lunes, 9 de febrero de 2026

Cañón del Río Lobos ( Desde el parking de la Casa del Parque por la Senda de las Gullurías hasta el Colmenar de los Frailes )

El Parque Natural del Cañón del Río Lobos queda enclavado al Oeste de la Comunidad autónoma de Castilla y León. El espacio natural “ protegido “ abarca una superficie de 10176 hectáreas, de las cuales aproximadamente el 30% corresponden al sudeste de la provincia de Burgos y el 70% al noroeste de la provincia de Soria.

El río Lobos es el eje del cañón del mismo nombre y el causante de la erosión que le ha dado forma. Nace en la provincia de Burgos aunque discurre principalmente por la provincia de Soria, situándose en la separación de la Cordillera Ibérica con la alta Meseta del Duero.

Las 10176 hectáreas que comprende el paraje del Cañón del Río Lobos pertenecen a los municipios de Santa María de las Hoyas, San Leonardo de Yagüe, Casarejos, Herrera de Soria, Nafría de Ucero y Ucero ( todos estos en el provincia de Soria ) y Hontoria del Pinar ( provincia de Burgos ). Fue declarado Parque Natural el 10 de Octubre del año 1985 y posteriormente, en el año 1987, se declaró Zona de Especial Protección para las Aves ( ZEPA ). Actualmente se está tramitando un nuevo Plan de Ordenación de los Recursos Naturales que ampliaría la superficie a 12244 hectáreas e incluiría terrenos del municipio de Espeja de San Marcelino ( Soria ).

Los puntos de acceso al Parque Natural del Cañón del Río Lobos pudieran ser numerosos aunque los principales por carretera son:

* Hontoria del Pinar ( Burgos ): Se accede desde el Oeste a la parte alta del Parque.

* El Puente de los Siete Ojos ( Soria ): Está en la carretera SO-934 entre San Leonardo de Yagüe a Santa María de las Hoyas y permite el acceso al río Lobos aproximadamente a mitad de su recorrido por el Cañón.

* La entrada de La Galiana ( Soria ): En la carretera SO-920 entre Ucero y Casarejos, muy cerca del Centro de Interpretación de la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos. Es la entrada más utilizada por los “ turistas “.

En todas las entradas encontraremos aparcamiento y servicios de información. Además existen áreas recreativas en varios puntos del parque: en el paraje del Puente de los Siete Ojos, en la entrada de La Galiana, en Hontoria del Pinar, el Área de los Agualinos y el Área de la Fuente del Pino, estas últimas cerca de Santa María de las Hoyas.

El Parque Natural también cuenta con cinco “ miradores “: el Mirador de Costalago, el Mirador de la Lastrilla, el Mirador del Castillo, el Mirador de La Galiana y el Mirador de las Gullurías. A los cuatro primeros se puede acceder en coche mientras que al último sólo se puede acceder a pie.

La zona más visitada del Parque Natural del Cañón del Río Lobos es el entorno de la ermita “ templaria “ de San Bartolomé ( 985 m ), enclavada a 3´5 kilómetros de la entrada de La Galiana y en cuyas inmediaciones también encontraremos la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande ( 1014 m ).

 

Ermita “ templaria “ de San Bartolomé

 

Visitada por más de 10000 personal al año es una construcción románica de principios del primer cuarto del siglo XIII con alguna influencia del gótico. Formaba parte de un cenobio del que solo se conserva la capilla.

Se vincula con la Orden del Temple aunque no existe ninguna referencia documental al respecto más allá de una mención equivocada de Loperráez que la vincula con San Juan de Otero, cenobio templario situado en el cerro de San Juan, entre las localidades de Porterárbol y Portelrubio.

El 24 de Agosto se celebra la tradicional romería de San Bartolomé en la ermita del cañón, enclavada en término de Herrera de Soria, Nafría de Ucero y Ucero.

 

El Colmenar de los Frailes

 

Uno de los recursos tradicionalmente aprovechados en la comarca era la recogida de la miel. Este paraje conocido como el “ Colmenar de los Frailes “ albergaba colmenas de la comunidad templaria. Estaban fabricadas con troncos huecos de árboles a los que se colocaba una losa de piedra en la parte superior, a modo de tapa, dejando pequeñas zonas de entrada para las abejas. Se alineaban en los resaltes rocosos del cañón, donde todavía podemos ver algunas colmenas en diferentes emplazamientos del Parque natural.

 

     * Fuentes: Wikipedia

                       Parque Natural del Cañón del Río Lobos

                       Junta de Castilla y León

 

La Senda de las “ Gullurías “ o PRC SO-67

 

Esta senda permitirá al visitante percibir múltiples facetas de la riqueza natural del cañón del Río Lobos: observar las diferentes plantas que viven en los sabinares y pinares de pudio, distinguir algunos de los habitantes de estos bosques y la avifauna de los roquedos, contemplar la hoz calcárea de los ríos Lobos y Ucero o adentrase e n la rivera del río Lobos. En el recorrido tampoco faltan detalles de carácter cultural, como un colmenar y los restos de una antigua calera situados en el inicio del sendero.

Se pasará por el Mirador de las Gullurías, desde donde se podrá perder la vista en la extensa masa de pinares que, desde el mismo Cañón del Río Lobos se extiende hacia las Sierras de Urbión y Cebollera, configurándose como una de las extensiones boscosas más extensas de la Península Ibérica. Además, desde este magnífico balcón se podrá percibir, en su verdadera magnitud, la profundidad del cañón y hacer un repaso de las elevaciones y accidentes geográficos próximos.

 

El Mirador de las Gullurías

 

“ Por San Matías cantan las Gullurías y se igualan las noches y los días “ dicen por aquí refiriéndose a una pequeña alondra que en las guías de aves se llama totovía. No son difíciles de ver correteando por entre las sabinas si se presta atención, aunque si paran, la cosa cambia: El color pardo de su plumaje las esconde de nuestra vista.

 

Totovía ( Lullula arbórea )

 

Longitud 15 centímetros. Para identificarla correctamente conviene fijarse en una mancha blanca y negra que se ve en el borde del ala cuando está posada. Se alimenta de insectos y pequeñas semillas.

 

En el Mirador de las Gullurías, con un poco de paciencia y unos prismáticos, podremos observar algunos de los habitantes del cañón.

 

La Senda del Río o PR BU-SO-65

 

Ruta completa

 

Lo más espectacular del espacio protegido es su paisaje, constituido por un cañón de grandes paredes verticales de roca caliza que discurre a lo largo del sinuoso trazado del río Lobos. Los 24 kilómetros que separan la localidad burgalesa de Hontoria del Pinar y el Nacedero del río Ucero ( en tierras sorianas ) se pueden recorrer siguiendo este sendero habilitado a lo largo del cañón. En su recorrido se podrá apreciar la riqueza natural y cultural que encierra el Parque Natural, además de pasar junto a uno de los mayores puntos de interés, la ermita de San Bartolomé. A lo largo del camino nos acompañarán las distintas especies que habitan en las repisas y huecos del cortado, en las orillas del río y los bosques del entorno ( buitres, chovas, alimoches, martín pescador ). Además, este intrincado relieve, con su variedad de exposiciones y grado de humedad, ha favorecido la presencia de una variada y rica flora, con presencia incluso de elementos relictos procedentes de zonas más norteñas.

 

Tramo

 

El primer tramo de esta senda nos llevarás hasta el paraje de Siete Ojos, de una longitud algo superior a los 9 kilómetros. En la realización del sendero se conocerá primeramente la ermita templaria de San Bartolomé, recinto mágico rodeado de abundantes leyendas y símbolos esotéricos, favorecidos por la presencia de Cueva Grande. A partir de este punto el sendero se interna en una zona del cañón donde cabe muy poco espacio para la influencia humana, hasta llegar a Siete Ojos. Dentro de este tramo se atraviesa la Zona de Reserva Castillo Billido, zona de especial interés para la conservación de las aves presentes en el cañón y en la que se requiere que se tomen medidas extremas para no alterar la tranquilidad del paraje.

 

¡¡¡ Atención !!! En periodo de lluvias intensas, fundamentalmente desde el principio de invierno hasta la llegada del verano, hay que tener precaución por la posible existencia de riadas, desaconsejándose la travesía de la Senda del Río en estos casos.

 

     * Fuente: Junta de Castilla y León

 

Para nuestra vista al Cañón del Río Lobos vamos a optar por realizar un itinerario “ circular “ en el que, tomando como punto de partida el aparcamiento que da servicio a la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos, nos serviremos de las balizadas Sendas de las Gullurías o PR SO-67 y la Senda del Río o PR SO-BU-65.

Estos senderos, escrupulosamente balizados, nos permitirán visitar el Mirador de las Gullurías ( 1100 m ), el “ Ojo del Diablo “ ( 1021 m ), el “ Balcón del Diablo “ ( 1010 m ), la ermita “ templaria “ de San Bartolomé ( 985 m ), la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande ( 1014 m ) y el Colmenar de los Frailes ( 974 m ), algunos de los puntos más emblemáticos del Parque Natural del Cañón del Río Lobos. Esta es mi propuesta, espero que la disfrutéis.


Recomendación: Evitar la visita a este bello y bucólico enclave en época vacacional, puentes, fines de semana, etc. ya que la aglomeración de gente es desmesurada  

 

Resumen del Itinerario

 

Estacionaremos nuestro vehículo en el pequeño aparcamiento ( 958 m ) que da servicio a la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos, enclavado a orillas de la carretera SO-920 a las afueras de la localidad de Ucero ( 964 m ).

En el mencionado parking, a la altura de un panel informativo y perfectamente señalizada, nace la Senda de las Gullurías o PR SO-67, por la que iniciamos este itinerario.  

Comenzamos a caminar en acusado ascenso y no tardaremos en dejar a nuestro paso una calera ( 1053 m ). Tras esta el sendero perderá inclinación paulatinamente, lo que nos permitirá un placentero discurrir mientras atravesamos los esporádicos claros que se abren en el bosque de pinos.

La senda, en todo momento escrupulosamente balizada, termina alcanzando el Mirador de las Gullurías ( 1100 m ), hacia el que tan solamente nos tendremos que desviar unos pocos metros de nuestro camino.

Retomamos la senda para iniciar el descenso hacia el fondo del Cañón del Río Lobos aunque nosotros, buscando “ alargar “ ligeramente la ruta, la abandonaremos por la izquierda ( W ) a la altura de un señalizado cruce ( 1055 m ).

Tras un corto ascenso alcanzamos la parte alta de una amplia loma ( 1089 m ), por la que continuaremos hacia la derecha ( NE ) dejando a nuestro paso diferentes cavidades abiertas en las enormes rocas que flanquean el camino.

No tardamos en volver a perder altura en dirección al fondo del Cañón aunque antes de alcanzarlo volveremos a desviarnos por la izquierda ( N ) buscando visitar el “ Ojo del Diablo “ y posteriormente “ el balconcillo “ o “ Balcón del Diablo “, curiosos “ ojos “ abiertos en la enorme pared de roca que se extiende sobre nuestro camino.

Desde estos últimos “ ojos “, ahora sí, iniciamos el descenso hacia el fondo del Cañón, en el que desembocaremos a la altura de la ermita “ templaria “ de San Bartolomé ( 985 m ).

Antes de iniciar el regreso decidimos continuar hacia el puente ( 975 m ) que, enclavado tras la mencionada ermita ( 985 m ), salva el cauce del río Lobos. Atravesado este, a escasos metros a nuestra derecha ( E ) se abre la enorme boca de la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande ( 1014 m ), hacia la que no dudamos en desviarnos para visitarla.

Retornamos al puente ( 975 m ) citado anteriormente aunque antes de  iniciar el regreso decidimos continuar de frente ( W ) con la intención de acercarnos al Colmenar de los Frailes ( 974 m ), el que alcanzaremos “ cómodamente “ en algo menos de un kilómetro de placentero discurrir.

El mismo camino nos devolverá nuevamente al puente ( 975 m ) que nos permitirá volver a salvar el cauce del río Lobos para, dejando la ermita de San Bartolomé ( 985 m ) a nuestro paso, tomar la Senda del Río o PR SO-BU-65. Esta discurre por el fondo del Cañón del Río Lobos para posteriormente enlazar con la Senda de las Gullurías o PR SO-67, el sendero por el que iniciamos este itinerario.

Dejando a nuestro paso algunos de los diferentes aparcamientos que dan servicio a la multitud de turistas que se acercan a este bucólico paraje, la mencionada senda, en todo momento escrupulosamente balizada, nos devolverá al punto de partida, el pequeño aparcamiento ( 958 m ) que da servicio a la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos.

       

Datos del Itinerario

 

Desnivel: 374 m

Tiempo: De 4 h a 5 h

Distancia: 12´1 km

Inicio: Casa del Parque del Cañón del Río Lobos ( Soria )

Fecha de realización: Noviembre 2024

Época recomendada: Todo el año 

Cimas: No se ascienden cimas

 

Descripción del Itinerario

 

Iniciaremos este itinerario desde el pequeño aparcamiento ( 958 m ) que da servicio a la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos, enclavado a orillas de la carretera SO-920 a las afueras de la localidad de Ucero ( 964 m ).

Dando la espalda a la citada Casa del Parque comenzaremos a caminar por la balizada Senda de las Gullurías o PRC-SO 67, notorio sendero que nace por la izquierda ( W ) del mencionado aparcamiento. Un poste indicador y un panel informativo lo señalizan.

El camino por el que iniciamos la ruta, muy marcado en el terreno y escrupulosamente balizado, gana altura en fuerte pendiente mientras busca adentrarse paulatinamente entre la vegetación de monte bajo que se extienden a su vera.

Conforme ascendemos, el camino irá abriéndose paso entre los pinos que comienzan a “ envolverlo “ todo. Poco a poco el sendero pierde inclinación, lo que nos permite continuar en plácido discurrir.

No tardaremos en alcanzar una vieja calera que, rodeada de un vallado de madera, aparece enclavada a la vera de nuestro camino. Ante su cercanía, no dudamos en desviarnos hacia esta para visitarla. Un panel la señaliza.

Tras corta visita retomamos nuestro camino, el que se bifurca de inmediato al alcanzar la parte alta del mencionado vallado. Un poste indicador destaca en el lugar.

En este punto obviaremos el camino que nace por la izquierda ( SE ) mientras continuamos por la derecha ( NW ) en tendido discurrir. El sendero se abre paso entre los pinos aunque también atraviesa esporádicos claros abiertos en el bosque.

El camino, en todo momento escrupulosamente balizado, se dibuja notorio y no tarda en alcanzar un nuevo cruce ( 1118 m ). Un poste indicador destaca en el lugar y junto a este obviaremos el sendero que recibimos por la izquierda ( S ) procedente de Ucero ( 964 m ) mientras seguimos hacia la derecha ( N ).

Sin apenas pendiente, nuestro camino nos permite un plácido discurrir mientras busca adentrarse en el frondoso pinar. En breve nos topamos con una señalizada bifurcación ( 1102 m ), punto en el que abandonamos el camino para desviarnos momentáneamente por la derecha ( NE ) hacia el cercano Mirador de las Gullurías ( 1100 m ). Alcanzamos este de inmediato y disfrutamos, desde el borde del pinar y sobre el “ cortado “, de la abierta panorámica que nos ofrece este privilegiado “ balcón panorámico.

Tras disfrutar de las “ vistas “ retomamos nuestro camino, el cual continúa su plácido discurrir por el frondoso pinar. No tardaremos en iniciar un paulatino descenso para, en breve, toparnos con un señalizado cruce ( 1055 m ). En este punto abandonaremos la Senda de las Gullurías, que continúa perdiendo altura de frente ( NE ) buscando alcanzar el fondo del Cañón, mientras tomamos el estrecho pero notorio sendero que nace por la izquierda ( W ).

La senda tomada, balizada como ruta “ equina “, inicia un corto aunque acusado ascenso para desembocar rápidamente en lo alto de una amplia loma, donde se bifurca ( 1089 m ). Las balizas nos “ invitan “ a continuar por la derecha ( NE ) por un amplio y pedregoso camino que, prácticamente sin inclinación, se abre paso entre los pinos.

Continuamos en plácido discurrir mientras que a la derecha del camino ( E ) llaman nuestra atención unas curiosas cavidades ( 1051 m ) en las que, aprovechando el erosionado roquedo, se extienden unos pequeños muretes de piedra que “ cierran “ lo que parecen ser antiguos “ refugios “. Los visitamos.

Tras corta visita retomaremos el camino, el que inicia un paulatino descenso para desembocar en breve en uno más notorio que cruza perpendicularmente. Continuaremos por este hacia la derecha ( NE ) aunque antes nos volveremos a desviar, apenas unos pocos metros, hacia la cavidad ( 1028 m ) que asoma sobre nuestras cabezas.

Una vez visitada esta ( 1028 m ) descendemos a retomar el camino, por el que continuaremos perdiendo altura. No tardaremos en alcanzar una nueva bifurcación ( 1008 m ), punto en el que volveremos a abandonarlo tomando la estrecha senda que nace por la izquierda ( NW ) buscando dar acceso al Ojo del Diablo ( 1021 m ). Un corto y sencillo tramo de ascenso nos permitirá alcanzarlo sin dificultad reseñable.

Después de disfrutar de este bello enclave ( 1021 m ) volvemos a descender hacia el camino abandonado anteriormente, por el que continuaremos perdiendo altura. Por debajo de nuestro camino damos vista al ya cercano valle que se abre en el fondo del Cañón del Río Lobos aunque antes de alcanzarlo “ tropezaremos “ con una nueva bifurcación ( 1000 m ).

En esta, una vez más, abandonamos el camino para tomar la senda que, dibujándose en la roca, remonta por la izquierda ( NW ) dando acceso al Balcón del Diablo ( 1010 m ). Tras corto ascenso alcanzamos este espectacular “ ojo “ abierto en la muralla de roca que se extiende sobre la ermita de San Bartolomé ( 985 m ), desde el que disfrutaremos de una bella panorámica.

Sin necesidad de volver sobre nuestros pasos, un poco perceptible sendero se dibuja en la rocosa ladera, por la que descenderemos de frente ( E ) para desembocar de inmediato en el camino abandonado anteriormente.

Continuamos perdiendo altura por este hacia el fondo del valle para, en breve, desembocar en la ermita “ templaria “ de San Bartolomé ( 985 m ), el elemento más visitado del Cañón del Río Lobos. Sorprendido por el “ gentío “ que hay en este enclave ( Puente de Todos los Santos ) me atrevería a recomendar evitar la visita a la zona en época vacacional, puentes o fines de semana.

Antes de iniciar el retorno por el fondo del Cañón del Río Lobos, y ante la cercanía de la Cueva de San Bartolomé ( 1014 m ), tomaremos el amplio camino que, balizado como la Senda del Río o PR SO-BU-65 y por la derecha ( E ) de la ermita ( 985 m ), busca alcanzar el puente ( 975 m ) que salva el cauce del río Lobos.

Atravesado este, nos desviaremos por la derecha ( E ) hacia la mencionada Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande ( 1014 m ) que asoma cercana a escasos metros. No dudamos en adentrarnos en esta.

Tras la “ obligada “ visita regresamos de nuevo hasta el puente ( 975 m ) que nos ha permitido alcanzar la mencionada Cueva ( 1014 m ) aunque, antes de volver a atravesarlo, optamos por continuar de frente ( W ) buscando alcanzar el Colmenar de los Frailes ( 974 m ).

Un plácido discurrir por la balizada Senda del Río o PR SO-BU-65, amplio y notorio camino que apenas ofrece desnivel, nos permitirá alcanzar “ cómodamente “ el citado Colmenar de los Frailes ( 974 m ). Un panel informativo señaliza el “ colmenar “ que aparece enclavado en la pared de roca.

El camino por el que hemos alcanzado este bello enclave nos va a permitir regresar de nuevo al puente ( 975 m ) que salva el cauce del río Lobos, el que ahora sí cruzaremos para dejar a nuestro paso de nuevo la ermita de San Bartolomé ( 975 m ).

Atravesamos la amplia pradera que se extiende junto al “ concurrido “ edificio religioso para seguir de frente ( S ) mientras que a nuestra derecha ( W ) destaca la pared de roca en la que se observa el ya visitado Balcón del Diablo ( 1010 m ).

Abandonamos el bucólico paraje en el que aparece enclavada la ermita de San Bartolomé ( 975 m ) para toparnos con un señalizado cruce, lugar en el que destaca a nuestra izquierda ( E ) un puente. Nos desviaremos para visitarlo aunque no deberemos atravesarlo.

Retomamos la notoria y en todo momento balizada Senda del Río o PR SO-BU-65, la que discurre plácidamente junto a la margen derecha del río Lobos. En un corto tramo nuestro sendero discurre “ protegido “ por un vallado de madera para posteriormente alcanzar una herbosa explanada, lugar en el que recibiremos la anteriormente abandonada Senda de las Gullurías. Un poste indicador señaliza este punto ( 970 m ), lugar en el que obviaremos la mencionada senda para continuar de frente ( S ).

Seguimos por la Senda del Río para en breve alcanzar un nuevo puente ( 961 m ), el que nos va a permitir salvar el cauce del río Lobos para pasar a discurrir junto a su margen izquierda.

No tardaremos en alcanzar el aparcamiento de Valdecea ( 972 m ), a cuya entrada tomaremos el camino acondicionado que, por la izquierda ( E ), da acceso a la fuente del mismo nombre.

Desde esta tomaremos el camino que nace por su derecha ( S ) y que de inmediato alcanza, ahora sí, el citado aparcamiento ( 972 m ). Lo atravesamos para seguir de frente ( S ) en dirección a un cercano poste indicador ( 962 m ), desde el que continuaremos hacia la izquierda ( E ).

El  camino se dibuja entre el aparcamiento que se extiende a nuestra izquierda ( N ) y el río Lobos que corre por la derecha ( S ). No tardaremos en alcanzar su cauce, el cual atravesaremos por unas grandes piedras que sirven de socorrido “ paso “ ( 984 m ).

De nuevo caminaremos junto a la margen derecha del río, en todo momento por un amplio y notorio camino, por el que no tardaremos en alcanzar un nuevo “ paso “ ( 967 m ) de grandes rocas. Volvemos a salvar el cauce, esta vez en una zona más ancha y por lo tanto con más piedras.

Tras salvar en varias ocasiones el cauce del río Lobos terminamos alcanzando la carreterita que da acceso a los diferentes aparcamientos enclavados en el Cañón del Río Lobos aunque nosotros, sin llegar a tocarla, continuaremos por la derecha ( SE ) para atravesar el parking de Cueva Fría ( 955 m ).

Lo abandonamos por su extremo NE., donde el camino parece querer alcanzar de nuevo la carreterita anteriormente citada, la que da acceso a las diferentes zonas de aparcamiento, aunque antes de toparnos con esta tomaremos el camino que desciende por la derecha ( E ).

Este paulatinamente pierde algo de entidad y pasa a transformarse en un notorio sendero, el que nos permitirá un cómodo discurrir para terminar alcanzando el área recreativa de Fuente Engómez ( 964 m ). Atravesamos este bonito enclave dejando a nuestro paso la fuente homónima mientras nos encaminamos hacia el estrecho carretil asfaltado que atraviesa perpendicularmente, el cual tomaremos para seguir hacia la derecha ( SW ).

La vía asfaltada atraviesa de inmediato sobre el cauce del río Lobos para adentrarse en el aparcamiento de Engómez ( 960 m ), por el que continuaremos hacia la izquierda ( S ) para abandonarlo por el notorio y balizado sendero que nace desde su extremo SE.

Iniciamos un corto ascenso para de inmediato perder inclinación y continuar en cómodo discurrir junto a la margen derecha del río Lobos, el que no divisamos pero que se intuye cercano.

La senda parece querer alcanzar la carretera SO-920 que cruza perpendicularmente aunque metros antes de desembocar en esta, a la altura de un panel informativo y un poste indicador, tomaremos el camino que desciende por la izquierda ( NE ).

De inmediato alcanzamos el cauce del río Lobos y junto a este continuaremos hacia la derecha ( E ) para atravesar bajo la carretera anteriormente citada. Nuestro camino discurre en todo momento sin apenas pendiente mientras gana entidad paulatinamente para terminar alcanzando un estrecho carretil que atraviesa perpendicularmente.

Lo cruzaremos para seguir de frente ( S ), aparentemente por otro vial también asfaltado, aunque de inmediato lo obviaremos para tomar el camino que nace por su izquierda ( SE ). Este discurre junto a la valla que delimita las instalaciones de un camping y en breve atraviesa el pequeño puente de hormigón ( 967 m ) que salva el cauce de un pequeño riachuelo.

Superado este “ tropezamos “ con un camino más notorio que cruza perpendicularmente, por el que seguiremos hacia la derecha ( S ) adentrándonos en un bonito bosquete.

Caminamos plácidamente para, en breve, toparnos con una nueva bifurcación ( 951 m ), en la que volveremos a seguir hacia la derecha ( SW ) para alcanzar de inmediato la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos ( 957 m ).

Enclavada a orillas de la carretera SO-920, no tendremos más que atravesar la mencionada vía para alcanzar el aparcamiento ( 958 m ) que le da servicio, inicio y final de este itinerario.


Track del Itinerario


Fotos del Itinerario


Camino de la Casa del Parque, lugar en el que vamos a iniciar este itinerario, paramos en el Mirador de la Galiana

Detalle del panel informativo enclavado en el Mirador de la Galiana

Un gran panel señaliza el Mirador de la Galiana

Un habilitado pasillo nos da acceso al Mirador de la Galiana

Accedemos al Mirador de la Galiana

Panel informativo en el Mirador de la Galiana

Detalle del panel informativo enclavado en el Mirador de la Galiana

Desde el Mirador de la Galiana disfrutamos de una bella panorámica hacia el Cañón del Río Lobos

Desde el Mirador de la Galiana disfrutamos de una bella panorámica hacia el fondo del valle, en el que asoma la localidad de Ucero

Ucero

Mirador de la Galiana

El Mirador de la Galiana ( izda ) es una bonita " balconada " enclavada en la parte alta de una repisa rocosa, desde la que disfrutamos de una bella y abierta panorámica hacia el valle

Otro de los paneles informativos enclavados en el Mirador de la Galiana

Detalle de otro de los paneles informativos enclavados en el Mirador de la Galiana

Antes de abandonar el Mirador de la Galiana echamos una última mirada hacia el Cañón del Río Lobos, por el que caminaremos en breve

Aparcamiento situado frente a la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos, punto en el que estacionaremos nuestro vehículo y lugar de inicio de este itinerario

Panel informativo enclavado en el aparcamiento situado frente a la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos

Desde el aparcamiento situado frente a la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos, junto a un panel informativo, tomaremos la balizada Senda de las Gullurías o PRC SO-67

Detalle del panel informativo enclavado en el aparcamiento situado frente a la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos, en el que se detalla la ruta por la que iniciamos este itinerario

Detalle del panel informativo enclavado en el aparcamiento situado frente a la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos

Detalle del poste indicador enclavado en el aparcamiento situado frente a la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos

Comenzamos la ruta por la amplia y notoria senda que remonta en acusado ascenso 

Las balizas ( dcha ) señalizan escrupulosamente el sendero

Desde la senda por la que hemos remontamos echamos una mirada atrás hacia el aparcamiento ( abajo ) en el que hemos iniciado este itinerario, enclavado frente a la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos ( izda ) y sobre el que despunta el Castillo de Ucero ( centro )

Un " escalonado " tramo nos permite continuar ganando altura más " cómodamente  

El sendero se abre paso entre pinos

La senda no tarda en dejar a su paso una calera ( dcha ), la que aparece " delimitada " por un vallado

Calera

Panel informativo enclavado junto a la calera que queda a la orilla de nuestro camino

En la parte alta del vallado que delimita la calera ( derecha fuera de foto ) que dejaremos a nuestro paso alcanzamos un cruce, lugar en  el que destaca un poste indicador y punto en el que deberemos continuar por la derecha 

Detalle del poste indicador enclavado en el cruce

La senda por la que continuamos se adentra en un frondoso bosque

El sendero vuelve a ganar entidad mientras atraviesa un amplio claro abierto en el bosque

Nuestro camino continúa ganando altura aunque ya de forma más tendida

El balizaje de la senda resulta escrupuloso

La notoria senda continúa su paulatino ascenso

Nuestro sendero alcanza un señalizado cruce, lugar en el que obviaremos la senda que asciende por la izquierda procedente de Ucero mientras continuamos por la derecha 

Detalle del poste indicador enclavado en el cruce de sendas

Detalle del poste indicador enclavado en el cruce de sendas

El sendero atraviesa entre pinos mientras que en todo momento se dibuja notorio 

Caminamos entre pinos

No tardaremos en " tropezar " con una nueva bifurcación, lugar en el que destaca un poste indicador y punto en el que abandonamos momentáneamente nuestro camino ( izda ) para desviarnos por la derecha hacia el Mirador de las Gullurías

Detalle del poste indicador enclavado en la bifurcación 

La senda tomada busca dar acceso al Mirador de las Gullurías

Panel indicador en el Mirador de las Gullurías

Detalle del panel indicador enclavado en el Mirador de las Gullurías

Abandonamos el Mirador de las Gullurías para retomar nuestro camino a la altura de un poste indicador, desde el que continuaremos hacia la derecha

Nuestro camino parece ganar entidad nuevamente mientras busca adentrarse nuevamente entre los pinos

Atravesamos entre pinos

Nuestro camino inicia un paulatino descenso

La baliza ( izda ) señaliza un discreto cruce, lugar en el que vamos a abandonar el balizado sendero PRC SO-67 que desciende de frente ( centro ) para tomar el que remonta por la izquierda 

Punto en el que abandonamos el camino más notorio que desciende de frente para tomar el que asciende por la izquierda

El sendero tomado, también balizado, inicia un corto aunque acusado ascenso

La senda parece perder entidad aunque en todo momento se dibuja notoria

A la altura de una baliza ( izda ) desembocaremos en la parte alta de la loma, por la que atraviesa perpendicularmente un camino. Lo tomamos y continuamos por la derecha

El amplio y pedregoso camino se abre paso entre los pinos

El camino no tarda en perder entidad para transformarse en senda

Nuestro camino vuelve a tornarse pedregoso

Sobre nuestro camino aparecen curiosas cavidades naturales 

Las cavidades naturales parecen haberse utilizado como refugio

Bajo la cavidad que acabamos de visitar asoma otra cercana

Tras visitar las cavidades naturales retomamos nuestro camino, el que continúa perdiendo altura entre pinos

La senda por la que descendemos ( izda ) continúa discurriendo bajo diferentes cavidades naturales ( dcha )

Curiosas paredes asoman sobre nuestro camino

El balizado sendero continúa perdiendo altura mientras busca desembocar en uno más notorio que cruza perpendicularmente, por el continuaremos hacia la derecha aunque antes nos desviaremos hacia la cavidad que asoma al frente ( izda )

Sobre nuestro camino asoma cercana una nueva cavidad natural, hacia la que no dudo en desviarme

Un muro de piedra transforma la cavidad natural en " refugio "

Refugio bajo la cavidad natural

Tras visitar la cavidad natural retomamos nuestro balizado camino

Nuestro camino se transforma en un estrecho pero notorio sendero

La senda se torna rocosa

Cruce de caminos, lugar en el que abandonamos el que desciende por la derecha hacia el fondo del Cañón del Río Lobos que asoma por debajo mientras nos desviamos por la izquierda hacia el " Ojo del Diablo "

La senda tomada ( dcha ) discurre bajo una nueva cavidad ( centro ) que asoma por encima de nuestras cabezas 

Un estrecho sendero se dibuja bajo una nueva cavidad natural

La senda se abre paso entre rocas

A nuestro paso dejaremos curiosas cavidades

El notorio sendero por el que caminamos se adentra bajo una gran pared de roca

Nos adentramos en una enorme cavidad natural, en la que ya se aprecia el " Ojo del Diablo "

En la parte baja de la enorme cavidad natural se abre el " Ojo del Diablo "

Desde el " Ojo del Diablo " miramos hacia la parte alta de la gran cavidad, donde asoma mi mujer Edurne

Abandonamos la cavidad que alberga el " Ojo del Diablo " retomando nuestro camino, el que continúa dibujándose muy notorio

Bajo nuestro camino asoma la parte baja del Cañón del Río Lobos

Nuevamente abandonaremos el notorio sendero que desciende de frente ( centro ) para desviarnos por la izquierda hacia unos enormes " ojos ". Es el " Balcón del Diablo "

El sendero tomado remonta por la pedregosa ladera buscando dar acceso al " Balcón del Diablo "

En corto ascenso alcanzamos el " Balcón del Diablo ", lugar habitualmente muy concurrido

Mi mujer Edurne en el " Balcón del Diablo "

Mirada desde el " Balcón del Diablo " hacia la vertiente opuesta a la empleada en el ascenso

Abandonamos el " Balcón del Diablo "

Desde el " Balcón del Diablo " que acabamos de visitar buscaremos retomar nuestro camino descendiendo " a derecho " hacia este por la pedregosa ladera, la que cruza perpendicularmente metros más bajo

Alcanzado el camino continuaremos por este hacia la ya visible ermita de San Bartolomé

Conforme descendemos hacia la ermita de San Bartolomé ( izquierda fuera de foto ) echamos una mirada hacia el fondo del Cañón del Río Lobos

El camino por el que descendemos se dibuja muy notorio en la rocosa ladera

Mientras descendemos por lo alto de la loma hacia la ermita de San Bartolomé damos vista a la vertiente opuesta al acceso " habitual ", por la que caminaremos en breve

En nuestro descenso hacia la ermita de San Bartolomé echamos una mirada atrás a la rocosa pared a la que nos hemos desviado para visitar los enormes " ojos "

Alcanzamos la ermita " templaria " de San Bartolomé

Entrada a la ermita " templaria " de San Bartolomé, la que hoy, debido a la cantidad de gente que encontramos en este precioso lugar, evitaremos visitar 

Enormes paredones se elevan sobre la ermita de San Bartolomé

Abandonamos la ermita " templaria " de San Bartolomé para continuar por el amplio camino ( derecha fuera de foto ) que se dibuja bajo esta 

Detalle en el tejado de la ermita de San Bartolomé

Sobre la herbosa y concurrida explanada que se extiende alrededor de la ermita de San Bartolomé asoman los " ojos " visitados anteriormente

Desde la ermita de San Bartolomé ( izda ) continuaremos por el amplio y notorio camino que se dibuja bajo los rocosos murallones que rodean el lugar

Los rocosos paredones que rodean la ermita de San Bartolomé " roban " nuestra atención

De inmediato alcanzaremos el puente que salva el cauce del río Lobos

Atravesamos el puente que salva el cauce del río Lobos para desviarnos hacia la derecha en dirección a la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande

Río Lobos

Desde el puente que nos ha permitido salvar el cauce del río Lobos nos desviaremos hacia la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande

Boca de entrada a la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande

Panel enclavado a la entrada de la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande

Nos adentramos en la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande

Una pequeña " trepadita " nos permitirá alcanzar el punto más " profundo " de la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande 

Desde lo más " profundo " de la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande echamos una mirada hacia su boca de entrada

Desde el interior de la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande buscaremos alcanzar su boca de entrada

Miramos desde el interior de la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande hacia la ermita homónima que asoma al fondo

Abandonamos el interior de la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande

Desde la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande, obviando el puente que salva el cauce del río Lobos ( izda ), continuaremos de frente por la Senda del Río o PR-SO BU 65 buscando visitar el Colmenar de los Frailes

Discurrimos bajo los enormes murallones que se elevan sobre nuestro camino

El camino que nos va a permitir alcanzar el Colmenar de los Frailes se dibuja bajo la pared de roca ( izda ) hacia la que anteriormente nos hemos desviado para visitar unos enormes " ojos "

El " Balcón del Diablo ", anteriormente visitado, asoma en la pared de roca que despunta sobre nuestro camino

El balizado camino se dibuja en todo momento muy notorio

Nuestro camino se adentra bajo un túnel de vegetación

Llaman nuestra atención los rocosos murallones que rodean el Cañón del Río Lobos

Nuestro camino se dibuja bajo rocosos paredones

Caminamos sin apenas desnivel por el fondo del Cañón del Río Lobos

Los rocosos murallones bajo los que discurrimos " roban " nuestras miradas

El notorio camino se adentra bajo la muralla de roca, en la que ya asoma el Colmenar de los Frailes 

Panel informativo en el Colmenar de los Frailes

El Colmenar de los Frailes asoma sobre nuestro camino

Colmenar de los Frailes

Colmenar de los Frailes

Superado el Colmenar de los Frailes el Cañón del Río Lobos parece " abrirse ", momento en el que optamos por darnos la vuelta

Dejamos atrás el Colmenar de los Frailes y, junto a nuestro camino, el panel informativo que lo señaliza

Miramos atrás hacia la muralla de roca en la que hemos visitado el Colmenar de los Frailes

Nuestro camino, sin apenas pendiente, nos permite un plácido  discurrir

No dejan de impresionarnos los enormes paredones que se elevan sobre nuestras cabezas

Discurrimos entre un frondoso entorno

A la orilla de nuestro camino dejaremos alguna de las piedras que señalizan los " puntos kilométricos "

Detalle de una de las piedras que, señalizando los " puntos kilométricos " del camino, queda a nuestro paso

Las balizas ( izda ) señalizan en todo momento nuestro camino

Sobre nuestro camino vuelve a asomar el " Balcón del Diablo ", visitado anteriormente

El Cañón del Río Lobos vuelve a abrirse y la presencia de bastante gente indica que ya nos estamos acercando nuevamente a la ermita de San Bartolomé

Los enormes murallones rocosos que nos rodean " roban " nuestras miradas

Numerosas cavidades se abren en la enorme muralla de roca que se eleva ante nosotros

Ante nosotros vuelve a asomar cercana la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande

Obviando la Cueva de San Bartolomé o Cueva Grande que ya visitamos anteriormente, la que ahora aparece más concurrida si cabe, volvemos a atravesar el puente ( dcha ) que salva el cauce del río Lobos

Puente sobre el cauce del río Lobos

Atravesado el puente que salva el cauce del río Lobos volvemos a dejar a nuestro paso la ermita " templaria " de San Bartolomé

Detalle de un panel informativo enclavado en las inmediaciones de la emita de San Bartolomé

El camino deja a su paso la ermita " templaria " de San Bartolomé

Dejada atrás la ermita de San Bartolomé, el camino busca discurrir bajo la muralla de roca en la que se adivinan los " ojos " visitados anteriormente

Los " ojos " abiertos en el murallón rocoso destacan sobre la herbosa pradera que se extiende por las inmediaciones de la ermita de San Bartolomé

Antes de abandonar este precioso paraje, excesivamente concurrido en el día de hoy, echamos una mirada atrás hacia la ermita " templaria " de San Bartolomé

Abandonando la explanada en la que aparece enclavada la ermita " templaria " de San Bartolomé nos topamos con un señalizado cruce, lugar en el que deberemos continuar de frente ( centro ) pero en el que nos desviaremos momentáneamente por la izquierda en dirección al cercano puente que salva el cauce del río Lobos

Detalle del poste indicador enclavado en el cruce de caminos 

Detalle del poste indicador enclavado en el cruce de caminos

Puente que salva el cauce del río Lobos, hacia el que nos desviaremos para posteriormente retomar nuestro camino ( derecha fuera de foto )

Río Lobos

Desde el puente que salva el cauce del río Lobos echamos una última mirada hacia la ermita de San Bartolomé

Retomamos nuestro camino, el que continúa discurriendo junto a la margen derecha del río Lobos ( izquierda fuera de foto )

El camino, " protegido " en algunos tramos, deja a su paso numerosas balizas

Nuestro camino se dibuja en todo momento amplio y notorio

El camino por el que discurrimos se abre paso entre una amplia y herbosa pradera ( izda ) y un bosque de pinos ( dcha )  

A nuestro paso, a la orilla del camino, dejaremos algunos bancos que " invitan " al descanso

A nuestro paso dejaremos alguna de las piedras que señalizan los " puntos kilométricos " ( izda )

Nuestro camino vuelve a bifurcarse, lugar en el que haremos caso omiso del que nace por la derecha y que viene a ser la Senda de las Gullurías, mientras seguimos de frente ( centro ) por la Sena del Río o PR-SO BU 65

Detalle del poste indicador enclavado en la bifurcación

Continuamos en plácido discurrir

Nuestro camino alcanza el puente que salva el cauce del río Lobos, el que deberemos atravesar

Río Lobos

El río Lobos se abre paso entre un frondoso entorno

Atravesado el puente que salva el cauce del río Lobos el " habilitado " camino se adentra en un frondoso pinar

Detalle de uno de los paneles que dejaremos a nuestro paso junto al camino 

Un poste indicador también queda a nuestro paso junto al camino

Detalle del poste indicador enclavado a la orilla de nuestro camino 

Nuestro camino se bifurca al alcanzar el aparcamiento de Valdecea, lugar en el que optamos por continuar hacia la izquierda

El " habilitado " camino se bifurca mientras se abre paso entre los pinos. Seguimos al frente

Detalle del poste indicador que, enclavado en la bifurcación, queda a nuestro paso

Detalle del panel informativo enclavado a la orilla de nuestro camino

En nuestro discurrir por el pinar nos topamos con una fuente, lugar en el que el camino se bifurca y punto en el que abandonaremos el que continúa al frente ( izda ) mientras tomamos el que nace por al derecha

Detalle del panel situado junto a la fuente

El camino tomado junto a la fuente desciende hacia el cercano aparcamiento 

No tardamos en desembocar en el cercano aparcamiento, el que atravesaremos para continuar al frente

Atravesado el aparcamiento de Valdecea nos topamos con un señalizado cruce, lugar en el que un poste indicador nos " invita " a continuar por la izquierda siguiendo la Senda del Río o PR-SO BU 65

Detalle del poste indicador enclavado junto al aparcamiento de Valdecea

Volvemos a toparnos con el cauce del río Lobos

El camino tomado en el aparcamiento de Valdecea lo deja a su paso ( izda ) 

Las balizas ( izda ) señalizan el camino a seguir. En este punto coincidimos con una pareja de Palencia y junto a ellos continuaremos lo que queda de ruta

Unas enormes piedras nos permiten salvar el cauce del río Lobos

Salvado el cauce del río Lobos nuestro camino busca adentrarse en el frondoso bosque

Nuestro camino sale de nuevo a terreno abierto, donde gana más notoriedad si cabe

Caminamos junto a la margen derecha del río Lobos

Discurrimos en plácido caminar junto a esta pareja de palentinos

Volvemos a atravesar el cauce del río Lobos

En esta ocasión nos mojaremos los pies tímidamente

Salvado el cauce del río Lobos el camino continúa su " plácido " discurrir

Una vez más salvaremos el cauce del río Lobos

Unas grandes piedras facilitan la labor de salvar el cauce del río Lobos

A la altura de un poste indicador ( izda ) nuestro camino alcanza el estrecho carretil asfaltado que da acceso a los diferentes aparcamientos. Sin " tocarlo " continuaremos por la derecha

Detalle del poste indicador enclavado a la orilla del carretil asfaltado que vamos a evitar

Evitando la carreterita asfaltada que discurre por nuestra izquierda tomaremos el camino que continúa por la derecha

El camino tomado busca alcanzar el aparcamiento de Cueva Fría

Nuestro camino atraviesa el aparcamiento de Cueva Fría

Abandonamos el aparcamiento de Cueva Fría y nuestro camino deja a su paso un poco perceptible cruce, lugar en el que obviaremos el que nace por la derecha mientras seguimos de frente ( izda ) en dirección a la carretera que atraviesa perpendicularmente al fondo

Antes de alcanzar la carretera que atraviesa perpendicularmente al fondo nuestro camino se bifurca, lugar en el que deberemos tomar el que nace por la derecha

El camino tomado parece perder entidad al " encajonarse " entre un frondoso entorno mientras dejamos a nuestro paso alguna de las piedras que señalizan los " puntos kilométricos "

Colorido otoñal

El camino se dibuja muy notorio en todo momento

A nuestro paso iremos dejando algunos postes indicadores

Nuestro camino se dibuja notorio en la herbosa pradera

Alcanzamos el área recreativa de Fuente Engómez

Mientras atravesamos el área recreativa de Fuente Engómez dejaremos a nuestro paso la fuente del mismo nombre 

Dejando a nuestro paso algunas balizas ( izda ), atravesamos el área recreativa de Fuente Engómez buscando alcanzar el poste indicador que asoma al fondo

Detalle del panel informativo que, enclavado en el área recreativa de Fuente Engómez, queda a nuestro paso

Dejamos atrás el área recreativa de Fuente Engómez y nos topamos con el carretil asfaltado que da acceso al aparcamiento del mismo nombre, Parking de Engómez. Continuamos por la derecha hacia este

Detalle del poste indicador enclavado a la vera del carretil asfaltado que da acceso al Parking de Engómez

Tomamos el carretil asfaltado que salva el cauce del río Lobos para dar acceso al Parking de Engómez, en el que nos adentraremos para continuar por la izquierda

Salvamos el cauce del río Lobos

Atravesamos por la izquierda ( centro en la foto ) el Parking de Engómez

Atravesamos el Parking de Engómez

Abandonamos el Parking de Engómez desde su extremo meridional por un estrecho pero notorio sendero

Poste indicador señalizando nuestro camino

Nuestro camino inicia un corto ascenso

El camino parece buscar alcanzar la carretera SO-920 que atraviesa perpendicularmente

Antes de alcanzar la carretera SO-920 que atraviesa perpendicularmente a escasos metros, a la altura de un poste indicador y un gran panel informativo ( dcha ), nuestro camino se bifurca. Descendemos por la izquierda

Detalle del panel informativo enclavado a la orilla de nuestro camino

Detalle del poste indicador enclavado a la orilla de nuestro camino

Nuestro camino desciende mientras discurre paralelo a la carretera SO-920

El camino atraviesa bajo la carretera SO-920 que salva el cauce del río Lobos

Atravesamos bajo la carretera SO-920 que salva el cauce del río Lobos

El camino se dibuja notorio y sin apenas pendiente, lo que nos permite un plácido discurrir

Atravesamos el estrecho carretil asfaltado que, desde la carretera SO-920, da acceso un camping 

Una vez atravesado el carretil que da acceso al camping que se extiende a nuestra izquierda abandonaremos el vial que nace al frente para tomar el camino que discurre junto al vallado del mismo 

Caminamos por el notorio sendero que discurre junto al vallado que delimita el camping que se extiende a nuestra izquierda

Nuestro camino atraviesa el puente que salva el cauce de un pequeño riachuelo, tras el que se bifurca a la altura de un poste indicador ( centro ). Continuamos por la derecha

Atravesamos sobre el cauce de un pequeño riachuelo

Nuestro camino se dibuja en todo momento muy notorio

Atravesamos un precioso bosque

En nuestro discurrir por el bosque nos topamos con un cruce, lugar en el que deberemos continuar por la derecha 

El camino gana entidad mientras discurre junto al cauce de un pequeño riachuelo

Baliza a la orilla de nuestro camino

Desembocamos junto a la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos

El Castillo de Ucero despunta sobre nuestras cabezas

Evitando el carretil que asciende hacia la carretera SO-920 optamos por tomar el camino que, dejando a su paso la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos, da acceso al aparcamiento que le da servicio

Dejamos atrás la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos para, ahora sí, alcanzar la carretera SO-920, la que deberemos atravesar

Atravesamos la carretera SO-920 para adentrarnos en el aparcamiento ( dcha ) que da servicio a la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos

Aparcamiento situado frente a la Casa del Parque del Cañón del Río Lobos, inicio y final de este itinerario


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