos los esporádicos claros que se
abren en el bosque de pinos.
La senda, en todo
momento escrupulosamente balizada, termina alcanzando el Mirador de las
Gullurías ( 1100 m ), hacia el que tan solamente nos tendremos que desviar unos
pocos metros de nuestro camino.
Retomamos la senda para
iniciar el descenso hacia el fondo del Cañón del Río Lobos aunque nosotros,
buscando “ alargar “ ligeramente la ruta, la abandonaremos por la izquierda ( W
) a la altura de un señalizado cruce ( 1055 m ).
Tras un corto ascenso
alcanzamos la parte alta de una amplia loma ( 1089 m ), por la que
continuaremos hacia la derecha ( NE ) dejando a nuestro paso diferentes
cavidades abiertas en las enormes rocas que flanquean el camino.
No tardamos en volver a
perder altura en dirección al fondo del Cañón aunque antes de alcanzarlo
volveremos a desviarnos por la izquierda ( N ) buscando visitar el “ Ojo del
Diablo “ y posteriormente “ el balconcillo “ o “ Balcón del Diablo “, curiosos
“ ojos “ abiertos en la enorme pared de roca que se extiende sobre nuestro
camino.
Desde estos últimos “
ojos “, ahora sí, iniciamos el descenso hacia el fondo del Cañón, en el que
desembocaremos a la altura de la ermita “ templaria “ de San Bartolomé ( 985 m
).
Antes de iniciar el
regreso decidimos continuar hacia el puente ( 975 m ) que, enclavado tras la
mencionada ermita ( 985 m ), salva el cauce del río Lobos. Atravesado este, a
escasos metros a nuestra derecha ( E ) se abre la enorme boca de la Cueva de
San Bartolomé o Cueva Grande ( 1014 m ), hacia la que no dudamos en desviarnos
para visitarla.
Retornamos al puente (
975 m ) citado anteriormente aunque antes de
iniciar el regreso decidimos continuar de frente ( W ) con la intención
de acercarnos al Colmenar de los Frailes ( 974 m ), el que alcanzaremos “
cómodamente “ en algo menos de un kilómetro de placentero discurrir.
El mismo camino nos
devolverá nuevamente al puente ( 975 m ) que nos permitirá volver a salvar el
cauce del río Lobos para, dejando la ermita de San Bartolomé ( 985 m ) a
nuestro paso, tomar la Senda del Río o PR SO-BU-65. Esta discurre por el fondo
del Cañón del Río Lobos para posteriormente enlazar con la Senda de las
Gullurías o PR SO-67, el sendero por el que iniciamos este itinerario.
Dejando a nuestro paso
algunos de los diferentes aparcamientos que dan servicio a la multitud de
turistas que se acercan a este bucólico paraje, la mencionada senda, en todo
momento escrupulosamente balizada, nos devolverá al punto de partida, el
pequeño aparcamiento ( 958 m ) que da servicio a la Casa del Parque del Cañón
del Río Lobos.
Datos
del Itinerario
Desnivel:
374 m
Tiempo:
De 4 h a 5 h
Distancia:
12´1 km
Inicio:
Casa del Parque del Cañón del Río Lobos ( Soria )
Fecha
de realización: Noviembre 2024
Época
recomendada: Todo el año
Cimas:
No se ascienden cimas
Descripción del
Itinerario
Iniciaremos este
itinerario desde el pequeño aparcamiento ( 958 m ) que da servicio a la Casa
del Parque del Cañón del Río Lobos, enclavado a orillas de la carretera SO-920
a las afueras de la localidad de Ucero ( 964 m ).
Dando la espalda a la
citada Casa del Parque comenzaremos a caminar por la balizada Senda de las
Gullurías o PRC-SO 67, notorio sendero que nace por la izquierda ( W ) del
mencionado aparcamiento. Un poste indicador y un panel informativo lo
señalizan.
El camino por el que
iniciamos la ruta, muy marcado en el terreno y escrupulosamente balizado, gana
altura en fuerte pendiente mientras busca adentrarse paulatinamente entre la
vegetación de monte bajo que se extienden a su vera.
Conforme ascendemos, el
camino irá abriéndose paso entre los pinos que comienzan a “ envolverlo “ todo.
Poco a poco el sendero pierde inclinación, lo que nos permite continuar en
plácido discurrir.
No tardaremos en alcanzar
una vieja calera que, rodeada de un vallado de madera, aparece enclavada a la
vera de nuestro camino. Ante su cercanía, no dudamos en desviarnos hacia esta
para visitarla. Un panel la señaliza.
Tras corta visita
retomamos nuestro camino, el que se bifurca de inmediato al alcanzar la parte
alta del mencionado vallado. Un poste indicador destaca en el lugar.
En este punto
obviaremos el camino que nace por la izquierda ( SE ) mientras continuamos por
la derecha ( NW ) en tendido discurrir. El sendero se abre paso entre los pinos
aunque también atraviesa esporádicos claros abiertos en el bosque.
El camino, en todo
momento escrupulosamente balizado, se dibuja notorio y no tarda en alcanzar un
nuevo cruce ( 1118 m ). Un poste indicador destaca en el lugar y junto a este
obviaremos el sendero que recibimos por la izquierda ( S ) procedente de Ucero
( 964 m ) mientras seguimos hacia la derecha ( N ).
Sin apenas pendiente,
nuestro camino nos permite un plácido discurrir mientras busca adentrarse en el
frondoso pinar. En breve nos topamos con una señalizada bifurcación ( 1102 m ),
punto en el que abandonamos el camino para desviarnos momentáneamente por la
derecha ( NE ) hacia el cercano Mirador de las Gullurías ( 1100 m ). Alcanzamos
este de inmediato y disfrutamos, desde el borde del pinar y sobre el “ cortado
“, de la abierta panorámica que nos ofrece este privilegiado “ balcón
panorámico.
Tras disfrutar de las “
vistas “ retomamos nuestro camino, el cual continúa su plácido discurrir por el
frondoso pinar. No tardaremos en iniciar un paulatino descenso para, en breve,
toparnos con un señalizado cruce ( 1055 m ). En este punto abandonaremos la
Senda de las Gullurías, que continúa perdiendo altura de frente ( NE ) buscando
alcanzar el fondo del Cañón, mientras tomamos el estrecho pero notorio sendero
que nace por la izquierda ( W ).
La senda tomada,
balizada como ruta “ equina “, inicia un corto aunque acusado ascenso para
desembocar rápidamente en lo alto de una amplia loma, donde se bifurca ( 1089 m
). Las balizas nos “ invitan “ a continuar por la derecha ( NE ) por un amplio
y pedregoso camino que, prácticamente sin inclinación, se abre paso entre los
pinos.
Continuamos en plácido
discurrir mientras que a la derecha del camino ( E ) llaman nuestra atención
unas curiosas cavidades ( 1051 m ) en las que, aprovechando el erosionado
roquedo, se extienden unos pequeños muretes de piedra que “ cierran “ lo que
parecen ser antiguos “ refugios “. Los visitamos.
Tras corta visita retomaremos
el camino, el que inicia un paulatino descenso para desembocar en breve en uno
más notorio que cruza perpendicularmente. Continuaremos por este hacia la
derecha ( NE ) aunque antes nos volveremos a desviar, apenas unos pocos metros,
hacia la cavidad ( 1028 m ) que asoma sobre nuestras cabezas.
Una vez visitada esta (
1028 m ) descendemos a retomar el camino, por el que continuaremos perdiendo
altura. No tardaremos en alcanzar una nueva bifurcación ( 1008 m ), punto en el
que volveremos a abandonarlo tomando la estrecha senda que nace por la
izquierda ( NW ) buscando dar acceso al Ojo del Diablo ( 1021 m ). Un corto y
sencillo tramo de ascenso nos permitirá alcanzarlo sin dificultad reseñable.
Después de disfrutar de
este bello enclave ( 1021 m ) volvemos a descender hacia el camino abandonado
anteriormente, por el que continuaremos perdiendo altura. Por debajo de nuestro
camino damos vista al ya cercano valle que se abre en el fondo del Cañón del
Río Lobos aunque antes de alcanzarlo “ tropezaremos “ con una nueva bifurcación
( 1000 m ).
En esta, una vez más,
abandonamos el camino para tomar la senda que, dibujándose en la roca, remonta
por la izquierda ( NW ) dando acceso al Balcón del Diablo ( 1010 m ). Tras
corto ascenso alcanzamos este espectacular “ ojo “ abierto en la muralla de
roca que se extiende sobre la ermita de San Bartolomé ( 985 m ), desde el que
disfrutaremos de una bella panorámica.
Sin necesidad de volver
sobre nuestros pasos, un poco perceptible sendero se dibuja en la rocosa
ladera, por la que descenderemos de frente ( E ) para desembocar de inmediato
en el camino abandonado anteriormente.
Continuamos perdiendo
altura por este hacia el fondo del valle para, en breve, desembocar en la
ermita “ templaria “ de San Bartolomé ( 985 m ), el elemento más visitado del
Cañón del Río Lobos. Sorprendido por el “ gentío “ que hay en este enclave (
Puente de Todos los Santos ) me atrevería a recomendar evitar la visita a la
zona en época vacacional, puentes o fines de semana.
Antes de iniciar el
retorno por el fondo del Cañón del Río Lobos, y ante la cercanía de la Cueva de
San Bartolomé ( 1014 m ), tomaremos el amplio camino que, balizado como la
Senda del Río o PR SO-BU-65 y por la derecha ( E ) de la ermita ( 985 m ),
busca alcanzar el puente ( 975 m ) que salva el cauce del río Lobos.
Atravesado este, nos
desviaremos por la derecha ( E ) hacia la mencionada Cueva de San Bartolomé o
Cueva Grande ( 1014 m ) que asoma cercana a escasos metros. No dudamos en
adentrarnos en esta.
Tras la “ obligada “
visita regresamos de nuevo hasta el puente ( 975 m ) que nos ha permitido
alcanzar la mencionada Cueva ( 1014 m ) aunque, antes de volver a atravesarlo,
optamos por continuar de frente ( W ) buscando alcanzar el Colmenar de los
Frailes ( 974 m ).
Un plácido discurrir
por la balizada Senda del Río o PR SO-BU-65, amplio y notorio camino que apenas
ofrece desnivel, nos permitirá alcanzar “ cómodamente “ el citado Colmenar de
los Frailes ( 974 m ). Un panel informativo señaliza el “ colmenar “ que
aparece enclavado en la pared de roca.
El camino por el que
hemos alcanzado este bello enclave nos va a permitir regresar de nuevo al
puente ( 975 m ) que salva el cauce del río Lobos, el que ahora sí cruzaremos
para dejar a nuestro paso de nuevo la ermita de San Bartolomé ( 975 m ).
Atravesamos la amplia
pradera que se extiende junto al “ concurrido “ edificio religioso para seguir
de frente ( S ) mientras que a nuestra derecha ( W ) destaca la pared de roca
en la que se observa el ya visitado Balcón del Diablo ( 1010 m ).
Abandonamos el bucólico
paraje en el que aparece enclavada la ermita de San Bartolomé ( 975 m ) para
toparnos con un señalizado cruce, lugar en el que destaca a nuestra izquierda (
E ) un puente. Nos desviaremos para visitarlo aunque no deberemos atravesarlo.
Retomamos la notoria y
en todo momento balizada Senda del Río o PR SO-BU-65, la que discurre
plácidamente junto a la margen derecha del río Lobos. En un corto tramo nuestro
sendero discurre “ protegido “ por un vallado de madera para posteriormente alcanzar
una herbosa explanada, lugar en el que recibiremos la anteriormente abandonada Senda
de las Gullurías. Un poste indicador señaliza este punto ( 970 m ), lugar en el
que obviaremos la mencionada senda para continuar de frente ( S ).
Seguimos por la Senda
del Río para en breve alcanzar un nuevo puente ( 961 m ), el que nos va a
permitir salvar el cauce del río Lobos para pasar a discurrir junto a su margen
izquierda.
No tardaremos en
alcanzar el aparcamiento de Valdecea ( 972 m ), a cuya entrada tomaremos el
camino acondicionado que, por la izquierda ( E ), da acceso a la fuente del
mismo nombre.
Desde esta tomaremos el
camino que nace por su derecha ( S ) y que de inmediato alcanza, ahora sí, el
citado aparcamiento ( 972 m ). Lo atravesamos para seguir de frente ( S ) en
dirección a un cercano poste indicador ( 962 m ), desde el que continuaremos
hacia la izquierda ( E ).
El camino se dibuja entre el aparcamiento que se
extiende a nuestra izquierda ( N ) y el río Lobos que corre por la derecha ( S
). No tardaremos en alcanzar su cauce, el cual atravesaremos por unas grandes
piedras que sirven de socorrido “ paso “ ( 984 m ).
De nuevo caminaremos
junto a la margen derecha del río, en todo momento por un amplio y notorio
camino, por el que no tardaremos en alcanzar un nuevo “ paso “ ( 967 m ) de
grandes rocas. Volvemos a salvar el cauce, esta vez en una zona más ancha y por
lo tanto con más piedras.
Tras salvar en varias
ocasiones el cauce del río Lobos terminamos alcanzando la carreterita que da
acceso a los diferentes aparcamientos enclavados en el Cañón del Río Lobos
aunque nosotros, sin llegar a tocarla, continuaremos por la derecha ( SE ) para
atravesar el parking de Cueva Fría ( 955 m ).
Lo abandonamos por su
extremo NE., donde el camino parece querer alcanzar de nuevo la carreterita
anteriormente citada, la que da acceso a las diferentes zonas de aparcamiento,
aunque antes de toparnos con esta tomaremos el camino que desciende por la
derecha ( E ).
Este paulatinamente
pierde algo de entidad y pasa a transformarse en un notorio sendero, el que nos
permitirá un cómodo discurrir para terminar alcanzando el área recreativa de
Fuente Engómez ( 964 m ). Atravesamos este bonito enclave dejando a nuestro
paso la fuente homónima mientras nos encaminamos hacia el estrecho carretil
asfaltado que atraviesa perpendicularmente, el cual tomaremos para seguir hacia
la derecha ( SW ).
La vía asfaltada
atraviesa de inmediato sobre el cauce del río Lobos para adentrarse en el
aparcamiento de Engómez ( 960 m ), por el que continuaremos hacia la izquierda
( S ) para abandonarlo por el notorio y balizado sendero que nace desde su
extremo SE.
Iniciamos un corto
ascenso para de inmediato perder inclinación y continuar en cómodo discurrir
junto a la margen derecha del río Lobos, el que no divisamos pero que se intuye
cercano.
La senda parece querer
alcanzar la carretera SO-920 que cruza perpendicularmente aunque metros antes
de desembocar en esta, a la altura de un panel informativo y un poste
indicador, tomaremos el camino que desciende por la izquierda ( NE ).
De inmediato alcanzamos
el cauce del río Lobos y junto a este continuaremos hacia la derecha ( E ) para
atravesar bajo la carretera anteriormente citada. Nuestro camino discurre en
todo momento sin apenas pendiente mientras gana entidad paulatinamente para
terminar alcanzando un estrecho carretil que atraviesa perpendicularmente.
Lo cruzaremos para
seguir de frente ( S ), aparentemente por otro vial también asfaltado, aunque
de inmediato lo obviaremos para tomar el camino que nace por su izquierda ( SE
). Este discurre junto a la valla que delimita las instalaciones de un camping
y en breve atraviesa el pequeño puente de hormigón ( 967 m ) que salva el cauce
de un pequeño riachuelo.
Superado este “
tropezamos “ con un camino más notorio que cruza perpendicularmente, por el que
seguiremos hacia la derecha ( S ) adentrándonos en un bonito bosquete.
Caminamos plácidamente
para, en breve, toparnos con una nueva bifurcación ( 951 m ), en la que
volveremos a seguir hacia la derecha ( SW ) para alcanzar de inmediato la Casa
del Parque del Cañón del Río Lobos ( 957 m ).
Enclavada a orillas de
la carretera SO-920, no tendremos más que atravesar la mencionada vía para
alcanzar el aparcamiento ( 958 m ) que le da servicio, inicio y final de este
itinerario.
Track del Itinerario
Fotos del Itinerario
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| Camino de la Casa del Parque, lugar en el que vamos a iniciar este itinerario, paramos en el Mirador de la Galiana |
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| Detalle del panel informativo enclavado en el Mirador de la Galiana |
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| Un gran panel señaliza el Mirador de la Galiana |
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| Un habilitado pasillo nos da acceso al Mirador de la Galiana |
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| Accedemos al Mirador de la Galiana |
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| Panel informativo en el Mirador de la Galiana |
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| Detalle del panel informativo enclavado en el Mirador de la Galiana |
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| Desde el Mirador de la Galiana disfrutamos de una bella panorámica hacia el Cañón del Río Lobos |
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| Desde el Mirador de la Galiana disfrutamos de una bella panorámica hacia el fondo del valle, en el que asoma la localidad de Ucero |
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Ucero
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| Mirador de la Galiana |
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| El Mirador de la Galiana ( izda ) es una bonita " balconada " enclavada en la parte alta de una repisa rocosa, desde la que disfrutamos de una bella y abierta panorámica hacia el valle |
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| Otro de los paneles informativos enclavados en el Mirador de la Galiana |
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| Detalle de otro de los paneles informativos enclavados en el Mirador de la Galiana |
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| Antes de abandonar el Mirador de la Galiana echamos una última mirada hacia el Cañón del Río Lobos, por el que caminaremos en breve |
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Aparcamiento situado frente a la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos, punto en el que estacionaremos nuestro vehículo y lugar de inicio de este itinerario
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| Panel informativo enclavado en el aparcamiento situado frente a la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos |
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| Desde el aparcamiento situado frente a la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos, junto a un panel informativo, tomaremos la balizada Senda de las Gullurías o PRC SO-67 |
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| Detalle del panel informativo enclavado en el aparcamiento situado frente a la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos, en el que se detalla la ruta por la que iniciamos este itinerario |
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| Detalle del panel informativo enclavado en el aparcamiento situado frente a la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos |
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| Detalle del poste indicador enclavado en el aparcamiento situado frente a la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos |
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| Comenzamos la ruta por la amplia y notoria senda que remonta en acusado ascenso |
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| Las balizas ( dcha ) señalizan escrupulosamente el sendero |
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| Desde la senda por la que hemos remontamos echamos una mirada atrás hacia el aparcamiento ( abajo ) en el que hemos iniciado este itinerario, enclavado frente a la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos ( izda ) y sobre el que despunta el Castillo de Ucero ( centro ) |
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| Un " escalonado " tramo nos permite continuar ganando altura más " cómodamente |
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| El sendero se abre paso entre pinos |
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| La senda no tarda en dejar a su paso una calera ( dcha ), la que aparece " delimitada " por un vallado |
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| Calera |
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| Panel informativo enclavado junto a la calera que queda a la orilla de nuestro camino |
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| En la parte alta del vallado que delimita la calera ( derecha fuera de foto ) que dejaremos a nuestro paso alcanzamos un cruce, lugar en el que destaca un poste indicador y punto en el que deberemos continuar por la derecha |
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| Detalle del poste indicador enclavado en el cruce |
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| La senda por la que continuamos se adentra en un frondoso bosque |
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| El sendero vuelve a ganar entidad mientras atraviesa un amplio claro abierto en el bosque |
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| Nuestro camino continúa ganando altura aunque ya de forma más tendida |
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| El balizaje de la senda resulta escrupuloso |
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| La notoria senda continúa su paulatino ascenso |
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| Nuestro sendero alcanza un señalizado cruce, lugar en el que obviaremos la senda que asciende por la izquierda procedente de Ucero mientras continuamos por la derecha |
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| Detalle del poste indicador enclavado en el cruce de sendas |
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| Detalle del poste indicador enclavado en el cruce de sendas |
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| El sendero atraviesa entre pinos mientras que en todo momento se dibuja notorio |
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| Caminamos entre pinos |
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| No tardaremos en " tropezar " con una nueva bifurcación, lugar en el que destaca un poste indicador y punto en el que abandonamos momentáneamente nuestro camino ( izda ) para desviarnos por la derecha hacia el Mirador de las Gullurías |
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| Detalle del poste indicador enclavado en la bifurcación |
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| La senda tomada busca dar acceso al Mirador de las Gullurías |
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| Panel indicador en el Mirador de las Gullurías |
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| Detalle del panel indicador enclavado en el Mirador de las Gullurías |
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| Abandonamos el Mirador de las Gullurías para retomar nuestro camino a la altura de un poste indicador, desde el que continuaremos hacia la derecha |
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| Nuestro camino parece ganar entidad nuevamente mientras busca adentrarse nuevamente entre los pinos |
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| Atravesamos entre pinos |
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| Nuestro camino inicia un paulatino descenso |
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| La baliza ( izda ) señaliza un discreto cruce, lugar en el que vamos a abandonar el balizado sendero PRC SO-67 que desciende de frente ( centro ) para tomar el que remonta por la izquierda |
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| Punto en el que abandonamos el camino más notorio que desciende de frente para tomar el que asciende por la izquierda |
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| El sendero tomado, también balizado, inicia un corto aunque acusado ascenso |
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| La senda parece perder entidad aunque en todo momento se dibuja notoria |
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| A la altura de una baliza ( izda ) desembocaremos en la parte alta de la loma, por la que atraviesa perpendicularmente un camino. Lo tomamos y continuamos por la derecha |
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| El amplio y pedregoso camino se abre paso entre los pinos |
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| El camino no tarda en perder entidad para transformarse en senda |
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| Nuestro camino vuelve a tornarse pedregoso |
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| Sobre nuestro camino aparecen curiosas cavidades naturales |
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| Las cavidades naturales parecen haberse utilizado como refugio |
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| Bajo la cavidad que acabamos de visitar asoma otra cercana |
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| Tras visitar las cavidades naturales retomamos nuestro camino, el que continúa perdiendo altura entre pinos |
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| La senda por la que descendemos ( izda ) continúa discurriendo bajo diferentes cavidades naturales ( dcha ) |
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| Curiosas paredes asoman sobre nuestro camino |
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| El balizado sendero continúa perdiendo altura mientras busca desembocar en uno más notorio que cruza perpendicularmente, por el continuaremos hacia la derecha aunque antes nos desviaremos hacia la cavidad que asoma al frente ( izda ) |
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| Sobre nuestro camino asoma cercana una nueva cavidad natural, hacia la que no dudo en desviarme |
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| Un muro de piedra transforma la cavidad natural en " refugio " |
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| Refugio bajo la cavidad natural |
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Tras visitar la cavidad natural retomamos nuestro balizado camino
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| Nuestro camino se transforma en un estrecho pero notorio sendero |
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| La senda se torna rocosa |
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| Cruce de caminos, lugar en el que abandonamos el que desciende por la derecha hacia el fondo del Cañón del Río Lobos que asoma por debajo mientras nos desviamos por la izquierda hacia el " Ojo del Diablo " |
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| La senda tomada ( dcha ) discurre bajo una nueva cavidad ( centro ) que asoma por encima de nuestras cabezas |
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| Un estrecho sendero se dibuja bajo una nueva cavidad natural |
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| La senda se abre paso entre rocas |
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| A nuestro paso dejaremos curiosas cavidades |
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| El notorio sendero por el que caminamos se adentra bajo una gran pared de roca |
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| Nos adentramos en una enorme cavidad natural, en la que ya se aprecia el " Ojo del Diablo " |
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| En la parte baja de la enorme cavidad natural se abre el " Ojo del Diablo " |
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| Desde el " Ojo del Diablo " miramos hacia la parte alta de la gran cavidad, donde asoma mi mujer Edurne |
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| Abandonamos la cavidad que alberga el " Ojo del Diablo " retomando nuestro camino, el que continúa dibujándose muy notorio |
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| Bajo nuestro camino asoma la parte baja del Cañón del Río Lobos |
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Nuevamente abandonaremos el notorio sendero que desciende de frente ( centro ) para desviarnos por la izquierda hacia unos enormes " ojos ". Es el " Balcón del Diablo "
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| El sendero tomado remonta por la pedregosa ladera buscando dar acceso al " Balcón del Diablo " |
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| En corto ascenso alcanzamos el " Balcón del Diablo ", lugar habitualmente muy concurrido |
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| Mi mujer Edurne en el " Balcón del Diablo " |
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| Mirada desde el " Balcón del Diablo " hacia la vertiente opuesta a la empleada en el ascenso |
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| Abandonamos el " Balcón del Diablo " |
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| Desde el " Balcón del Diablo " que acabamos de visitar buscaremos retomar nuestro camino descendiendo " a derecho " hacia este por la pedregosa ladera, la que cruza perpendicularmente metros más bajo |
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| Alcanzado el camino continuaremos por este hacia la ya visible ermita de San Bartolomé |
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| Conforme descendemos hacia la ermita de San Bartolomé ( izquierda fuera de foto ) echamos una mirada hacia el fondo del Cañón del Río Lobos |
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| El camino por el que descendemos se dibuja muy notorio en la rocosa ladera |
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Mientras descendemos por lo alto de la loma hacia la ermita de San Bartolomé damos vista a la vertiente opuesta al acceso " habitual ", por la que caminaremos en breve
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| En nuestro descenso hacia la ermita de San Bartolomé echamos una mirada atrás a la rocosa pared a la que nos hemos desviado para visitar los enormes " ojos " |
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| Alcanzamos la ermita " templaria " de San Bartolomé |
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| Entrada a la ermita " templaria " de San Bartolomé, la que hoy, debido a la cantidad de gente que encontramos en este precioso lugar, evitaremos visitar |
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| Enormes paredones se elevan sobre la ermita de San Bartolomé |
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| Abandonamos la ermita " templaria " de San Bartolomé para continuar por el amplio camino ( derecha fuera de foto ) que se dibuja bajo esta |
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Detalle en el tejado de la ermita de San Bartolomé
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| Sobre la herbosa y concurrida explanada que se extiende alrededor de la ermita de San Bartolomé asoman los " ojos " visitados anteriormente |
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| Desde la ermita de San Bartolomé ( izda ) continuaremos por el amplio y notorio camino que se dibuja bajo los rocosos murallones que rodean el lugar |
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| Los rocosos paredones que rodean la ermita de San Bartolomé " roban " nuestra atención |
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| De inmediato alcanzaremos el puente que salva el cauce del río Lobos |
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| Atravesamos el puente que salva el cauce del río Lobos para desviarnos hacia la derecha en dirección a la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande |
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| Río Lobos |
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| Desde el puente que nos ha permitido salvar el cauce del río Lobos nos desviaremos hacia la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande |
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| Boca de entrada a la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande |
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| Panel enclavado a la entrada de la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande |
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| Nos adentramos en la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande |
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| Una pequeña " trepadita " nos permitirá alcanzar el punto más " profundo " de la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande |
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| Desde lo más " profundo " de la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande echamos una mirada hacia su boca de entrada |
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| Desde el interior de la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande buscaremos alcanzar su boca de entrada |
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| Miramos desde el interior de la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande hacia la ermita homónima que asoma al fondo |
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| Abandonamos el interior de la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande |
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| Desde la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande, obviando el puente que salva el cauce del río Lobos ( izda ), continuaremos de frente por la Senda del Río o PR-SO BU 65 buscando visitar el Colmenar de los Frailes |
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| Discurrimos bajo los enormes murallones que se elevan sobre nuestro camino |
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| El camino que nos va a permitir alcanzar el Colmenar de los Frailes se dibuja bajo la pared de roca ( izda ) hacia la que anteriormente nos hemos desviado para visitar unos enormes " ojos " |
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| El " Balcón del Diablo ", anteriormente visitado, asoma en la pared de roca que despunta sobre nuestro camino |
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| El balizado camino se dibuja en todo momento muy notorio |
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| Nuestro camino se adentra bajo un túnel de vegetación |
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| Llaman nuestra atención los rocosos murallones que rodean el Cañón del Río Lobos |
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| Nuestro camino se dibuja bajo rocosos paredones |
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| Caminamos sin apenas desnivel por el fondo del Cañón del Río Lobos |
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| Los rocosos murallones bajo los que discurrimos " roban " nuestras miradas |
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| El notorio camino se adentra bajo la muralla de roca, en la que ya asoma el Colmenar de los Frailes |
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| Panel informativo en el Colmenar de los Frailes |
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| El Colmenar de los Frailes asoma sobre nuestro camino |
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| Colmenar de los Frailes |
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Colmenar de los Frailes
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| Superado el Colmenar de los Frailes el Cañón del Río Lobos parece " abrirse ", momento en el que optamos por darnos la vuelta |
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| Dejamos atrás el Colmenar de los Frailes y, junto a nuestro camino, el panel informativo que lo señaliza |
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| Miramos atrás hacia la muralla de roca en la que hemos visitado el Colmenar de los Frailes |
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| Nuestro camino, sin apenas pendiente, nos permite un plácido discurrir |
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| No dejan de impresionarnos los enormes paredones que se elevan sobre nuestras cabezas |
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| Discurrimos entre un frondoso entorno |
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| A la orilla de nuestro camino dejaremos alguna de las piedras que señalizan los " puntos kilométricos " |
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Detalle de una de las piedras que, señalizando los " puntos kilométricos " del camino, queda a nuestro paso
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| Las balizas ( izda ) señalizan en todo momento nuestro camino |
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| Sobre nuestro camino vuelve a asomar el " Balcón del Diablo ", visitado anteriormente |
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| El Cañón del Río Lobos vuelve a abrirse y la presencia de bastante gente indica que ya nos estamos acercando nuevamente a la ermita de San Bartolomé |
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| Los enormes murallones rocosos que nos rodean " roban " nuestras miradas |
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| Numerosas cavidades se abren en la enorme muralla de roca que se eleva ante nosotros |
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| Ante nosotros vuelve a asomar cercana la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande |
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| Obviando la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande que ya visitamos anteriormente, la que ahora aparece más concurrida si cabe, volvemos a atravesar el puente ( dcha ) que salva el cauce del río Lobos |
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| Puente sobre el cauce del río Lobos |
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| Atravesado el puente que salva el cauce del río Lobos volvemos a dejar a nuestro paso la ermita " templaria " de San Bartolomé |
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| Detalle de un panel informativo enclavado en las inmediaciones de la emita de San Bartolomé |
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El camino deja a su paso la ermita " templaria " de San Bartolomé
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| Dejada atrás la ermita de San Bartolomé, el camino busca discurrir bajo la muralla de roca en la que se adivinan los " ojos " visitados anteriormente |
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| Los " ojos " abiertos en el murallón rocoso destacan sobre la herbosa pradera que se extiende por las inmediaciones de la ermita de San Bartolomé |
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| Antes de abandonar este precioso paraje, excesivamente concurrido en el día de hoy, echamos una mirada atrás hacia la ermita " templaria " de San Bartolomé |
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| Abandonando la explanada en la que aparece enclavada la ermita " templaria " de San Bartolomé nos topamos con un señalizado cruce, lugar en el que deberemos continuar de frente ( centro ) pero en el que nos desviaremos momentáneamente por la izquierda en dirección al cercano puente que salva el cauce del río Lobos |
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| Detalle del poste indicador enclavado en el cruce de caminos |
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| Detalle del poste indicador enclavado en el cruce de caminos |
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| Puente que salva el cauce del río Lobos, hacia el que nos desviaremos para posteriormente retomar nuestro camino ( derecha fuera de foto ) |
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| Río Lobos |
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| Desde el puente que salva el cauce del río Lobos echamos una última mirada hacia la ermita de San Bartolomé |
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| Retomamos nuestro camino, el que continúa discurriendo junto a la margen derecha del río Lobos ( izquierda fuera de foto ) |
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| El camino, " protegido " en algunos tramos, deja a su paso numerosas balizas |
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| Nuestro camino se dibuja en todo momento amplio y notorio |
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| El camino por el que discurrimos se abre paso entre una amplia y herbosa pradera ( izda ) y un bosque de pinos ( dcha ) |
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| A nuestro paso, a la orilla del camino, dejaremos algunos bancos que " invitan " al descanso |
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| A nuestro paso dejaremos alguna de las piedras que señalizan los " puntos kilométricos " ( izda ) |
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| Nuestro camino vuelve a bifurcarse, lugar en el que haremos caso omiso del que nace por la derecha y que viene a ser la Senda de las Gullurías, mientras seguimos de frente ( centro ) por la Sena del Río o PR-SO BU 65 |
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| Detalle del poste indicador enclavado en la bifurcación |
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| Continuamos en plácido discurrir |
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| Nuestro camino alcanza el puente que salva el cauce del río Lobos, el que deberemos atravesar |
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| Río Lobos |
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| El río Lobos se abre paso entre un frondoso entorno |
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| Atravesado el puente que salva el cauce del río Lobos el " habilitado " camino se adentra en un frondoso pinar |
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| Detalle de uno de los paneles que dejaremos a nuestro paso junto al camino |
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| Un poste indicador también queda a nuestro paso junto al camino |
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| Detalle del poste indicador enclavado a la orilla de nuestro camino |
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| Nuestro camino se bifurca al alcanzar el aparcamiento de Valdecea, lugar en el que optamos por continuar hacia la izquierda |
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| El " habilitado " camino se bifurca mientras se abre paso entre los pinos. Seguimos al frente |
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| Detalle del poste indicador que, enclavado en la bifurcación, queda a nuestro paso |
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| Detalle del panel informativo enclavado a la orilla de nuestro camino |
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| En nuestro discurrir por el pinar nos topamos con una fuente, lugar en el que el camino se bifurca y punto en el que abandonaremos el que continúa al frente ( izda ) mientras tomamos el que nace por al derecha |
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Detalle del panel situado junto a la fuente
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| El camino tomado junto a la fuente desciende hacia el cercano aparcamiento |
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| No tardamos en desembocar en el cercano aparcamiento, el que atravesaremos para continuar al frente |
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| Atravesado el aparcamiento de Valdecea nos topamos con un señalizado cruce, lugar en el que un poste indicador nos " invita " a continuar por la izquierda siguiendo la Senda del Río o PR-SO BU 65 |
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| Detalle del poste indicador enclavado junto al aparcamiento de Valdecea |
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| Volvemos a toparnos con el cauce del río Lobos |
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| El camino tomado en el aparcamiento de Valdecea lo deja a su paso ( izda ) |
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| Las balizas ( izda ) señalizan el camino a seguir. En este punto coincidimos con una pareja de Palencia y junto a ellos continuaremos lo que queda de ruta |
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| Unas enormes piedras nos permiten salvar el cauce del río Lobos |
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| Salvado el cauce del río Lobos nuestro camino busca adentrarse en el frondoso bosque |
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| Nuestro camino sale de nuevo a terreno abierto, donde gana más notoriedad si cabe |
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| Caminamos junto a la margen derecha del río Lobos |
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| Discurrimos en plácido caminar junto a esta pareja de palentinos |
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| Volvemos a atravesar el cauce del río Lobos |
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| En esta ocasión nos mojaremos los pies tímidamente |
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| Salvado el cauce del río Lobos el camino continúa su " plácido " discurrir |
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| Una vez más salvaremos el cauce del río Lobos |
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| Unas grandes piedras facilitan la labor de salvar el cauce del río Lobos |
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| A la altura de un poste indicador ( izda ) nuestro camino alcanza el estrecho carretil asfaltado que da acceso a los diferentes aparcamientos. Sin " tocarlo " continuaremos por la derecha |
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| Detalle del poste indicador enclavado a la orilla del carretil asfaltado que vamos a evitar |
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| Evitando la carreterita asfaltada que discurre por nuestra izquierda tomaremos el camino que continúa por la derecha |
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| El camino tomado busca alcanzar el aparcamiento de Cueva Fría |
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| Nuestro camino atraviesa el aparcamiento de Cueva Fría |
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| Abandonamos el aparcamiento de Cueva Fría y nuestro camino deja a su paso un poco perceptible cruce, lugar en el que obviaremos el que nace por la derecha mientras seguimos de frente ( izda ) en dirección a la carretera que atraviesa perpendicularmente al fondo |
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| Antes de alcanzar la carretera que atraviesa perpendicularmente al fondo nuestro camino se bifurca, lugar en el que deberemos tomar el que nace por la derecha |
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| El camino tomado parece perder entidad al " encajonarse " entre un frondoso entorno mientras dejamos a nuestro paso alguna de las piedras que señalizan los " puntos kilométricos " |
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| Colorido otoñal |
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| El camino se dibuja muy notorio en todo momento |
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| A nuestro paso iremos dejando algunos postes indicadores |
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| Nuestro camino se dibuja notorio en la herbosa pradera |
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| Alcanzamos el área recreativa de Fuente Engómez |
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| Mientras atravesamos el área recreativa de Fuente Engómez dejaremos a nuestro paso la fuente del mismo nombre |
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| Dejando a nuestro paso algunas balizas ( izda ), atravesamos el área recreativa de Fuente Engómez buscando alcanzar el poste indicador que asoma al fondo |
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| Detalle del panel informativo que, enclavado en el área recreativa de Fuente Engómez, queda a nuestro paso |
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| Dejamos atrás el área recreativa de Fuente Engómez y nos topamos con el carretil asfaltado que da acceso al aparcamiento del mismo nombre, Parking de Engómez. Continuamos por la derecha hacia este |
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| Detalle del poste indicador enclavado a la vera del carretil asfaltado que da acceso al Parking de Engómez |
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| Tomamos el carretil asfaltado que salva el cauce del río Lobos para dar acceso al Parking de Engómez, en el que nos adentraremos para continuar por la izquierda |
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| Salvamos el cauce del río Lobos |
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| Atravesamos por la izquierda ( centro en la foto ) el Parking de Engómez |
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| Atravesamos el Parking de Engómez |
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| Abandonamos el Parking de Engómez desde su extremo meridional por un estrecho pero notorio sendero |
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| Poste indicador señalizando nuestro camino |
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| Nuestro camino inicia un corto ascenso |
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| El camino parece buscar alcanzar la carretera SO-920 que atraviesa perpendicularmente |
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| Antes de alcanzar la carretera SO-920 que atraviesa perpendicularmente a escasos metros, a la altura de un poste indicador y un gran panel informativo ( dcha ), nuestro camino se bifurca. Descendemos por la izquierda |
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| Detalle del panel informativo enclavado a la orilla de nuestro camino |
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Detalle del poste indicador enclavado a la orilla de nuestro camino
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| Nuestro camino desciende mientras discurre paralelo a la carretera SO-920 |
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| El camino atraviesa bajo la carretera SO-920 que salva el cauce del río Lobos |
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| Atravesamos bajo la carretera SO-920 que salva el cauce del río Lobos |
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| El camino se dibuja notorio y sin apenas pendiente, lo que nos permite un plácido discurrir |
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| Atravesamos el estrecho carretil asfaltado que, desde la carretera SO-920, da acceso un camping |
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| Una vez atravesado el carretil que da acceso al camping que se extiende a nuestra izquierda abandonaremos el vial que nace al frente para tomar el camino que discurre junto al vallado del mismo |
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| Caminamos por el notorio sendero que discurre junto al vallado que delimita el camping que se extiende a nuestra izquierda |
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| Nuestro camino atraviesa el puente que salva el cauce de un pequeño riachuelo, tras el que se bifurca a la altura de un poste indicador ( centro ). Continuamos por la derecha |
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| Atravesamos sobre el cauce de un pequeño riachuelo |
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| Nuestro camino se dibuja en todo momento muy notorio |
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| Atravesamos un precioso bosque |
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| En nuestro discurrir por el bosque nos topamos con un cruce, lugar en el que deberemos continuar por la derecha |
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| El camino gana entidad mientras discurre junto al cauce de un pequeño riachuelo |
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| Baliza a la orilla de nuestro camino |
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| Desembocamos junto a la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos |
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| El Castillo de Ucero despunta sobre nuestras cabezas |
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| Evitando el carretil que asciende hacia la carretera SO-920 optamos por tomar el camino que, dejando a su paso la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos, da acceso al aparcamiento que le da servicio |
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Dejamos atrás la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos para, ahora sí, alcanzar la carretera SO-920, la que deberemos atravesar
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| Atravesamos la carretera SO-920 para adentrarnos en el aparcamiento ( dcha ) que da servicio a la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos |
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| Aparcamiento situado frente a la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos, inicio y final de este itinerario |
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